Hola! aqui les dejo el primer capitulo, n.n espero que les guste, los personajes no me pertenecen si no a Toby Fox, a excepción de algunos como Kaie.
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Capítulo 1
La señora suspiro molestamente mirando a su marido, el cual la ignoro como generalmente lo hacía haciendo que esta se molestara aún más como siempre. Miro a su alrededor pero nadie más parecía estar igual que ella ¿acaso no se daban cuenta que algo estaba mal? Con el ceño fruncido miro en dirección a las personas que la molestaban, dos niñas, aunque una podía dejar de clasificarse como tal, tendría menos de dieciocho años, era de tez ligeramente morena, su cabello castaño le llegaba un par de centímetros debajo de los hombros y usaba un suéter morado ¿suéter con este clima? La chica no iba sola, una niña pequeña la acompañaba, la actual se encontraba dormida en esos momentos.
¿Por qué dos niñas iban viajando solas en ese autobús? Desde que habían subido a ese autobús noto que no cruzaban miradas con nadie, la mayor usaba también unos lentes oscuros pero podía notar que miraba intensamente hacia los lados, como si temiera que las descubrieran ¿estarían huyendo de casa?
-Margot deberías dejarlas en paz-por fin hablo su esposo, el detestaba que su esposa fuese demasiado entrometida en la vida de los demás, fue por eso que cuando le habían dicho que tenía que viajar por negocios pensó en llevarla, de esta manera ella de distraería un rato y todo había marchado bien...hasta que su mujer vio a las niñas ¿Qué tenía de malo que viajasen solas?
-¿Y si se escaparon…? ¿Deberíamos hablar a la policía…?-pregunto susurrando ansiosa la señora mientras sus dedos acariciaban su teléfono celular.
-Dudo que pudieran escaparse, tal vez las dejaron viajar solas a donde deben de ir-contesto tranquilo mientras veía por la ventanilla.
-¿Pero y si huyeron de su casa?-ella volvió a insistir.
-Si escaparon pues escaparon, deberían de haber tenido sus razones ¿no crees?-el suspiro y la miro fijamente- te recuerdo que esto es algo por trabajo, no me gustaría montar algún escándalo.
Ella soltó un gruñido y se cruzó de brazos pero era cierto, ella lo acompañaba por algo de negocios, su esposo era un importante vendedor de cosas antiguas y lo habían llamado hacia un pequeño pueblo porque habían encontrado algo de gran valor histórico, o al menos eso le había dicho su marido ¿un pueblo? ¿No podían ir a una ciudad?
En ese momento el autobús paso por encima de un par de piedras, el camino estaba en muy mal estado; tal vez era por eso que pocas personas iban en camino a ese pueblo., pero en momento en que el coche se sacudió los pasajeros también lo hicieron y a algunos (como el señor vendedor de cosas antiguas) se les habían caído sus cosas de las manos, entonces la chica, que tanto había observado la señora Margot, recogió la pequeña revista del señor.
Tal vez esta sería su oportunidad de saber la verdad, al menos eso pensó la mujer sonriendo de forma maliciosa.
-Tome señor, se le ha caído-la voz de la chica era vaga mientras le tendía la revista al dueño.
-Muchas gracias pequeña, realmente la necesito, aquí hay un pequeño reportaje del Pueblo Ebott y me gustaría saber todo lo que pudiera sobre el-contesto el sonriendo ante la mueca de su esposa.
-¡No entiendo como un pueblo puede ser tan interesante! Eso es algo muy estúpido-respondió ella mirando hacia la ventanilla- ¿Qué cosa interesante puede tener un pueblucho como aquel?
-Se sorprendería de lo que puede haber ahí señora-contesto la chica un tono un poco alto, sobresaltando a la mujer, el señor la miro con los ojos brillantes- Yo no me referiría al lugar como un simple pueblucho.
-¿Eres de ahí?-pregunto el señor mirándola con interés, ella asintió levemente- ¡Deja me presento por favor! Me llamo Frank Watson y la mujer de enfrente es mi esposa Margot-la señora ni se dignó a saludad ignorando a la chica, Frank se sonrojo avergonzado- nos dirigimos hacia Ebott, soy vendedor de cosas antiguas y me han llamado a examinar algo que han encontrado ahí.
-Mucho gusto-la joven agacho un poco su cabeza en señal de respeto- me llamo Frisk y ella es mi hermana pequeña Kaie-señalo a la niña que se hallaba dormida a lado suyo- vamos también al pueblo Ebott, nuestra familia es de ahí así que vamos de regreso.
-¿Vas de regreso?-pregunto Margot interesada inclinándose un poco, ahora realmente asusto un poco a su esposo- ¿entonces están ahí sus padres?
-Si-contesto algo indiferente decepcionando a la mujer, si la chica estuviese huida se hubiera escuchado nerviosa- Es interesante escuchar a una persona que le guste el pueblo Ebott sin siquiera haberlo visto, es un pueblo encantador.
-Es un lugar con muchas leyendas ¿no?- el hojeo la revista buscando el reportaje del lugar- Hay una muy popular en aquel lugar ¿no es así?
La chica se quedó callada observando atentamente al hombre, parecía buena persona al contrario de su esposa, quien no le estaba cayendo muy bien en ese momento.
-Se refiere a la leyenda del Monte Ebott ¿no es así?-pregunto ella tratando de aparentar indiferencia.
A Frank Watson le brillaron los ojos.
-Dicen que hace mucho tiempo en aquel lugar hubo una guerra entre humanos y monstruos, los humanos ganaron y ellos fueron a esconderse al Monte Ebott, también que las personas que van ahí nunca regresan ¿no es cierto?-pregunto el sonriendo, Margot bufo.
-Si-sonrió ella- pero como usted lo ha dicho, eso es una leyenda…-cuando ella termino de decir eso el suspiro y miro hacia el cielo, no pudo la chica interpretar esa reacción por lo que le pregunto por qué actuó así.
-Me encantaría que fuera cierto ¿sabes? Si fuera posible conocer a todos esos monstruos…
-Pero es solo una leyenda tonta-se apresuró Margot a decir, odiaba ese tipo de conversaciones.
-Eso ya lo verán ustedes…si me disculpan-Frisk señalo a su hermana que parecía despertarse en ese momento- nos veremos luego, un gusto conocerlos.
-Igualmente, nos veremos luego-se despidió el Frank sonriendo volviéndose a dirigir su atención hacia la revista, su esposa lo miro con la ceja alzada volviendo a bufar.
Volvió a poner su atención en la chica pero ahora no tan evidentemente como antes, La pequeña conversaba con su hermana y después comenzó a mirar intensamente hacia la ventana mientras que la mayor le parecía estar susurrando cosas, algo le decía que había algo raro con esas niñas y estaba dispuesta a averiguarlo a toda cosa.
Cuando al fin llegaron al pueblo Ebott, Frisk no pudo evitar sorprenderse del cambio, todavía seguía siendo un lugar pequeño pero ya podía ver que había hecho remodelaciones y había edificios, el lugar se veía más actual…como una pequeña ciudad, no pudo evitar sentirse nostálgica ante la visión que tenía ante sus ojos.
La última vez que había estado ahí era cuando su pequeña hermana Kaie había nacido.
Cuando sus padres….
-¿Ya llegamos a casa?-pregunto la niña alzando la mirada viendo a su hermana, no sabía muy bien en donde estaban pero si Frisk le había dicho que ahí estarían seguras le creía.
-Todavía falta un poco para llegar-le acaricio la cabeza más tranquila al estar ahí- vamos por nuestras cosas y nos dirigiremos con Mama.
-¡¿Mama está aquí?!-pregunto Kaie con los ojos muy abiertos con una gran sonrisa, la mayor se sintió un poco mal al pensar en quien decía su hermanita.
-Kaie te contare algo...-le tomo de la mano mientras comenzaban a caminar en dirección de donde la gente recogía su equipaje- Cuando era pequeña…
-¿Cuándo tenías mi edad?-interrumpió Kaie, cuando su hermana la vio ella se sonrojo- lo siento por interrumpirte hermana…
-No me molesta pero…deberías saber que es de mala educación interrumpir a las personas cuando están hablando-le regaño suavemente, cuando dieron sus datos al señor que devolvía las maletas tomaron sus equipajes y mochilas- Ven…deja ayudarte, nos dirigimos a un lugar donde…va a ser algo difícil con estas cosas-se rio un poco.
-¿Difícil porque…?
-¡Frisk!-ambas escucharon como era llamada la mayor y voltearon, era Frank que se dirigía hacia ellas con una sonrisa seguido por su esposa que se veía visiblemente molesta- ¿Es tu hermana verdad? ¿Kaie?-la nombrada asintió escondiéndose detrás de su hermana- Que tímida- sonrió él.
-¿Sucede algo señor Watson?-pregunto ella con educación.
-Quería saber si podían decirnos donde está su casa, a mi esposa y a mí nos gustaría visitarlas mientras estamos aquí…
-A ti te gustaría querrás decir- corrigió Margot sin educación en tono grosero, su marido volvió a sonrojarse apenado mientras Frisk no evito sentir algo de pena por él.- Al parecer este lugar no es tan insignificante como lo pensaba si hay alguna tienda estoy segura que podría divertirme.
-…puedo darle mi teléfono-contesto Frisk sacando un teléfono pequeño.
-Muchas gracias-comenzaron a intercambiar teléfonos, Kaie miraba con interés aquel teléfono que llevaba su hermana, juraría que ese es un nuevo celular, su hermana siempre traía uno de color azul pero este era uno negro que no le había visto antes.-Les llamare uno de estos días, sería bueno salir con lugareños de aquí.
-Claro, en tal caso nos vemos luego-se despidió la chica mirando hacia los lados, veía a todas las personas normales…ella no entendía ¿Dónde estaban ellos? Tendría que ir a visitar a alguien que ella conocía, uno de sus viejos y únicos amigos de ahí ¿pero cómo lo encontraría? El pueblo estaba cambiado- Vamos Kaie, primero vamos a visitar a un viejo amigo.
-¿Un amigo?-pregunto Kaie comenzando a seguir a su hermana que ya estaba caminado-¿Tienes amigos aquí hermana?
-Uno de mi edad, se llama Lauz, éramos amigos desde pequeños, me gustaría preguntarle algo.
Caminaron cerca de media hora, Frisk recordaba vagamente el nombre de las calles y en un par de veces se paró a preguntar la dirección, se comenzaba a cansar un poco igual que su hermana pero ella no decía nada, solo seguía tranquilamente a la mayor. Después de un rato pudieron dar con la casa, la cual seguía exactamente tal y como la recordaba incluso el color era el mismo, miles de recuerdos llegaban a su mente.
Alguien salía de la casa, era un chico alto de cabello oscuro, vestía con uno jeans y una camisa verde, se le notaba algo cansado pero de buen humor, a Frisk parecía darle algo, se acercó hacia el con el corazón en la mano.
-¿Lauz Vernet? –Pregunto ella con algo de cautela, el volteo a verla, Kaie se volvió a esconder detrás suyo.-¿Eres tú?
-Disculpa ¿pero quién eres?-su voz se oía más madura a oídos de ella, pero era normal después de todo el tiempo que había pasado.
-…-ella sonrió y se quitó los lentes, cerró los ojos ladeando su cabeza, en ese instante el la reconoció sorprendido al verla frente a el.-¿Ya me has reconocido?
-¿Frisk?-ella asintió sonriendo volviéndose a poner lo lentes oscuros. -¿Pero cómo…?-entonces noto a la pequeña niña detrás de sus piernas.-Amm… ¿Frisk?
-Es mi hermana pequeña Kaie-respondió Frisk mirándola -¿no quieres saludar?-la niña nombrada negó con la cabeza, suspiro- lo siento es algo tímida con los extraños pero no he venido precisamente a saludar… Lauz ¿Qué paso con las personas del subsuelo?-al nombrar la palabra subsuelo el chico se puso algo pálido.
-No digas eso tan a la ligera, pasa y te explicare adentro, les ayudare con sus maletas- tomo las pertenecías de las chicas y las hizo pasar a su casa, para Frisk todo estaba igual en la casa de él, las fotos, se preguntó por los padres de él, en un momento sin duda ella le preguntaría por ellos, se sentaron en unos cómodos sillones que estaban en la sala.-¿Quieren algo de agua?
-Por favor-asintió ella, Kaie miraba curiosa por su alrededor, raramente salían a casas de otras personas, por no decir salir de la ciudad, todo esto era una experiencia para ella sin duda alguna, rápidamente volvió el amigo de su hermana con los vasos, ella tomo uno y comenzó a beber, estaba muy sedienta.
-Quieres hablar del subsuelo…
-¿Qué es el subsuelo?-interrumpió la niña al chico, el la miro fijamente, ella se sonrojo.
-Se parece a ti cuando era pequeña…físicamente-reconoció el sonriéndole a su amiga, ella bebió algo de agua.
-Excepto por el cabello, yo a su edad lo tenía corto, pero te aseguro que ella es más habladora que yo, es toda una parlanchina.
-Me imagino, tu solo hablabas cuando era necesario-recordó Lauz con añoranza.
-Nos desviamos del tema ¿Qué paso con la gente del subsuelo?-pregunto poniendo su vaso en la mesa que estaba enfrente de ella, su hermana la imito- Cuando nos fuimos de aquí recuerdo que ellos estaban a punto de mudarse a las faldas del monte Ebott, esperaba que hubieran…bueno, ya sabes.
-Y así fue peor…comenzaron a venir personas de otros pueblos, mira, ellos siguen aquí pero…es complicado- el suspiro-tendrás que preguntarlo tú misma ¿a qué has venido en todo caso? ¿No se supone que tus padres de mudaron de aquí…?
-Eso es algo complicado-ella no quería hablar de eso con el, era algo muy personal como para contarle a alguien que no has visto en años- he venido con mi hermana a vivir aquí….pensaba en ir con mi mama…mi otra mama.
-¿Tu otra mama…? Espera…
-Mira Lauz-ella se levantó, su rostro era serio, su amigo no podía verle los ojos porque ella traía puestos los lentes oscuros, ahora que él lo pensaba bien, nunca le había visto los ojos, siempre se los tapaba el flequillo o los traía cerrados- Me gustaría que nos llevaras ahí, a donde están ellos, ese es por qué yo he venido.
-Pero tus padres…-cuando el chico los menciono noto que Kaie bajaba la mirada triste ¿Qué estaba pasando?
-Ellos son otra historia ¿nos puedes llevar al monte Ebott sí o no?-pregunto firme.
Deseaba en lo más profundo que el aceptara, sería un viaje muy pesado, su hermanita no aguantaría mucho cargando esas cosas tan pesadas, había estado aguantado muy bien eso de seguirla desde hace tres días, aun si Lauz no aceptaba siempre podía pedir a alguien que le hiciera un aventón y le pagaría, todavía conservaba dinero del que le había robado al viejo.
-Está bien-ella quiso gritar de alegría- pero debemos de estar en contacto, dame tu número de teléfono para agregarte de contacto-añadió, ella asintió feliz.
-Hermana…-hablo la pequeña, ignorando la mirada del chico miro solo a Frisk- ese teléfono no es tuyo ¿verdad?
-Si lo es, lo compre es nuevo…no podía traer el otro…-miro a Lauz-realmente gracias por esto…yo…
-No digas más, es lo menos que puedo hacer por ti…en tal caso…¿Qué tal si descansan un poco y las llevo ahí? Acaban de llegar.
-Creo que si… ¿te molesta si nos damos un baño?-Frisk miro a su hermana que asintió – eso nos ayudaría.
-Claro, no hay problema, déjame guiarlas…-se levantaron de sus asientos al mismo tiempo él y Kaie.
-¿Y tus padres?-pregunto ella.
-Mi padre está trabajando, mi madre salió con sus amigas-se encogió de hombros.
-Vaya, bueno, ¿puedes guiarnos?-dio en una sacudida con la cabeza y las llevo a la planta de arriba para que pudieran bañarse, les dejo un par de toallas mientras iba a preparar el coche, el agradeció en ese momento que su padre se había comprado un jeep, sería ideal para subir al monte.
Mientras Frisk se bañaba con Kaie pensaba en lo que estaba pasando, pudo llegar al pueblo de Ebott, se encontró con Lauz y conoció a esa pareja, todo iba bien, podría relajarse cuando llegara a casa con su mama, miro a su hermana que estaba jugando con el agua, estaba segura que se llevarían muy bien las dos y se tendrían cariño. ¿Cómo estarían ellos? ¿Se alegrarían al verla? ¿La reconocerían? Deseaba que si, también deseaba que Kaie se llevara bien con todos aunque también tenía un pequeño temor con alguien más….se preguntaba si ella aparecería de nuevo cuando pisaran el subsuelo.
Miro el teléfono desechable que había comprado, se deshizo del otro, también se preguntaba si ese viejo las estaba buscando, tal vez no…tal vez si…le recorrió un escalofrío, no, no pensaría en eso, él no las encontraría, él no sabía nada del subsuelo, dudaba siquiera si sabía sobre el pueblo Ebott, no, ellas estaban a salvo, cerró los ojos, había esperanza ahí para ellas.
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El sentimiento de saber que encontraras a viejos amigos de tu antigua aventura te llena de determinación.}.
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Hola! y gracias por leer , quiero agradecerles por haber leido y tambien a Srta-Imaginacion y a Morde Yomi Warrior por sus mensajes, espero que les haya gustado el capitulo, tambien gracias por sus comentarios.
