Segunda parte de mi primer FanFic, espero que para el próximo capítulo, tarde la suma de tres días. Bueno eso sería todo y sin más rodeos les dejo el capítulo 2:
La Recaudación y Traición
–Monstruo –grito Torren mientras le escupía en la cara.
–Espera, déjame explicártelo…
Antes de que el científico digiera otra palabra, Torren le había golpeado en la cara, por lo cual cayó al suelo apoyado con su casco. El científico de gafas sujeto a Torren de los hombros, mientras Torren contenía la rabia apretando los dientes.
–Escucha. –dijo el científico mientras se levantaba del suelo y ponía un casco es su boca limpiándose la poca sangre que tenía–, Necesitamos los ojos de Fluttershy por una razón obvia, la conocemos, y nos dolió la idea –El científico se puso en cuatro patas y prosiguió–, pero, era necesario, ¿Qué pasaría si Fluttershy algún día muriera? Ella ya no podría dirigir su habilidad de la mirada contra los animales, y eso hacía que ellos la obedecieran, pero si ella muriera, ¿Quién controlaría las plagas, dragones, e animales incontrolables? ¿Tú? No, el experimento que intentamos, era hacer que después de cortar el nervio óptico del ojo aun pudiera ver para hacerlo con Fluttershy y por siempre utilizar sus ojos para el bien… No para el mal, para controlar las plagas y ese tipo de cosas, con la magia no podemos hacer eso, sé que duele, pero es lo correcto, perdónenme por hacer que pasen algún tiempo en el sótano y por tu ojo Parten, no te preocupes te lo volveremos a colocar, quedara como nuevo, es solo que necesitamos, "pruebas." Pero ya hemos terminado.
–Le cortaron la garganta –le dijo Torren casi gritando.
–¿Qué? No, eso no era parte del plan, digo del experimento ¿quién lo hizo?
–No sé su nombre, ni lo pude ver, creo que solo Parten pudo verlo –después de decir eso Torren y el científico fijaron la mirada hacia Parten que les miraba con confusión.
–A, si, él no puede hablar la sutura de su garganta se lo impide –dijo Torren. No lo entiendo, si ellos tenían magia ¿por qué no la sanaron con ella? Supongo que lo querían hacer sufrir más, bien sanare sus heridas, mientras tanto tomen una ducha huelen fatales –comento el científico mientras les daba la espalda y trotaba hacia adelante.
El científico de gafas había dejado de sostener a Torren y se retiró por una puerta al lado, los dos guardias cerraron la puerta y siguieron custodiándola con la frente en alto.
El científico había cumplido con su promesa, le sano las heridas a Parten y le coloco su ojo, que él había colocado en un cajón suyo de su habitación.
–Mañana necesitaremos que lleves un traje de gala, haremos una pequeña reunión en la alcaldía de Ponyville, vamos a recaudar dinero para construir el robot, ¿qué creías? ¿Que los materiales caen del cielo? Pues no, una vez recaudemos todo el dinero iremos hacia la central de policías, para pedir un cargo legal para su construcción, si no, nos quitarían el proyecto y adiós a todo, y no podríamos decirles sobre lo de quitarle los ojos, nos llevarían a prisión y no nos escucharían para explicarles el porqué.
–Y, ¿Cómo le dirás esto a Fluttershy? ¿ya lo sabe?
–Lamentablemente, no, Eso sería una de las partes más difíciles, es tímida. Necesitaríamos a alguien de sangre fría para hacerlo.
–¿Por qué ahora? Ella todavía es joven. El científico le coloco un casco sobre el hombro y le dijo:
–Escucha, esto lo hacemos principalmente para no padecer que ocurra algún error, ¿qué tal si algún día ella amanece sin vida? Y no conozco a nadie más que tenga el mismo don que Fluttershy.
–Es un elemento de la armonía si la matas será tú fin.
–Sabes hablar, pero no escuchar. Había dicho que le quitaríamos los ojos, no que la mataríamos.
–Entonces fabrícale unos nuevos pares de ojos, ella no podrá vivir sin ellos.
–Eso se decidirá en la reunión de mañana, si nos dan más de lo previsto podremos hacerlo de lo contrario jamás lo haremos –retiro su casco de su hombro y dio unos pasos atrás, luego continuo–. No te preocupes, solo reza a que todo salga bien el día de mañana –después de decirlo, se retiró de la habitación y cerró la puerta, dejando a Parten solo en la habitación de lujo.
En el mimo día, Parten se encontraba afuera del castillo sentado en el principio de las escaleras blancas como la nieve, aun con su armadura de oro brillando aún más por el atardecer que veía con las pupilas de sus ojos agrandadas, una escena de verdad conmovedora de observar, en especial con días tan estresantes como estos, daban ganas de sentir el aire fresco, pero aún peor, ganas de beber. Hasta que ese silencio fue interrumpido por Torren que se acercaba con cautela hacia él, con una sonrisa de oreja a oreja.
–¿Qué te ha dicho? –pregunto Torren aun manteniendo la sonrisa que parecía pesarle.
–Nada de suma importancia –respondió Parten con tono melancólico.
Torren se sentó al lado de él y continúo hablando:
–Venga, vamos, diviértete un poco, siempre estas con esa enorme seriedad en tu rostro, debes cambiar, te invito a un bar si quieres.
–No, deje de beber hace ya más de un año y no quiero vivir de nuevo esa última experiencia, así que no gracias, ahora me voy –contesto Parten levantándose del suelo y alejándose lo más posible del castillo.
–¿Hacia dónde vas? –grito Torren para que pudiera escucharle.
Parten no contesto, siguió a casco limpio hacia los prados del castillo, donde era rodeado por un gran par de estatuas de color gris, y el sonido del viento soplar las hojas del suelo que caían de los árboles casi secos, era un día otoñal inolvidable, corto, pero alegre en todos sus sentidos, el invierno se aproximaba, y por más que vestían hasta en esta tarde hacia demasiado frio, ya ni que podrían esperarse cuando la noche caiga, y el viento anuncie la fría llegada del invierno que posiblemente dure más meses de lo acordado.
El primer secretario de la princesa Celestia, se presentó por la noche dentro del castillo pasando por un largo pasillo, cargaba en su lomo papeles que llevaba atados para que no se cayeran, aun así, uno que otro papel caían sin que él se diera cuenta, caminaba de forma rápida y contundente y su mirada daba escalofríos, era mayor de edad, cumplía ochenta y dos años pero por sus arrugas y deteriorado pelo color blanco aparentaba mayor de noventa.
Entro por la puerta que conducía hacia la recamara principal de la princesa Luna, la gran puerta era custodiada por dos guardias de la noche que mantenían el pulso firme como todos los que se encontraban allí presentes, Merlot les había citado a esta misma ahora dentro del castillo, la cuestión era porque, Parecía que nadie lo sabía, y no tendría nada que ver con los científicos, puesto que no se encontraba ninguno presente, Torren vestía su brillosa armadura, se ubicaba en una distancia incierta, por lo que apenas Parten noto su armadura. Después de una larga espera en la sala, con guardias susurrándose el uno al otro, la puerta de la princesa Luna se abrió.
El silencio conmino toda la sala por completo, el único que salió de ella fue el viejo "Tertel" al menos así le apodaban, los papeles que cargaba en su lomo habían desparecido, los guardias de la noche prosiguieron a cerrar de la puerta y a ponerse en posiciones en la esquina. Tertel paso por en medio de todos los guardias y despareció por la puerta principal.
Las horas pasaron como segundos en la habitación de Parten, que era lo que más odiaba, quería que el tiempo pasara más lento para así no preocuparse tanto por la reunión de mañana, la idea de quitarle los ojos a Fluttershy le daba escalofríos, imaginaba como sería la brutal escena, y le disgustaba. Se acostó en su cama, con sábanas y edredones de diferentes colores, por los cuales se tapó con ellos, hasta su cuello. El viento parecía exigir entrar en la ventana por la forma que impulsaba una rama del árbol contra la ventana haciendo un sonido modesto, el sonido jamás ceso, Parten cerro los ojos y durmió.
La mañana siguiente fue despertado por el sonido de su puerta siendo tocada repentinamente, se levantó de golpe, y vistió su traje de terciopelo negro y su corbata roja, abrió la puerta para saber de quien se trataba, era el científico de antes solo que, peinado ordenadamente hacia atrás, vistiendo un smoking negro y con corbata negra. Martin (El científico,) condujo a Parten por el pasillo mientras caminaban a paso de caracol, los rayos del sol alumbraban todo el pasillo gracias a las ventanas con las cortinas rojizas anudadas, el pasillo parecía por mucho agrandarse a medida que más avanzaban, Martin jamás volteo a otro lugar más que al frente, Parten por su lado parecía enano comparado a la estatura de Martin que trotaba lentamente al lado suyo. Salieron del castillo y subieron a una carroza con un semental Pegaso de piel blanca y melena café unido a los palos en las esquinas delanteras de la carroza para poder conducirla. Alzo el vuelo y les condujo a donde se daría a presentar la reunión.
Martin pago al conductor y alzo vuelo hasta perderse de vista. Parten troto lento hacia enfrente, apenas noto la gran multitud de yeguas y sementales dispersados por doquier, en medio de todo eso, se encontraba un pequeño escenario de madera tenue, lo suficientemente alto para que todos ellos nos pudieran observar.
Parten se quedó detrás de las cortinas que cubrían la etapa del telón, una vez ahí no podía escuchar lo que sucedía detrás de las cortinas, por lo cual le daba más sensación de nerviosismo, solo diferenciaba el gran hervidero de voces y susurros del público, después nada. Pasaron treinta minutos hasta que Martin entro por en medio de la cortina con una sonrisa nefasta.
–Bien, mi platica le ha de haber convencido, habrá que esperar un par de días más para que nos den la noticia de cuando recaudamos para este viernes por la tarde, mientras tanto la alcaldesa se ocupara de todo eso, ahora sería buen momento para que reses chico, los días se harán más espesos, el invierno caerá pronto, es probable que haiga niebla espesa, pero aún más preocupante es el frio, solo es cuestión de un mes para que el otoño muera. Después de eso, tendrás una guardia de lo más horrible, si es que nos dan a tiempo la noticia y el dinero suficiente, podríamos terminar el robot y los ojos a finales del mes, para ser más congruentes empezando el invierno, trataremos de hacer los que podamos –dijo Martin manteniendo la misma sonrisa escalofriante.
–¿Has mencionado sobre los ojos? –le pregunto Parten mirándolo con algo de furia, que desde luego Martin noto.
–Por supuesto que no, crees soy estúpido para contarles, podría haber ido a prisión si les contaba.
–¿Fluttershy, se encontraba ahí.
–No creo, ni siquiera vi a ninguna de sus cinco amigas, han de estar salvando a Equestria o algo así.
–Más te vale que lo cumplas todo.
–Lo hare, veras que pronto esto será el futuro construiremos un robot, para las necesidades de mantener los frutos y cultivos alejados de esas sucias plagas. Y por supuesto podre, hacer ojos a tu amiga, ni siquiera sé porque te preocupas tanto de ella, pero me da igual, mientras el problema de los animales se resuelva, todo será normal –la sonrisa de Martin cambio, se puso con una cara triste y continúo hablando–. Quiero hacer algo Parten, siempre es la misma rutina, servir a los de nivel más alta, estoy aburrido cansado y harto de esos desgraciados, pronto veras que todo se resolverá en este robot, todo.
Martin parecía ebrio, no por la manera que tambaleaba, si no por el tono de su voz, solo hacía falta que soltara un hipo; Jamás paso.
Parten regreso al castillo y tan pronto como llego se acostó, las piernas traseras las mantenía completamente adoloridas, al igual que su lomo, se sentía como si cargara diez toneladas de sal seca. Le esperaba unas largas platicas con Martin, el viernes darían la noticia de cuanto se pudo haber obtenido, y después de eso irían a la estación de policía para conseguir papeles legales, justificaría su condena, no podía comer más de lo que no podía masticar. Pero parecía morder el anzuelo como un lobo disfrazado de cordero atrayendo a la oveja. Parten olvido por un momento esos pensamientos y durmió toda esa oscura noche.
Despertó exactamente a las doce la mañana, cuando escucho otro toque leve en su puerta, aunque esta vez con más brusquedad, rápidamente abrió de la puerta.
–La alcaldesa quiere vernos esta tarde a las cinco, desayuna, vístete y te hablare cuando sea la hora, la suerte nos está dando paso chico –comento Martin, después se retiró cerrando la puerta.
Parten odiaba que le apodara "chico" pero no había remedio para cambiarle de opinión.
Después de una larga ducha, vistió de nuevo de corbata y salió de la habitación, ahora podrían ser por lo mucho las tres de la tarde. Martin y Parten subieron a otra carroza y como anterior vez el conductor alzo el vuelo. Aterrizaron justo al lado de la alcaldía, cuando a través de una ventana Martin notaba a la alcaldesa moviéndose de manera histérica.
Bajaron y el conductor se retiró, Martin toco a la puerta tres veces, vestía una gabardina de cuero, que le hacía parecer detective, y por un momento Parten lo confundía.
La alcaldesa abrió la puerta después de unos cuantos minutos, luego les abrió paso para que entraran. La alcaldesa se sentó en un sillón de color verde, Martin Parten se sentaron en otro sofá enfrente de ella. Después la alcaldesa fue la primera en hablar.
–Sobre la recaudación, de eso les quería hablar a los dos, verán sé que les había dicho sobre el viernes que les daría una noticia, pues la idea se descartó, ya que el dinero para la recaudación suya solo duro, un día, ustedes acaban de recaudar diez mil bits, el numero me sorprendió bastante y espere que fuera lo suficiente para la creación del robot.
Martin sonrió como nunca, casi parecía que la sonrisa se le saldría volando del rostro.
–Aquí tienen la bolsa con los bits, más vale que termine con esa construcción o todo lo que se ha acumulado habrá sido en vano.
–Por supuesto que cumpliré, juro que para finales del otoño estará listo –dijo Martin manteniendo aun la sonrisa, mientras levitaba la bolsa hacia él.
La bolsa parecía pesada.
–Esto seria todo ahora solo tendría una cosa más por hacer y todo estará echo, gracias alcaldesa por informarme temprano, si hubiera avisado el viernes lo pudiera haber terminado el robot a principios del invierno, y podría tener graves daños por el frio y nieve. Pero hare lo que sea necesario para poder hacerlo aprueba de nieve. Si me disculpa nos tenemos que ir –comento Martin mientras se levantaba del sillón colocándose en cuatro patas esperando la respuesta de la alcalde.
–Adelante. Martin y Parten salieron de la alcaldía, después de un minuto de un gran silencio Martin dirigió la mirada hacia Parten.
–Todavía no termina Parten, pero con este dinero, podre, comprar los materiales para el robot y los ojos para Fluttershy, el dinero es completamente exacto, vaya suerte tenemos, ahora vayamos a la estación de policía para sacar papeles legales para el inicio de su construcción.
Pasaban ya de las siete para cuando habían llegado a la estación el lugar se veía limpio por fuera y con ventanas enormes en los costados del edificio. Entraron abriendo la puerta principal subiendo unas pequeñas escaleras, el lugar era amplio y amueblado, con una gran cantidad de oficiales trabajando en sus respectivos lugares, en medio se encontraba un semental con gorro policiaco de color azul al igual que su traje, estaba apoyado sobre el tabulador de la mesa y soltaba ronquidos como un lobo que aullaba con dificultad, Martin le despertó con un movimiento brusco de casco, lo cual le hizo reaccionar rápido poniéndose firme, llevaba un gran bigote de color café y ojos del mismo color, era más que obvio que tendría del mismo color su cabello.
–¿En qué puedo ayudarles? –comento el oficial limpiándose con un casco la baba que tenía a un costado de la boca.
–Vinimos a ver al jefe de la comisaria –le comento Martin con una sonrisa falsa.
Después de una larga explicación de donde se encontraba Martin y Parten subieron unas escaleras en la esquina de la comisaria, al fondo abrieron una puerta, notaron un largo pasillo con gran variedad de puertas a los costados, se acercaron a la última del pasillo y la abrieron tomando el pomo de la puerta, que parecía estar llena de polvo.
El jefe de la comisaria se encontraba adentro vestía el típico traje policial al igual que el pequeño sombrero de color azul, estaba colocado detrás de un escritorio sentado en una silla de manera inclinada y colocando sus cascos traseros sobre el escritorio. La oficina se veía limpia y amueblada de largas estanterías con gran variedad de libros y documentos, detrás de él había una ventana transparente que cubría toda la pared, viendo el exterior y la pared de otro edificio, era una vista grande, el jefe al notar su presencia en la oficina dejo de inclinarse y bajo los cascos, poniéndose derecho y firme, después pregunto:
–¿Si?
–Escuche, hemos venido a pedir un permiso legal –contesto Martin con afuera Parten, mientras hablo.
Parten se colocó en una banca de escritorio en la planta baja, mientras veía como un oficial disparaba un arma levitada por su magia. Después miro a otro oficial escribiendo en una vieja computadora de forma rápida, y ha el oficial que se había vuelto a recargar en el tabulador de la mesa, y vuelto a dormir soltando los molestos ronquidos.
Martin seguía platicando con el jefe de la comisaria con la mayor seriedad posible hablando sobre conseguir un permiso legal.
–¿De qué se trata? –le pregunto el oficial mientras levantaba una ceja.
–La construcción de un robot, es eso, pido permiso para construir un robot con su permiso para que así el gobierno no me quite todo lo planeado.
–Escuche, ya me había dicho sobre el robot y eso, pero, ¿Cuáles son las intenciones de construirlo?
Martin quedo en blanco y medito por un momento que decir sin decir la parte en donde tendrían que poner los ojos de Fluttershy.
–Vera la cosa es simple...
–Espere, antes que empiece con una charla que dure más de tres horas, le diré que No.
Martin quedo prácticamente boquiabierto por la respuesta directa del jefe, la oportunidad ahora se dividía en dos, y era sumamente escasa.
–Bien… –dijo Martin mientras soltaba una carcajada y reía entre dientes.
Parten esperaba impacientemente la llegada de Martin para saber la respuesta del jefe, vio como Martin bajaba las escaleras con cautela, con una sonrisa dibujada es su rostro. Se acercó hacia Parten y rompiendo con una gran seriedad le comento:
–Escucha, has buenas y malas noticias –puso un tono pálido y su voz se disminuía poco a poco, como un foco perdiendo la luz, soltó un largo suspiro y respiro aire, mientras respiraba de forma ahogante–. Las buenas noticias son que el robot se llevara a cabo en su construcción con cargos completamente legales y firmados personalmente con el jefe de la comisaria, las malas son que…
"Lo tuve que sobornar con el dinero para crear los ojos de Fluttershy, por lo que no haremos sus ojos…"
"Tú…Que?"
Espero les haya gustado, en el siguiente capítulo comenzara el por así decirlo "Terro," y "Acción."
¿Cómo reaccionara Parten ante la noticia? ¿Sera construido antes de invierno? Continuara...
