Desclaimer: Los personajes le pertenecen completamente a Tite Kubo :3

Gracias por seguir leyendo *w*, me hace feliz... Sin mas preámbulos los dejo leer...


Ya habían pasado tres semanas desde que Soi Fong se había recuperado por completo del esguince, Yoruichi y ella todas las mañanas volaban en helicóptero hasta Courchevel, a veces acompañadas por Rangiku y otras veces no, para practicar las piruetas de la muchacha, la morena había alegado que también era importante la meditación para así poder mantener un mejor control sobre la nieve, cosa que de igual forma practicaban- Vamos Soi no te distraigas- Hablaba la Shihōin, pues justo hoy era uno de esos días donde se encontraban en la cabaña meditando.

Resoplo- Yoruichi esto es aburrido- Se acostó en el piso de madera con los brazos extendidos, llevaban 10 minutos en aquello y no había podido mantener la concentración ni 2 minutos enteros- Mejor dejemos esto para otro día- Trataba de razonar con su tutora.

No, ayer me dijiste lo mismo y por eso lo dejamos para hoy- Dijo ya molesta la morena, la Fong no se podía mantener tranquila ni 1 minuto cosa que hacía más difícil la meditación- Quédate acá- Se levantó del suelo para tomar rumbo a la cocina de la cabaña.

A dónde vas?- Pregunto abriendo un de sus ojos grises, viendo así a su acompañante.

Buscare unas cuerdas para amarrarte a la silla.

Qué?- Se levantó rápidamente del suelo- Sabes que eso está penado?.

Jajajajaja- Rio con ganas la Shihōin- Buscare leche tibia- Termino de decir retomando su camino- Aunque- Se detuvo- Nadie escucharía tus gritos si te amarro.

Gracias al cielo que la morena ya se había ido pues Soi Fong había pasado por todos los tonos rojos que existían- Ya vera como me concentro- Hablo por lo bajo la muchacha mientras volvía a tomar su posición, sentada en el piso con las piernas cruzadas cerro sus ojos para así colocar su mente en blanco, cosa que le fue imposible pues fuera de la cabaña se escuchaban unos golpes- Que es eso?- Se preguntó frustrada.

Creo que hoy dormiremos acá- Hablaba la morena que venía de la cocina con un vaso de leche en las manos- Hay una fuerte tormenta así que el helicóptero no podrá venir hasta mañana- Continuo- Claro si todo se calma.

Bufo- Genial, ahora no podre practicar otra cosa que la meditación- Pensó amargadamente la ojigris.

Qué bueno que no estábamos por fuera cuando cayó la tormenta- Continuo la morena- Porque no hubiésemos podido estar todo el día practicando la meditación- Soltó con una enorme sonrisa, recibiendo como respuesta un resoplido por parte de la peli azul- Vamos continuemos- Ordeno al tiempo que se sentaba en el suelo.

Hizo caso a duras penas y cerró los ojos para empezar, cosa que no volvió a lograr- Agh- Soltó molesta- No puedo hacerlo con el ruido de allá afuera- Señalo con la mano a la puerta.

Yoruichi frunció el ceño viendo hacia la ojigris- Definitivamente estar tranquila es imposible para ti- Dijo con los brazos cruzados- Te apuesto que no podrías estar callada por 4 horas- Alzo el dedo índice, medio, anular y meñique expresando el tiempo- Ni porque tu vida dependiera de ello.

Qué?, claro que si puedo- Hablo con una sonrisa de autosuficiencia- Pero yo te apuesto a ti- Apunto a la morena- Que no podrías estar esas mismas cuatro horas sin tomar un vaso de leche- Cruzo de igual forma los brazos viendo hacia los ojos dorados de la Shihōin.

Acaba de hacer una apuesta señorita Fong- Sonrió aceptando el reto para así extender su mano.

La peli azul copia el gesto y cerraron la apuesta con un apretón de mano; Así dio comienzo las cuatro horas donde Soi Fong no podía hablar y Yoruichi no podría tomar leche, cosa imposible para ambas.

Yoruichi se levantó del suelo, siendo seguida por la mirada interrogante de la peli azul, rumbo al mueble- Dormiré estas cuatro horas- Continuo con una sonrisa- Puedes hacer lo mismo- Coloco una cara de sorprendida como si recordara algo- Cierto que no puedes tomar siestas pues no te puedes quedar dormida en las tardes- Fingió decepción para así seguidamente cerrar los ojos.

Con que haciendo trampa eh?- Se dijo mentalmente la muchacha- Pues bien- Pensó para luego levantarse del suelo rumbo a la cocina, a los minutos regreso con un vaso de agua, se acercó al mueble donde descansaba la Shihōin e inclino lentamente el vaso derramándole el líquido en la cabeza a la de ojos dorados quien se levantó rápidamente por la sorpresa.

Pero qué diablos?- Dijo viéndose empapada, para luego posar su mirada en la ojigris a su lado que solo sonreía- Esto se juega de dos- Sonrió después de lo dicho para así caminar hasta el único cuarto que se encontraba en la planta baja de la cabaña, a los minutos regreso con una toalla mientras se secaba el cabello- Bien Soi, si me duermo me despertaras, muy bien- Felicito- Que tal si- Como si de los mismo dioses hubiese hablado el móvil de la peli azul sonaba.

Aló- Contesto rápidamente sin darle tiempo a la Fong de agarrar el teléfono- Lo siento Rangiku pero a Soi Fong no le gusto- Sonrió felinamente, ayer la pelirroja había salido a comprarle una chamarra de esquí color morado a la peli azul, como llego un poco tarde se lo dejo en la cama a la Fong para que esta se lo colocara hoy, pues iban a madrugar, así que Matsumoto llamaba para preguntar si le había gustado su regalo- Me dijo que no quiere hablar contigo por tu feo gusto- Termino en un fingido suspiro resignado.

Rápidamente le arrebato el móvil a la morena para aclarar la situación, estuvo a punto de hablar cuando miro la sonrisa triunfadora en el rostro de la Shihōin- Soi Fong! Como que no te gusto la chamarra?- Se escuchaba por la bocina la voz de Rangiku- Sabes cuánto tiempo estuve buscando ese color solo porque la señorita la quería?- Y así Matsumoto empezó a contar la historia de la pobre mujer que camino por todo Paris buscando una chamarra de un color específico para la persona que consideraba como una hermana, mientras al otro lado de la línea la Fong se golpeaba la cabeza contra la pared.

Por otra parte Yoruichi se aguantaba el estómago de la risa, cuando la ojigris llegara a la mansión tendría que aguantarse el regaño completo de la pelirroja pues este solamente era el abre boca- No puedo- Dijo como pudo mientras seguía riendo.

Maldita Shihōin- Repetía en su mente la Fong después de haber colgado la llamada, algo que había descubierto ya hace mucho tiempo es, 1. No dejar a Rangiku en un cuarto con una botella de sake, 2. Por ningún circunstancia dejar a Rangiku con dinero, pues se lo gastaba en sake, 3. Y no menos importante, nunca de los nunca decirle a la pelirroja que tenía mal gusto, le recorrió un escalofrió al recordar la ves en que Kira le había dicho que no le gustaba mucho la corbata que esta le había regalado- Kira tuvo que dormir una semana fuera de la casa- Pensó aterrada por lo que recibiría al llegar a la mansión.

Después de haber reído la Shihōin se sentó en el suelo apoyando la espalda de la pared mientras se disponía a leer una revista- Tranquila- Hablo, leyendo la mente de la ojigris- Seguiré intentando que hables- Continuo- Esperare que tu paciencia este un poco- Busco la palabra- más colapsada.

Soi Fong hizo caso omiso a lo dicho por la morena y se fue a sentar en un mueble, mientras observaba por la ventana de la cabaña la tormenta que estaba en todo su auge, así pasaron 15minutos donde la peli azul se quiso arrancar los cabellos de la cabeza uno por uno, así podría entretenerse en algo, miro de soslayo a la de ojos dorado que tenía su atención puesta, todavía, en la revista- Que tal si..- Pensó para después levantarse rumbo a la cocina.

Debía admitir que la Fong había roto su tiempo de mantenerse callada, pues desde que empezaron con esa apuesta habían pasado 20 minutos, rompiendo su marca de 1 minuto; Ella misma se estaba sintiendo mal, pues su cuerpo le pedía a gritos un rico, tibio, refrescante y blanco vaso de leche, pero jamás perdería- Debo buscar la forma de que Soi hable- Pensaba la morena, desde que se sentó en el piso con aquella revista, no había leído ni una línea de lo que allí se mostraba, estaba más interesada en observar el perfil de la peli azul, quien colocaba cada minuto una cara distinta expresando así su disgusto con la situación- A dónde ira?- Se preguntó al ver a la ojigris levantarse del mueble.

Regreso de la cocina con una vaso entre su mano, al pasar tanto tiempo con la morena ya se conocía sus mañas, Shihōin Yoruichi era como una gata, le gustaba dormir, aunque no lo pareciera era floja, pero sobre todo amaba tomar leche, y esto se acrecentaba cuando hacia frio, cuando le privaban de aquel privilegio, en un acto de estrés o nervio jugaba con sus manos y pies, hablaba como loca y no se podía mantener quieta, y ahorita mismo estaba empezando sus síntomas, la morena movía los pies como si su vida dependiera de ello.

Que es eso?- Pregunto viendo hacia la ojigris, esta solo se sentó en el suelo frente suyo y con una sonrisa empezó a beber del vaso sin despegar su mirada de ella- Leche- Soltó en un susurro al comprender lo que la Fong estaba haciendo, más ese no era el plan completo pues la muchacha después dejo el vaso a un lado y gateo hasta la Shihōin, se detuvo a tan solo 15cm de distancia provocando un cosquilleo en el vientre de la morena que se acrecentó cuando percibió el olor a leche de los labios de la peli azul- Mierda- Era el único pensamiento más o menos coherente en la de ojos dorados.

Por eso, sin pensarlo, haciendo gala de su agilidad se encontraba sobre ella, apresándola de las muñecas con una mano, acerco sus labios hasta el oído de la peli azul- Soi Fong- Soltó lentamente provocando un estremecimiento en la menor- Estas jugando sucio- Sonrió- Así que di algo antes que- Paso su lengua armoniosamente por el lóbulo de la muchacha recibiendo como respuesta un suspiro- Esto termine mal.

El aliento de la morena en su oreja no hacía más que volverla loca, enserio Yoruichi estaba usando eso como una amenaza?, porque estaba funcionando muy mal, su plan inicial había sido robarle un beso, en la guerra todo se vale, con sus labios impregnados a leche la Shihōin perdería la apuesta pues habría probado inconscientemente el líquido, cosa que no había funcionado, no había pensado en la posibilidad de que la morena la atrapara primero a ella en aquel juego.

Yoruichi al no recibir respuesta, empezó a descender lentamente desde la oreja hasta el cuello de esta, dejando a su paso un camino de besos, sus labios tocaban lentamente la piel, con cada contacto sentía el estremecimiento del cuerpo bajo suyo, con su mano libre se dispuso a tocar el costado de la muchacha, desde la cintura hasta las costillas, para después repetir el movimiento pero esta vez dentro de la prenda, sus morenos dedos subieron de a poco el final de la camisa para adentrarse lentamente, hizo contacto con la piel blanca sintiendo la diferencia de temperatura.

Sentía la mano de la morena en su costado, provocándole un cosquilleo incesante en todo el cuerpo, mientras sus labios no se detenían de besar su cuello, cada roce hacia que su cuerpo bajara 2°, de un momento a otro sintió un frio contacto bajo su camisa provocando un sonoro suspiro- Mierda- Pensó, la mano de la Shihōin estaba fría y le provocaba sensaciones gratificantes que iban desde la boca del estómago hasta su vientre y bajando, si seguía así perdería el poco control que aun portaba- Yo… Yoruichi- Hablo por lo bajo, era una tortura aquello, una deliciosa y placentera tortura que debía detener antes que se saliera de control.

La Shihōin coloco una sonrisa felina al escuchar de los labios de la ojjigris su nombre, ella había ganado, lentamente dejo, para su disgusto, de besar el cuello de la peli azul y así posar sus ojos color ámbar en los grises- Como yo gane- Sonrió más al ver el sonrojo en el rostro de la menor- Yo decido el castigo- Termino para, por fin, besar los labios de la muchacha, ese olor tan exquisito que emanaba la estaba volviendo loca, lentamente disfrutaba del sabor a leche mezclado con miel que los labios de su acompañante le regalaba, si Soi Fong hubiese tardado un segundo más en hablar, Yoruichi habría perdido pues las ganas de probar los labios de la Fong la estaban volviendo loca, lentamente soltó las muñecas de la muchacha para dedicarse a tocar y explorar cada parte del cuerpo de la peli azul.

Al sentir las muñecas libres, subió su mano hasta el rostro de la morena para profundizar el beso, y con la otra la apreso de la nuca, sus lenguas danzaban en una misma melodía salvaje y excitante, se separaron un poco para tomar del molesto oxigeno que necesitaban para vivir, cuando se escuchó un fuerte ruido en la casa, sobresaltando así a las dos mujeres.

La tormenta cubría con su blanca nieve todo a kilómetros de la cabaña, la fuerte ventisca chocaba contra las ventanas y la puerta, lo que provoco que estas se abrieran de golpe.

No cerramos las ventas- Exclamo la morena, rápidamente se levantó del suelo tomando rumbo a la planta alta.

La Ojigris recordó de igual forma que había más ventanas en el piso donde estaban por lo que también se levantó para así cerrarlas, llego hasta la puerta y le coloco el cerrojo, se acercó a las ventanas y las tranco con su seguro- Listo- Pensó para luego escuchar su nombre de los labios de la morena- Voy- Rápidamente recorrió el mismo camino que la Shihōin.

Cuando subió las escaleras cerro las ventanas de los cuartos, solo le faltaba la del pasillo- La ultima- Se acercó, trato de correr el vidrio pero este estaba atascado, aunque lo intento con todas sus fuerzas no se había movido- Mierda- Pensó mientras seguía intentando, inútilmente, de moverlo- Soi Fong!- Grito hacia la ojigris la cual a los segundos ya estaba a su lado preguntando si estaba todo bien- Si, es que esta ventana no la puedo mover- Continuo- Ayúdame.

Si- Dijo para luego colocarse al lado de la morena y entre las dos intentar correr el vidrio, con sus fuerzas unidas lograron moverlo de a poco, así después de varios intentos pudieron cerrar por completo la ventana- Listo- Dejo en un suspiro cansino.

Gracias- Suspiro regalándole una sonrisa a la peli azul.

Se sonrojo ligeramente, color carmín que se acrecentó al recordar lo que momento atrás estaban a punto de hacer- V.. Vamos a meditar?- Pregunto en un susurro.

Ver a la Fong sonrojada y siendo tímida le hacía sentir un cálido sentimiento en su cuerpo, cuando hace dos meses atrás la había visto en las noticias se veía a una mujer decidida que podía obtener todo con solo quererlo, le había llamado un poco la atención aquella chica por lo que la investigo, descubriendo que tenía 3años menos que ella, a los 19años la ojigris ya era conocida por gran parte de Estados Unidos y ahora mismo a los 23 años la consideraban una persona capacitada para cualquier cosa, pues no solo destacaba por su gran empresa multimillonaria de donaciones sino que también por su gran talento en cualquier deporte, mientras más conocía de la peli azul más se interesaba, pero quería saber mas por lo que hizo lo posible para que llegara a Francia a sabiendas que la iban a invitar al campeonato mundial de Snowboarding, así llego a hospedarse en la mansión Shihōin- Bien vamos- Sonrió mientras se dirigía a la sala de la cabaña.

Soi Fong soltó el aire que, sin darse cuenta, estaba reteniendo, la mirada de la morena la estaba atravesando como una daga, a paso lento siguió a la Shihōin hasta que llegaron al lugar donde minutos atrás estaban.

Siéntate y espera- Indico la de mirada dorada mientras se perdía en la cocina.

Oye que vas a hacer?- Pregunto la Ojigris al ver que su acompañante se iba.

Ya tengo como 30 minutos sin tomar leche- El frió le provocaba esas ganas de aquel líquido, así que se había dirigido a la cocina a buscar un vaso- Quieres?- Pregunto en voz alta para que la peli azul la escuchara pues estaba un poco lejos.

No gracias- Respondió con el mismo tono de voz- Ya me tome un vaso y- Se sonrojo por sus pensamientos, suspiro para luego sentarse en el suelo y esperar a su tutora que llego con una sonrisa.

Listo, ahora si comencemos- De igual forma se sentó frente a la ojigris a una distancia prudente, temía que si sentaba un poco más cerca no podría reprimir sus ganas de besarla- Cierra los ojos y deja tu mente en blanco- Hablaba por lo bajo.

Hizo caso y empezó a bajar los parpados para que su visión quedara a oscuras, suspiro soltando cualquier tensión que la pudiese distraer y empezó a despejar sus pensamientos, su sentido de la visión estaba suspendido al igual que el odio, olfato y tacto, su mente estaba concentrada en la nada cuando imágenes y sonidos empezaron a llegar una tras otra, blanco, rojo, frio, nieve reproduciéndose como una película.

Dime Abejita- Hablaba un hombre de cabello azul- Vas a ir con papá y mamá a esquiar?- Sonrió cariñosamente.

No- Dijo molesta una pequeña niña, a simple visto se podía ver que tenía menos de 7 años- Yo quiero mi propia tabla de chnowbot.

Acaricio dulcemente el cabello de la pequeña- Amor tu tabla de Snowboar- Dijo haciendo énfasis en como se decía la última palabra- Ya la mande a hacer con un amigo mío, es uno de los mejores pero hay que esperar.

No quiero- Volvió a decir la niña cruzada de brazos.

Otras imágenes llegaron después de esa, todo estaba blanco, había mucha nieve, frio, mucho frio, se escuchaba un fuerte golpeteo, tal vez el sonido de un tambor.

PAPÁ- Lloraba la misma pequeña.

El tambor se hizo más pronunciado, tanto que dolía.

Por qué lloras?

MAMÁ- Seguía gritando y llorando la niña.

Tus padres no están?.

Unos cuerpos se alzaban sobre tanto blanco, la pequeña corrió hacia aquello, encontrándose con la escena de dos personas sobre la nieve, el carmín de la sangre adornaba el blanco como una película de terror, el tambor cada vez era más ensordecedor.

P…p.. papá- Miro al hombre- M… mamá- Viro su vista hacia la mujer bajo el cuerpo del señor.

Todo estaba en silencio, el incesante sonido del tambor callo de golpe, junto a los latidos de la pequeña niña, guardando respeto por aquellas personas muertas, ahora lentamente se escuchaba un sollozo, pero no era la niña, ella estaba tumbada en la nieve por el shock, entonces quién?.

Soi Fong!.

La imagen de esas personas era cada vez menos nítida.. Mas borrosa… más dolorosa..

Soi Fong despierta!- Yoruichi?, como saliendo de un trance abrió sus ojos rápidamente saliendo así de aquellos recuerdos, intento hablar pero algo no se lo permitía, su garganta no podía pronunciar palabra alguna pues todas se atoraban en su pecho antes de salir, le dolía todo el cuerpo, su corazón estaba pesado y sus mejillas calientes producto de las lágrimas que caían de sus ojos grises- Soi estas bien?- En la cara de la morena se podía ver plasmada la preocupación.

Cuando la Fong cerró los ojos la Shihōin se dedicó a observar y detallar sus facciones, es cierto todo lo que en las noticias de farándula se escuchaba, la peli azul tenía un rostro delicado, pestañas largas y azules, un cuerpo atlético y sexy, labios carnosos, se llevó los dedos a los suyos propios recordando su sabor – Miel- Susurro con una sonrisa, salió rápidamente de sus pensamientos al ver que la ojigris movía los labios, susurraba algo por lo que agudizo su oído para escuchar mejor- Papá, mamá- Repetía constantemente- Soi- Hablo un poco alto para que la muchacha escuchara, se alarmo de sobre manera al ver que la peli azul empezó a llorar- Soi!- Volvió a llamar para sacarla del trance en el que estaba, pero esta no hacía caso, se acercó y volvió a intentar, llamándola por el nombre una, dos y tres veces hasta que al cuarto grito, en el cual la Shihōin se estaba desesperando, abrió sus ojos grises.

Yoruichi?- Susurro en un hilo de voz.

Rápidamente la abrazo- Tranquila, aquí estoy- No sabía si la ojigris seguía llorando pues escuchaba su propio corazón retumbar en sus tímpanos, pero sentía los estremecimientos del cuerpo de la peli azul, con una mano seguía abrazandola mientras con la otra acariciaba lentamente el cabello azul, pasaron 5, 10 minutos en aquella posición- Soi- Llamo en un susurro que no obtuvo respuesta, lentamente se separó de la muchacha para poder observarla- Está dormida- Se dijo mentalmente, la respiración de la Fong era tranquila y acompasada, su brazo derecho lo llevo bajo las piernas de la ojigris y el izquierdo en la espalda para así levantarla del suelo al estilo novia.

Camino lentamente hasta la habitación de la planta baja, la cual quedaba más cerca, y deposito con sumo cuidado a la muchacha en la cama, la arropo con las sabanas pues con la tormenta que había podía coger un resfriado- Que vistes Soi?- Pregunto en un susurro mientras le quitaba algunos cabellos rebeldes que caían sobre su cara, estuvo a punto de marcharse cuando una mano en su muñeca no se lo permitió haciendo así que girara su cabeza hacia la persona en la cama.

Podrías quedarte?- Se escuchó por lo bajo, tanto llorar le había dejado como resultado que su voz saliese ahogada, tenía sus ojos grises mezclados con el rojo producto de las lágrimas- Por favor- Volvió a decir soltando lentamente el agarre de su mano.

No es necesario que me lo pidas- Sonrió cariñosamente para así acercarse a la cama junto a la ojigris, se acostó a su espalda y la abrazo desde atrás mientras acariciaba su cabello- Estaré siempre contigo- Susurro al oído de la peli azul, prometiendo muchas cosas con aquellas palabras, recibiendo como respuesta un asentimiento de cabeza- No quiero que vuelves a llorar- Se dijo mentalmente, pues los sentimientos que azotaban a su corazón ya hablaban y pensaban por si solos.

La tormenta seguía mezclándose con el frio día, quedándose como testigo de imágenes que presencio, recuerdos que adornan pesadillas, presenciando a detalle cicatrices ajenas y soplando para que estas sanen, porque solo hay que darle tiempo al tiempo y dejar a las personas indicadas para acelerar el proceso.

Continuara


Ya llegue!- Grito la ojigris al entrar a la cabaña extrañándose al ver todas las luces apagadas.

Dónde está?- Se escuchó en un sonido sepulcral que provenía de las sombras.

Eh?- Seguramente se equivocó de cabaña, aunque no podía equivocarse pues era la única cabaña a miles de kilómetros- Yoruichi?- Pregunto cautelosamente.

Mi precioso- Se volvió a escuchar con aquel raro tono de voz- Mi precioso donde esta?.

Un escalofrío recorrió su espina dorsal- Y.. Yoruichi- Trato de sonar segura más su voz salió en un triste lamento, alzo lentamente su brazo mostrando lo que traía en la bolsa cuando una sombra se lo arrebato rápidamente.

Mi leche… leche… leche- Celebraba la morena al recibir su preciado líquido.

Je je je- Una gota cayo por su cabeza, si hubiese tardado más en comprar la leche seguro la Shihōin estaría esperándola con un lanza llamas- Creo que mejor iré a comprar un camión de leche- Dijo saliendo de la cabaña rumbo a la tienda, pues más vale prevenir que lamentar.