Ella tenía muchos sabores. Sabían sus besos, su piel, su olor.

Usualmente ella lloraba o gemía cuando él los disfrutaba. A veces arrancaba un pequeño hilo de sangre que almizclaba la saliva, otras arañaba sutilmente la curvatura de sus caderas. También hacía hervir su cuerpo de ira o enrojecerlo del llanto.

Sabía que él no era para ella. Sabía amargo.

No era de lejos perfecta, pero simplemente sabía. Tenía demasiados sabores.

A veces ella susurraba, acogía su nombre de una forma tan suave y quebradiza, que traspasaba todo su ser. A veces eso le bastaba para encender una duda constrictora en él.

"No soy para ti", decía ella.

Y él acariciaba con la lengua el centro de sus palpitaciones, demasiado dulce como para dejar de saborearlo.


Y aquí está una breve aparición de KareO.

Gracias a todos por sus reviews, follows y favoritos, este es mi pequeño regalo (verdaderamente pequeño).

Disfrútenlo.