Cap 9.

Con respecto a lo que me pediste- escuché la voz de Harry.

INICIO DEL CAPÍTULO.

- ¿Sí?- le animé a seguir.

- ¿Por qué me lo pediste?- empezó suavemente a besar mi cuello.

- Necesito que pienses antes de actuar Harry- sentí como pasaba delicadamente la punta de sus dedos por mi cuerpo, empezaba a parecerme bastante incitante que hiciera eso, necesitaba concentrarme para responderle y cada movimiento de las yemas de sus dedos hacían que mi concentración volara por la ventana.

- Yo estoy pensando en la seguridad de todos preciosa- apartó el cabello que caía por mi cuello y empezó a besarme delicadamente por detrás de mis orejas, empecé a estremecerme entre sus manos.

- No lo haces- me aparté de él a regañadientes- estás pensando con el corazón y no con la cabeza.

- Minnie- me di vuelta para verlo de frente- ¿qué pasaría si él no solo atacara a Hermione y también te atacara a ti?

- Parte de lo que él sabe se lo enseñé yo ¿recuerdas?- él asintió- puedo defenderme.

- ¿Pero si en vez de ser a ti a quien ataque fuera Ginny?- reformuló su pregunta.

- Él no atacaría a su hermana, pero- agregué al ver su expresión de enojo al ver que no daba con el punto- entiendo qué quieres decirme, tienes que pensar que es más fácil atraparlo si podemos hacer que Narcisa Malfoy lo atraiga hacia un lugar específico, es más seguro para todos tener las cosas en cierta calma y control que hacerlo a ciegas- él empezó a pensarlo más detenidamente y aunque no le gustaba vi como empezaba a aceptar que yo tenía razón.

Le extendí mi mano para que se acercara conmigo a la cama, no podía darle la oportunidad de que pudiera pensar en algo para rebatirme lo que había dicho y también necesitaba que terminara lo que con sus manos había empezado a provocar en mí, la tomó y suavemente nos acercamos a nuestro lecho.

Al despertar sentí como una respiración suave se instalaba en mi cuello, Harry estaba profundamente dormido y su olor de hierba buena y menta me calmaba al punto de volverme a quedar dormida.

Harry y yo teníamos un pequeño problema él no podía dormir con ninguna sábana encima porque siempre tenía la temperatura corporal muy alta pero yo no podía dormir sin ella porque me congelaba de frío; me levanté de la cama y noté que estaba completamente desnuda, tomé ropa y me metí al baño para empezar el día.

Salí y Harry pereceaba en la cama para no levantarse, me reí y él me miró bastante molesto, tapé mi boca con las manos para no dejar salir ninguna risa y salí despacio de la habitación; Hermione dormitaba tranquilamente en uno de mis sillones convertidos en una cama, me acerqué para despertarla e iniciar el día lectivo.

Recibí una carta de Albus invitándonos a desayunar en el Gran Comedor en ella el director me explicaba que el Ministro de Magia había llegado a Hogwarts a dar unas declaraciones a la prensa y prefería hablar frente a nosotros para apurar el paso.

Bajamos los tres al Gran Comedor, al entrar vi como Severus apartaba la vista de los estudiantes para ponerla fijamente sobre Hermione, sonreí al ver lo poco que escondía con ella sus sentimientos porque aunque la castaña no supiera lo que había hecho Albus y yo sí habíamos notado la felicidad que poco a poco empezaba a instalarse en los obres oscuros del azabache, tarde o temprano alguien más lograría verlo pero esperábamos que la felicidad se instalara en ellos antes de eso. El Ministro se adelantó al público y empezó a hablar.

-Buenos días muchachos- dijo volviendo a ver a los estudiantes- periodistas y profesores, necesito que me pongan atención unos cuantos minutos, será rápido; debido a la cantidad de bajas que hubo en la Guerra de Hogwarts hay una nueva ley que regirá a partir de hoy.

-¿Pero de qué trata la ley?- dijo Dumbledore hablando por todos los presentes.

-Gracias Albus- dijo él siguiendo con ello- todas las mujercitas mayores de 15 años y menores a 50 deben tener hijos antes de los siguientes 12 años, mínimo dos.

-¿Pero de qué habla Ministro?- dijo una periodista.

-La Guerra dejó muchos hogares completamente destruidos, muchos magos se fueron para no volver jamás de Inglaterra, se necesita aumentar la población infantil de magos o sino en menos de 12 años la cantidad de magos caerá bruscamente sin retorno.

-¿Cómo hará eso señor Ministro?- dijo un alumno de Ravenclaw.

-Simple- respondió- todo mago mayor de 15 años y sin límite de edad debe mandar una solicitud al Ministerio pidiendo una cita con alguna mujer, mínimo una por mago- recalcó- ellas tendrán de 1 a siete citas, debe la hechicera salir en una cita con cada mago que le haya mandado la carta al Ministerio, se le da la oportunidad a la hechicera de salir en plan de noviazgo por seis meces con cualquiera de los 7 posibles candidatos y después casarse- se escucharon murmullos en general.

-¿Qué pasa si no quiero a ninguno de los siete?- dijo una Slytherin.

-Simple, como ustedes sabrán hay demasiados niños huérfanos de la Guerra, debe adoptar mínimo dos niños o niñas y criarlos como suyos, pueden decir desde este momento que no quieren peticiones y podemos hacer los trámites de adopción de una vez- se escucharon quejas hasta de los periodistas.

-Y si yo no quiero pedirle cita a ninguna- dijo un periodista bastante amargado.

-Debe adoptar, esta regla es igual para hombres que para mujeres, ¿le puedo llenar los papeles de una vez?- le dijo al periodista con una sonrisa, él no dijo nada.

-Así que ya saben que va a pasar, apenas llegue alguna petición de cita se le hará saber a la hechicera por medio de una lechuza, ahora si me disculpan- dijo despidiéndose- tengo trabajo, la fecha límite para los hombres de mandar solicitudes es de una semana, sino se les mandará los papeles de adopción. Buenos días- dijo y salió del Gran Comedor.

-Muchachos- se levantó rápidamente Dumbledore de la silla- espero que sus cartas salgan hoy mismo del castillo, hoy tendrán el día libre los de cuarto, quinto, sexto y séptimo nivel para hacerlas- dijo y se escucharon gritos de alegría- sus cartas deben de entregarlas a su jefe de casa respectivo para que los tache de la lista, los que no hayan escrito es carta hoy pasarán a mi oficina para hablar con ellos, mujeres, tienen el día libre para salir de compras para sus citas- dijo y la mayoría aplaudieron ante la visión de una tarde de compras- espero que se diviertan, pueden salir- muchos estudiantes salieron inmediatamente a escribir sus cartas para poder disfrutar de su día libre.

-Profesores, ¿qué vamos a hacer?- nos dijo Draco acercándose a nosotros.

-Vamos a mi despacho- dije y empezamos a subir hasta el sexto piso.

Al llegar a mi despacho ya varios alumnos de Gryffindor estaban listos con sus pergaminos y al entregarlos y tacharlos de la lista salieron rápidamente para empezar a hacer sus compras y disfrutar un día en Hogsmade sin la responsabilidad de las clases.

-Harry y Draco necesitan ir a comprar ropa formal igual que Hermione necesita más ropa- recordé- ni Severus ni tu ni yo podemos porque tenemos que recibir las cartas de los alumnos- los tres éramos Jefes de Casa.

-Está bien- dijo Severus- necesitamos encontrar a alguien o delegar.

-Yo podría recibir las cartas de Slytherin- dijo Pomona rápidamente volviendo a ver a Severus, ella odiaba las compras y no tenía ganas de ir- necesitas salir a comprar los ingredientes de tus pociones- él asintió levemente.

-Gracias Pomona- le dije- ahora ustedes tres, deben cambiarse, ¿no van a ir con la túnica del colegio a hacer compras o sí?, además señor Malfoy- dije viendo a Draco- la señorita Weasley espera por usted afuera, debería hacer su carta de una vez y se la da a la profesora, usted también Potter- les entregué a los dos un pergamino para que pudieran escribir el nombre de su cita y pudieran irse.

-Potter, vaya cámbiese- me entregó el pergamino y salió a hacerlo.

-Pomona- dijo Severus- la veo en las escaleras con Malfoy en media hora- ambos salieron rápidamente hasta las mazmorras.

Al salir Harry cambiado Pomona decidió que ya era tiempo para bajar y dejar que Severus se encargara de la seguridad de ellos tres, nos despedimos con los ojos y él bajó junto al señor Malfoy.

FIN DEL CAPÍTULO.

Ni sé como pedir perdón, solo puedo decir que decirle al que fue mi novio muchos años "ya no vale la pena luchar por esto" hace que la musa de la inspiración se vaya.

La U me tiene súper tensa porque hay demasiados trabajos y libros para leer pero pude sacar un ratito para terminar de escribir esto y aquí está.

Anónimo: Soy de Costa Rica, tengo Messenger pero preferiría que me dieras el tuyo, no me gusta dar datos por internet, gracias por el review y de corazón perdona el tiempo que he durado en este cap.

Yuhoelmer: Si es extraña esta pareja pero precisamente es eso lo que me gustó para escribirlo, entre más raro mejor para mí.

Besos, espero sus reviews.

Mnica Snape.