Esperanza en la oscuridad: Nuestro favorito Kryptoniano quedo atrapado en el universo HighSchool DxD después de una terrible batalla para salvar su planeta, mientras intenta encontrar una forma de volver a su mundo se dará cuenta que este mundo no es tan simple como el cree, tendrá que enfrentarse a muchos problemas si quiere sobrevivir, romances, batallas, secretos. Caminara por un sendero lleno de oscuridad, intentando evitar que esta lo consuma...¿Lo lograra? ¿O se hundirá en la desesperación poco a poco?

Ni Superman ni HighSchool DxD me pertenecen. Hago esto solo con fines de diversion.


"Asia Argento" Se presento la bonita chica de cabello dorado. "Es-es u-un placer"

Argento.. si no se equivocaba ese era un apellido italiano. Hizo una pausa mientras miraba detenidamente a la joven mujer con quien había tropezado.

Ella parecía ser una chica de unos quince o dieciséis años de edad, con el pelo rubio largo que fluía por su espalda como una cascada de oro, un flequillo divido sobre la frente y un filamento que sobresale de parte superior e inclinado hacia atrás. Ademas de dos ojos verdes brillantes como esmeraldas.

Estaba vestida con un traje de monja verde azulado oscuro con detalles en azul claro, una bolsa de correa marrón en la cadera, y unas botas marrones con correas negras. Pero sobre todo presto atención a la cruz plateada en su cuello.

Pudo notar que japones carecía de el acento de los lugareños, ademas que carecía de fluidez, obviamente no era su lengua materna. Su lenguaje corporal y postura indicaba una personalidad nerviosa y tímida, la forma en que desviaba la mirada de sus ojos y como sus mejillas se tornaban rosadas era un claro indicativo.

Clark inmediatamente se dio cuenta que era una monja, pero rápidamente supo que era inofensiva, su lenguaje corporal no señalaba ninguna posible agresión, ya sea que sepa que es un demonio o no, ademas de que parecía demasiada inocente para lastimar a alguien.

"Disculpa, soy-soy nueva p-por aquí y creo q-que estoy p-perdida, ¿p-podria darme d-direcciones Clark-san..?"

Su examen de Asia había durado solo un segundo, no es que fuera un paranoico ni desconfiado de todos, la razón es que sus pensamientos son a un nivel mas haya del ser humano y con sus poderes hay veces que las cosas llegan de forma inconsciente y sin su control, eso había creado algunos traumas en su infancia. Nadie quería oír a sus padres haciéndolo a unos metros de distancia, sintió un escalofrió, no pienses en eso, no pienses en eso.

Hablando claramente en ingles, después de todo la mayoría de Europa tenia un conocimiento decente del idioma, el respondió. "Por supuesto, ¿A donde quieres ir?"

Ella pareció sorprendida por un momento, antes de sonreír y aplaudir con alegría. "Ah, gracias a dios, ¡Alguien que habla ingles!"

Clark sonrió para ocultar el ligero estremecimiento ante la mención de Dios. El hecho de que exista un ser tan poderoso que decir su nombre cause algo así, es aterrador. El poder que debe de tener esta mas haya de su comprensión.

"Mi japones no es muy fluido, es un gran alivio encontrar alguien con quien hablar correctamente, me preguntaba si me pudieras ayudar a llegar a-"Hizo una pausa como un leve gruñido salio de su estomago.

Ella se sonrojo hasta las orejas y se disculpo en japones, ingles e italiano.

Sonriendo de forma tranquilizante hablo con amabilidad. "Si tienes hambre conozco un lugar agradable donde venden comida deliciosa, yo mismo me dirigía a ese lugar en este momento, ¿Te gustaría acompañarme?"

"Ah, b-bueno, n-no quiero s-ser una m-molesita" Dijo con incertidumbre. "A-ademas n-no tengo t-tanta hambre.." Otro gruñido de su estomago hizo que se sonrojara aun mas y se mordiera el labio.

"Su estomago parece estar en desacuerdo Asia-san" Comento con una ligera sonrisa. "Insisto, siempre es mejor comer acompañado"

"D-de acuerdo" Acepto con una sonrisa nerviosa.

"Bien, el lugar no esta lejos de aquí, cuando terminemos te ayudare a encontrar la iglesia"

"Bueno... ¡E-espera! ¿C-como sabia usted que voy a la iglesia?" Ladeo la cabeza y lo mira con sus grandes ojos brillantes.

Clark levanta una ceja lentamente y señala su atuendo. "Es una monja, ¿no Asia-san?, la iglesia seria una suposición obvia." Señalo con un simple encogimiento de hombre.

"Ah... por supuesto" Ella murmuro avergonzada.


Llegaron al restauran en unos pocos minutos, debido a la hora que era no habia muchas personas, por lo que fueron rápidamente ubicados en una mesa, donde una joven camarera les tomo su orden con una sonrisa cortes. Asia no contaba con mucho dinero por lo que Clark se ofreció a pagar por todo, cuando ella estuvo a punto de objetar, Clark se adelanto.

"No seria muy cortes de mi parte si no lo hiciera, después de todo yo fui quien te invito Asia-san" Hablo de forma diplomática. Asia termino de aceptar aun que con algo de renuencia murmurando un pequeño gracias.

La camarera se alejo para traer sus pedidos, dejando a los dos jóvenes uno frente a el otro. Clark, observando que Asia se encontraba un poco nerviosa, decidió comenzar una conversación. Siempre a sido considerado como una persona seria, distante, y algo tímido por la mayoría, pero la realidad es otra, algunas personas que lo conocían verdaderamente dirían que tiene un carisma único, haciéndolo capaz de hacer amistada con quien quisiera.

Asia no fue la excepción, conforme los minutos pasaban se mostraba mas abierta y participativa en la conversación, compartiendo detalles y preguntando cuando no entendía algo, sus ojos brillaban mientras Clark contaba algunas experiencia de su vida en la granja de sus padres.

"A mi madre casi de le daba un infarto cuando encontró los pollos en su cajón de ropa" Clark contaba con cariño una historia de su infancia, una sonrisa sincera se extendio por su cara ante el recuerdo. "Ma no estaba muy contenta... aun recuerdo a mi Pa apenas conteniendo su risa intendando calmar a mi madre" Martha Kent era una mujer fuerte con gran autoridad. "Esa fue la ultima vez que meti a escondidas animales a la casa" Suspiro con un poco de nostalgia.

"¡Debe de haber sido increíble vivir en una granja!, rodeado de animales, arboles y todo eso" Asia hablaba como una niña extasiada con una gran sonrisa en su cara soñadora.

"Si, lo era, sobre todo los atardeceres cuando el Sol se ocultaba en el horizonte iluminando todo el campo de trigo... era como un mar de oro que se extendía hasta donde se extendía la vista" Mirar el atardecer era su pasatiempo favorito, cuando un podía volar atravesaba la atmosfera y se quedaba mirando el Sol por horas hasta que se ocultaba.

"Sus padres parecen muy buenas personas Clark-san, deben de estar orgullos de tener como hijo a alguien tan amable y bondadoso" Asia declaro inocentemente con una sonrisa, no sospechaba el impacto que esas palabras tendrían en Clark.

Clark sintió como si le dieran un golpe en pecho, el recuerdo de los Kent aun seguía muy fresco en su cabeza. Gracias a su memoria perfecta es como si ellos estuvieran con el todo los dias a cada hora, aun podia escuchar la voz de su padre en la cama del hospital..

"P-prometeme que usaras tu dones para ayudar" Había respondido sin vacilar afirmativamente, intentando contener el sollozo que amenazaba con salir de su boca. "No podria estar mas orgulloso de ti.." Fue su ultimo susurro antes que su corazón se detuviera. El ultimo latido de su corazon quedo grabado en su memoria como un eco que nunca podrá olvidar, esa era su maldición, que no importa que tan rapido, fuerte o inteligente sea nunca podrá salvar a todos.

Sintió como sus ojos se humedecieron por un segundo, parpadeo rápidamente para alejar la picason en sus ojos y solo alcanzo a responder con un ligero tembló casi imperceptible. "Gracias"

"De nada" Asia ladeo la cabeza ligeramente mirandolo con esos grandes ojos brillantes, estaba vez con un tinte de preocupación. "¿Esta bien Clark-san?"

"Estoy bien" Clark le dio rápidamente una sonrisa falsa perfectamente ensayada, Asia se le quedo mirando por unos momentos no totalmente convencida. Cambio de tema rapidamente. "No eran mis verdaderos padres".

"¿H-he?" Soltó Asia confundida.

"Los Kent no son mis verdaderos padres" No supo por que estaba diciendo esto, tal vez por que no había tenido una verdadera conversación con otra persona en mucho tiempo, alguien que no lo juzgaria, algún amigo, alguien en quien confiar, después de todo a pesar de ser un extranjero, no esta exento del sentimiento de la soledad. "Ellos son mis padres adoptivos, me encontraron en un campo cuando era solo un bebe y me criaron como su hijo"

"P-parece que tenemos eso en común" Declaro Asia llamando la atención de Clark. Le contó como fue dejada cuando era una bebe frente a una iglesia, y como fue levantada por esta. Incluso le contó como se mantuvo protegida de todo y que nunca tuvo amigos o alguien importante.

Clark podia identificarse en eso con Asia, sentirse en una burbuja sin poder encajar con los demas niños, viendo como todos se divertían, sintiéndose un extraño. Si no fuera de fuera por el amor de sus padres adoptivos, su ex-novia Lana y su amigo Pete, no sabia que hubiera hecho. Tal vez por eso las palabras salieron de su boca antes de que pensara.

"Yo podria ser tu amigo Asia-san" Soltó haciendo que los ojos y boca de Asia se abrieran.

"¿E-en s-serio?" Hablo temblorosa mientras lo miraba con ojos brillantes como si estuviera a punto de llorar de emoción. Al ver su expresión Clark no tuvo ninguna duda.

"Por supuesto" Sonrio.

"Gracias, Gracias" Una lagrima se escapo de su ojo mientras le daba una grande y brillante sonrisa. Clark podía haber jurado que esa sonrisa había iluminado todo el lugar, hizo que un calor agradable se formara en su pecho.

La camarera llego unos momento después con su comida, el ambiente entre Clark y Asia ahora era mas calido mientras ambos disfrutaban de sus alimentos, de vez en cuando Clark observaba de reojo a Asia, y fue como un rayo de luz iluminara su cerebro.

Finalmente podía entender por que se había abierto de esa forma con Asia de todas las personas, eso era por que ambos era muy parecidos, tenían demasiadas cosas en común ademas de ser huerfanos, ambos se sentía extraños, marginados, solos, ambos buscaban ayudar a los personas y disfrutaban de ello, por que era lo correcto.

Sonrió sinceramente, al parecer había encontrado una persona que pudiera entenderlo. No importa que el era ahora un demonio y ella una monja, como le dijo a Asia se convertiría en su amigo.

¿Que es lo peor que puede pasar?


"No puedes ser su amigo"

"¿Por que no?, ella no es ningún peligro para nadie"

"Es una monja ¡Por su puesto que es un peligro!"

"¡El que sea sea una monja no significa nada Rias-san!"

"Ara, Ara, vaya problema que tenemos aquí" Akeno declaro con una mano en su mejilla y soltando un suspiro mientras miraba a su mejor amiga y el nuevo miembro del Club enfrentarse en una acalorada discusión, cada uno tercamente negándose a ceder.

Sentados a su lado Kiba y Koneko no tuvieron mas que estar de acuerdo con la sacerdotisa del rayo, cada uno de ellos sabia lo terca y obstinada que podia ser Rias. Lo que no esperaban era que Clark, quien se había comportado tan tranquilo hasta ahora, fuera igual que ella.

Todo había comenzado por una conversación inocente entre Clark y Akeno, como siempre Akeno intentaba hacer sentir incomodo al joven moreno, se le hacia muy divertido verlo removerse incomodo cuando se le quedaba observando fijamente o cuando invadia su espacio personal y pegaba su cuerpo al suyo, su rostro se tornaba rojo y se disculpaba alejándose de la forma mas cortes posible, a pesar de que era Akeno la culpable, cada vez que lo hacia le sacaba una sonrisa, sabia lo que un cuerpo como el suyo podía causar en un hombre, pero el hecho de que fuera Clark lo hacia mas entretenido ya que no se comportaba como normalmente lo haría un hombre normal. Era tan sencillo lograr hacerlo sentir nervioso que no dejaba de divertirla. Akeno contaba con un sentido del humor peculiar.

Todo iba muy bien hasta que Clark que hablo sobre Asia. Las cejas de Akeno se había alzado con sorpresa al enterarse que Clark se había hecho amigo de una monja, sobre todo conociendo lo introvertido que es, aunque tal vez introvertido no se la palabra para describirlo, solitario tal vez sea mejor. No sabia que decir o que pensar al enterarse de eso, lo primero que le vino a la mente fue decirle a Clark que se alejara de ella, que podia ser un peligro para el. Persuadirlo para que pensara las cosas.

"¡¿Que tu hiciste que..?!" Desafortunadamente otra persona habia estado pendiente de su conversación. Rias no lo había tomado con calma. Pudo ver con Rias se levantaba de su escritorio con rapidez y observaba a Clark con una expresión que denotaba que no era nada feliz.

Pudo sentir a Clark tensarse a su lado y como su expresión se tornaba mas calmada y seria, supo en ese instante que solo podía significar problemas. No se equivoco.

Y así es como terminaron en este problema.

Rias exigió cualquier información sobre la joven monja, Asia, y como fue que la había conocido. Clark claramente no contento con que alguien le ordene habia contestado con calma y con voz tranquila todo lo sucedido esta tarde, o al menos eso dijo el. Clark respondió que era un asunto sin importancia y que era asunto suyo y de nadie mas.

Los demás miembros solo hicieron una mueca ante las palabras de Clark, eran como echarle gasolina a un fuego, una terrible idea y que solo traería caos.

Esas palabras solo hicieron enojar a Rias, ¿que no era asunto suyo? ¡Ella era su Rey, Rias Gremory heredera del Clan Gremory!. ¿Quien se creia era? Calmate, se repetia, no sabe lo que esta haciendo, acaba de convertirse en un demonio.

Soltó un suspiro para contener su temperamento. "No quiero que vuelvas ver a esa monja, Asia o como se llame, nunca, ¿Entendido?" Ordeno Rias mientras cruzaba sus brazos bajo su muy dotado busto.

"No"

"¿No?" Repito Rias. No dejo que su temperamento saque lo mejor de ella, pero aun estaba molesta.

"Así es, no" Repitió Clark lentamente y con fuerza para que la escuchara.

Rias empezó a sentir como su temperamento empezaba a salir, ¡Clark Kent era el hombre mas exesperante que haya conocido nunca!. Una aura roja empezó a rodearla agrietando el suelo a sus pies y creando una corriente de viento, solto un suspiro para calmarse. "Clark-kun, no puedes hacerte amigo de una monja, ella pudo haberte estado manipulado, ¡no puedes ser tan ingenuo!"

Cálmate Clark, solo es una adolescente, se repetía el kryptoniano, una muy hermosa demonio, con un cuerpo muy desarrollado y con curvas de infarto, pero a pesar de todo una adolescente, es normal que sean impulsivos y que digan cosas sin pensar. Tu también eres un adolescente, una voz susurro en su cabeza, pero la ignoro. No podia dejar que las palabras de Rias lo afecten.

"¿Por que?" Dijo Clark frunciendo el ceño e imitando la misma postura de Rias, tenia mas impacto debido a su impresionante altura.

"¿Por que, que..?" Repitió Rias.

"¿Por que debería hacer lo que me dices, Rias-san?" Repito Clark de forma rebelde. Tal vez las hormonas estaban empezando a afectarlo, o tal vez era su nueva naturaleza demoníaca.

Por que si no lo haces podrías ser exorcizado y desaparecer para siempre, Por que no quiero que mueras, Por que me preocupo por ti y no quiero que te lastimen. Rias podia haber dicho alguna de esas cosas, pero como estaba tan molesta, respondió por impulso.

"¡Por que yo te lo ordeno, por eso!" Exclamo Rias en voz alta mirando a Clark con fuego en sus ojos y con la respiracion agitada.

"Ya veo.." Soltó Clark simplemente mientras miraba a Rias sintiendo una sensación de tristeza y decepción.

De repente Clark se sentía muy cansado, no encontraba sentido alguno en esta conversación, nada de lo que dijera haría cambiar de opinión a Rias, solo estaba perdiendo el tiempo. Sin previo aviso uso su supervelocidad y creando una ligera ráfaga de viento llego al escritorio de Rias, tomo el contrato que estaba encima, y un instante después se encontraba al otro lado, se detuvo antes de abrir la puerta.

Rias fue tomada por sorpresa y apenas pudo registrar el despliegue de velocidad de Clark, observo sus movimientos y miro con atención como se detenía en la puerta.

Clark estaba de espalda por lo que no podían ver su cara. "Un dia me pediste que confiara en ti Rias-san, a pesar de todo lo que me enseñaron sobre demonios y esas cosas te di la oportunidad de demostrar quien eras... y no me arrepentido de ello" Hizo una pausa y volteo la cabeza mirando a Rias con una absoluta confianza y seguridad en si mismo. "Ahora te pido yo a ti.. que confies en mi" Una vez dicho eso despareció en un arranque de velocidad.

Eso sorprendió a todos los presentes

"Clark-kun "Murmuro Rias. Se quedo mirando el lugar por donde Clark habia salido, finalmente salio de aturdimiento al sentir una mano en su hombro.

"¿Estas bien Rias?" La voz de Akeno tenia un tinte de preocupación. Rodia sentir la mirada de los demas miembros de su nobleza sobre ella, preocupados.

"Si, estoy bien" Dijo ausentemente mirando la puerta. Era mentira. Tenia un terrible presentimiento acerca de Clark, solo podría esperar que estuviera equivocaba. El estara bien, se repetia, pero eso no lograba calmarla.


Clark se estaba tomando las cosa con calma mientras se dirigía a la dirección del contrato. No entendía por que se sentía tan triste después de lo sucedido con Rias. Después de pensarlo por un rato se dio cuenta que pudo haber actuado un poco por sus impulsos.

Había esperado una respuesta similar al haber hablado de Asia, despues de todo los demonios y la iglesia no se encuentran en buenos términos, lo que no había esperado era la actitud de Rias. Había esperado que ella comprendiera un poco su punto de vista, pero al parecer se equivoco.

Ella lo llamo ingenuo. ¡Ja! ¿Ingenuo el? Ridiculo. Es practicamente un detector de mentiras ambulante, podía escuchar el mas mínimo cambio en el ritmo de su voz y corazón, podia observar hasta el mas minimo micromovimiento de los músculos, el calor corporal, oler el olor mas leve, incluso podia ver las señales nerviosas en su cerebro. ¿Cuantas personas podrían ocultarle algo? No muchas.

Si ella creí eso de una simple joven que no conocia, ¿Como reaccionaria al enterarse que es un extraterrestre?, es algo que no le gustaría averiguar en un futuro próximo.

Bueno tal vez estaba exagerando un poco, Rias era una buena persona, algo terca, orgullosa y testaruda, ¿Y tu no lo eres?, pero a pesar de todo una buena persona. Ese era el principal motivo por el que seguia a su lado. También ayudaba que era increíblemente hermosa, y el era un hombre despues de todo.

Clark no era indiferente de las mujeres hermosas, Lara, Lois, Lana, Wonder Woman, Rias, Akeno, etc. Incluso Asia y Koneko poseían una belleza singular, se veían inocente y frágiles, aunque conocía que Koneko no era nada fragil, tal vez era su educación o naturaleza pero ellas inspiraban sentimientos protectores en Clark, como si fuera su responsabilidad protegerlas de la oscuridad de este mundo. Estaba seguro que la mayoría pensaba lo mismo, tal vez por eso existía ese gusto extraño por las Lolis.

Unos minutos después llego finalmente al lugar donde debía de estar el invocador, era una casa de tamaño medio, un poco alejada del resto, pero nada fuera de lo normal. Solo esperaba que el que lo invocara no le pidiera hacer algo ridículo, no se encontraba de humor para eso.

Levanto su mano para golpear la puerta y noto como al primer golpe esta se abria por si sola. Extraño, pero nada alarmante, tal vez olvidaron cerrarla o el invocador lo estaba esperando. Dio un paso y entro a la casa.

Fue recibido con una sensación extraña pero familiar pero no lo suficiente para identicicarla, se sentia como algo extranjero... no podía explicarlo y eso que sabia de memoria el diccionario. ¿Acaso era un mal presentimiento? No, imposible.

Los Kryptonianos habían evolucionado hasta un punto que habían suprimido casi todos sus impulsos animales y emociones, eso incluía los instintos. En lugar de esas emociones que consideraban "salvajes" se refugiaban en la lógica fría. A pesar de ser cridado por seres humanos, y que actuara y se veia como uno de ellos, Clark seguía manteniendo una mente Kryptoniana, por lo tanto confiaba mas en las probabilidades y sus sentidos.

Estaba solo en un casa desconocida, de noche y el lugar tenia un aura extraña, eso aumentaba la probabilidad de una amenaza o peligro, pero aun era demasiada baja para preocuparse. Hasta que su nariz capto un olor... Hierro.

Su ceño se frunció inmediatamente, el olor era muy familiar y a la vez extraño para el, pero solo significaba una cosa, las probabilidades de una amenaza aumentaron de manera significaba, después de todo la sangre no auguraba nada bueno.

Se movió de forma automática a súper velocidad en la dirección de donde provenía la sangre, termino en una sala iluminada por unas velas, sus pasos se dirigieron directamente a la horrible escena en el centro de la sala.

Un cuerpo masculino se encontraba en el suelo, poseía múltiples heridas por todo el cuerpo, ninguna fatal y sus miembros fueron cortados por algo filoso, una cuchilla, y muy filosa si fue capaz de cortar hueso y carne en un solo corte limpio. Su nariz super-sensible se arrugo al llegarle el olor nausabundo de la sangre. Poseía suficiente conocimientos médicos para saber una cosa, este tipo estaba vivo cuando lo descuartizaron, se debió de haber desangrado hasta morir. Una muerte horrible y dolorosa.

Ahora la pregunta era ¿Quien hizo esto?

¡Bang!

Las mayoría de las personas no pueden comprender lo que se necesita para poder esquivar una bala, es una hazaña que muy pocos pueden lograr. Primero se necesita un oído sensible para escuchar el disparo, lo cual es muy difícil ya que la bala normal viaja un poco mas lento que la velocidad del sonido, eso te da un minúsculo tiempo para reaccionar.

Lo siguiente que necesitas es inteligencia, velocidad y reflejos sobrehumanos. Inteligencia para saber que hacer en esa situación, velocidad para tener la oportunidad de hacer algo y reflejos para que tu cuerpo sepa que hacer sin necesidad de una orden del cerebro.

Clark poseía estas cualidades, pero esto incluso no evito que la bala lo golpeara. Después de todo el sonido del arma provino de unos metros desde su espalda, ademas el no estaba acostumbrado a esquivar una bala, siendo que era invulnerable y todo eso. Aun no a probado su invulnerabilidad y no va a hacerlo ahora, un que creía que era lo suficiente para resistir un disparo. Pero para su mala suerte la bala se movió mas rápido, mucho mas rápido que una bala normal.

La bala se dirigía directamente a su corazón, pero gracias a sus súper poderes pudo moverse lo suficiente para que golpeara en su hombro derecho. Gruñó mientras sentia como la bala atravesaba la piel y el musculo grueso, hasta al golpear uno de sus huesos, deteniéndola. Dolía, pero pudo haber sido mucho peor.

"Maldito bastardo, hijo de puta, lograste evitar que te diera en el puto corazón, bueno parece que eso hara todo mas entretenido, disfruto tanto un reto como el coño de una puta" La voz provino de la espalda de Clark, claramente del tipo que le disparo.

Aun sin verlo, lo primero que Clark noto al escuchar su voz es que el tipo era probablemente un loco, tenia el tono inconfundible de un perfecto lunático, y si por el estado del cuerpo en la sala y las palabras que decía supo que también era un sádico. Genial lo que necesitaba, un loco psicópata sádico con un arma que puede dañarlo. Volteo a mirarlo.

El aspecto del sujeto solo corroboraba la descripción de Clark. Un tipo alto cabello blanco y ojos rojos sedientos de sangre y una inquietante sonrisa en su rostro. Si, definitivamente un lunático. Vestía una gabardina negra abierta con lineas doradas, abajo una camisa y pantalones blancos. Pero lo que realmente llamaba eran sus armas. Una espada de luz en la mano derecha y un arma en la izquierda, que después de una rápida revisión con sus rayos x, supo que no era un arma normal, sus bala brillaban con una luz blanca.

Bueno eso explicaba por que atravesó su piel, y por que su hombro quemaba como el infierno.

"¿Quien eres tu?" Exclamo mientras se ponía en guardia, tratando de ignorar el ardor de su herida.

"Uh...Oh olvide presentarme que descortés de mi parte" Hizo una reverencia burlona y extendió sus manos mientras gritaba. "Damas y caballeros, soy Fredd Sellzen el mas increíble, genial bastardo, hijo de puta exorcista que ha existido nunca" Fredd sonrió de forma siniestra y lo señalo con su espada. "Y tu eres un jodido demonio... y voy a liberarte de todos tus pecados, arrancandote las pelotas y llenado este lugar con tu sangre mientras gritas por misericordia". Después de escuchar eso Clark solo pudo llegar a una conclusión.

"Estas totalmente loco" Respondió Clark furioso. "Mataste y torturaste a una persona inocente.."

"¿Inocente?" Hecho la cabeza hacia atrás y rio con locura y satisfacción. "Ese maldito pagano, hijo de puta jodía con putos demonios merecía cada una de las cosas que hice... y ahora.."Una sonrisa inquitiante se extendio por su cara y se lame los labios. "¡Es tu turno!" Grita mientras balancea su espada en su dirección.

Clark da un paso atrás esquivando a penas la huelga que estuvo a punto de cortar su garganta, ese exorcista Fredd es demasiado rápido para ser un ser humano, claramente habia sido entrenado toda su vida para matar demonios, adquiriendo con ello habilidades sobre-humanas, y con esa herida que Clark tenia, no se encontraba en la mejor posición.

Siguió esquivando lo mejor que podía los ataque de Fredd, buscando una apertura para atacar, pero claramente Fredd poseia experiencia peleando con oponentes mas rápidos, haciéndole mas difícil evitar sus huelgas. Tenia una sonrisa maníaca en su cara mientras sus golpes tomaban mas velocidad, ejercía su espada de luz como un experto. Lo tomo con sorpresa como sus movimientos cambiaron de un segundo a otro, se volvieron mas salvajes y erráticos, haciéndole mas difícil predecir su siguiente movimientos. Un dolor en la heridad de su hombro lo hizo perder la concentración dejándolo vulnerable a un ataque.

"Agggg" Gruño al sentir como la cortaba su pecho, a penas logro moverce hacia atrás dejando una herida horizontal a travez de su pecho, evitando una herida mas profunda. Puso una mano en la herida sintiendo la sangre escurrir entre sus dedos, frunció el ceño al sentir la quemadura en la herida debido a la magia santa de la espalda.

"Ahh duele ¿no es, asi? maldito demonio" Fredd se llevo su espada frente a su cara y lamio la sangre rojo en la punta, soltando un gemido de placer. "Mmm el sabor de la muerte... delicioso" Se lanzo de nuevo al ataque.

Ignorando el dolor de sus heridas Clark se movió esquivando las huelgas de la espada de Fredd, un paso a la izquierda, un movimiento de la cintura y un giro de cuello, era lo que hacia mientras esperaba una apertura. Pudo notar que a pesar de su velocidad sobre-humana, Fredd carecía de la resistencia casi ilimitada de Clark, su respiración se había vuelto irregular y gotas de sudor caian por su frente, de seguro la velocidad tomaba un peaje en su cuerpo, por lo que espero hasta que su cansancio lo hiciera cometer un error. Solo esperara que fuera rápido, la cercanía de la energía santa lo estaba afectando a el tambien.

Clark sintió el sudor bajar por su frente debido a la cercanía de la espada santa, solo un poco mas se repetia mientras esquivaba otra huelga a su centímetros de arrancarle la cabeza, espera tu oportunidad...Ahi.

Extendió su mano izquierda y sujeto la muñeca del exorcista a milimetros de que esta lo partiera por la mitad, apretó con fuerza hasta escuchar un chasquido, la espada cayo al suelo. Fredd levanto las cejas con sorpresa y abrió la boca para gritar cuando el puño derecho de Clark se estrello en su estomago. Escupio un pegote de sangre mientras salia volando y se estrellaba al otro lado de la sala dejando una grieta en la pared enorme, para luego caer como un muñeco de trapo al suelo.

"Uff" Clark soltó un suspiro de cansancio. La bala en el hombro quemaba y la sangre bajaba por su brazo goteando en el suelo, y la herido en el pecho... podía sentir como sanaba muy lentamente. Eran heridas menores en el cuerpo mas altamente denso se un Kryptoniano, aun que debía de sacar la bala lo mas pronto posible. Una risa maníaca hizo que olvidara sus heridas y mirara como Fredd luchaba por levantarse.

"Uhg esa fue.. una buena jugada, maldito hijo de puta" Gruño Fredd mientras se ponia de pie de forma temblorosa, tenia una gran sonrisa con sus dientes manchados de rojo, y sus ojos parecian bañados en sangre. "Me divertí mucho hijo de perra... pero ahora es ¡Hora de que mueras!" Grito mientras levantaba su arma y disparaba hacia Clark.

Reaccionando rápidamente tomo la mesa a su lado arrojándola hacia Fredd , las balas golpearon la mesa de madera rompiendo en docenas de fragmentos. Eso le dio suficiente tiempo para lanzare hacia el exorcista por un su flanco derecho, Fredd lo vio por el rabillo de su ojo, apunto su arma en su dirección y disparo sin parar de reír. Clark sintió una bala golpear su muslo izquierdo haciéndolo trastabillar, pero no se detuvo, en lugar de eso dio un salto con su puño en alto y lo trajo con fuerza directamente a la cabeza del exorcista, haciendo acopio de sus reflejos sobrenaturales alcanzo al ultimo segundo evitar el puño de Clark, pero no sin consecuencias.

Su puño golpeo el suelo con una fuerza colosal haciendo temblar todo la casa, creando una onda de choque que rompió los cristales en toda la casa, arrojo a Fredd y todos los muebles de la sala en diferentes direcciones. Donde golpeo el puño ahora había una cráter de tres metros de diámetro.

Clark respiraba profundamente mientras hacia una mueca al sentir el dolor en su pierna haciendo que se arrodillara, podía sentir como la bala empezaba quemar, seguida de la sensacion de debilidad. Relajo su cuerpo y suspiro para tratar de ignorar el dolor, bajando su guardia.

Gran error.

Un gran golpe en la parte trasera de su cabeza lo dejo aturdido haciéndole caer al suelo, su visión se volvió borrosa y apenas pudo mover su cabeza para mirar a Fredd. Su ropa era un desastre de cortes y polvo, de su boca y la frente se escapaba sangre. Pero sus ojos brillaban con locura mientras sujetaba su arma con su unica mano util.

"Esto es lo que pasa cuando bajas tu guardia, hijo de puta" Rio con locura y golpeo el rostro de Clark con el mango de su arma con toda su fuerza.

Clark podía sentir como su labio se partía y el sabor de la sangre llegaba a su boca, su mandíbula dolía como el infierno y casi estaba seguro que estaba rota. Sus oídos zumbaban y no podía pensar con claridad.

Antes de que su cabeza pudiera aclararse el exorcista lo golpeo de nuevo, la parte trasera de su cabeza se hundió un poco en el suelo del lugar, su ceja se abrió y la sangre de la herida cubrió su ojo derecho haciéndolo ver rojo, casi podía imaginar el moretón negro que se formaría en su ojo.

Escucho la risa maníaca del exorcista y usando su pierna lo golpeo en medio de sus piernas. Escucho un gemido de agonía y una maldicen. Un movimiento no muy elegante, pero le gano algo de tiempo.

Alcanzo a poner se de cuclillas pero se detuvo al sentir un frio acero en su frente. Fredd le apuntaba con su arma.

"Maldito demonio hijo de puta" Maldijo escupiendo al suelo un pegote de sangre. "Es hora de que te vayas al puto infierno" Puso su dedo en el gatillo. Clark no parpadeo mientras miraba fijamente el arma de Fredd. Asi que es asi como termina pensó tranquilamente mientras veía a Fredd apunto de apretar el gatillo.

Extrañamente sus pensamientos finales se dirigieron a Rias. Se pregunto que haría ella al enterarse de su muerte, seguramente se molestaría y lo maldeciría por dejarse morir, se pregunto si se entristecería, solo esperara que no llorara, nunca le gusto ver llorar a una mujer.

"KYAAAA" Un grito fementido atrajo la atención del exorcista y el Kryptoniano. El responsable del grito hizo que los ojos de Clark se abrieran con sorpresa.

Asia tenia las manos en su boca y sus ojos muy abiertos de sorpresa y miedo mientras miraba el cadáver tirado en la sala. Vio como su mirada se dirigía a ellos, reconocimiento y sorpresa llego al momento en que sus ojos se encontraron.

"¿Que crees que estas haciendo aquí monja?, ¡Se supone que deberías estar manteniendo la puta barrera!" Grito Fredd a Asia sacándola de su aturdimiento.

"¿Q-que e-esta p-pasando a-qui?... ¿C-clark-san?" Pregunto temblorosa.

"Asia-san" Respondió Clark. La mirada del exorcista iba de uno a otro en evidente confusión, pero después una sonrisa enferma se formo en su cara.

"¿Asi que se conocen?" Pregunto con una risa. "Quien lo hubiera imaginado ¡Una monja y un puto demonio! ¡Esto es tan irónico!"

"¿U-un demonio..?" Repitio Asia mirando a Clark con sorpresa.

"Asi es, soy un demonio Asia-san" Confeso Clark viendo como Asia negaba con la cabeza y sus ojos se cristalizaban.

"N-no p-puede ser.."

"Uggg ¡Ya basta de estupideces!" Grito Fredd mientras apretaba el arma en la frente de Clark. "Es hora de irte al infierno"

"¡No! ¡Espere Fredd-sama!" Grito Asia para sorpresa de los presentes. Camino hacia ambos mientras lagrimas se formaban en sus ojos. "P-por favor se lo s-suplico no lo haga d-daño.."

Clark abrio los ojos con sorpresa y solo atino a susurrar su nombre. "Asia.."

Fredd no tomo bien la interrupción de Asia, sus dientres se apretaron y su cuerpo se tenso. "¡Callate estúpida!¡Es un maldito demonio! " Gruño mientras empeza a apretar el gatillo...

Asia tomo el brazo derecho de el exorcista mientras lagrimas caían por su mejillas. "P-por favor, e-el es mi amigo..." Susurro deseperada.

"¡Maldita puta!" Grito Fredd furioso mientras le daba un manotazo en el rostro con la mano que no sostenía el arma. El golpe arrojo a Asia al suelo y dejo una gran marca roja en su mejilla, Clark sintio unas cantidades alarmantes de ira, lo único que lo contenía de partirle la cara a Fredd era el arma apuntando en su cabeza. "¡Quédate abajo! Cuando termine con este puto demonio seguiré contigo... si quieres ser una puta me encargare de que seas una... cuando termine contigo monja suplicaras por que meta mi polla en tu apretado coño" Sus ojos recorrieron con lujuria el cuerpo de Asia.

La insinuación del exorcista hizo que Clark sintiera como si algo explotara dentro de su cuerpo, sintió como todas sus energías regresaban de golpe, en un arranque de ira y poder tomo el arma en su frente y apretó con todas sus fuerzas, el metal empezó a doblarse lentamente y con un apretón que abría rompido diamantes, el alma exploto en cientos de partes llamando la atencion del exorcista.

"¿Que demonio-" Se corto al sentir una mano en su garganta. Clark sujeto al exorcista por el cuello mientras con mano derecha en un agarre de acero, se levanto con lentitud hasta su altura completa. Sostenía al exorcista a un pie del suelo apretando lentamente viendo como luchaba por respirar, solo necesitaba un pequeño apretón y su cuello se rompería como una ramita. Estuvo a punto de hacerlo cuando sintió una delicada mano en su hombro.

"N-no lo hagas C-clark-san, por favor" Susurro Asia mientras le sonreía con tristeza y sus ojos cristalizados. Clark pensó en lo que estaba apunto de hacer y se asusto, sintiendo como casi toda su furia se esfumaba y le devolvió la sonrisa a Asia, haciendo que la sonrisa de Asia creciera. Un gemido de Fredd hizo atrajo de nuevo su atención.

"Si alguna vez te acercas a ella de nuevo, si alguna vez la tocas, o piensas en ella, lo lamentaras" Amenazo a Fredd con los ojos parpadeando a rojo por un segundo, lo arrojo con fuerza al otro lado de la sala como una muñeca de trapo. El impulso de fuerza dejo el cuerpo de Clark tan rápido como llego haciéndolo caer al suelo. Escucho el grito de Asia mientras se agachaba preocupada a su lado y veía sus heridas.

"E-estas sangrando" Dijo preocupada mientras observaba sus heridas.

"No es nada, no te preocupes" Dijo Clark mientras le sonreía para tranquilizarla.

"Si puta, no te preocupes por esas pequeñas heridas, preocúpate por las que estoy a punto de hacer a su maldito y jodido cuerpo" Dijo la voz cansada de Fredd a sus espaldas. Clark estaba sorprendido por la resistencia de Fredd, un humano normal ya se habría desmayado con esas heridas o el dolor, ese era el problema con los lunáticos, no les importa el dolor y el cansancio, seguiran luchando mientras sigan conscientes. El exorcista tenia en su mano derecha la espada de luz, debió de haber caido cerca de ella cuando lo lanzo. Clark estuvo a punto de levantarse y pelear cuando en un circulo rojo apareció en la sala. "¡Que demonios!"

Clark sabia que solo podia significar una cosa. Kiba apareció primero con su espada en la mano mirando alrededor en busca de algun enemigo, el segundo fue Koneko quien camino tranquilamente y miro a Fredd con una expresión de disgusto.

"Exorcista" Murmuro.

Después aparecieron Akeno y Rias que caminaron con elegancia, autoridad y poder en cada paso, sus ojos recorrieron todo el lugar. En el momento que sus ojos se reunieron con los de Rias, pudo notar su preocupación y sorpresa. Un silbido vulgar del exorcista hizo que la expresion de Rias cambiara a enojo.

"Miren quien esta aquí, parece que la caballeria llego" Sonrio mientras sus ojos reocorrian todos los presentes, sonrio con lujura cuando observo los grandes pechos de Akeno y Rias, se lamio los labios. "Mmm como me gustaría correrme en esas enormes tetas todo el dia" Comento vulgarmente.

"Ara, Ara parece que nos encontramos con un exorcista vulgar Bouchou" Sonrio Akeno jugetonamente ofreciendo una amable sonrisa. Pero Clark sabia lo suficiente de Akeno para notar que era una sonrisa tensa y falsa, y que prometia un mundo intenso de dolor.

"Akeno mantén el portal preparado" La sacerdotisa asintió con una ligera decepción y un pequeño puchero. "Kiba, Koneko encargasen de el " Ordeno Rias mientras caminaba hacia Asia y el. Su mirada estaba alerta ante la presencia de Asia, seguramente por la cercanía de ambos, casi podía ver los engranajes en su cabeza girar rápidamente en busca de la explicación, Rias era muy inteligente y no tardo en poner todas las piezas, noto como sus ojos buscaban los suyos buscando una confirmación a sus sospechas. Sonrió levemente.

"¡¿Que?! ¡¿Mandas a un este rubio homosexual y esta mocosa plana a pelear conmigo?!¿Es una puta broma?! ¡Al menos hubieran enviado a la zorra pelinegra tetona!" Grito Fredd molesto. No alcanzo a decir nada mas por que un mueble enorme voló en dirección, partió el mueble a la mitad como si fuera de mantequilla con su espada de luz.

"¿Plana?" Repito Koneko molesta mientras tomaba otro mueble y lo levantaba del suelo.

"¿Que demonio-" Dijo Fredd pero se corto al ver Kiba aparecía frente al con su espada a punto de partirlo por la mitad. Las dos espadachines chocaron espadas creado un sonido metálico que resonó en todo el lugar, el suelo se agrieto levemente en sus pies.

"Yo soy tu oponente exorcista" Dijo Kiba con seriedad mientras giraba su espada y atacaba de nuevo. Los dos espadachines se enfrentaron en un duelo de habilidades intentando someter al otro, objetos en toda la sala eran cortados por la mitad y de vez en cuando se escuchaba el sonido de un golpe de Koneko.

Rias llego a donde se encontraban Asia y el, pudo notar como su cara se teñía de preocupación mientras se agachaba a su lado, sus ojos vagaron por cada una de sus heridas.

"Estas herido" Dijo mientras se agachaba a su lado. "Siento llegar tan tarde, no pudimos sentir que estabas en peligro y algo impido que nos teletransportaramos" A su lado Asia se mordió el labio y miro al suelo angustiada. Debe de haber sido esa barrera que ella creo. Pensó Clark.

"Estoy bien, sano muy rápido" Bromeo un poco, pero Rias no sonrió, sino que lo miro con mayor preocupacion. "No tienes por que preocuparte Rias-san" Su herida en el pecho ya habia dejado de sangrar hace tiempo, pero las balas en el hombro y el muslo eran un tema totalmente diferente, tendría que encontrar una forma de sacar las balas, tal vez si fuera de dia su cuerpo tendría la suficiente energía para sacarla por si mismo.

"Y-yo podria ayudar a Clark-san" La voz de Asia atrajo la atención de ambos. Se retorció un poco ante la mirada nada amigable que recibió de Rias.

"Tu eres Asia ¿No es así?" Afirmo Rias recibiendo un pequeño asentimiento nervioso de la joven monja. Rias se mordió el labio mientras volteaba a ver las heridas de Clark, no confiaba en ella, mucho menos después de ver el estado de su mas nuevo miembro de su nobleza, no podía ser una casualidad que ella estuviera aquí, pero si podía ayudar a Clark...estaría dispuesta a darle el beneficio de la duda "¿Como puedes ayudarlo?" Finalmente pregunto sorprendiendo a Asia.

"Yo... bueno.. puedo.. curarlo" Dijo Asia mientras ponía sus manos en el cuerpo de Clark. Unos segundos después Clark noto como aparecían dos anillos plateados con una gema azul-verde cada en su dedo medio, estos empezaron a brillar con un color verde brillante,cubriéndolo completamente. Clark sintio como las heridas en su cuerpo se curaban casi inmediatamente, las balas en su hombro y muslo fueron expulsadas de su cuerpo y el agujero se cerro en un instante. "Listo" Exclamo soltando un suspiro.

Clark parpadeo mientras se ponía de pie, sentía como su cuerpo se encontraba al 100%, era incluso mas rápido que su factor de curación y no requería de energía solar. Era una habilidad muy util. ¿Como es que Asia podia hacer eso?

"El Twiligth Healing" Rias susurro haciendo que Asia se sonrojara. "Es un muy raro Scread Gear, permite al usuario curar cualquier herida, no importa si son humanos, ángeles, ángeles caídos o demonios."Explico.

"Ya veo" Dijo Clark. Por el aumento en el ritmo cardíaco de Asia, supo que tomaba un gasto de energia.

El sonido de algo romperse llamo la atención de los tres hacia la batalla entre Koneko, Kiba y Fredd. Un puño de Koneko había dejado un cráter en el suelo lanzando al exorcista al aire donde fue atacado por Kiba, el exorcista apenas logro bloquear el ataque con su propia espada, pero eso lo dejo vulnerable a una patada de Kiba que golpeo directamente en su estomago.

Fredd cayo al suelo hincado en una rodilla, respiraba agitadamente y el sudor mezclado con sangre manchaba su cara y ropa. Escupió en el suelo y se puso de pie tembloroso. "Ahhh a pesar de me encantaría seguir jugando a las espadas con el marica rubio, se cuando estoy siendo superado" Levanto su mano derecha y un portal de invocación empezó a tomar formarese.

Koneko y Kiba se pusieron al lado de Rias cuando observaron el portar abrirse. "Ángel caído" Susurro Koneko mirando el portal con el ceño fruncido. "Ahí viene"

"Tendremos que irnos de aquí ahora" Exclamo Rias. "Akeno abre el portal, nos vamos de aqui" Ordeno. Akeno abrió el portal y siguiendo la orden de su maestra Kiba, Koneko y Akeno atravesaron el portal. Rias se dio la vuelta caminado hacia el portal, estaba a punto de entrar cuando se dio cuenta que Clark no la seguía, miro al Kryptoniano. "Es hora de irnos Clark-kun, el portal solo durara unos momentos"

"¿Que pasa con Asia-san?" Pregunto Clark mirando a la joven monja.

"No puede venir con nosotros" Respondió Rias rotundamente. Llevar a una monja, probablemente hostil, a su base se operaciones era una locura.

"No voy a irme sin Asia-san" Clark declaro. Asia se conmovio por sus palabras y una sonrisa agradecida se formo en su rostro, pero...

"Yo...no tienes por que preocuparte por mi C-clark-san" Susurro. "Estaré b-bien"

Clark la miro con mucha intensidad como si lo que dijera fuera inaceptable. "No voy a dejarte aquí" Asia solo se sonrojo furiosamente y bajo la cabeza.

"Ella estara bien Clark-kun, ¡Tenemos que irnos ahora!" Exclamo Rias empezando a molestarse al ver lo cerca que estaba Clark y Asia. "¡El portal esta a segundos de cerrarse!"

Clark soltó un suspiro mientras miraba el portal, después a Asia y Rias, finalmente a Fredd y el portal donde venia el angel caido, pensó en el cuerpo descuartizado en la sala y se imagino a Fredd haciendolo de nuevo. Tardo un segundo en tomar la decision. "Perdón por lo que voy a hacer" Se disculpo.

"¿Que estas..?" Empezó Rias pero se quedo con la pregunta en la boca al ver como Clark tomaba el brazo de Asia y la empujaba contra ella, cayendo ambas en el portal. "¡Clark!" Grito sorprendida. Lo ultimo que vio fue el rostro apenado de Clark y una sonrisa de disculpa en sus labios.

Clark hizo una mueca mientras pensaba en lo Rias le diría cuando la vuelva a ver, no va a ser agradable. No se preocupada mucho por Asia, sabia que Rias ni cualquier otro le haría ningún daño. Tal vez lo que acaba de hacer era impulsivo y algo tonto, bien, totalmente estúpido e irresponsable. Pero no podía dejar a Fredd sin hacer nada, podría matar de nuevo y es algo que no iba a permitir. Podia haber sido Kiba, Koneko, Akeno o inclusive Rias quien haya venido, y puede que ellos no hubieran tenido tanta suerte. No, Fredd tenia que ser detenido.

Ademas quería averiguar por que Asia estaba con alguien así.

"Bah eres mas idiota de lo que pensé si te quedas tu solo" Dijo Fredd de forma burlona mientras sonreía y lo apuntaba con la espada. "Parece que ya llego"

El portal se oscureció haciendo que Clark se tensara y se pusiera en guardia. Una mano cubierta por un guante negro fue lo primero que apareció, lentamente el cuerpo empezó a salir. Cuando el cuerpo estaba completamente fuera el portal se cerro a su espalda. Clark se quedo mirando fijamente el ángel caído con el ceño fruncido, sus ojos se encontraron, reconocimiento llego inmediatamente a ambos.

"Tu.." Dijo ambos al mismo tiempo. Ojos violetas se estrecharon en unos azul ceruleo.

"¿Que haces tu aquí?" Pregunto Clark con el ceño fruncido mirando al angel caido que Fredd invoco, su asesina. Sus alas estaban en su espalda, la sala era demasiado pequeña para extenderlas y volar. Llevaba la misma ropa provocativa y escasa de cuero negro, no habia ninduna duda, tenia la misma mirada de superioridad y desprecio en su cara.

"Hmp... deberías estar muerto" Dijo simplemente dándole una mirada de soslayo, miro al exorcista que la invoco, sus cejas se alzaron levemente al ver su apariencia, un brillo peligroso se hizo presente en sus ojos. "¿Que motivos tenias para invocarme? Te di ordenes claras de lo que tenias que hacer..".

"Ja... bueno parece que las cosas se complicaron, Raynare" Dijo Fredd en absoluto intimidado por la mirada del ángel caído.

Asi que su nombre es... Raynare. Pensó Clark mirando al ángel caído causante de la muerte de Issei y la suya.

"¿Que complicaciones?" Pregunto Raynare unciendo el ceño mirando de reojo al único demonio presente, tomo nota de las ropas rotas que llevaba, frunció mas el ceño al notar que no tenia la mas mínima herida. Eso era imposible si se enfrento a alguien tan hábil como Fredd, a menos que...

"La estúpida monja era amiga de este puto demonio" Dijo Fredd señalando a Clark.

"¿Donde esta ella?" Exigio Raynare al no poder sentir la precencia de Asia.

"Se la llevaron"Dijo Fredd. Raynare maldijo y miro a Clark, esparció su poder mágico haciendo que una aura morada la rodeara, la madera crujió y se sacudió ante su poder y el aire se volviera tan espeso que casi podía tocarse.

"¡¿Donde esta ella?!" Exigió.

"En un lugar donde tu no puedes encontrarla" Dijo Clark seriamente mientras se ponia en guardia preparado para una pelea. Raynare gruño.

"Hare que me digas donde esta" Dijo poniéndose en posición para pelear. " Y esta vez me asegurare de no dejar nada de ti" Sus ojos brillaron con su poder mágico. Fredd se puso a su lado con su espada desenfundada.

"Haz tu mejor intento"


Mientras tanto

Dos figuras cayeron enredadas en el centro de la sala del Club, la figura mas grande tenia largo cabello rojo sangre y llevaba un uniforme escolar, la mas pequeña tenia cabello rubio largo y llevaba un atuendo de monja color blanco y verde.

Ambas se encontraban algo aturdidas por el viaje turbulento y tartaron unos segundos en recuperarse del golpe de la caída. Rias fue la primera en reaccionar debido a que los demonios son mas mucho resistentes que los humanos, un rostro llego a su memoria.

"Clark-kun" Grito repentinamente recordando como el la había arrojado al portal con...miro entre sus piernas a la joven monja rubia con molestia. La alejo de encima de ella con poca gentileza y se puso de pie sacudiendo su falda. Sus ojos se entrecerraron en la joven Asia sentada en el suelo, parecia un poco aturdida por la teletransportacion, sus ojos se encontraron con los ojos intimidantes de Rias y bajo la mirada a sus pies con la cara roja murmurando una disculpa en italiano. Rias frunció el ceño mientras pensaba en que decir, por suerte para la monja una voz distrajo la atención de Rias.

"Boucho ¿Estas bien..?" Empezó a preguntar Akeno pero su voz murió al momento de ver a Asia, parpadeo confundida."¿Que paso?" Pregunto mirando a Asia con sospechaba, haciendo que la joven monja se sonrojara hasta las orejas como un tomate, a Akeno le habría parecido divertido si la situación no fuera tan seria. Tras ella llegaron Kiba y Koneko.

"Asia-san atravesó conmigo el portal" Rias explico al ver la mirada de su nobleza dirigirse a la joven rubia. Los ojos de todos brillaron con desconfianza. "..Involuntariamente" Añadio en un murmullo confundiendo a los demonios.

"¿Donde esta Clark-senpai?" Fue la pregunta de Koneko que hizo que todos recordaran al nuevo miembro, Rias principalmente.

Rias sintió como su temperamento empezaba a subir al pensar en la acción estúpida, impulsiva, testaruda y fuera de todo sentido que Clark hizo. Clark Kent es el hombre mas impredecible y desesperante que haya conocido nunca. Tenia el impulso de gritarle y golpearlo, pero todo eso fue opacado por el sentimiento de preocupación que llego al pensar que le pasara algo.

"El se quedo" Dijo Rias haciendo que los ojos de todos se abrieran con sorpresa. "Akeno, necesito que habrás otro circulo mágico, Kiba-kun, Koneko-chan ustedes dos se quedaran aquí con Asia-san" No podía dejarla sola aquí era peligroso, no confiaba en ella, pero si Clark lo hacia, iba a darle el beneficio de la duda. "Tenemos que ir por Clark-kun" Cuando lo vea van a tener una larga charla sobre lo irresponsable e idiota que fue.

"Buchou" Dijo Akeno con un tinte de preocupación. "No puedo abrir un circulo magico, parece que alguien puso otra barrera" Rias se mordió el labio con preocupación.

"Akeno" Llamo a su Reina. "Volaremos y traeremos a Clark-kun" Solo esperaba que no fuera demasiado tarde.


Gracias a todos por sus comentarios, Aqui les traigo el siguiente capitulo espero que lo disfruten.

Se que existen muchas faltas ortográficas en mi escritura y me disculpo.

No tengo un lector Beta por lo que la historia fue hecha y revisada totalmente por mi, por lo que puede haber un error aquí o haya.

La razon por la que escribo es que soy un gran fan de Superman y me decepciona que haya muy pocos Fanfics de este superheroe, esta historia es una forma de impulsar de la creatividad para este emblemático Superheroe. Tengo muchas historias en mente que el Kryptoniano puede protagonizar. Especialmente cossorvers con Anime.

La razón por la que este Clark no es tan fuerte en mi historia es que seria simplemente aburrido contar historias donde gane con un solo golpe, no me parece entretenido. No soy muy bueno en escribir escenas de lucha por lo que me tengo que apoyar en algunos fanfics y libros que he leído, por lo que un disculpa por adelantado.

Eso es todo, espero que lo disfruten y comenten si le gusto.