El beso

Loner pensó un momento. Quedarse con Pinkie Pie, en su casa, a solas...

-Entonces vamos- Dice él aceptando la propuesta.

Y ambos salieron del cuarto, subieron las gradas y fueron a la habitación de la pony rosa.

Adentro, Loner observa de nuevo el cuarto en el que despertó mas antes.

-Se me hace que el rosa es tu color favorito- dice él dándole una sonrisa

-¿Cómo lo sabes? Acaso eres un adivino? O STALKER!? Pero si fueras stalker sabrías muchas cosas de mí y de mas ponys lo cual no creo que sepas porque te conozco, a menos que cambiaras en el tiempo que no te vi lo cual es muy probable por que ya tiene mucho que no te veía!... O ACASO ODIAS EL ROSA!?

-tranquila, solo… ¿lo adiviné?

-Si, eso debe ser. ¡Pero espera! ¡ahora traigo algo para comer después de la diversión!- dice Pinkie saliendo de su cuarto rápidamente dejando solo el humo formando su misma figura donde antes estaba ella.

-De acuerdo…

Loner vuelve a observar su cuarto de color rosa y ve encima del escritorio pequeño una foto antigua de ella y su familia, eso le vuelve a traer recuerdos.


FLASHBACK

Un nuevo día, la carroza se acerca nuevamente a la granja, y detrás de ella cinco carretas arreadas por los toros, se detienen en la entrada, como en el día anterior.

Nuevamente el señor Wind y su esposa se acercan a la casa, pero escuchan ruido de música que provenía del granero, suponen que el propietario de la granja se encuentra allá, entonces se acercan al granero y tocan la puerta y la abre el granjero que no dejaba de sonreir.

-Señores, muy buenos días, ¿en que puedo ayudarles?

-Buenos días, pues como te dije ayer, volví por la otra mitad del pedido- dijo Gold Wind.

-Disculpe, pero ¿a qué se debe tanto alboroto?- pregunta Silver Breeze.

-¡Estamos festejando! Pinkie halló su talento especial!- dijo el granjero de rocas completamente feliz.

-Aww... Qué tierno... ¿Ves Gold Wind? Nosotros debimos hacer algo parecido para Loner.

-Sí, claro, muy tierno, pero no tenemos tiempo para esas cosas, como sea ya están las carretas y...

-Oh si, no hay problema señor Wind, salgo en un momento.

Y el granjero de rocas entra de nuevo en el granero, La música se apagó y salió toda la familia Pie.

La esposa del granjero tambien iba a ayudar, junto a sus tres hijas, dos de ellas aún sin cutie mark, pero la rosada había cambiado radicalmente, su crin y cola que tenían un estilo lacio cambió uno muchísimo más esponjado y brillante, ya tenía una cutie mark de tres globos, y en vez de andar como los demás ponys, daba brincos.

Desde la carroza elegante, Loner, el hijo de los dos pegasos, también ya tenía una cutie mark que era un rayo azul, veía todo lo que pasaba desde la ventana de la puerta de la carroza, todo normal: granjeros llevando las rocas a las carretas, sus padres supervisando, pero había algo extraño, esa pony con la que tropezó el día anterior, ahora se veía totalmente cambiada.

-Wow...

FIN DEL FLASHBACK


Pinkie regresa saltando, y en su lomo cargada una bandeja con dos vasos de jugo, dos porciones de pastelitos y los pone encima de su cama.

-Ahora a jugar- Dice ella.

-¿Qué tienes en mente?- pregunta Loner.

-¿Qué te parece una partida de verdad o reto?

-Suena bien para comenzar.

-Perfecto! ahora... hmm... Yo te reto a que me digas todas las ciudades existentes en Equestria- dice Pinkie Pie.

-¿Es broma? Está fácil- Dice él muy confiado.

-Espera!- ella saca una cuerda de la nada -tienes que hacerlo mientras saltas la cuerda.

-¡¿Pero qué?!...¿cómo hiciste?... no importa- el sujeta la cuerda y se prepara para saltar -aquí vá- empieza a saltar la cuerda- Canterlot, Cloudsdale, Fillydelphia, Appleloosa, Trottingham…


-...y la última... pero no menos importante… ManehaAAHH!…

Loner cae enredado con la cuerda- Manehattan...

Ambos ríen.

La pony rosa lo ayuda a desatarse y levantarse -Te faltó una, Loner.

-¿Cuál?

-Adivina

-Hmm no, me rindo.

-no puedes rendirte sin al menos intentarlo

-"Lo primero que se me viene a la mente es" Pony...york?

-No tontito, Ponyville!

-Oh... ¿en serio? ¡rayos!

-Ahora porque no pudiste completar el reto tendrás que decir una verdad.

-Ok, hmm... déjame ver… no sé, pregúntame algo y veré si te respondo jeje.

-De acuerdo, ¿Qué es lo que más quisieras como un regalo de cumpleaños?

-¿eso es todo lo que quieres saber? ¿Nada más?

-Sip, ¿acaso te molesta? Porque si te molesta solo dímelo y ya no te pregunto por eso y te pregunto por algo como… que animales te gustan o cosas así, ¿O quieres una fiesta para olvidarlo? Aunque dudo que olvides algo que trate sobre cumpleaños con una fiesta… así que tendrá que ser enorme y con muchos regalos!- decía dando saltos rebotando en las paredes y apareciendo atrás de Loner saliendo del techo o lanzando confeti de la nada.

-"solo es Pinkie siendo ella misma..." Pues, no sé... un regalo de cumpleaños... Ehm… no tengo idea, no celebro mi cumpleaños desde que me fui de casa.

Toda la 'fiesta' que estaba haciendo Pinkie se acabó al escuchar esas palabra e hizo una carita triste -eso es... triste, todos los ponys deben recibir regalos en su cumpleaños…pero ¿hay algo que en serio, en serio, quieras como un regalo?

-Hmm…pues ahora que lo preguntas, cuando era pequeño siempre soñé con conseguir un poster autografiado por algún wonderbolt, pero solo quedó como un sueño. Jejeje, bien ahora te toca a ti- piensa un momento -haber... Te reto a que me respondas una pregunta, y quiero que me la respondas francamente.

-Pero eso ya es una verdad.

-Oye, ya dije una verdad acerca de mí, así estaremos a casco.

-De acuerdo, lanza la pregunta- dice Pinkie sentándose en la cama.

-Haber…ya lo tengo- se sienta al lado de ella -¿tuviste algún pony especial?

-¿Hmm? ¿Por qué la pregunta?

-Solo...curiosidad.

-Déjame pensar...- Pinkie hace una pose pensativa -mmm... Pues...TODO PONYVILLE!- Dice alegremente.

De tan solo escuchar eso, a Loner casi le da un paro cardíaco -¡¿TODO PONYVILLE?!

-Sip

Él se agarraba el pecho -Celestia, me va a dar un infarto…

Pinkie observa la expresion de Loner -¿De que hablas?

Toma aire para tranquilizarse -En serio, ¿todos son tu pony especial?

-Sip, todos los ponys son mis muy muy muuuy especiales AMIGOS!

Lonel puso cara de 'are you kidding me?' -Pinkie, a lo que me refería era si tienes pareja.

-Aahhh, tú hablas de ESE pony especial, pues nopi dopi, no tengo.

-¿segura?

-100% segura- dijo mientras le daba una enorme e inocente sonrisa.

Loner se le quedo viendo por un instante, se veía tierna y linda, tan solo se limitó a sonreírle también.

Pinkie vio el reloj... 00:30

-Es un poco tarde...*bostezo*... ¿no lo crees?- dice la pony pastelera.

-¿Te cansaste tan rápido?

-Bueno, tengo que recargar mi pinkie-fuerza para mañana- dice ella un poco cansada -además…*bostezo* arreglar la fiesta y preparar el pastel fué algo que me cansó un poco y...

Cae dormida sobre la cama.

Loner solo la observa descansando y se ríe en voz baja un momento, luego él apaga las luces del cuarto.

La luz de la luna entraba por la ventana.

Se asoma a ver y observa el paisaje nocturno, una tranquila noche en Ponyville, un suave viento afuera que movía lentamente las ramas de los árboles de los cuales caían algunas hojas secas, bueno, otoño ya acababa.

Luego se acuesta al lado de Pinkie.

Y casi inmediatamente ella se acurruca más cerca de Loner casi abrazandolo.

Podía sentir el calor de su cuerpo, el leve movimiento de su pecho al compás de su respiración y el latido de su corazón.

Él no podía describir aquella sensación, era algo nuevo.

Pero algo interrumpe el momento.

-*Oye Loner, ¿y tú tuviste una pony especial alguna vez?*- Le dice Pinkie en medio de su sueño.

-*No*

-*Oh, entonces ya somos dos jeje*…- dice ella volviendo a dormirse.

Él observa el techo y repasa todo lo que le había pasado ese día.

Cosas bastante interesantes, pero la más importante...

Ahora sentía algo diferente… muy diferente al sentimiento de amistad...

Miró a Pinkie, sonrió y cerró sus ojos.

-Qué día tuve...- se dijo antes de dormir.


Ya era de día, Loner baja las escaleras y encuentra a Pinkie en la cocina preparando en la mesa la masa para algún pastel u otra delicia.

-Buenos días Loner! Ya era hora de que vengas, antes que nada quiero que me ayudes a preparar un pastel.

-Ok- él entra a la cocina y se acerca a Pinkie -bien, ¿qué hago?

-Hmm...- ella observa la masa -creo que necesitamos algo más de leche, puse a hervir un poco en la tetera que está allá- apunta a otra mesa.

-La traigo en un santiamén.

-Pero espera!...

Pinkie trata de detenerlo pero tropieza con un juguete que los bebés dejaron al lado de la silla.

Ambos caen al piso, y Pinkie queda nuevamente encima de Loner.

Verla otra vez tan cerca…

-Disculpa Loner, yo..

Loner unió sus labios con los de ella en un beso, al ver esos ojos azules tan brillantes, cerró los suyos, tratando de dejarse llevar por el momento, por el dulce sabor de sus labios… ni él mismo se estaba dando cuenta de lo que hacía, pero... le gustaba, era lo que quería y más deseaba.

Luego de lo que pareció ser un momento eterno, se separaron.

En ese instante él se dio cuenta de lo que hizo y trató de buscar una excusa -Pinkie, yo...

-No, no lo digas...por favor...- Dijo ella en tono serio

El solo miró cómo las lágrimas caían de los ojos de Pinkie, su linda melena esponjada se volvía lacia haciendo el sonido como si se desinflara un globo y se tornaba de un color más opaco.

-En serio, lo siento, no quería…

-No… No me hables… No quiero volver a verte nunca más, solo vete...

-Pinkie…

-¡VETE!

-Por favor déjame decirte...yo- no pudo decir nada más al sentir el frio casco de Pinkie golpeándole una mejilla.

-Pensé que éramos amigos...- Dijo sollozando y tratando de secarse las lágrimas.

-No, por favor...

-TE DIJE QUE TE FUERAS!

Todo se volvió oscuro para él.

Se sentía culpable por lo que hizo.

Lo había arruinado todo...