Pelo negro revuelto, piel blanca y rostro sorprendido. Allí estaba Kylo Ren, en sus sueños otra vez. La miraba sin decir nada en medio del bosque nevado donde una vez había luchado con sus sables.

- ¿No vas a perseguirme con tu sable como haces siempre?- pregunto Rey al ver que seguía mirándola sin decir nada.

- ¿Qué yo que…?- sus rostro se relajó como si hubiera comprendido algo- así que eso hago en tus sueños… Interesante.

- Esto está siendo un poco raro…- murmuro Rey. Busco a tientas su sable entre sus vestiduras sin hallarlo- No puede ser.

- No busques tu sable de luz, aquí estamos desarmados.

La muchacha lo miro de hito en hito sin comprender lo que su interlocutor le estaba contando. Kylo sonrió comprendiendo inmediatamente lo que sucedía en la mente de la padawan.

- Tu maestro no te hablo de ello ¿verdad? Por tu cara creo no. Así son los Skywalkers, Rey. Siempre rodeados de misterios y secretos. ¿sabes lo que esun lazo de la Fuerza?

- No sé de qué me estás hablando.

- Pues pregúntaselo a Luke. Pero si puedo decirte una cosa, aquí estamos tu y yo. No estas soñando simplemente, estas teniendo un encuentro conmigo en alguna parte de nuestras consciencias.

- Pero yo no quiero esto. ¿Por qué?- protesto Rey.

- Quiero esto tanto como tú. De todos los seres de esta maldita galaxias tuvo que ser contigo. Una simple y mugrienta chatarrera.- suspiro- un poco indigno de mí.

- Estoy aquí ¿sabes?. Perdone usted, señor príncipe de la Galaxia. Pero a esta chatarrera le apetece bien poco estar mirando la cara de un psicópata y trastornado animal de la Primera Orden.

- ¡Cuidado con lo que dices!- bramo el joven con un ictus de ira en el rostro.

- El que empezó con descalificaciones has sido tú, no yo.

- ¡Déjame en paz!

- Que más quisiera.

Rey lo miro a los ojos, desafiante. Se sentía confundida y agitada en un mundo desconocido del que no podía escapar. Recordó las palabras de Leia y en su mente resonó con fuerza la promesa que le había hecho. Debía calmarse y no entrar en su juego. Él estaba furioso, perdido y despechado con su propia existencia. No podía caer en ese entramado endemoniado donde se perdía la existencia de Ben Solo. Se dejó caer al suelo y apoyo la espalda en la pared del árbol más cercano. Cerró los ojos mientras trataba de serenar su espíritu con la ayuda de la fuerza.

- No te pega el meditar- dijo la voz de Kylo más cerca de lo que la recordaba.

Rey abrió los ojos y ladeó la mirada para encontrarse con la ancha espalda de Kylo. Se había sentado del otro lado del árbol, situándose de espaldas a ella. Solo separados por el tronco de un árbol.

- ¿Por qué les odias?- pregunto Rey.

- Por qué siempre tienen algo que ocultar.

- Tu madre me lo contó. Quizás no fue una buena manera de hacer las cosas, pero su intención era buena.

- A veces, el tener buena intención no lo es todo.

- Sigo sin entender tu odio hacia ellos.

- Y yo no entiendo por qué no hay odio en tu interior.

- No lo sé- la joven echo la cabeza hacia atrás apoyándola por completo en el tronco alzando la vista al cielo- no merece la pena vivir con odio. No te voy a mentir, he odiado, he maldecido, he deseado ver morir… Pero eso no me gusta. Sencillamente, no me siento yo siendo así.

- Pero lo que has vivido- replico el- con tu poder… Podías haber arrasado con todos ellos.

- ¿Y? Sí, me hicieron mucho daño. Si, quise morir. Si, sentí rencor. Pero el haberlos matado no habría borrado lo que me hicieron.

- ¡Se lo hubieras echo pagar! ¡hubieran recibido un castigo!

- Creo que no quiero ser ese tipo de persona. Creo que todos tenemos opción ante las cosas que pasan y a elegir el camino que queremos seguir. Yo prefiero encontrar otros modos. Lo que tú te preguntas Kylo, es por porque yo no abrace la oscuridad cuando nuestra infancia no ha sido la más feliz de este universo. Luke cree que es porque tenemos una relación antítesis, algo así como las dos caras de una misma moneda. Cuando tú abrazaste oscuridad yo me quede en el lado de la luz.

- No creo que eso sea así. ¿Fui yo quien te condenó a seguir un camino? Luke está equivocado.

- Si tienes una explicación mejor soy toda oídos.

Ambos guardaron silencio. Rey trato de cambiar de postura para sentirse más cómoda, pues una pierna se le estaba empezando a dormir. Apoyo la mano abierta en el suelo para facilitar la acción, pero sintió que algo tocaba sus dedos. Dirigió rápidamente la mirada hacia el suelo para encontrar con que su mano se encontraba entrelazada con la de Kylo Ren. No la apartó, no supo por qué; pero no lo hizo. Alzo la mirada para encontrarse con los oscuros ojos del integrante de la Primera Orden. Se miraron fijamente, tan cerca y a la vez tan lejos el uno del otro. Había calidez en ellos. Y dolor, mucho dolor. Fue el quien interrumpió el contacto alejándose y volviendo a adoptar una postura distante. Entrecruzo las piernas y le volvió la espalda.

- No puedo decirte nada.

- Pues dime una cosa, Kylo Ren ¿Te sientes satisfecho con el camino que has tomado?

- ¿Qué clase de pregunta es esa?- dijo Kylo molesto.

- Creo que una muy normal dadas las circunstancias. A mí me gusta la vida que llevo. ¿Y tú? ¿Eres feliz con lo que haces, Kylo Ren?

No hubo respuesta. Sólo el viento entre los árboles describiendo desordenadas melodías arcanas. Rey espero la respuesta con paciencia, notando la creciente crispación a sus espaldas. La pregunta le había incomodado bastante.

- No tengo por qué responder a esa pregunta. Y menos a ti- respondió de malas maneras Kylo.

- Ya lo has hecho. Me has respondido.- sonrió ella.

- Tu prepotencia es insoportable.

- Tu falta de sinceridad hacia ti mismo es tu perdición.

- ¡Cállate!

Rey se incorporó y rodeo el árbol hasta situarse enfrente de la mirada penetrante de Kylo Ren.

- Te lo vuelvo a preguntar ¿te gusta lo que haces? ¿eres feliz con todo eso? ¿o es que acaso te has limitado a seguir las órdenes de Snoke sin ni siquiera pensar en ello?

No respondió. Se limitó a mirarla en silencio mientras en su interior se arremolinaban distintas emociones contradictorias. ¿Era esa la vida que quería llevar? Nunca lo había pensado, nunca se lo había preguntado. ¿Por qué ahora esa muchacha conseguía que se lo plantease?

- ¿Esta es la vida que has querido llevar? ¿Soñabas con convertirte en Kylo Ren y enterrar a Ben Solo?

Sus pensamientos rápidamente volaron a su temprana juventud, cuando entrenaba para convertirse en un caballero Jedi. Soñaba con traer paz a la Galaxia, con ser un héroe. Con proteger a todos los que quería. A su familia y a sus amigos. ¿A dónde se había ido aquel muchacho? Luego… Llego el miedo. Comenzó a creer que nunca lo lograría, comenzó a ponerse metas demasiado altas que nunca era capaz de alcanzar. Y surgió la frustración en su corazón. Nunca llegaría a ser nadie del que sentirse orgulloso. Temía ser una vergüenza para aquellos que depositaban su fe en él. Y en ese momento, comprendió que solo sería capaz de sacar su potencial si abrazaba el lado oscuro. Eso fue lo que Snoke le mostró. Pero, ¿realmente era lo que había querido? ¿O se había dejado ir?

- Estoy donde tengo que estar. Y cumpliré mi destino. Nadie va a impedirlo.

- Tú sabrás lo que haces. Pero piensa una cosa, ¿Qué sentirás cuando alcances tu destino como dices? Quieres ser como tu abuelo, Darth Vader… Pero te recuerdo que en sus últimos momentos de vida escogió el arrepentimiento y salvó a su hijo.

La miro lleno de furia. Rey sintió que algo tiraba de ella y supo que la estancia en ese lugar tocaba a si fin. Pronto se despertaría y ese encuentro en el mundo de la inconsciencia se iría, evaporándose y quedando grabado en la memoria de ambos.

- Piensa en ello Kylo Ren- le dijo antes de irse- sabes que en tu corazón las cosas no son como las dices. Lo siento en mí. No te engañes. Creo….que nos volveremos a ver.

Kylo asintió mirándola a los ojos mientras la figura de la joven se desvanecía poco a poco, dejándolo en soledad. Comenzó a nevar y varios copos se quedaron prendados en su cabello azabache. Tendría que esperar hasta que su cuerpo se despertase. Con la única compañía de sus pensamientos y muchas preguntas sin respuesta.

Rey abrió los ojos sintiendo el calor del sol en su piel. Había amanecido hacia un par de horas. Salto de la cama y se puso las zapatillas. Después, bajo las escaleras de dos en dos hasta la cocina. Luke no estaba allí. Miró en la sala, pero tampoco había rastro de el. Entonces, se abrió la puerta de la entrada y lo vio entrar con varios paquetes en los brazos.

- Hasta que te levantas- sonrió de buen humor- hoy te has fusionado con la cama.

- Luke ¿Qué es un lazo de la Fuerza?- pregunto a bocajarro.

Su maestro la miro borrando la sonrisa de su rostro. Cerró la puerta de golpe y avanzó hasta la sala seguido por Rey.

- ¿Por qué me lo preguntas?- dijo finalmente.

- Ayer lo menciono Leía cuando hable con ella. Y…- agito la cabeza nerviosa- Kylo Ren me dijo que te lo preguntase.

- ¿Qué estás diciendo? ¿Ha estado aquí?- soltó los paquetes encima de la mesa de la sala.

- No, no. Ha sido en mi sueño….no sé si llamarlo sueño. Luego te lo explico. Dime qué es, por favor.

- Es una conexión especial entre dos personas sensibles a la Fuerza. Solía darse entre maestro y aprendiz cuando llegaban al entendimiento mutuo. Y es algo que se da con el tiempo. Sí que es cierto que, a veces; bajo situaciones anómalas se pueden formar lazos de la fuerza…. Pero no puede ser lo vuestro. Ben y tú apenas os conocéis….No tiene sentido alguno.

- ¿Por qué lo dices?

- Por qué compartiríais muchas cosas. Dolor, poderes, sentimientos, sueños…. Seríais como el reflejo el uno del otro, lo que a ti te pase lo va a sentir el….Es una conexión que se tarda mucho en conseguir….Ben está equivocado.

- Eso mismo dijo él de tí.

Una sonrisa irónica se dibujo en el rostro del Maestro Jedi.

- Hay cosas que no cambian. Dejemos eso por hora, cuéntame tu encuentro con Ben. Bueno….Kylo Ren que ahora se llama así.

¡Muchísimas gracias por los rewiews, me encanta leerlos!. Espero que les guste este capítulo y que me dediquen un par de palabras para decirme que tal está yendo esta historia. ¡Gracias!