No había mucho que contar. Sus días habían transcurrido bastante monótonos desde su encuentro con Kylo Ren. Su maestro estaba más taciturno que nunca y su hermana estaba centrada en la inminente guerra que se venía encima.

Habían conseguido escapar de la base por los pelos. Antes de ir al encuentro de Rey, Luke había puesto en sobre aviso a los participantes de la reunión y se había ocupado de la evacuación de los suyos. Supo por él, que el lugar estallo por los aire poco después de montar en la nave. Como les había dicho Kylo Ren.

Kylo Ren. Había pensado mucho en el. Pero extrañamente, desde su encuentro en Miare; no había vuelto a soñar con el. ¿Por qué les había dicho que el complejo iba a saltar por los aires? ¿Por qué se había preocupado por ella? Lo que Lluke le había contado sobre los minutos que paso en inconsciencia la habían turbado bastante. Se concentró de nuevo en la labor que le había mandado su maestro en el día de hoy: meditar en su yo interno. Sentada en el suelo de arcilla de la pequeña casa con la espalda apoyada en la pared, intentaba concentrarse infructuosamente. Su mente tenía demasiadas preguntas sin respuesta que no conseguía apartar. Supuso que ese era el objetivo de su entrenamiento. Aprender a tener paciencia.

Dos golpes sonoros en la puerta de la casa le despejaron por completo. Se levantó rápidamente y fue a comprobar quien llamaba a su casa. Se encontró con una sonriente Leia.

- Hola querida- dijo muy amablemente-pasaba por aquí y me preguntaba si querías dar un paseo y despejarte un poco.

- Vamos que quieres hablar conmigo- espetó Rey arqueando una ceja.

- Madre mía, Luke me había dicho que eras muy directa… Pero sí. He venido a hablar contigo. Y como tú has sido directa yo también lo voy a ser. Quiero que hablemos de mi hijo.

Rey no dijo nada. Se adentró un momento en la casa y regreso al instante con una chaqueta gris que se colocó sobre los hombros.

- Está bien. ¿hacia dónde vamos?

- Vayamos a la playa. Allí no nos va a molestar nadie ¿Cómo le has visto?

- ¿Estas segura de que quieres hacer esto?- Leia asintió- Creo que más perdido que nunca. Sigue lleno de odio y rencor. Yo diría que esta resentido con toda su existencia.

Leia no dijo nada. Durante unos minutos caminaron en silencio bajo el tenue sol de la tarde. Un par de pájaros graznaron en lo alto del cielo. Rey espero a que la general reanudase la conversación.

- Sé que para ti es difícil de entender. Pero sigue siendo mi hijo. Lo lleve en mi vientre y lo traje a este mundo. Ese es un vínculo que no se puede explicar. Si algún día tienes un hijo lo entenderás. No una soy una Jedi como mi hermano, pero si soy sensible a la fuerza. El vínculo con tu hijo es diferente al resto del universo. Por eso me sigo preocupando por él, por eso sigo queriendo al que fue mi hijo. Y por eso sé que en algún lugar de eso que se hace llamar Kylo Ren está escondido Ben, esperando a que alguien le ayude a salir.

- Yo no estaría tan segura… después de lo que he visto, no tendría muchas esperanzas al respecto. Pero eres su madre, lo entenderás mejor que yo.

- Me equivoque. Nos equivocamos- Leia la miro a los ojos con un deje de tristeza- Todo salió mal. Yo no quería que esto sucediera, pero muchas veces querida niña, haces las cosas con buena intención…pero el final es malo, muy malo.

- ¿Qué fue lo que paso?- pregunto apremiante la Jedi- Luke me dijo exactamente lo mismo, pero no me dijo nada más. Y la verdad, agradecería que se me contase algo para variar.

- Por eso estoy aquí. Para Luke todavía sigue siendo muy difícil. Y entre tú y yo, no quiero que se vuelva a marchar. No ahora, cuando más necesito a mi hermano conmigo- la princesa suspiro- menos mal que esta familia siempre ha contado con mujeres fuertes…

- Leia, siempre hay algo que te he querido preguntar- se sinceró la chiquilla- ¿perdonarías a Kylo Ren la muerte de Han Solo?

- No lo sé. Es algo que he pensado y que todavía no sé cómo sentirme al respecto. Me cuesta asimilarlo. Por esto he decidió apartarlo y enfocarme en otras cosas hasta que sea capaz de ocuparme de ello. Pero sí que creo que Han no murió en vano. Él quería recuperar a Ben…. Creo que su muerte fue como sacrificio, lo que conseguirá que mi hijo vuelva a ser el que era.

Viendo la intensidad con la que brillaban los ojos de la princesa, Rey no tuvo valor para opinar. Dudaba mucho que la muerte de Han hubiera cambiado algo en Kylo Ren. Seguía siendo el mismo hombre que se comportaba como un niño malcriado. Aunque tenía que reconocer que en su último encuentro la había desconcertado…. Los dejo marchar…

- ¿Qué paso en la infancia de Ben?- pregunto animando a Leia a comenzar la historia.

- Ben nació en medio de una guerra. No planeaba el quedarme embarazada por aquel entonces. Pero las cosas vienen y hay que aceptarlas. Estábamos luchando contra lo que quedaba del imperio, que más tarde seria la semilla de lo hoy es la Primera Orden. Yo era muy odiada. Sufrí varios intentos de asesinato y Luke rara vez me dejaba sola. Tuve miedo por mi hijo. Tuve miedo de que lo usaran contra mía. Comencé a tener terribles pesadillas en que lo secuestraban, lo maltrataban y acababa por unirse al lado oscuro. Hoy sé que no se puede evitar lo inevitable…

- Por eso Luke me dijo que Ben no conoció a su verdadera madre hasta los 5 años…

- Lo hable con ellos. Tanto Han como Luke estuvieron de acuerdo conmigo. Oculte mi embarazo, muy pocos lo sabían. Y cuando Ben nació se fue con dos de mis mejores aliados. Partieron a un planeta del borde exterior donde lo criaron como fuera hijo propio. Allí estuvo 5 años, lo que se tardó en forma la Nueva República y que la tranquilidad y la paz volviera a nuestras vidas.

- Y luego lo trajiste de vuelta…

- ¡Era mi hijo! No había día en que no pensase en él. Quería criar a mi hijo ¿se le puede negar eso a una madre?

- Suelo soñar con tu hijo, no si mi maestro te ha dicho algo de ello- la princesa asintió- uno de los sueños que tuve fue de su infancia. De cuando volvió con vosotros. Tenía un cuartito pequeño, era de noche y estaba llorando en la cama. Sentía mucho miedo, estaba aterrado. Lo sentí todo. Se sentía abandonado, confundido y…. Enfadado. Luke me dijo que debía abrir más mi entendimiento. Yo me crié sola en un planeta donde solo existe la ley de la supervivencia. Hubiera dado parte de mi vida por estar con mis padres…. Pero cuando sentí su miedo creo que lo comprendí un poco.

- Él pensaba que sus padres eran dos mecánicos con una pequeña tiendecita en Vanquo. Y llevaba una vida feliz…. Yo quise que fuera así porque pensé que crecer al lado de una niñera no era sano para un niño. Rey, intente hacerlo lo mejor que pude. Hubo algo que lo marco muchísimo. Iba a hacer un año que Ben había vuelto a nuestras vidas. Solíamos estar muy pendientes de el, tanto Han como yo misma; pero aquel día despareció de casa. Fue un descuido, un visto y no visto. Cogió el halcón y se marchó a Vanquo. Aun hoy en día no sé cómo un niño de casi seis años fue capaz de pilotar una nave como el halcón y no matarse en el intento. Supongo que lo lleva en la sangre. El caso es que Ben volvió a su antigua casa, buscando a los que conocía como padres. Y cuando llegó se encontró con una sorpresa inesperada; había un bebe en casa. Tenían otro hijo. Para él fue un muy duro golpe. Sabine, apareció al día siguiente con su hija y con Ben. Desde entonces jamás volvió a nombrar el tema.

- ¿Qué fue de ellos? De los que criaron Ben.

- Murieron los tres hace años. No le dije nada a Ben porque de aquella él estaba entrenando con Luke y no quise desviar su atención.

- ¿Cómo es que empezó el entrenamiento Jedi?- preguntó intrigada.

- Cuando comenzó su adolescencia sus poderes se descontrolaron un poco. Ni Han ni yo comprendíamos muy bien lo que pasaba con él. Así que decidí enviarlo con Luke y que le diera un camino.

- Así que esta es la historia de Ben Solo- suspiro- y por lo que se fue Snoke quien lo atrajo al lado oscuro. ¿Qué paso?

- No se los detalles. Pero si te puedo decir que Snoke llego en una época de su vida muy confusa y se aprovecho de ello. Le hizo ver las cosas de un modo muy distinto a como realmente fueron y se nombró su salvador, aquel que le dijo la verdad absoluta. Encumbró a mi padre, le lleno la cabeza de absurdas ideas sobre una sangre pura y no sé qué más historias. Empezó a verme a mi como indigna por no haber usado mi potencial como Jedi y a su padre como un elemento contaminador del linaje de Darth Vader.

- Ahora me tienen sentido muchas cosas. Por lo que veo, el líder supremo no perdió ocasión.

- ¿A qué te refieres?- preguntó intrigada Leia.

- Kylo Ren es una persona con la fuerte percepción de que no vale nada. Y ahora que se toda la historia, creo que eso comenzó en su niñez. Quizás creció con la idea de que lo apartasteis de vuestro lado porque no lo queríais lo suficiente o por que no era un hijo digno. No lo sé, todo esto son suposiciones mías.

- Luke tiene razón, tienes una gran potencial.- guardo silencio durante unos segundos- Solo quiero pedirte una cosa Rey. Si lo que dice Luke es cierto y compartís algún tipo de enlace de la Fuerza, por favor prométeme que lo intentaras. Creo que si alguien puede devolverme a Ben, esa eres tú.

- Haré lo que pueda- dijo fríamente- tampoco puedo hacer milagros.

- Con que me digas que lo intentaras es suficiente, Rey. Solo te pido que no lo dejes ir.

- Está bien- acepto mirándola fijamente a los ojos- lo intentaré.

Sentado en la oscuridad de su habitación, Kylo Ren jugueteaba con las sabanas entre sus dedos mientras mantenía la vista fija en el techo. Se había vuelto a despertar después de soñar con chatarrera de Jakku. Y vagamente sus pensamientos volvieron a ella. Desde su último encuentro en Miare, no era algo que le costaba mucho. Se sorprendía demasiadas veces en el día pensando en ella. Guardaba un sentimiento extraño para con ella y había algo que lo inquietaba demasiado. Tenía la sensación de que su rostro le recodaba a algo o a alguien, que su forma de expresarse y algunos de sus gestos ya los había visto en otro lugar. Y eso le incomodaba terriblemente. Su maestro se había percatado de que algo le inquietaba y había estado muy acertado al nombrarle a la chica como causa de ello. Pero no había hecho ningún comentario al respecto ni le había dado ninguna directriz a seguir para solucionar ese pequeño problema; lo cual, en cierto modo le preocupaba. ¿Qué estaría tramando Snoke? ¿Acaso querría hacerse con Rey?

Rey. Ese nombre tan extraño para una mujer de Jakku. Se colocó de un costado y cerró los ojos tratando de conciliar el sueño. Pero su mente voló hasta los recuerdos que había visto en la mente de la muchacha. Aquel día donde la humillaron. Y se sintió irritado y asqueado. Si hubiera estado ahí, habría hecho trizas a esas tres alimañas. Una niña no debía pasar por eso. Pero…. ¿por qué no guardaba rencor en su alma? ¿Cómo seguía manteniendo la sonrisa y la esperanza pese a todo? ¿Y por qué todo eso le importaba y le afectaba? Se levantó dando un manotazo a las sabanas y se puso un abrigo negro por encima. Ya que estaba visto que no iba a volver a dormir, decidió ocupar su mente en adelantar el trabajo pendiente.

Muchas gracias por leer mis desvarios. Espero que os guste. Agradezco cualquier comentario o sugerencia :)