N/A: Agradecimientos a Fruty Sheep por su colaboración en este capitulo.
Mala Suerte
-¡Responde algo! ¡Sí, no, blanco, negro! ¡¿Cómo sabes mi nombre?!
-Eeehhh...
-No, no, no, nada de 'eeehhh' porque me da la impresión de que nos conocemos y tú por alguna razón en Equestria sabes mi nombre. Es evidente que aquí sucede algo raro.
-'Raro' sería si contigo no pasara nada raro.
-¡O sea que nos conocemos!- exclamó Pinkie.
-¡Sí!... ¡No!... ¡Ay no sé!... está bien, está bien, sí nos conocemos...
-¿¡En serio!?
-Sí, solo que tú... verás... yo... ¡Agh! No sé cómo decirlo…
-¡¿Cómo que no sabes cómo decirlo?! ¿Acaso hablas otro idioma?
-…
-¿Te enseño español?
-¡No es eso!
-¡¿Entonces?!
-Déjame en paz...- dijo Loner -solo… vete de aquí.
-No señor, tú me vas a explicar todo a como dé lugar
-"Piensa rápido, piensa rápido..." Ehm... ¡Mira! ¡Un pony vendiendo globos!
-¡¿DÓNDE?! ¡¿DÓNDE?!- Pinkie mira por todos lados buscando, pero no había ningún pony -Espera, ¿acabas de...?
Vio que el pegaso ya estaba muy lejos escapando de ella.
-Y... no volvió- dijo Jewel que estaba sentada en un sofá, se levantó y fue al cuarto de Loner. Una vez allí vio una carta encima la cama.
-él dijo que no había correo...- Abrió el sobre y leyó la carta -Oh... ya entiendo por qué se fue- dijo al terminar de leer y colocar la carta de nuevo en su sitio.
Loner, que estaba completamente cansado, de lo mucho que había corrido, se detuvo al pie de un árbol y se apoyó en el tronco para descansar unos minutos.
-Creo que... la perdí de... vista...- dijo jadeando, volteó su mirada hacia atrás y no había ningún rastro de la pony rosa -Bien... ¿Y ahora qué hago?
-... Hmm… ¿Qué tal si me explicas todo de todo amigo?- dijo una voz que provenía del árbol.
Aterrado, Loner elevó su mirada lentamente y vio a una sonriente Pinkie Pie que estaba sentada en una rama.
-"Es mi fin..."
-¿Qué te pasa? parece como si hubieras visto un fantasma.
-"Preferiría el fantasma…" ¡¿Por qué no me dejas en...?!...- de repente se sintió mareado y débil.
-¿Por qué tú me tratas así?- dijo Pinkie que bajó del árbol de un salto -¿Qué te hice? ¿Qué me hiciste? ¿Qué sucedió? ¿Por qué sé que te conozco? ¿Cuántos años tienes? ¿Dónde vives? ¿Cuándo es tu cumpleaños? ¿Chimireza o cerezanga? ¿Hola? ¿Me estás escuchando? Hooola… ¿por qué no respondes?
El pegaso blanco de crin verde solamente se sentó, su fuerza para mantenerse en pie se había ido, ni siquiera podía hablar y decirle que se calle, al menos hacer el intento, porque sabía que ella no pararía de hablar por nada del mundo.
Pinkie seguía con su lluvia de preguntas, quería saber la verdad, saber por qué tenía la certeza de que lo conocía, porqué ese pegaso no quería contarle nada, qué fue lo que pasó en realidad, pero pronto se dio cuenta que él no estaba bien, había corrido una gran distancia a pesar de estar malherido por su caída y parecía que se iba a desmayar.
La pony pastelera miró al cielo, las nubes se habían disipado y podía ver con claridad el sol que pronto se ocultaría entre las montañas y daría por finalizado el día.
-Puedo recibir respuestas luego...- se dijo a sí misma.
Lo último que Loner vio fue a Pinkie que lo miraba preocupada, luego todo se oscureció.
Loner despertó en una cama, en un cuarto de color blanco observó por todos lados y había una ventana, se sentó para ver hacia afuera pero todo estaba oscuro, era de noche.
Vio de nuevo el lugar, una mesa al lado de su cama, encima un florero, el suelo limpio y totalmente desinfectado, un silencio casi aterrador. Se vio a el mismo y llevaba puesto una bata de paciente.
Todo indicaba una cosa.
-Debo estar en...
Pinkie Pie entra al cuarto muy sonriente -¡Hola!
-Un manicomio...
-¿Cómo estás? ¿Te encuentras mejor? ¿Tienes hambre? ¿Llamo a la enfermera?- Pinkie se acercó a la cama -¿quieres un cupcake? ¿Ahora sí podemos hablar? ¿Me puedes explicar por qué sabes mi nombre?
-¿Me puedes responder algo?
-Con gusto amigo- dijo ella sonriendo como siempre.
-¡¿POR QUÉ NO PUEDES DEJARME EN PAZ E IRTE A MOLESTAR A ALGUIEN MÁS EN OTRO LUGAR?!
-... Oh... disculpa que te haya molestado...- dijo Pinkie entristecida, solo retrocedió, abrió la puerta y salió.
En el pasillo del hospital, ella se puso a pensar.
"No entiendo nada de esto... en realidad no entiendo muchas cosas, pero ésta en particular... parece como si algo lo apenara y eso… le impide sonreír... es triste..."
-¡Pinkie! ¿Qué pasó? ¿Todo está bien?- dijo Rarity acercándose a ella -fui a Sugarcube Corner y la señora Cake me dijo que tú fuiste al hospital, me preocupé y vine...
-Tranquila, no pasa nada Rarity.
-Entonces ¿Por qué estás aquí?
-Ah sí, verás ésta tarde mi pinkie-sentido me guió hacia afuera de Ponyville y...
Loner pasó varios minutos en silencio pensando en lo que dijo y se arrepintió, recordó esa expresión de tristeza en Pinkie Pie, recordar eso le partió el corazón, de hecho partiría el corazón a quien sea.
"ella no se merece esto... pero ¿Qué puedo hacer? Si le digo todo... ¡NO…! Pero al menos tengo que disculparme…"
Alguien abre la puerta, Loner esperaba que fuera ella y así le pediría disculpas, pero desafortunadamente para él, era la enfermera.
-Buenas noches señor- saludó la pony.
-Buenas noches, disculpe… ¿Hay alguien esperando afuera?
-Ya no, el horario de visitas acabó hace 5 minutos, habían dos ponys pero les pedí que se retiraran y ya se fueron.
-¿Qué hora es?
-Las 9 de la noche, y es hora de que usted duerma.
-Está bien... espere, no está bien, no puedo estar aquí, no tengo el dinero suficiente para pagar los gastos y-
-Tranquilícese, la señorita Pinkie Pie ya pagó todo, además no es tanto, mañana usted ya podrá irse. Bien, que pase una buena noche.
La enfermera salió.
El pegaso nuevamente se quedó solo, se recostó en la cama, y aunque no tenía tanto sueño, se quedó dormido a los pocos minutos.
A la mañana siguiente...
Loner despertó de nuevo y apenas abrió sus ojos vio a Twilight, Rarity y a Applejack a su alrededor, las tres lo observaban seriamente.
No era algo bueno para él.
"Esto sí es mala suerte..."
