Capitulo 3: los vecinos se conocen
Pov Patricio estrella
Continuábamos caminando por un largo camino, si tuviera que confesar algo seria que estoy nervioso, un miedo bastante racional…
-y de pronto llego sirenoman y le dio un fuerte…-Bob seguía relatando un especie de programa de televisión, y sí, tiene televisión, cuantas horas pasaba frente a la televisión antes de irme de casa, aunque no recuerdo haber oído de ese "sirenoman"
-¿y qué paso?-preguntaba, de verdad estaba intrigado, pero más me importaba la conversación, es disfrutable como uno puede hablar y escuchar con otra persona, definitivamente es mejor que un incomodo silencio que te recuerde tus errores y que probablemente no tienes futuro.
La conversación duro bastante mientras caminábamos, a rato olvidaba mis problemas sobre que no sabía donde percebes estábamos caminando, pero pronto Bob me recordaba que no sabía a dónde íbamos
-qué curioso, no sabía que la ciudad estaba tan lejos-me decía, yo solo podía colocar un especie de mueca incomoda, miraba para el otro lado evitando que viera mi mueca
-si… ehh… el trayecto es un poco largo-musitaba por lo bajo, pero no tanto como para no me escuchara, el tan solo dio una sonrisa para seguir caminando, es un poco inocente, aunque admito que no soy la persona más brillante, pero si puedo notarlo
-y dime… ¿tú también estás en tu año para volverte un adulto?-me decía, yo solo pude mirarle para notar los azules ojos de él, tampoco es que tenga ganas de hablar de eso
-ehmmm algo así-comentaba mirando hacia otro lado, intente no verme como un especie de fracasado, no me gusta que la gente me vea así
-y dime ¿has logrado conseguir trabajo o algo?, se que el mío comienza, pero no quiero dejarlo para el final, no quiero ser una deshonra para mis padre, ¿cierto Gary?-le terminaba preguntando al caracol, el tan solo dio un sonoro "miau", solo logro colocarme más incomodo
-aun sigo buscando trabajo, aun disfruto de mis meses con esto-mentía, mi año paso hace tiempo, e incluso me echaron por no lograrlo, pero no es momento para recordarlo
-deberíamos intentarlo juntos-me comentaba con su ya inconfundible chillona voz, fue agradable el comentario, aunque ya perdí un poco la esperanza de eso. Pronto llegamos a un punto en donde comenzaba lo que sería césped, un muy verdoso césped, solo me limite a sonreír, no es común para mi observar lo que es el césped, tan solo la insípida arena
-¿césped?, ¿la ciudad está construida sobre césped?-lo mire desconcertado, no entendía a lo que se refería
-y… ¿eso tiene algo de malo?-preguntaba sin saberlo, no tengo muchos conocimientos en cosas de sentido común y eso me hace pasar ciertas situaciones incomodas
-por lo general el césped es para lugares en donde viven los animales, incluso…-pronto bajo a Gary de su cabeza
-disfruta del césped amigo-decía en un tono paternal, el caracol andaba dejando una estela de baba, pronto continuo riendo y sus ojos se perdían es esa estela de baba
-jamás había venido por aquí-decía por lo bajo y evitando que me oyera, pronto vi que algo pequeño se movía en el fondo, lo logre observarlo bien porque estaba lejano, me imagine que sería algo como un especie de depredador
-hmmm Bob…-decía moviendo lentamente hacia atrás, el parece no me oyó
-deberíamos continuar-volvía a decirle, mientras seguía observando a mi alrededor, tal parece que aun no despega su mirada de su caracol
-tomemos un poco el tiempo, Gary lo está disfrutando-yo continuaba mirando a mi alrededor, note que el numero aumento, espejismos rosas se movían, ¿que serán?, pronto un zumbido se escucho, eso me puso más nervioso
-en serio, deberíamos irnos-pronto el zumbido se volvió más fuerte y una cosa rosa se puso enfrente mío
-¡aaaaahhhh!-di un grito, pronto Bob alertado miraba hacia donde estaba
-mira es una medusa-decía alegre, ¿medusa?, pronto continuo su camino nadando dejando un zumbido, ese zumbido me ponía nervioso, aun tenía mis brazos cerca de mi cara, sentía que si lo quitaba podría pasarme algo
-que… ¿qué es una medusa?-preguntaba mientras me tranquilizaba al ver como ella se perdía, pero me mantenía alerta por las demás que estaban alrededor, pronto Bob se puso serio
-¿no conoces las medusas?-me decía en un tono como si fuera los más estúpido que hubiera dicho, no evite sentirme mal
-yo… yo…-murmuraba en un intento de defenderme, pronto el dio una señal con la manos como dando a entender que me callara
-mi estimado pupilo, una medusa es una animal majestuoso con el cual…-siguió hablando, y hablando, pronto me dio una definición explicativa sobre las medusas, en realidad sentí como si mi ignorancia en vez de ser una burla fuera para aprender, de alguna forma me sentí bien por dentro
-entonces las medusas crean jalea de…-
-medusas-terminaba él la frase, como sintetizando lo que me había enseñado
-y además deliciosas-finalizaba para mirar el cielo, yo también hice lo mismo, miramos al cielo, un azulado cielo en donde veíamos espejismos de flores, una vista hermosa si me permito decirlo, recalcando las zonas verdes
-es una vista hermosa ¿no?-me preguntaba mientras veíamos la miles de medusas nadando en el cielo, no evite sentirme genial por dentro, probablemente esto lo más interesante que me ha pasado hace mucho
-siii parecen jirafas-decía calmada y con suma flojera, pronto note la estupidez que había dicho ¿jirafa?, ¡¿es en serio?!, no evite sentirme humillado y sonrojado, me dio vergüenza, por un momento espere que se burlara, pero el solo dio su chillona risa
-¿jirafas?, muy buen chiste-me decía mientras seguía con su estrepitosa risa, ¿considero mi estupidez un chiste?
-¿puedo… preguntar… que cosa de lo que te dije te dio gracia?-estaba anonadado, en realidad eso era fácilmente algo de lo cual cualquier pez se habría burlado
-el chiste, veo usas comedia pasiva-me comentaba, ¿pasiva?, ¿qué es eso?
-¿y eso es?…-dejaba un espacio en silencio, pronto daba una mueca de felicidad, inflo su pecho
-oh quieres una explicaciones del gran profesor esponja -me decía agrandándose, más que ególatra lo sentí gracioso
-claro, profesor esponja-le termine siguiendo el juego, después de todo… es chistoso
-comedia pasiva, es decir chistes como si fueran reales, los dices en tonos serios y calmado en los momentos más inoportuno, es una comedia difícil de hacer…-¿de verdad existe eso?, ¡esperen!, entonces…
-¿entonces te gusto mi chiste?-
-claro… ¿una jirafa?, ¿a quien se le ocurriría decirle jirafas a las medusas si no fuera un chiste?, el tono serio y calmado tirando a flojo le dio el toque jajaja-entonces entendí que la gente podía considerar mis estupideces como un chiste, me sentía feliz por dentro, esto es una nueva forma de vivir, sin querer esta esponja me había dado la esperanza de poder enfrentar mis problemas
-creo que es hora de irnos a la ciudad-de pronto comenzó a caminar, mi miedo volvió, ¡percebes se me había olvidado!, ¿ahora qué hare?
-¡miau!-ambos volteamos en donde notamos que Gary se había ido lejos, ambos de inmediato nos dirigiríamos hacia él, pronto notamos…
-¡así que hay esta la ciudad!-decía Bob maravillado, yo sin embargo no podía creerlo, mis ojos se conectaban con la ciudad, sin duda había pasado tiempo
-¡vamos!…-gritaba emocionado bajando por un piso que iba en bajada, yo solo miraba incrédulo, esto es demasiado raro, no puedo creer que le haya acertado al camino
-miau-decía Gary, pronto vi que me daba un guiño como si me hubiera ayudado, definitivamente este día era raro, tras eso el caracol siguió el camino del dueño, no pude evitar sonreír y agradecerle mentalmente.
Recorrimos la ciudad, sin duda hace tiempo que no venia, Bob parecía un verdadero niño andando por ahí, pronto nos encontramos con un supermercado…
-me gustaría comprar, pero prefiero primero comer algo ya que no quiero andar con las bolsas, ¿sabes dónde podemos comer?-me decía, pronto un lugar llego a mi mente casi de golpe
-podemos ir al krustaceo kascarudo-sin duda deseaba ir, de esa forma podría ver un rato a Calamardo, tras lo que dije ambos partimos, para mi gran y bendita suerte ya había visto el lugar desde la parte más alta en donde estábamos con esas medusas, no evite recobrar el escalofrió, no son criaturas que me den una buena sensación en el cuerpo, finalmente llegábamos
-¿este es el lugar?-Bob estiraba su dedo señalando aquel viejo lugar, sin duda me trae recuerdos, pero pronto los suprimí, no es momento de recordar el pasado, simplemente termine asintiendo como respuesta a su pregunta
-¿de verdad son tan deliciosas esas kangreburgers?-sin duda se me hacia agua a la boca, la cual se me escurrió un poco
-creo que eso responde tu pregunta Bob, son lo mejor que puedes comer, Calamardo las hace excelentes y deliciosas-el quedaba desconcertado
-¿Calamardo?, ¿entonces mi vecino trabaja aquí?, será interesante conocerlo espero que sea igual de simpático que tu-no evite sentirme halagado, de verdad me sentí bien conmigo mismo por lo que dijo, aunque me preocupe un poco, Calamardo tiene un carácter algo difícil de tratar, pero sé que no es una mala persona, finalmente entramos al lugar, se siente raro estar con tanta gente, mi mirada se perdía en la cantidad de peces que comían en el local
-¡Patricio!-exclamaba Calamardo con un tono de sorpresa a pesar de su cara malhumorada
-¡Calamardo!-alzaba la voz mientras iba corriendo hacia él, hace días que no lograba verlo, sentía las miradas de todos observándome, pero no me importo, tenía bastante felicidad por finalmente verlo, de pronto…
-ya te dije que no me gusta que me abrasen-decía estirando su tentáculo entre él y yo evitando que yo le abrazara, pronto escuche como la gente murmuraba, no evite sentirme un poco triste por dentro
-no tenias porque ser tan cruel-comentaba en tono triste, mientras bajaba mis brazos, su semblante apático se mantuvo
-¿en todo caso que haces aquí?, sabes que no te daré kangreburgers gratis-eso me hizo sentir incomodo frente a Bob quien estaba más atrás mirando y juzgando la escena
-Calamardo podrías…-empecé a susurrar, pronto Calamardo noto que estaba con alguien
-bienvenido al krustaceo kascarudo ¿puedo tomar su orden?-note su semblante de molestia, tal parece que no le gusta decir eso
-hola soy Bob esponja-decía Bob con su actitud positiva
-que interesante…-terminaba respondiendo de forma opaca
-¿puedo tomar su orden?-volvía a recalcar lo mismo, por lo que observe Bob quería comentar algo mas, pero supongo que se dio cuenta que no puede hablar con él en el trabajo, supongo que conocerá a su vecino después
-ehmmm…-pasaron los segundos, yo solo me limitaba a observar y darme cuenta que quizás entre ellos no se lleven muy bien, ambos tienen actitudes demasiados extremistas y opuestas
-¿y?...-Calamardo entrecruzo los tentáculos hastiado por el tiempo en el que Bob se demoraba en pedir su orden, Bob seguía revisando la pizarra de órdenes, supongo que no puede decidirse
-la verdad no se que pedir-yo solo me limite a reír por lo chistoso de la escena, en cierto instante Calamardo miro hacia abajo encontrándose con Gary, su mueca no cambiaba, es increíble como no se sorprende con nada
-por si no lo sabes no se permiten mascota-su mirada se devolvía a la de Bob, ambos miramos al caracol quien tan solo observaba a Calamardo, ¿me pregunto que pensara este caracol?
-pero… no puedo dejarlo solo afuera, alguien podría llevárselo, además no puedo dejar a Gary solo-decía Bob asiéndole cariños, el caracol solo respondía con gruñidos, la situación la encontré adorable
-en todo caso Calamardo ¿no podrías permitir solo esta vez que entre Gary?-le pedí amablemente, quizás me encuentre con una negativa, después de todo el jefe era de temer, Calamardo nuevamente se mostro indiferente
-de cualquier forma el cangrejo tacaño no está, así que me da lo mismo-pronto me limite a reír
-¡Calamardo como siempre tan gracioso!-exclamaba mientras me reía por el suave insulto que le dijo a don cangrejo
-no es una falta de respeto decir eso de tu jefe-el semblante serio de Bob logro apagar mi risa, esto es un poco incomodo, siento que lo que me conecta con uno es malo para el otro, por suerte durante ese pequeño lapsus de silencio entre los tres un pez lo rompió…
-¡podrían tomar su orden algunos tenemos poco tiempo para almorzar!-alzaba la voz uno de los peces de la fila, me sentí aliviado, la situación entre ellos es un poco difícil de manejar
-disculpe…entonces… quiero...-intentaba pensar posterior a disculparse con el pez, termine susurrándole lo que podríamos comer
-entonces será…-pronto con un tono de educación
-dos kangreburgers por favor-finalizaba con una nueva sonrisa, he notado que esta esponja tiene facilidades para sonreír
-son 4 dólares-pronto me puse nervioso
-ehmmm…-soltaba un quejido mientras me sentía un poco incomodo, no tengo dinero…
-tranquilo, por esta vez te la casa te invita-decía Calamardo sin soltar su tono apático, a pesar de los frio y pesado sé que es una buena persona, no evite ponerme feliz
-de verdad gracias-terminaba agradeciéndole
-¿a mí también?…-preguntaba Bob, como verificando, creo que esa pregunta sobra, es obvio que…
-no, solo es un descuento para conocidos, patricio me acompañas a la cocina-estaba en shock, bueno no tanto, se que Calamardo no es muy simpático con las personas extrañas
-ok-pronto entre a la cocina, mientras Calamardo tomaba el ultimo orden de ese pez, finalmente al cabo de uno minutos entro a la cocina
-y dime patricio ¿quién es esa esponja?-me preguntaba sin dejar de lado su apatía mientras cerraba la puerta
-es nuestro nuevo vecino-respondía mientras observaba el lugar, note muchos ingredientes para hacer las famosas kangreburgers
-¿vecino?-
-si acaba de mudarse a la piña que está en tu lado de la casa-seguía respondiendo mientras veía unos suculentos tomates rojizos, tenía hambre y no evitaba tentarme a comerlos
-que genial-terminaba contestando en un monótono tono
-¿cierto?, tenemos un nuevo vecino-volteaba para verlo, que bueno que le agrada la idea, quizás la relación entre ellos mejore
-si no lo notaste patricio eso fue sarcasmo-pronto me sentí un poco imbécil por no haberme dado cuenta, sin embargo…
-¿acaso te molesta?-preguntaba mientras perdía la vista de los tomates, la conversación me había quitado el apetito, solo quiero que los tres nos llevemos bien
-es molesto tener a alguien más, pero bueno, con que es nuestro nuevo vecino… dime ¿te agrada?-
-sí, y mucho-Calamardo por primera vez cambiaba un poco su semblante, de apático a un pequeño pestañeo, como si estuviera meditando
-dile que también le invito, pero solo por esta vez, si no ese cangrejo me terminara despidiendo-me decía, no evite sentirme feliz, obviamente Calamardo va a dar su esfuerzo para que se lleven bien, ahora que me pongo a pensar tendré dos amigos, ¡DOS!, no evite sonreír, cosa que se dio cuenta Calamardo
-eres genial Calamardo-estire mis brazos para darle un abrazo
-no lo hagas-decía secamente, supongo que a él no le gusta…
-ok, entonces volveré con nuestro vecino-termine recalcando la última palabra, nuevamente volvía a su semblante indiferente, yo me retire bastante feliz de la cocina, volví a donde estaba Bob quien ya se encontraba sentado en una de las mesas del local
-el es Calamardo, entonces él es mi vecino-decía Bob en un tono un poco serio, estaba tan feliz que no le di mucha importancia
-sí, no es genial-comentaba, el no se veía muy convencido
-se ve alguien un poco antipático-la frase me sorprendió un poco, pero no me extrañaba, la actitud de Calamardo es un poco difícil de tratar
-¿Quién?, ¿Calamardo?, es una gran persona, además nos invito por esta vez la comida-intentaba hacerle cambiar de opinión, pero él no se veía muy convencido
-y dime ¿cómo es?… por lo que veo el ya es un adulto porque tiene trabajo-
-el trabaja duro, pasa varias horas aquí-le comentaba intentando mejorar la visión que tiene de el
-no sé no me parece muy entretenido eso de trabajar todo el día todos los días-pronto nuestra conversación se termino, luego nos llegaba las codiciadas kangreburgers
-hola… ehmm… vecino-Bob intentaba llevarse bien, pero esta vez no tenia su semblante feliz sino uno como de seriedad, parece que no le cae bien
-como sea, ten tu dinero-le decía Calamardo como si no le importara, ¡no había dicho que intentaría llevarse bien con él!
-no es necesario, puedo pagar mi comida-Bob se volvía un poco más hostil, creo que no podrán llevarse bien, NO, debo hacer algo…
-como sea-pronto el se retiró, instantáneamente la mala situación anterior se borro al ver el humo de las kangreburgers, ambos nos dispusimos a comer motivados por nuestras necesidad fisiológicas… el hambre que teníamos, tras probar el primer bocado…
-esto es delicioso-decía Bob como si hubiera tocado el cielo, masticaba con velocidad mientras su rostro delataba lo deliciosa que estaba
-verdad-complementaba mientras saboreaba la mía
-es increíble como un trabajo tan simple hace feliz a tanta gente-me decía mientras saboreaba el siguiente bocado, pronto lo note mirando a la tienda, efectivamente todos tenían una sonrisa comiendo, igual no se dé nadie que no se ponga feliz cuando come, seguimos comiendo hasta que terminamos
-ves te dije que son geniales, Calamardo las sabe hacer-intentaba hacerlo recapacitar
-me cuesta creer que de alguien con una actitud tan mala pueda cocinar tan bien-al menos tenemos un logro, es el primer pequeño paso para que se lleven bien
-Calamardo es genial-seguía defendiéndolo, quizás sea antipático, pero siempre me ayuda
-dime… crees que me puedas conseguir la posibilidad de pode trabajar aquí-pronto note la seriedad de su petición, ¿trabajar aquí?
-podría preguntar, pero el jefe da miedo-comentaba recordando como es el
-no importa, quiero intentarlo, se que este es mi destino-seguía hablando, al final me termino convenciendo, pronto fui donde Calamardo
-ehmm ¿Calamardo?-
-¿qué quieres?, no puedo darte más hamburguesas-me contestaba mientras volvía a su revista, a veces la lee cuando no hay clientes comprando
-no, no es eso, mi amigo Bob pregunta si es que puede trabajar aquí-le explicaba, pronto su semblante cambio a uno de fastidio, dejo la revista a un lado
-¡¿qué?!, ¡trabajar en este lugar!, parece que tu amigo no tiene sesos como para pedir trabajar en este basurero-
-¡no es un basurero!, este lugar es genial-gritaba como si le hubieran insultado lo más sagrado que uno tiene
-este lugar es una basura y no puedo creer como a la gente le puede gustar esas hamburguesas-refunfuñaba Calamardo, de verdad odia este trabajo, pero quien lo culparía, su jefe es súper tacaño y trabaja a deshoras, cualquiera odiaría su trabajo
-no puedo creer que con ese frio y duro corazón seas capaz de cocinar tan buenas hamburguesas, hasta yo podría hacerlo mejor-alzaba la voz Bob, esto se volvió un duelo entre ellos, ¿por qué no pueden llevarse bien?
-¿y dime sabes cocinar algo?-pronto la mueca de Bob cambio
-yo… aprenderé… ¿dónde está el jefe? quiero pedírselo a él-le demandaba, ¿de verdad quiere trabajar aquí?
-don cangrejo está de viaje con su hija aun no sé cuándo volverá, ese cangrejo tacaño me dejo toda cargo-refunfuñaba mientras daba una mirada de asco al lugar, eso es mucho trabajo para una sola persona
-entonces les falta personal-decía en una total afirmación, logre darme cuenta de la mueca de Calamardo, es verdad que les hace falta personal
-escucha bien pequeña esponja te aseguro que las personas que quieren trabajar aquí deben pasar por duras pruebas-¿pruebas?, por lo que recuerdo no se necesita ninguna prueba
-yo las pasare-decía firmemente, con una determinación que no suele verse a menudo, sentí que él podría hacer cualquier cosa
-está bien ¿entonces tienes una licencia para conducir?-¿licencia?, ¿para qué?, eso no le sirve a un cocinero
-no-decía tímidamente, tal parece que su determinación se había evaporado
-entonces no puedes trabajar aquí, esa es lo primero que se necesita para trabajar aquí-pronto Bob se dio la vuelta para dirigirse a la puerta, Calamardo solo daba una mueca triunfante
-¡Bob espera!-alce la voz, pronto se detenía justo antes de salir por la puerta, tomo a su caracol y lo colocaba encima de la cabeza
-prometo que volveré con una licencia y sé que hare mejores kangreburgers que tu-decía heroicamente, el brillo del sol que se reflejaba por el vidrio lo hacía ver mucho mas épico el momento, finalmente salían por esa puerta, no evite recordar como yo era así
-sigue soñando pequeña esponja-terminaba la frase con su ya típica monótona y gangosa voz, definitivamente no podía apoyar la actitud que tuvo frente a Bob
-¿porque necesita eso?, no tiene sentido-le preguntaba, es verdad, seré un imbécil, pero hasta yo sé que no se necesita una licencia de conducir para ser cocinero, wow… de verdad Bob es muy inocente
-¿dime patricio confías en mi?-eso me desconcertó
-por supuesto que confió en ti, en quien no confió…-pronto Calamardo me interrumpió
-¿entonces por qué dudas?-yo solo mire el piso
-es que no entiendo-
-eso no importa, mejor ve con él-no entendía por qué, pero tampoco tengo razones para desconfiar, pronto salí para encontrarme con Bob mirando alrededor
-no tienes que hacer esto, tu año recién comienza-le recordaba, todavía le quedaba mucho tiempo por delante
-y cuando se termine tendré ese trabajo, ¿dónde queda una escuela de navegación?-nuevamente me puse nervioso, pero recordé…
-quizás es mejor ir a comprar tu comida y verlo mañana-decía sabiendo que ya era tarde y aun debía comprar su comida
-si tienes razón-ponto ambos nos dirigimos al supermercado…
Continuara
El resumen estaba mal, no lo redacte bien XD, Ahora ya se sabe más o menos de que tratara la historia, me sorprendí por lo largo del capítulo (estaba inspirado XD)
