Pokémon y sus personajes no me pertenecen
"Pensamiento"
"traducción pokémon"
-Normal-
Perdón por la demora estuve muy ocupado con el trabajo y la universidad, en fin esperó disfruten el capítulo.
El Camino del Elegido.
Final del Capítulo anterior
Luego de que se separaran Satoshi sonrió y empezó a hablar -ahora tu sabes lo que yo siento… quisiera ir contigo o que tú te quedes aquí… realmente no… no quiero que nos separemos…pero te prometo algo, cuando nos volvamos a encontrar y tu como yo hayamos cumplido nuestros sueños, tú el de ser una Ranger pokémon y yo el de ser el mejor maestro pokémon, viajaremos juntos por el mundo, hasta entonces no lo olvides…Te Amo… te amo Alice.- finalizó el pequeño azabache para luego volver a besar a la chica.
FIN FLASHBACK -
"ya han pasado más de dos años desde ese día, me pregunto… que pasará ahora" pensó Delia para luego suspirar y entrar a la casa.
Capítulo 4: Motivación de seguir hacia adelante.
Agosto 23, Año 2036
CASA DE LOS KETCHUM
Los rayos de sol empezaban a iluminar la habitación en la que una joven de pelo negro dormía plácidamente, estos alcanzaron el rostro de la chica quien, por la molestia que causaban, empezó a despertarse.
Ella decidió sentarse en la cama para dar inicio con su día, lo primero que hizo fue fregarse los ojos y bostezar… miro a su alrededor y se dio cuenta que el lugar en el que estaba, le era desconocido. Su mente intentaba recordar lo que había pasado el día anterior, se levantó para poder escanear la alcoba e intentar descubrir en donde estaba.
La habitación le resultaba bastante sencilla, una pequeña alfombra en el centro, una cama y un velador, todo parecía normal hasta que se fijó en un mueble en el que estaban algunos trofeos y medallas. Con curiosidad opto por acercarse, cuando estuvo frente a esos objetos se detuvo para analizarlos.
Varias medallas, algunos símbolos que no había visto antes, un trofeo de ganador de la liga naranja, entre otras condecoraciones. La muchacha supo que estas eran cosas de un entrenador pokémon, antes de llegar a alguna conclusión de a quien pertenecían los objetos, escucho una voz.
-Alice… si ya estas despierta baja a desayunar- al oír esto la joven se sobresaltó, esa voz era de Delia, la mama de su "Amigo". Alice dejo de lado sus pensamientos y se dirigió al lugar de donde provino la voz. Segundos después llego a la cocina.
-vaya, finalmente despertaste, me alegra que hayas podido descansar- dijo Delia con una sonrisa en su rostro.
Viendo al suelo con la mirada ensombrecida. –Quiero disculparme y agradecerle por lo de ayer, sé que no tenía derecho para llegar de esa forma, pero mi corazón…- dijo Alice. Se podía escuchar como ella empezaba a llorar -…solo quería saber si esta pesadilla era verdad, saber si en realidad… A..A-As...Ash se había..- la chica dejo de hablar al sentir una mano en su hombro.
-ya para… no tienes de que agradecerme y tampoco debes disculparte, sé que tú también estas sufriendo. Estas preocupada y te duele mucho el darte cuenta que no puedes hacer nada… eso es algo que yo también siento.- hablo Delia calmadamente.
Alice alzo lentamente la cabeza y vio a la mujer, la menor aun tenía lágrimas en los ojos, además un pequeño sonrojo adornaba sus mejillas por causa de haber llorado. –yo solo… yo solo quiero verlo de nuevo.- dijo ella para luego abrazar a la castaña.
La madre del azabache se sorprendió por el abrazo pero lo correspondió de forma maternal. –Tranquila… estoy segura de que lo volveremos a ver.- dijo sonriendo.
Estas palabras tranquilizaron a la casi adolescente, quien empezó a soltar el agarre a la adulta y se fue despegando de ella. -de verdad gracias… es mejor que vuelva a casa- la muchacha se dio la vuelta para marcharse y empezó a caminar pero fue detenida por la voz de la mujer.
-no tienes por qué irte… sabes que eres bienvenida en este hogar… incluso si así lo deseas, podrías quedarte una temporada. No me vendría mal la compañía extra.- Alice giro lentamente y observó que Delia tenía una sonrisa cálida y sincera, la peli negra acepto la oferta asintiendo lentamente la cabeza.
-Genial, que te parece si nos actualizamos mientras desayunamos.- invito la castaña a la pelinegra.
Durante el desayuno ambas charlaban de lo que había sucedido en la vida de cada una en los últimos años, recordaban viejos tiempos y conversaban de cosas triviales, se sentían muy cómodas y alegres de poder conversar entre ellas.
-así que oficialmente eres una Ranger pokémon… no puedo creer que lo lograras siendo tan joven… ¿será que hubo alguna razón especial para hacerlo tan pronto?- dijo Delia viéndola de forma pícara.
Las palabras, conjuntamente con la mirada de la mujer, solo produjeron que la chica adquiriera un sonrojo tan intenso que haría a Groudon verse como una gran lagartija pálida.
-ee…eto yo…yo- intento responder la muchacha pero apenas podía decir algo.
–que no te apene, guardaré el secreto hehe- dijo la joven madre.
-eh… gra-gracias… por cierto Delia, quería pedirle algo- hablo la chica jugando con sus dedos y mostrando un leve sonrojo. –aprovechando que me quedaré un tiempo, quería pedirle que me enseñe a cocinar… no soy muy buena en eso, así que pensé que con su ayuda quizás pueda convertirme en una gran cocinera.-
Delia se sorprendió por la solicitud. –claro no hay problema, pero dime… hay algún motivo en particular, según recuerdo odiabas cocinar.- cuestiono con cara de confusión.
Sin salir del sonrojó mientras agitaba rápidamente sus brazos en forma de "X" – eh!?... no, no, no yo solo…- desvió la mirada unos segundos y volvió a mirar a la señora Ketchum. -yo solo creo que es necesario saber cocinar… uno nunca sabe cuándo podría necesitar esta habilidad, sobre todo si se está viajando constantemente.-
-Mmm… algo me dice que aquí hay Meowth encerrado, supongo que lo dejaré pasar por esta ocasión–
-eh… no como cree hehe - dijo la peli negra sonriendo con gran nerviosismo.
–Tarde o temprano descubriré la verdadera razón- dijo Delia mientras le regalaba una sonrisa. "Aunque creo que saber cuál es."
-Bueno, que te parece si me acompañas a hacer las compras… tu primera lección será saber escoger los ingredientes adecuados.- concluyo la mayor giñando un ojo.
-sí, vamos- concluyo Alice alegremente. Gracias a la señora Ketchum la chica volvió a su actitud normal, sabía que tendría que esperar algún tiempo para ver a Ash pero su esperanza de hacerlo había florecido.
CIUDAD CELESTE, KANTO.
Una chica rubia golpeaba la puerta de una alcoba. -Misty abre la puerta, ha pasado más de una semana… sé que te afecto la noticia de tu amigo como a todos pero no puedes vivir lamentándolo…-
… no había respuesta.
-Es suficiente Misty, si tu no me abres entrare por la fuerza. Que quede claro que te advertí. Sal Poliwrath, ayúdame a tumbar la puerta.- juntos, pokémon y entrenadora derribaron la puerta, sin embargo estos quedaron sorprendidos al no encontrar nada dentro de esta.
"A donde fuiste ahora Misty… espero no cometas alguna locura". Pensó Daisy, la mayor de las hermanas de la peli naranja.
CIUDAD PLATEADA.
Misty se encontraba sentada en la banca de un parque con la cabeza agachada hasta que un chico con pelo café se acercó a ella y se situó en su delante.
-Ha pasado mucho tiempo… es bueno verte.- dijo nada más y nada menos, Brock, el mexicano, chino, semi-afroamericano.
-eh… ho-hola Brock, tiempo sin verte.- dijo la chica levantando la cabeza e intentando sonreír.
-qué te parece si damos una vuelta al parque, es un lugar muy bonito y bueno para despejar la mente.- dijo Brock.
-si.- respondió Misty a la sugerencia de su amigo.
Ambos empezaron a caminar y luego de unos minutos en los que hubo un silencio incomodó, Brock dio inicio a la conversación. -Es extraño no…-
-¿A qué te refieres?- pregunto Misty aun creyendo saber lo que iba a decir el moreno.
-él siempre ha estado viajando de un lugar para otro, metiéndose en problemas, conociendo nuevas personas y pokémon, ayudando a quien lo necesite y aventurándose a lo desconocido.- dijo Brock alzando su cabeza al cielo y mirándolo con nostalgia. –sin embargo, esta vez… lo siento tan diferente.-
Misty se detuvo y miro al suelo. –¿crees que el este bien?-
-no lo sé… pero no debes preocuparte tanto. A mí también me golpeó la noticia, pero estoy seguro que debe haber una razón para la que nuestro amigo se fuera así de repente, además él puede cuidarse solo- dijo el chico de ojos rasgados sonriéndole a la muchacha.
Los ojos de Misty empezaron a llenarse de lágrimas. –como… como puedes decir eso, Ash es un idiota al irse sin avisar… él no sabe el riesgo y peligro en el que se mete al irse solo, él nos necesita… el necesita a sus amigos, a quienes hemos sido casi sus hermanos.- dijo ella.
Brock la abrazó para intentar calmarla. –tranquila… como te dije él puede cuidar de sí mismo, además estoy seguro que debe estar con pikachu… recuerda que esos dos siempre salen adelante.-
Tras varios minutos Misty se separó del muchacho y se secó las lágrimas que tenía. –tienes razón… lo mejor es esperar por su regreso, ya después lo haré pagar por no decir nada.- dijo la líder de gimnasio con una sonrisa.
-hehe no quiero ni imaginar lo que le sucederá cuando vuelva… por cierto cuando dijiste que somos casi como sus hermanos…- dijo Brock deteniéndose unos segundos.
-que tiene, después de todo hemos pasado muchas cosas juntos y es casi como un hermano menor- dijo Misty.
-Solo me parece raro que uses ese palabra… sabes, la gente puede pensar mal si se entera que estas enamorada de "tu hermano menor". Bueno mejor regreso al gimnasio, tengo clases en la tarde y debo prepararme, fue un gusto verte, adiós.- dijo el moreno antes de encaminarse a su casa con una sonrisa burlona.
Por un par de minutos Misty se quedó completamente petrificada y con un gran sonrojo en el rostro. –Eso… eso no es verdad, ¡regresa aquí Brock!- grito la especialista en pokémon de agua, mientras daba caza a su amigo.
PETALBURGO, HOENN.
Norman llegaba a casa para almorzar tras una dura mañana de peleas en el gimnasio. –cielo ya llegue.-
-hola amor, toma asiento, la comida estará en unos minutos, ¿Qué tal estuvo tu día?- dijo Caroline, la madre de Max y May.
Norman se sentó como pidió su esposa y habló con una sonrisa de ganador. –muy bien, pese a las duras batallas que tuve, mis pokémon y yo no dejamos que nadie salga victorioso.-
-Ese es el padre de mis hijos, solo no dejes que se te suban los humos a la cabeza hehe… por cierto, te molestaría ir por los muchachos, Max debe estar en su habitación y May seguramente sigue en el jardín trasero, espero que hoy se sientan mejor.- pidió Caroline.
-Han estado muy deprimidos estos días y no se los puedo reclamar, estiman mucho a Ash. Ya regreso.- dijo Norman levantándose de la mesa.
-Detente…- dijo Max al entrar a la cocina. –por favor dejen que vaya por May, ni yo ni ella nos hemos recuperado hasta ahora… puede que incluso ella este sufriendo más yo… por eso es mi deber… es mi deber como su hermano ayudarla a seguir adelante.- dijo viendo a sus padres con gran determinación.
Antes de que Norman pueda decir algo Caroline intervino. –Adelante Max, confiamos en ti.- el muchacho asistió con la cabeza y se dirigió al jardín posterior.
May se encontraba bajo la sombra de un árbol, sentada con las rodillas recogidas, la parte de su rostro de la nariz para abajo se encontraba escondida entre sus piernas y la parte superior se enfocaba al horizonte con una mirada vacía. La mente de la chica se encontraba inundada de imágenes y recuerdos de su amigo Ash.
Cuando Max la logro ver, se acercó lentamente a ella, ya estando a su lado decidió hablar. –Sabes… ya es hora de que te levantes.-
La muchacha se sorprendió un poco al escuchar la voz de su hermano, pues sus pensamientos seguían sumisos en el azabache y no noto cuando se acercó. –ah… hola Max, por favor dile a mama que no estoy con hambre- dijo la muchacha sin moverse de la posición en la que estaba.
Max se puso un poco molesto por la actitud de su hermana mayor. –no me refería a eso, lo que quise decir es que ya es hora de que te pares y sigas adelante.-
-¿seguir adelante... que quieres decir?- dijo la muchacha alzando la cabeza y mirando a su hermano.
Los ojos de Max empezaron a llenarse de lágrimas. –ya es hora de que vuelvas a ser la de antes… la chica alegre, divertida, bromista e incluso tragona que eras. Sé que te duele que Ash haya desaparecido de esa forma pero… pero… no puedes seguir como ahora, triste, desanimada, casi vacía.- el muchacho empezó a alzar el tono de voz. –por favor May, sé que no te puedo pedir que lo superes porque ni yo he podido hacerlo… lo único que te pido es que… es que no cambies, que no te resignes a vivir con el corazón partido, con la cabeza agachada... yo creo… no mejor dicho yo sé que lo volveremos a ver así que.-
El muchacho detuvo su hablar al sentir como su hermana lo abrazaba fuertemente, el chico pudo escuchar a su hermana llorando. –perdón… perdóname Max, yo… lo lamento tanto. Ustedes, tú, mama y papa solo me han apoyado y yo he actuado como una niña llorona.-
May se separó un poco de su hermano para verlo directamente a los ojos, ambos chicos aún estaban llorando. –te prometo que volveré a pararme, volveré a ser la chica alegre que dices que era, seguiré entrenando y participando en los concursos pokémon. No importa cuán triste este, no me desmoralizaré otra vez y ¿sabes porque?- ante las palabras de su hermana, Max solo movió la cabeza de izquierda a derecha, como si estuviera negando algo.
-hehe… es simple, no me daré por vencida ni sucumbiré a la pena ya que los tengo a mi lado, a ustedes mi familia, en especial a ti Max; además como dijiste, es probable que lo volvamos a ver- dijo May.
-¡Ma-May!- dijo Max con la voz temblorosa y abrazando a su hermana.
Los hermanos estuvieron unos minutos en esa posición, May se soltó de Max y se paró, luego se secó las lágrimas y con una sonrisa extendió la mano a su hermano para ayudarlo a levantar. –vamos Max, es hora de ir a comer.-
Max también se secó las lágrimas y sonrió al igual que su hermana. Este tomó la mano de su hermana y la soltó al levantarse por completo. –Qué bueno tenerte de vuelta.- May sonrió por lo que dijo su hermano y comenzaron a caminar a casa.
-Por cierto May, deberías hablar con papa acerca de Ash.- dijo Max
-eh… de Ash, ¿de qué debo hablar acerca de él?- pregunto la castaña.
-Bueno es obvio que él te gusta, así que deberías decirle algo antes de que Ash regrese y ustedes… bueno ya sabes hagan sus cositas y tengan hijos. Así evitaras que papa intente castrarlo.- dijo el chico de lentes con una sonrisa burlona mientras seguía caminando.
May se sonrojo tanto que inclusive botaba un poco de vapor por las orejas. –A..As..Ash y yo tener hi...hijos…- apenas pudo articular ella.
-claro, sé que es lento para eso del amor pero estoy seguro que te corresponderá hehe. Lo que te pido de favor es que antes de que profanes sus partes primero me dejes tener mi batalla con él, ¿sí?- dijo Max.
May seguía completamente sonrojada pero esta vez tenía una vena resaltada en su cabeza. –Cómo puedes decir algo así de mi… te voy a matar.- dijo la chica dando inicio con la persecución a su hermano.
-eh… ¡auxilio!- Grito el pequeño intentando escapar de la "muerte".
En la casa Caroline veía por la ventana hacia el jardín. –Parece que todo volverá a la normalidad.-
-Tienes razón querida, a propósito no has visto mis armas de tortura… Ash no la tendrá fácil si se quiere acerca a nuestra hija.- Dijo Norman con una sonrisa sádica mientras buscaba en un armario dichos objetos. Caroline solo lo vio con una sonrisa nerviosa y una gota estilo anime.
PUEBLO HOJAS GEMELAS, SINNOH.
Un joven de pelo café estaba parado frente a la puerta de una casa. –Hola Kenny ¿cómo estás?- dijo una señora de pelo azul tras abrir la puerta y recibir al chico.
-Hola Señora Johanna, todo está bien gracias por preguntar. Venía a ver a Dawn si no es mucha molestia.- dijo Kenny con un pequeño sonrojo.
-Lamento decirte que salió hace uno minutos, desde el aviso de la noticia de Ash ha estado yendo al bosque con sus pokémon todas las mañanas.- dijo la peli azul.
-Ya veo, si me disculpa voy a buscarla.- dijo el coordinador pokémon evitando mostrar el enojo que tenía al saber que su amiga estaba comportándose de esa manera al escuchar lo de Ash.
El muchacho se retiró del lugar y salió en búsqueda de Dawn. "No puedo creer que Dawn actué de esa forma, talvez sea solo mi idea pero puede que ella…" el chico sacudió su cabeza intentando alejar sus pensamientos. –Vamos Kenny ella te ha demostrado que te tiene un cariño especial, es hora de decirle lo que sientes.- dijo para sí mismo el muchacho.
Luego de buscar en el bosque, el chico de pelo café finalmente encontró a su amiga, la vio sentada en una pequeña roca rodeada de sus pokémon, al parecer ella estaba hablándoles pero no oía claramente lo que decía así que sigilosamente se acercó.
-Ya tome la decisión, tengo que ir por Ash, necesito, no. Yo debo encontrarlo.- dijo Dawn a sus pokémon.
Los pokémon de Dawn así como Kenny se quedaron petrificados al escuchar las palabras de la coordinadora, solo Piplup pudo reaccionar.
-Pi pi piplup pi.- gruño el pequeño pingüino en forma de negación.
-Sé que están preocupados y que mama no me permitirá ir por él pero…- la chica empezó a soltar unas lágrimas de tristeza. –el… Ash… Ash, por favor vuelve, yo, yo te te… quiero- concluyo inconscientemente mientras lloraba y caía de rodillas al suelo.
Todos sus pokémon sintieron lastima por su amiga y decidieron acercarse a ella para calmarla un poco, Kenny por su lado sentía una mezcla de sentimientos entre tristeza e ira, el joven de pelo café no estaba seguro de que hacer en esos momentos, quería salir de su escondite y decirle a su amiga de la infancia que tiene que dejar el recuerdo de Ash a un lado, que ella lo tiene a él y que estará allí por ella para apoyarla y consolarla, sin embargo una parte de él decía que eso era muy bajo.
Su amistad y afecto por ella le indicaban que tenía que apoyarla y decirle que el entrenador pokémon volverá a aparecer, que no cometa ninguna locura, que aunque le duela admitirlo tenía que convencerla de que el azabache regresaría y que incluso pueda ser que corresponda los sentimientos que tiene Dawn hacia él.
Kenny entendió que la chica de la cual se enamoró años atrás y que había sido su más grande amiga, estaba enamorada de alguien que no era él y a pesar de la decepción y el amargo sabor de reconocer que no tendría una vida como pareja con ella, ver a Dawn de esa manera lo destrozaba por dentro y lo hacía sentirse como una basura.
-No puedo creer que tú seas la chica que conocí hace años.- dijo Kenny saliendo de los arbustos y acercándose a Dawn.
La muchacha alzo la cabeza y se sorprendió al ver quien era la persona que hablo hace un segundo. –Ke-Kenny.- los pokémon de la peli azul se pusieron alerta y en modo de defensa.
-No lo acepto. No acepto que la chica valiente, dulce, alegre, valiente y generosa de la que me enamoré se vea derrotada y vacía como lo está en mi delante.- dijo el chico parándose en frente de Dawn.
Las palabras del coordinador sorprendieron aún más a la originaria de Sinnoh, descubrir que tu amigo de la infancia te veía de esa forma la estremeció por completo.
-Kenny creo que este no es el mejor momento para hablar, por favor déjame un momento a solas.- dijo Dawn mirando hacia el suelo.
-Tranquila, ya sé que tú no sientes lo mismo. Es solo que no puedo dejar que hagas algo tan imprudente como irte de casa para buscar a Ash.-
-Tu no lo entiendes, Ash el… él puede estar en peligro, puede que necesite de sus amigos en estos momentos… puede ser que me necesite justo ahora.- dijo Dawn en tono alta, casi como si estuviera gritando.
-¡Es suficiente!- grito Kenny haciendo retroceder un poco a la peli azul y ocasionando que los pokémon de esta se pongan en posición de ataque.
-Deja de actuar como una niña Dawn. Sabes bien que Ash no es de los que requiera ayuda en todo momento para salir adelante, él no es quien te necesita ahora, sino eres tú la que lo necesita.- dijo Kenny en forma de reproche.
-pero el… yo- intento defenderse la muchacha pero Kenny la interrumpió abrazándola.
-Discúlpame por gritarte de esa forma y decirte estas cosas pero tienes que entender, entender que Ash es una persona fuerte y decidida, que si el desapareció de esa forma es porque él lo prefiere así. Por favor, por favor Dawn no hagas ninguna tontería, no hagas que lamente no decirle a tu madre lo que pretendes solo porque confió en ti.- dijo el coordinador empezando a soltar un poco de lágrimas.
Luego de un par de minutos Dawn separo a su amigo de ella. –Está bien- la muchacha se secó las lágrimas y se paró. –sé que el estará bien así que no pienso irlo a buscar, no tienes de que preocuparte Kenny.-
Kenny también se secó las lágrimas y se levantó del suelo. –hehe sabes que cuando dices eso Dee-Dee es cuando todos más se preocupan.-
-Para con llamarme "Dee-Dee"- dijo Dawn de forma amenazante.
-Claro que no Deee–Deee.- respondió burlescamente Kenny.
-Rrrr… ya que, tu no cambias, por cierto lo que me dijiste, bueno ¿tu?- Dawn hablo con un tono nervioso ya que quería saber si lo que dijo su amigo acerca de ella era realmente verdad.
-eh... ha eso, si Dawn… tú me gustas.- dijo el chico de pelo café viendo fijamente a los ojos a Dawn.
La chica de gorro blanco se sonrojo un poco por la declaración de su amigo. –Kenny yo, yo en realidad no…-
-No tienes que decir nada, ya te dije que sé que tu no sientes lo mismo, aun así gracias por querer decírmelo.- dijo el muchacho en tono de resignación, después de dio la vuelta y empezó a caminar.
-Gracias por entender pero dime, ¿Que vas a hacer ahora?- pregunto la chica.
El coordinador se detuvo unos segundos. –es simple, de momento seguiré entrenando para ganar el Gran Festival del año que viene, espero enfrentarme a ti en ese evento, hasta entonces cuídate mucho Dawn.-
-Dalo por seguro, aunque no creas que podrás vencernos, hasta entonces Kenny y gracias por todo.- dijo Dawn con una gran sonrisa.
-Ya lo veremos. Espero que cuando lo veas de nuevo le confieses que lo amas.- dijo Kenny.
Dawn se sonrojo nuevamente. –¿De qué hablas? yo no amo a nadie.-
-Solo te advierto que si tú no le dices nada, cuando Ash vuelva le diré que estás loca por él, hehe adiós Dee-Dee.- Kenny se dio la vuelta para sonreírle a su amiga y después se fue corriendo del lugar mientras un par de lágrimas imperceptibles para Dawn brotaban de sus ojos.
-Yo no estoy loca por Ash solo lo amo, perdón solo lo quiero un poco… que digo él ni si quiera me gusta de esa forma…. ahhh ¡Si le dices algo te mato!- grito la peli azul con el rostro completamente sonrojado.
CIUDAD STRIATON, UNOVA.
Los tres líderes de gimnasio se encontraban en las afueras de este conversando de los últimos acontecimientos que han pasado, en especial el del joven entrenador de Pueblo Paleta que hace tiempo atrás los desafío y que ahora se encontraba desaparecido.
-Parece que aún no hay noticias nuevas de tu amigo, Cilan.- comento el chico de pelo azul cuyo nombre es Crees.
-Es verdad, en televisión solo repiten el mismo mensaje de su desaparición.- hablo con tono melancólico Cilan.
-No puedes seguir deprimido, el no estaría contento de verte en ese estado… además debes ser fuerte por tu amiga.- dijo Chili el líder especialista en pokémon tipo fuego.
-Lo sé, Iris quedó muy herida al enterarse de lo que paso con Ash, ¿saben dónde se encuentra?- pregunto el sibarita pokémon. Tras el reportaje sobre el azabache, Cilan invito a Iris a quedarse en el gimnasio unos días hasta que se sienta mejor.
-No la he visto en todo el día, supongo que debe seguir en la habitación de huéspedes.- dijo el líder de pelo azul.
-Entiendo, iré a verla, es mi deber como amigo animarla.- dijo con determinación el conocedor pokémon.
En la habitación de huéspedes del gimnasio Striaton se encontraba Iris quien yacía boca abajo en una cama con una almohada sobre la cabeza, se podía escuchar en toda la habitación como la pequeña niña lloraba por la gran tristeza que acongojaba su corazón. Su fiel pokémon, Axew, la miraba con pena, a pesar de intentar varias veces y de distintas formas alegrarla, la morena no mostraba mejoría en su estado de ánimo.
-Ese niño… es un tonto por hacerme esto…- dijo para sí misma la chica de pelo morado con los ojos llorosos y la voz abatida.
–Iris soy yo Cilan, por favor abre la puerta, ya es hora de cenar y quisiera hablar contigo antes.- dijo el chico de pelo verde.
-No estoy con apetito ahora… coman sin mi.- dijo la morena con la voz apagada.
Cilan se quedó pensativo y triste por la actitud de su amiga, luego de meditar unos minutos con tono nostálgico empezó a hablar. –Recuerdo la primera vez que los vi…-
Esas palabras hicieron que la chica centre su atención en la puerta de donde provenía la voz del sibarita pokémon. –hehe como olvidarlo. Mi curiosidad por pikachu hizo que me acerque a ustedes, fue divertido enterarme de que estaban perdidos buscando el gimnasio… no revelé mi identidad debido a que quería saber más de ustedes antes de presentarme oficialmente.-
-Ese día fue el día en que Ash me permitió no solo acompañarlo en su viaje, sino también me permitió seguir mis sueños… no sé si fue gracias a las aventuras que tuvimos o la determinación que mostraba al enfrentarse a un oponente… pero… siempre me motivaba a luchar por mis sueños.- el chico apretó sus puños en esos momentos. -es por eso que aun con el gran dolor que tengo en el corazón no me dejaré llevar por la pena, no caminare mi vida con la mirada hacia el suelo, continuare luchando por convertir mis sueños realidad, porque es lo que él haría, y así algún día festejaré el hacerme el mejor conocedor pokémon junto a los dos… junto a ti y junto a Ash.-
Unos segundos después la puerta de la habitación se abrió. Iris salió de esta con una pequeña sonrisa y secándose las lágrimas que aun tenía. –Es hora de ir a cenar, ¿no es así?- hablo la entrenadora especialista en pokémon tipo dragón.
-Así es.- dijo Cilan con una sonrisa radiante y una pequeña lagrima en su rostro. Luego de cenar, Iris junto a Axew fueron a un bosque cercano para ver las estrellas.
Mirando las estrellas. –Tampoco nos daremos por vencidos en cumplir con nuestros sueños.- dijo la chica sin apartar la mirada del cielo.
-Axew ax- gruño el pequeño dragón con alegría.
-Qué bueno ver que recuperaron los ánimos.- apareció el líder de gimnasio de cabello verde.
-Te lo debemos a ti- -Axew Axew a.- dijeron al unísono el pokémon y la chica.
-Eso hacen los amigos. Ya es tarde vine para llevarlos de regreso al gimnasio.- hablo Cilan. Iris asintió con la cabeza y los tres empezaron a dirigirse al hogar del Peliverde.
-Estuve pensando lo que te dije acerca del futuro en el que yo seré el mejor sibarita pokémon y…-
-¿y?…- pregunto Iris ya que su amigo se quedó unos segundos sin hablar.
-Me pregunto… ¿Axew crees que Iris y Ash ya sean pareja hasta ese día?- cuestiono el conocedor pokémon.
-Axew Axe.- hablo el pokémon con una pequeña riendo levemente. Iris se sonrojo mucho al oír la pregunta de Cilan hacia su pokémon. –¡Ese niño y yo esposos, eso nun…-
-Yo nunca dije nada de esposos hehehe.- Se comenzó a reír el chico junto al pokémon dragón.
Aun sonrojada, Iris corrió hacia el gimnasio y cerró la puerta de entrada. –oh rayos creo que me pase… supongo que no va a abrir la puerta, ven Axew pasaremos la noche en el centro pokémon.- hablo Cilan un poco deprimido.
CIUDAD LUMINALIA, KALOS
En la arena de batalla del gimnasio serena entrenaba con sus pokémon -Muy bien Sylveon ahora usa fuerza lunar y apunta al cielo, Delphox hazla explotar con psíquico, los pokémon ejecutaron las ordenes de su entrenadora, lo que causo que el brillo de fuerza lunar explotara en una lluvia de colores.
-Perfecto, es hora de un descanso.- dijo Serena.
Bonnie y Clemont estaban en las gradas de la arena viendo entrenar a su amiga.
-wow es increíble.- musito Bonnie con gran asombro.
-Muy bien Serena, has mejorado mucho.- dijo Clemont acercándose a la arena de entrenamiento.
-Todo se los debo a mis pokémon, estamos decididos a ganar el Gran espectáculo pokémon.- dijo la chica a la par de que sus pokémon la alentaban con su típico gruñido.
-Es verdad, estaremos apoyándote en todo momento.- dijo el inventor.
-Gracias amigos. ¿Qué opinan de ir a comer algo en la fuente de sodas?- propuso la performer.
-Bonnie si quiere ir, ese lugar me gusta porque ahí será mi primera cita con Ash.- dijo la pequeña rubia sonrojada mientras caminaba a la salida del lugar.
Serena solo inflo sus cachetes pero después sonrió y se adelantó a Bonnie. –apresúrate Bonnie, ahí será el lugar al que te lleve Ash para decirte que me ama.- dijo la chica sacando la lengua y guiñando el ojo. Fue el turno de Bonnie de hinchar los cachetes, más lo dejo pasar y se dirigió con su amiga fuera del edificio.
"Esas dos pueden ser muy infantiles cuando pelean por Ash… aun así es mejor a que estén deprimidas" pensó Clemont. –eh? ¡Espérenme no me dejen solo!- grito antes de empezar a correr para alcanzar a las chicas.
HOENN
Un helicóptero volaba por encima del Monte pírico de donde provenía una nube de humo. Se podía ver a un par de personas, con traje rojo, subir una escalera que llevaba hacia el vehículo aéreo, parecía que llevaban dos maletines de color negro. Cuando finalmente las personas llegaron a entrar en el helicóptero, este salió volando lejos del lugar.
En una habitación dentro de la aeronave, una persona con rasgos de adulto, cabello rojo y con el mismo uniforme que tenían quienes escalaban las escaleras del helicóptero hace un momento, estaba entregando los maletines a una persona de pelo castaño oscuro.
-El prisma rojo y el prisma azul tal como solicitaste, Giovanny espero cumplas y no dañes a Flannery de ninguna forma.- hablo el personaje de traje rojo que entrego los maletines.
-Es increíble lo que puede hacer alguien cuando quiere proteger a su familia, ¿no es verdad, Magno?- dijo Giovanny mientras sonreía y veía al líder del equipo Magma directamente a los ojos.
-je… solo cumple con tu parte del trato- respondió Magno para luego girar y empezar a caminar hacia la puerta de salida.
-no necesitas repetírmelo, el trato era que no haría daño a Flannery, sin embargo… no puedo decir lo mismo de ti.- dijo el Jefe Rocket sonriendo sádicamente.
Al oír estas palabras, Magno se sorprendió y dio la vuelta lentamente para ver a Giovanny pero en medio de eso fue envestido por un híper rayo.
Ni siquiera la silueta del cuerpo del líder del equipo magma se podía ver, el ataque pokémon solo había dejado un agujero en la habitación por el cual se podía ver el cielo.
-¿Señor, nos dirigimos al gimnasio de Lavacalda a por Flannery?- pregunto uno de los esbirros del equipo Rocket.
-no, no es necesario, ella nunca supo que Magno era su padre, seguro que él no le contó de nuestro trato… ir allá solo sería una pérdida de tiempo.- dijo secamente Giovanny.
-sí señor, ¿Cuál es el nuevo destino?- pregunto el secuaz.
-Debemos equiparnos para lo que viene, fijen curso a la base central de Kanto. Con los objetos que hemos conseguido podemos ir tras los pokémon legendarios que requiero… Informen a todos los miembros que la cacería de las bestias legendarias está por comenzar.- sentenció su jefe con una leve sonrisa. "pronto el mundo comprenderá lo que es sentirse débil, desprotegido y sin esperanza… haré pagar a humanos y pokémon por los crímenes que he sufrido… finalmente… finalmente podrán descansar en paz… Yellow… Silver" Pensaba Giovanny con los ojos cargados de ira y determinación.
LIGA POKEMON, KANTO.
Agosto 31, Año 2036
Un joven de pelo rojo conversaba por video comunicador con un chico de pelo blanco que aparentaba tener la misma edad que él.
-Los reportes policiales indican que los responsables del robo del prismas rojo y azul eran miembros del equipo magma.- dijo el chico de pelo blanco.
-esto es extraño Steven… hace pocos días Cinthia me llamó para contarme que un antiguo miembro de lo que fue el Equipo Galaxia, apareció en el laboratorio de su abuela y se llevó las esferas sagradas de los pokémon que controlan el espacio y tiempo.- hablo el muchacho de pelo rojo.
Steven solo puso un rostro de sorpresa al escuchar la información de su amigo. –Lance debemos organizar una reunión entre campeones regionales para tomar medidas de precaución.-
-Puede que sea necesario en estos momentos, me comunicaré con el resto de campeones, la reunión se llevará a cabo en una semana aquí en la Liga pokémon de Kanto, te enviaré los detalles en unas horas.- dijo Lance.
-está bien, hasta entonces- concluyo Steven.
-Hasta entonces- dijo el campeón especialista en el tipo dragón para luego cortar la comunicación y acercarse a una ventana con vista al Monte Plateado. "tengo un mal presentimiento de lo que está pasando… parece que no tengo otra alternativa, debo ir a ver al legítimo campeón de Kanto."
EN UNA CUEVA
-Finalmente llegamos pikachu- dijo Ash en tono que reflejaba cansancio.
-pika pika- musito el roedor para luego caer al piso.
-Lamento que te enfrentaras a tantos pokémon salvajes, pero desde el aviso de mi desaparición la única alternativa para que no me encuentre era viajar por lugares desolados donde solo suele encontrarse pokémon salvajes.- hablo el azabache tras sentarse al lado de su amigo.
-pika pi- gruño pikachu con una leve sonrisa.
-gracias amigo, sé que lo entiendes.- el azabache alzo la vista y vio al fondo de la cueva. –no entiendo, mi yo del futuro dijo que este sería el primer lugar para iniciar con mi entrenamiento…pero solo veo rocas. ¿Qué debería hacer?- se preguntó así mismo el entrenador.
De repente, el amuleto que traía Ash atado al cuello empezó a brillar y como si fuera arte de magia, el muro frente a él empezó a abrirse, dejando ver un camino con un brillo azul claro.
-Supongo que ese debe ser el lugar, prepárate pikachu, el entrenamiento esta por empezar.- el muchacho tomo a su pokémon y se dirigió hacia la fuente de ese brillo.
Una vez que Ash cruzó, el muro volvió a cerrarse. Delante del azabache estaba una especie de salón completamente de blanco, con banderas de color azul que salían del techo y mostraban el mismo símbolo que tenía su amuleto, "una espada vertical, apuntando con la punta al suelo, en medio de una silueta que parecía ser de un escudo y un circulo que encerraba a ambos."
Motivado por la curiosidad, Ash decidió inspeccionar el lugar, había una puerta que conducía a una bodega, otra que llevaba a una habitación, que tenía una cocina al lado, un baño, entre otras cosas. Lo que más le sorprendió, es que al final del salón, atravesando un corredor, estaba una puerta diferente al resto, esta parecía muy pesada ya que a diferencia de las otras que eran hechas de madera, esta parecía ser de acero, además había un panel con algunos monitores y varios botones a su costado.
A pesar de intentar abrir la puerta con todas sus fuerzas y la ayuda de algunos de sus pokémon, esta no se movía. –Pero que rayos pasa…- viendo al panel. –voy a intentar con esto.-
Tras presionar botones al azar, los monitores de la maquina empezaron a encenderse poco a poco. –Sea lo que sea esta cosa parece que nadie la ha usado en un largo tiempo.- dijo al ver polvo sobre el artefacto.
Luego de que las pantallas se encendieran por completo, Satoshi quedó boquiabierto -que significa todo esto…- en cada pantalla había un menú distinto.
Había en total 5 pantallas, la primera decía "Zona", la segunda era "Temperatura y clima", la tercera "adaptación del lugar", la cuarta decía "gravedad" y la última "Adversario/s".
El azabache no paraba de asombrarse mientras iba abriendo cada menú. –zona nevada, tropical, volcán, océano, bosque… 30 oC, 50 oC más de 100 oC, incluso temperaturas bajo cero… lluvia, viento, rocas, arboles, lagos, ¡edificios!... gravedad x10, x20, ¡x200!... es-esto es….es Increíble…-
Al querer ingresar al menú "Adversario/s" aparecieron dos opciones. –ehh… ¿humano o pokémon? Que será esto… supongo que debo elegir algo.-
Minutos después de que el azabache seleccione una opción de cada menú, un botón que aparentemente no hacía nada se encendió. Ketchum con cuidado presionó el botón y de la nada el suelo empezó a temblar. -¡pero qué es eso…!- pasaron unos segundos y aquel pequeño sismo se acabó.
Poco a poco la puerta que parecía sellada se fue abriendo, mostrando una brillante luz. Junto a pikachu entraron al lugar, luego de unos pasos la puerta se cerró al igual que el muro lo había hecho.
Los ojos del azabache estaban a punto de salirse de sus cuencas. –no puede ser… estamos en medio de pueblo paleta…- el chico de las Z´s en las mejillas, desconcertado, empezó a caminar por su pueblo de origen.
-qué extraño, no hay ninguna persona o pokémon.- dijo Ash deteniéndose por completo.
-Pika pika pi.- dijo el roedor con cara de preocupación.
-estamos en pueblo paleta pero… este no es realmente pueblo paleta. Esa máquina, sea lo que sea, recreo el lugar a la perfección según las características que elegí.-
-pi- dijo pikachu confuso.
-un momento, si eso crea todo lo que puse significa que- antes de acabar de hablar una explosión en medio del pueblo los mando a volar unos metros.
-maldición, que he hecho…- dijo Ash levantándose lentamente.
-¡Grrrrrr!- se escuchó un fuerte gruñido de dónde provino la explosión.
-Estos es malo, si queremos salir de aquí es mejor que libere a nuestros amigos.- hablo Ash para después presionar algunos botones de la máquina y que todos sus pokémon salgan.
-Amigos después se los explico…primero tenemos que acabar con eso.- dijo el Azabache bastante alterado y señalando a la nube de humo, de la cual volvió a escucharse un gruñido.
Al disiparse la tierra y humo, los pokémon quedaron perplejos, frente a ellos estaba Ho-oh, el pokémon legendario. –lamento haber escogido ese rival, no pensé que pasaría esto… je, luego habrá tiempo para pedir disculpas, es hora… ¡a pelear!-
La puerta por la que entro el azabache lentamente se empezó a abrir, de ella salía Ash con la ropa un poco quemada y algunas heridas, su viejo amigo pikachu se encontraba dormido entre sus brazos. –Maldición necesito llevarte a un centro pokémon.-
Mientras el azabache caminaba por donde había llegado para intentar salir, de una habitación empezó a emanar un brillo azul, Satoshi atraído por la luz se dirigió hacia alla, al llegar vio lo que parecía ser un estanque de agua. –entra ahí, eso te ayudará.- escucho Ash una voz en su cabeza, aunque al inicio se mostró dudoso el Azabache se acercó a la orilla del estanque.
-Pikachu amigos por favor resistan…- dijo el entrenador pokémon antes de caer desmayado en el estanque.
Una luz empezó a ocasionar que el entrenador pokémon empezará a abrir los ojos. –que, que es eso… eh ¡pikachu, amigos!- el chico intento levantarse para buscar a sus amigos pero fue inútil, su cuerpo seguía lastimado por la batalla que había tenido. –ahhh.. debo en-encontrarlos.-
-Ellos están bien, ahora mismo se encuentran descansando en otra habitación.- las voz misteriosa de antes volvió a escucharse. El azabache giro la cabeza un poco y vio la figura de un ser humano con un abrigo que lo cubría casi por completo, solo se podía ver su mentón, boca y un poco de su nariz.
-¿quién eres?- dijo Ash poniéndose en posición de defensa.
-Yo soy la parca y he venido por tu alma ahahahahahahaha- empezó a reír macabramente aquella figura.
El entrenador pokémon se asustó mucho al oír esto pero armado de valor decidió atacar al misterioso personaje. –¡Ahhh!- grito Ash avanzando hacia la figura para darle un golpe.-
-Que… no espera solo era una…- fue tarde Ash le propino un fuerte golpe que lo mando unos metros a volar. –No tenías por qué ser tan rudo solo era una broma.- dijo el desconocido parándose lentamente.
-Dime quien eres o te volveré a atacar.- amenazo el azabache.
-Dudo que puedas hacerlo, tus heridas aún no se recuperan del todo, sería peligroso para tu vida atacarme en ese estado. En fin me presento.- el personaje se quitó la capucha, resulto ser un chico de unos 23-25 años de edad con el pelo un poco largo, alborotado y de color negro, tenía puesto unas botas plateadas, unas grebas azul oscuro, unas rodilleras del mismo color, una muslera de acero de color plateado, brazaletes y coraza azul oscuro. Parecía un caballero medieval. A lo que Ash más le llamo la atención fue que tenía en ambos brazaletes el símbolo del amuleto que tenía él.
-taran, mi nombre es Isaac, soy un caballero aura.- dijo el chico con una sonrisa triunfante.
-¿Un caballero aura? Así como Sir Aron- dijo Ash bastante impresionado.
-Eh conoces a Sir Aron él fue uno de los miembros más poderosos que hubo en la organización, vaya que emoción.- dijo Isaac
-Solo me contaron historias sobre él, conocí a su amigo Lucario.- hablo el entrenador con la voz un poco nostálgica.
-Entiendo. Es hora de que te diga porque estoy aquí- dijo el caballero.
-Genial a me llamo Ash- se presentó el joven.
-Me vale, solo sígueme.- Isaac dirigió a un molesto Ash a una habitación en la que estaban muchas estatuas y cuadros de distintas personas, además habían armaduras y trajes como el del caballero y como el que tenía Sir Aron. –Esta es la habitación de honras, aquí se hace honor de todos los caballeros y guardianes de aura que han existido.- dijo el caballero mientras seguía caminando.
"guardián y caballero aura… acaso son distintos". Pensó el azabache pero se detuvo cuando vio que en uno de los cuadros estaba nada más y nada menos quien lo guiaba.
-Un momento ese eres tú, pero como.- dijo Ash.
-Como te dije este salón es para honrar a todos los guardianes y caballeros aura que existieron, en otras palabras yo ya estoy muerto, lo que ves de mi es simplemente aura que tarde o temprano desaparecerá.- dijo Isaac en tono serio.
-Pero que… como es posible.- apenas susurro el entrenador a causa de la noticia.
-Déjame te lo explico, hace muchos años tanto guardianes como caballeros del aura luchaban contra las fuerzas y peligros que amenazaban el equilibrio de la vida, el último suceso fue una gran guerra con humanos que buscaban apoderarse del mundo. Recuerdo que todos mis compañeros y amigos perdieron sus vidas en esa ocasión, fue entonces que con mi último aliento libere toda mi aura en una explosión que acabo con los enemigos.-
-¿Pero entonces como es que sigues aquí?- cuestiono Satoshi.
-Aunque mi cuerpo se desintegro mi aura seguía existiendo, mi maestro que apenas tenía energía para moverse, lanzó un bola de aura al cielo y todo se nublo… eso fue lo último que recuerdo antes de aparecer aquí, cuando desperté no había ninguno de mis compañeros, ni si quiera mi maestro, todos habían muerto por mantener a salvo el mundo y yo me quede atado a este lugar hasta que se desvaneciera mi energía.- dijo Isaac con tristeza en su voz.
-Lamento escuchar eso, lo siento mucho.- dijo Ash también con tristeza en su voz.
-Gracias pero no tienes que lamentarlo, de hecho estoy orgulloso, todos los que peleamos dimos nuestras vidas por el futuro, por la alegría y determinación de saber que nuestra lucha seria la esperanza de todos de ver un mejor mañana.- hablo el caballero con una sonrisa. El joven Ketchum solo asintió con la cabeza.
-Bueno ya es hora, logras ver esa roca al final de la habitación, esa roca permite saber si eres un caballero aura o un guardián aura. Si resultas ser un caballero tendrás grandes habilidades físicas al dominar tu aura, entre ellas fuerza, velocidad, entre otras, además podrás transmitir tu aura a objetos o seres vivos con solo tocarlos, esto es útil para curar o incluso fortalecer algo, también tus reflejos serán más rápidos y precisos, esto permitirá que tengas instintos más acertados. Por el contrario si resultas ser un guardián, tu especialidad será el combate a distancia, podrás crear esferas de aura e incluso con mucho entrenamiento llegaras a dominar los elementos, en este caso puedes pasar tu energía sin necesidad de tocar nada, no con la misma intensidad que un caballero pero te será de ayuda, otra ventaja es tu capacidad de percepción, reconocerás territorios y objetos a grandes distancias, tendrás la capacidad de rastrear y ubicar fuentes de energía y vida. En cualquier caso ambos estilos, guardián o caballero, te serán de utilidad para pelear, como utilices tus habilidades cuando peleas junto a tus pokémon dependerá solo de ti- explico el peli negro.
-En serio podre ser un guardián o caballero, nunca demostré ser alguien especial así que no creo poder dominar el aura.- dijo vacilante el joven.
-Te lo garantizo, no hubieras podido llegar hasta acá si no es así.- dijo Isaac
-¿A qué te refieres?- preguntó Ash.
-Que lento. El amuleto que traes te permitió entrar, pero solo porque tú tienes un aura especial, diferente al de todo ser humano, gracias a eso llegaste hasta aquí, el Santuario Aural.- dijo el caballero aura.
-Aura especial… Santuario Aural, ahora si me confundí.- dijo Ash muy confuso.
Isaac solo pudo darse una palmada en la frente. –te lo diré en otras palabras. Actualmente en el mundo solo hay dos personas con aura especial o también conocida como aura de batalla, solo estas pueden ingresar hasta aquí, el Santuario Aural, que es una base de entrenamiento y refugio para las personas que sepan usar el aura de batalla. Una de esas personas es Riley Matsu, quien es un guardián aura en entrenamiento y tú, aunque Riley no puede llegar hasta aquí debido a que no pose el amuleto que tu traes ni ningún identificador de guardián y porque dudo que conozca de su existencia. ¿Ahora que lo pienso como es que llegaste hasta aquí?-
-Ahora tú eres el lento. Es una larga historia así que te la contaré en otro momento, por ahora lo importante es que tengo que volverme fuerte y si dominar el aura de batalla me ayuda debo empezar lo antes posible.- dijo Ash acercándose a la roca y tocándola. La roca emanó durante unos segundos una luz cegadora, luego esta empezó a desvanecerse.
-Quien lo diría, serás muy fuerte chico, pero necesitaras ayuda, yo te guiaré durante tu estancia aquí, una vez estén recuperados tú y tus pokémon el entrenamiento dará inicio.- dijo Isaac con una mirada retadora.
-si- dijo entusiasmado Ash "Ya lo veras Giovanny, te venceré"
Fin del capítulo 4
Déjenme sus opiniones y sugerencias, hasta la próxima.
