Cap 7.
…Severus y yo fuimos a dejarlos hacia una Torre y nos devolvimos a dar nuestras clases.
Nota: estoy muy molesta con un review del cap pasado, lo responderé: la verdad a mí nadie me dice que no puedo continuar mi historia y menos me van a amenazar, todos los caps están guardados en la computadora y si me cierra la página lo subiré en otra cuenta ¿problem mocosa jugando de anonymous?, en mi país el Himno al 15 de Setiembre tiene una estrofa que quiero dejársela como reflexión: "sepamos ser libres no siervos menguados". La verdad si mi historia le parece basura, ¿por qué mejor no la lee y punto? Con respecto a la Ley SOPA, esperaré a ver qué ocurre pero nunca podrán silenciar a los escritores.
INCIO DEL CAPÍTULO
Las clases con los de primer año pasaban muy despacio, hubo varias explosiones y algunos heridos al tratar de empezar ejercicios de conversión de objetos, Madame Pomfrey tendría demasiado trabajo por hacer con ellos pero así eran todos los años, dos horas después entraron los alumnos de Slytherin y Hufflepuff de segundo nivel, las cosas simplemente empeoraron porque todos ellos habían pasado en Hogwarts su primer año, debido a la tiranía de Voldemort y a su miedo de que algunos pudieran unirse en su contra los conocimientos en mi materia eran prácticamente nulos, debía empezar a enseñarles lo básico y partir desde ahí, esas clases fueron agotadoras.
Las primeras de la tarde eran con los grupos de séptimo, todas las casas recibían sus lecciones juntas por motivo de tantas muertes de estudiantes de ese año, no era necesario dividir los grupos lo que hacía que los horarios de los profesores fueran más cortos para poder trabajar en los planes de nivelación de estudiantes.
- Hoy retomaremos los conceptos básicos de las transformaciones- observaba todas las mesas a excepción de la primera y que justamente estaba frente a mí, quedaría enganchada a unos hermosos ojos esmeralda- deben recordar la forma original del objeto y pensar en la nueva forma que quieren que tenga, la concentración es la clave- convertí una pluma en una pequeña tortuga de vidrio con un simple movimiento de varita, sonreí al ver a mis alumnos tratar de imitarme, como siempre solo a Hermione Granger le salió perfecto en su primer intento- deben trabajar con los objetos que tienen al frente y convertirlos en los objetos que están sobre mi escritorio.
Pusieron su mejor esfuerzo para lograrlo pero la mayoría habían perdido las técnicas que desde primer año había tratado de enseñarles, debía nivelarlos más rápidamente, ellos tenían las EXTASIS a final de año. Me senté en mi escritorio, una pequeña lechuza tiró un sobre en mi escritorio y otro en el de Potter, lo abrí y leí lo que tenía escrito.
Minnie, te espero a las ocho en mi despacho, tenemos que hablar de algunos temas de seguridad.
A.D
Pd. ¿sabes lo bellos que son los días cuando comes caramelos de limón?
Tomé la carta y la quemé, había anotado mentalmente la hora y la contraseña así que no había necesidad de tenerla en mis manos, me obligué a mirar a la mesa que había evitado ver, Malfoy había chamuscado un par de objetos pero había convertido bien cuatro de ellos, Granger tenía una pila de objetos en vidrio a su lado, como siempre había terminado más rápido que los demás y de manera perfecta- diez puntos a Gryffindor- dije y ella me sonrió, seguí mi mirada a su izquierda y vi como Harry hacía intentos de convertir una flor en un jarrón azul, sonreí al ver sus intentos de concentración, torcía mal la muñeca y eso hacía que el hechizo no saliera como debería hacer, lo miré a los ojos y él me miró en ese momento, sus ojos esmeralda hicieron que cayera en ellos sin poder salir, sonreí y me respondió con el mismo gesto, deseaba poder besarlo.
- Profesora McGonagall- me llamó Cho Chang, caí en cuenta de que en ese momento era profesora, debía comportarme como tal.
- La chica Ravenclaw tenía serias complicaciones con su manejo de la varita pero ella justamente había elegido el peor lugar para sentarse, detrás de los dos Gryffindor y el Slytherin, el aroma del "héroe del mundo mágico" golpeaba suavemente mis fosas nasales, sentía la hierba buena con la menta y tenían un efecto tranquilizante en mí, necesitaba concentrarme para poder trabajar bien; terminé de explicarle a ella y volví al frente a observar a mi clase.
Observaba como todos trabajaban tranquilamente pero mí mirada inconscientemente se dirigía a una maraña de cabellos azabache, odiaba no poder quitar la mirada de sus ojos y tenía unas inmensas ganas de introducir mis dedos por su pelo, sentir de nuevo la suavidad de él, tocar sus labios, quería besarlo, necesitaba hacerlo, no tenía ninguna duda de que lo amaba y eso me hacía feliz.
- Concéntrese Potter- dije, el aludido sonrió y sin siquiera mirar hizo el hechizo perfectamente.
Mi clase terminó, había aprendido el horario de los muchachos y ellos tenían Cuidado de las Criaturas Mágicas, los acompañé hasta los jardines y al ver a Hagrid salir de su cabaña me volteé para irme.
Cuando empecé a caminar para salir de los jardines sentí como una mano jalaba la manga de mi túnica, me volteé y sentí unos suaves labios posarse en mi boca, era Harry, me besó rápidamente y se dirigió a su clase, quedé sorprendida por su acción, toqué mis labios y sonreí, Harry Potter era sorprendente.
Caminé sonriendo hasta la Torre de Transformaciones, tenía que terminar ese día de trabajar, todavía faltaban un par de grupos.
Al terminar de dar mis clases bajé hasta las mazmorras, debía recoger a Harry y aunque a él eso no le gustaba debía protegerlo, al entrar donde estaba él encontré a Severus observando detenidamente como Hermione abrazaba a sus amigos, se veía ¿abrumado?, él nunca había mostrado ninguna emoción, no dejaba que nadie supiera qué sentía pero con la pequeña Gryffindor era distinto, inconscientemente ella había tocado una parte importante de Snape, el profesor al sentirse observado puso de nuevo su semblante frío y serio, Harry terminó de hablar con Hermione y salimos juntos hacia mis habitaciones.
Puse mi mano en la piedra que daba acceso a la puerta de mi casa, entramos y dejamos las túnicas en la entrada, deshice el moño que había en mi cabello mientras Harry dejaba sus útiles en el suelo- Ven- me extendió su mano y la tomé, me acercó a él y me besó; había extrañado ese sabor todo el día, pasó sus manos por mi cintura y su lengua bordeaba mis labios, abrí mi boca y sentí como exploraba delicadamente mi boca, profundicé el beso y me acerqué más a él, lo que empezó como un beso tierno empezó a convertirse en uno cargado de necesidad, sentí como empezaba a estremecerme y él dejaba de besar mi boca para empezar a pasar suavemente su lengua por mi cuello, gemí al sentirlo tan cerca de mí, lo necesitaba conmigo.
- Estás jugando con fuego Minerva- dijo cuando saqué su camisa de adentro del pantalón, le sonreí y mordí su labio suavemente.
Caminamos hasta la puerta de la habitación, Harry me besaba frenéticamente y empezaba a quitar varios botones de mi camisa roja, tomé su corbata y la desanudé; empezó a acariciar con su nariz mi cuello y tiró mi blusa al suelo, gemí suavemente.
Abrí la puerta del cuarto y entramos, sentía la necesidad de él en ese momento, con unas simples caricias había logrado derretirme deseaba saber que más podría hacer; tomó mis senos por encima del brassiere y los miró fijamente.
- ¿Sabes que me tienen loco desde hace tres años?- desabrochó el cierre y tiró el brassiere.
Sentí mi respiración acelerarse, él pasaba sus dedos suavemente por mis pechos pero presionaba el pezón hasta dejarlo completamente erecto, tomé su camisa y la dejé suavemente en un mueble, sus dedos se dirigieron a mi espalda y enviaban deliciosas descargas a todo mi cuerpo, gemí profundamente y pasé mi mano por su miembro encima del pantalón.
- ¿Eso es lo que quieres gatita?- preguntó en mi oído, lo necesitaba más que nunca.
- Sí- empecé a quitar la faja de su pantalón.
Bajé sus pantalones y vi una gran tienda de campaña que se alzaba por su bóxer negro, mojé mis labios al ver el gran miembro que tenía mi estudiante para mí, pasé mi mano encima de su ropa, cerró sus ojos y lanzó un gemido profundo, él lo deseaba, me sentí arder de deseo, necesitaba que me hiciera suya en ese momento o podría morir si no lo hacía.
- Potter- necesitaba que hiciera caso al pequeño volcán que tenía en las bragas.
- ¿Estamos con formalidades profesora?- tomó mi trasero con sus manos y me alzó para ponerme suavemente en la cama.
Besó mi cuello y empezó a hacer un camino sobre mis senos mientras con su mano desabrochaba mi pantalón y empezaba a quitarlo, delicadamente pasaba las yemas de sus dedos por mis piernas enviando fuertes sensaciones a todo mi cuerpo, sentía las bragas completamente mojadas pero él no hacía nada para ayudarme, me estaba volviendo loca.
- No soy su alumno aquí- dijo de repente besando mis muslos- puedo enseñarle varias cosas.
- ¿Cómo qué?- dije desesperada, no era el primer hombre con el que estaba ni yo era su primera vez pero no me había sentido así jamás.
- Paciencia señorita, todo a su tiempo- ¿paciencia?, ¿en verdad me pedía paciencia?
- ¡Qué le den a la paciencia! Yo quiero ya- dije haciendo un mohín al cual él rió.
Empezó a morder mis pies, recorrió suavemente mis piernas, recordé que tenía que hacer algo esa noche pero un simple toque con los dedos de él sobre las bragas hizo que olvidara el pensamiento, quitó con sus manos esa molesta prenda, se detuvo y observó cómo me tenía él- ¿Mío?- asentí y bajó su lengua hasta mi vagina, sentí como la visión se borraba cuando empezó a tomar mi clítoris con sus labios, succionaba suavemente hasta llevarme al borde del placer, tocó con su lengua mi punto y caí en un manjar de eléctricas sensaciones, grité al sentirme en un arrollador orgasmo.
Al pasar las emociones abrí mis ojos y lo vi mirándome con extraordinario deseo, quitó su bóxer y quedó completamente desnudo ante mí.
- Harry, ¿por qué sobresales en todo?- había visto varios miembros pero ninguno como ese, no era una monstruosidad pero era para presumir.
- No veo que te quejes Minerva- sonreí y miré como una gota de líquido seminal salía por la punta, me acerqué y con mi lengua lo limpié, siseó de placer.
- Quiero leche- lo miré directamente a los ojos, se oscurecieron de completo deseo.
Me tomó y me posicionó debajo de él, puso su miembro en mi entrada y de un golpe lo introdujo, empecé a sisear y a gemir del placer, puso mis piernas en su hombro y tocaba directamente mi punto G con su miembro, largas y deliciosas oleadas de placer me recorrieron, sentí mi visión fallar y empezar a ver puntos negros a mi alrededor- Harry- grité al sentirme derrumbada por un nuevo orgasmo, al recuperar mis sentidos sentí un par de erráticos movimientos y vi como el azabache gruñía capturando su pequeño pedazo de cielo, abrió los ojos y me sonrió.
Me acosté en su pecho para recuperarnos completamente, cerré los ojos y sonreí, era feliz, abrí los ojos y observé el reloj, las nueve, se me había olvidado algo muy importante…Albus.
FIN DEL CAPÍTULO.
Hey, ¿qué les pareció? A mí me gustó mucho el cap, salió como yo quería.
Con respecto al review anónimo no quiero que me malinterpreten, si uds me van a hacer una crítica de cómo escribo y alguna recomendación bienvenida sea, les he hecho caso y trato de mejorar pero no voy a dejar que nadie me amenace ni insulte mi trabajo, para todo hay límites.
Espero que tengan un bello inicio de mes, besos.
Mnica Snape.
