Te seguiré amando
Segundo paso.
La mañana transcurrió con normalidad. Sakura asistiendo a sus clases, poniendo tanta atención a ellas de no ser por el detalle que medio salón –hombres– fulminan con la mirada a Ogami y la otra parte quiere matarle a ella sin razón aparente.
En otra parte, Aoba, Nenene, Mishiru y Rui compran ropa interior bastante reveladora, para prepararse para la "noche de San Valentín". Como es normal, Aoba hacía las reservaciones en un hotel de cinco estrellas, para luego pasar la noche entera "jugando al doctor". Rui sería la invitada de honor en el lugar más costoso que su novio pudiera costear, rodeada de la comida más exquisita jamás preparada y el hermoso cantar de la cantante más famosa de todos los tiempos. Mishiru simplemente invitada a Kouji a su departamento, donde veían películas todo el día, acurrucada en los fuertes brazos de su novio, para luego ir a dar un paseo a la luz de la luna. Nenene es todo un misterio.
Después de cotillear, las tres doncellas deciden ir por Sakura a tomar un café o algo por el estilo, llegando en el momento exacto en el cual Yukihina baja de su motocicleta, llevando un ajustado par de vaqueros, camisa vaquera a cuadros y ajustada a sus pectorales, botas negras y que decir de un par de lentes oscuros que ocultan sus seductores ojos. Yukihina avanza a paso seguro, tomando por el hombro a un molesto chico que intenta decirle algo desagradable a su novia y echarlo a cinco metros de distancia para no matarlo.
– ¡Que te pasa, imbécil!– el chico intento irse a puños, más Ogami le sostuvo por el hombro, diciéndole algunas cosas al oído y empujarlo más lejos. El chico salió corriendo, bajo el mirar curioso de todo el mundo.
–Yukihina–san– Sakura miró a su sexy novio, llevando un hermoso ramo de rosas color pastel.
–Sakura– el moreno ni se inmuto ante la belleza de su novia, sintiendo aún ira por el imbécil que intento propasarse con ella –no te hizo nada ese bastardo– el morocho acaricia sutilmente la mejilla de Sakura.
–No… Rei–kun se encargo de ello– Sakura forzó una sonrisa, tratando de olvidar la plática matutina sobre sexo seguro, impartida por Shibuya.
–Ya veo– Yukihina miró a Ogami, el cual se acerca a su sexy–novia, a la cual recibe con un abrazo y un beso en los labios. Volteó a ver a Nenene, la cual le entregaba su obsequio a Toki, seguido por Rui quien le dio su regalo a Yuuki.
–Por cierto….– Sakura busca entre sus cosas el paquete, sacando una cajita forrada de azul celeste, adornada por un moño rojo –toma, feliz San Valentín– sonrió, besando a su novio fugazmente en sus labios.
–Gracias– Yukihina guardo el regalo en la bolsa interna de su saco –te tengo una sorpresa– Yukihina guió a su novia a su moto, montándola primero y ofreciéndole un casco a Sakura, el cual acepto para después subir a la moto.
– ¡Buena suerte Sakura!– Aoba la animo.
–Aoba TwT– Sakura parte en compañía de su novio.
– ¿Qué fue eso?
– ¿Por qué Sakurakouji–san se fue con ese?
Suspira –Espero y Yukinko lo pase bien con Sakura–chan– Nenene anima el ambiente como de costumbre.
–Cierto– Toki toma de la mano a su hermana–novia, yéndose a caminar en solitario.
–Vamos– Aoba se lleva a Ogami, el cual la sigue de mala forma.
–TwT– Mishiru decide marcharse, tirando el paquete para Kouji al suelo al darse cuenta que su novio no llego a tiempo.
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Yukihina se detiene, a mitad de la nada. Ayuda a su novia a bajar de su motocicleta, la cual mira curioso el extraño sendero hecho de tierra solida, el cual parte desde la carretera hasta una localización desconocida para su persona. Yukihina dejo su moto a un lado, tomando a Sakura de la mano y andando por el sendero. Durante el trayecto, Sakura le comento sobre su día en la escuela, inclusive el accidente con ese chico, el cual trato de forzarla a ir a una cita con él, aún frente a Ogami y el como este perdió los estribos y le dio un golpe.
Yukihina francamente no prestaba atención, simplemente seguía hundido en sus pensamientos sobre la plática de las chicas. Ogami explico que tenía una sorpresa para Aoba, razón por la cual había dejado de complacerla por tres semanas, argumentado que después de eso, la complacería tanto como se lo permita su cuerpo. Toki no tocaría a su hermana–novia hasta llegar al matrimonio –cosa rara en un mujeriego como él– y Kouji se justificó que Mishiru es bastante joven para ella. Al parecer solo Yuuki mantenía complacido a su novia tanto románticamente como sexualmente.
–Yukihina–san– Sakura apretó la mano de su novio, el cual finalmente dejo de andar, deteniéndose en un terrero cubierto de pasto, rodeado de árboles y adornado en el centro por un pequeño lago. Sakura embelleció ante toda la naturaleza y el detalle que su novio tiene con ella. No dudo más y le dio el beso más apasionado que jamás le haya dado, cayendo ambos al suelo –Sakura encima de Yukihina– y mirándose a los ojos. Sakura se sonrojo al sentir los labios del moreno sobre los suyos, mordiendo con ansiedad los carnosos labios de la chica. Instintivamente recorrió a la chica por debajo de su ropa, iniciando en sus caderas, pasando por su sostén y finalizando en sus jugosos pechos, dándoles un apretón bastante pervertido para el gusto de Sakura, la cual ahogo un suspiro de placer en su garganta.
Yukihina desabotono la ropa interior de Sakura, le arrebato la blusa –bastante escotada para su gusto–, desabrocho los pantalones y dejo a la chica avergonzada y usando solamente sus bragas. Sakura intento por todos los medios posibles cubrirse, lo cual de alguna forma excitaba aún más a Yukihina, el cual cargo a Sakura, llevándola hacia el lago. Entro lentamente en el agua, mientras aún seguía besando a su novia con la misma pasión de hace unos momentos. Sakura se sentía acalorada, pues jamás le había besado como ahora lo hace, jamás la había cargado y llevando hacia un lago, dispuesto a hacer el amor con ella toda la noche de ser necesario.
Al ser depositada sobre el agua, Sakura –sin dejar la boca de su amado– le quito el saco, lanzándolo hacia la orilla, seguido de su camisa vaquera, sus botas –incluso calcetines– y finalmente el pantalón y bóxer, dejando a Yukihina en la misma condición que ella.
–Yukihina–san– Sakura se sonrojó al extremo. Si bien sabía que tarde o temprano esto pasaría entre ellos, dado la duración de su relación –hace ya 4 años– y el no imaginarse al lado de otro hombre que no sea el morocho de piel achocolatada. Sus pensamientos son interrumpidos por los besos de su novio, recorrer cada parte de su cuerpo sin descanso alguno y las manos sobre sus glúteos, manteniéndola cerca sin posibilidad de escape. (N/N no sé como hacer un lemon, es mi primera vez, así que no especificare en él, me disculpo, lo dejare a su imaginación).
Continuara…
