Fairy Tail: Siempre Juntos.

Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima

- Somos amigas... ¿no?

Todo el tiempo en este desolado lugar, tan frio y oscuro. Mí alrededor se siente extraño y desconocido como si nunca hubiera estado en este lugar ¿Por qué estoy aquí? Era incapaz de recordar como había llegado, estaba asustada y quería ver a mis padres de nuevo.

Deben estar preocupados por mi.- dije con la voz apagada, la soledad me estaba consumiendo poco a poco.- Mamá… Papá… ¿se han olvidado de mí?

Sentí que se abrió la puesta de mi habitación y dirigí rápidamente mi mirada, ahí estaba él.

Lucy...- dijo con voz familiar y una leve sonrisa de costado. Mi cuerpo se tensó de inmediato de forma inconsciente, tenía miedo de esa persona, pero… solo él venía a verme.

Hola...- dije con mi voz temblando, no pude evitarlo, sus ojos oscuros se posan en los míos e intento alejarme disimuladamente.

¿Qué ocurre?- dijo dejando de sonreír lentamente, se molestaba fácilmente y su actitud era demasiado extraña. Siempre cambiaba rápidamente de humor.- ¿Estas asustada?

No…- dije en un intento relajarme y sonreír de manera natural, pero quiero irme de aquí, quiero ir con mi madre... con mi padre y volver a casa.

Vamos Lucy, sé que no me quieres decir, pero puedes confiar en mí, soy lo único que tienes ahora.- dijo con una fría voz que detuvo mi respiración, por más que me duela tiene razón, no tengo contacto con nadie más, solo él... baje la mirada adolorida, sentí mis manos sudorosas y cerré los ojos.

S-Solo tengo miedo...- digo con la voz apagada y resignada.

¿Miedo?- sus ojos tomaron un brillo aterrador de diversión y se acercó a mí, retrocedí de inmediato cuando lo hizo.- ¿de mí?

Si.- pensé.

N-No... - baje la mirada, era una persona intimidante... pero es mi madre, mi familia, la extraño tanto que duele y ahora eso se transformó en miedo, no los he visto en días, semanas, ya perdí la cuenta, unas lágrimas se asomaron en mis ojos.- Quiero ver a mi madre...

Oh pequeña Lucy.- dijo con una sonrisa llena de malicia, mis lágrimas recorrían lentamente mis mejillas y mis sollozos aumentaron cuando escuchaba sus palabras que en el fondo de mi ser, no quería oír...- No la volverás a ver, ella está muerta.

-o-

Desperté rápidamente, tenía la respiración acelerada y estaba cubierta de sudor, me rodee con los brazos intentando olvidar aquello, el frio recorrió mi cuerpo y me mantuve allí, sola e intentando olvidar aquello, pero una voz y un toque desconocido en mi hombro me hace sobresaltar.

¡No me toques!- grite, pero me detuve al ver los sorprendidos ojos azules de mi compañera.- Juvia...- mi voz era apagada e intente controlarme...- Lo siento, yo...

Está bien, era una pesadilla.- dijo con una voz suave mientras sujetaba mi espalda.- Todo está bien.

Mis ojos se llenaron de lágrimas ante sus palabras, y me intente alejar, no quería que aquellas suaves palabras me consolaran... estoy sola en esto... Juvia solo asomo una leve sonrisa y se retiró a su cama.

Vamos a dormir.- dijo con una voz calmada.- Mañana tenemos un largo día.

Si...- dije con la voz apagada y la observe a lo lejos.- Tienes razón.- Me volví a acostar y sentí como un nudo se me formaba en la garganta y suprimía los sollozos que insistían en salir, cubrí mis ojos sin dejar que ninguna lágrima se derramara, no de nuevo, solo tengo que olvidar aquello.

...

¡Lucy despierta!- dijo Juvia con sus ojos muy abiertos y con su cabello desordenado.- ¡Llegaremos tarde!

Mmm...- dijo Lucy, se revolvió en sus sabanas, estaban tan tibias y cómodas que solo asomo una leve sonrisa.- Un minuto más...

NO... ¡No podemos llegar tarde!- dijo Juvia pasando sus manos por su cabello y tomándolo en una cola y comenzando a sacarse la camisa de dormir.

De acuerdo...- dijo Lucy soñolienta y pasando una mano por sus ojos, se levantó y rápidamente comenzó a cambiarse, se observó en el espejo mientras arreglaba su cabello, observando como Juvia torpemente miraba la falda mientras se colocaba la blusa.- Estoy lista.

¿T-Tan rápido?- dijo Juvia observándola con los ojos bien abiertos.- Estas muy bien arreglada, ¿cómo lo haces?

Ah...- dijo Lucy bajando la mirada, mientras alisaba su falda.- Creo que es la costumbre.- su voz casi como un susurro.

Juvia mantuvo la mirada en ella y se sonrojo levemente.- Lo siento, Juvia solo te retrasara.

Vamos, aún es temprano.- dijo Lucy dirigiendo su mirada a la ventana de la habitación, el sol estaba saliendo y la pequeña neblina que se formó por el roció de la noche comenzó a disiparse.- Iré a ver si esta la encargada, te esperare abajo.

Lucy camino por el pasillo de los dormitorios femeninos, se percibía que todos comenzaba a despertarse, los comunes sonidos e incluso las voces y charlas. Los dormitorios eran grandes y amplios, con una hermosa estructura y detalles femeninos en ella, las paredes eran principalmente de un color damasco, pero las habitaciones eran blancas y cada una podía personalizarlas como quisieran. Al bajar las escaleras se encontró con la encargada, que caminaba rápidamente por la cocina, era baja y rellenita, unas canas se asomaban en su cabello que le daban una apariencia más seria, pero sus ojos eran cálidos y de un color café.

Buenos días.- dijo Lucy observándola cuidadosamente mientras se volteó rápidamente hacia ella.

Oh, Buenos días, que buena madrugadora eres.- dijo la mujer sonriendo y con un brillo en sus ojos.- Que alivio que alguno de los nuevos sea así.- sonrió con dulzura.- ¿Qué quieres para desayunar?

Eh... lo que sea.- dijo Lucy encogiéndose de hombros, mientras se sentaba en una de las mesas de la cocina.

Puedes comer en el comedor.- dijo la mujer señalando la habitación de al lado.- Aquí generalmente come el personal.

Lucy observo con desinterés el comedor y negó con la cabeza.- Aquí está bien, si no es mucha molestia.

Está bien.- dijo la mujer sonriendo, mientras se encontraba cocinando unas tortillas y preparando unos huevos.

Lucy...- dijo Juvia en voz baja a afueras de la cocina, estaba buscando a la rubia y sonaba entristecida.

Aquí.- dijo Lucy observándola y se estremeció al ver que tenía los ojos vidriosos.- ¿Qué ocurre?

Pensé...- dijo Juvia ahogando sus palabras.- N-No importa, Juvia está bien...- sonrió y se sentó al lado de la rubia.

Vaya, tú también te has levantado temprano.- dijo la mujer con una risita.- Esto es lo mejor, mis niñas si supieran lo difícil que es sacar a estas chicas de sus camas.- sonrió y volvió su atención a la comida que estaba casi lista.- Espero que les guste mi comida.- sirvió en dos platos y los coloco frente a ambas.

Las dos abrieron los ojos sorprendidas, las tortillas emanaba un olor delicioso y se inmediato se les hizo agua la boca, comenzando a comer.

¿Ma... estas despierta?- dijo una voz desde el pasillo.- Necesito ayuda, Cana no despierta.

Ya voy Laki, tu baja a desayunar.- dijo Ma negando con la cabeza con tan solo pensar en Cana, desapareció en el pasillo y se escuchó una pelea con que no querían desayunar y que estaban a dieta, y luego con Cana.

Termine.- dijo Lucy mientras se levantaba e iba a lavar su plato en el fregadero, ignorando el escándalo matutino.

Ah! Yo igual.- dijo Juvia levantándose rápidamente y tragando el último bocado, se acercó para imitar lo de rubia.- Sí que hay bastante gente en este dormitorio.

Si.- dijo Lucy mientras se secaba las manos en su falda.- Tendremos que acostumbrarnos.- comenzó a caminar hacia la salida cuando la pelirroja se topó con ella, pero esta tardó en reaccionar pues estaba soñolienta aun.- Disculpa.

No te preocupes.- dijo Erza sin mirarla y sus ojos no se apartaron se la mesa, buscando rastros de comida.- Ma... ¿y el desayuno?

Juvia sonrió ligeramente ante la apariencia soñolienta de Erza y la saludo cortésmente antes de retirarse, persiguiendo a la rubia que ya le había tomado ventaja.

Caminas rápido.- dijo Juvia exhalando con rapidez, mientras caminaban por los pasillos de la escuela, el camino desde los dormitorios se le hizo eterno y aún más en su intento de alcanzar a la rubia.- Lucy... espérame...

Lucy le desvió la mirada sorprendida y se quitó un auricular de su oído.- Juvia, ¿qué ocurre?

Ah... estabas escuchando música...- dijo Juvia cayendo de rodillas y sintiendo que todo el tiempo la rubia ignoro sus palabras.- Nada... solo...

Ven vamos.- dijo Lucy haciéndole señas con las manos y con una leve sonrisa.

Si...- dijo Juvia observándola y haciendo su último esfuerzo para llegar a la sala, en esta se encontraba solo 2 compañeros que hablaban y estaban sentados al frente.

Lucy tomo asiento al final junto a la ventana y mantuvo su mirada fija en el exterior, mientras que Juvia se avergonzaba de las miradas de los chicos, y se sentó adelante de la rubia.

L-Lucy... ¿Segura que podemos tomar estos asientos?- dijo Juvia nerviosa, y estrujando su bolso contra ella.- Q-Quizás está ocupado...

Mmm...- dijo Lucy dirigiéndole la mirada.- Pues nos movemos si es así.

S-Si... tienes razón.- dijo Juvia hundiendo su rostro en su bolso.- J-Juvia esta tan nerviosa...

¿Por qué?- dijo Lucy mientras apoyaba su cabeza en su mano, perdiendo su mirada en la ventana.

Es el primer día, y Juvia... odia las presentaciones...- dijo volviéndose hacia la rubia pero esta estaba distraída y divagando su mente en quien sabe qué lugar.- Mmm... Juvia quería preguntarte algo... pero no estoy segura...

Mmm... Dime.- dijo Lucy intentando concentrarse en las palabras de la chica.

Ayer... tu pesadilla... ¿de qué era?- dijo Juvia encogiéndose de hombros, e incómoda por preguntar.- P-Pero es algo personal y no es que me quiera entrometer...- se detuvo al ver que Lucy suspiro y le dirigió una fría mirada.

No... Entiendo que quieras saber.- dijo Lucy frunciendo el ceño, y escondiendo su rostro en la mesa, con ambos brazos a su alrededor.- Pero no puedo... me olvide de que era...- mintió.

¡Ah! no te preocupes.- dijo Juvia respirando aliviada.- Um... y Lucy... ¿te molesta que este contigo?- bajo la mirada y jugueteo con sus dedos, nerviosa.

¿Por qué dices eso?- dijo Lucy observándola pero dentro de ella no sabía que responderla, le molestaba que la siguiera solo esperaba que eso cambiara después, ya que... negó con la cabeza a sus pensamientos.- No me molesta, Juvia.

Entonces...- dijo Juvia pero se detuvo al ver que la rubia se removía en su asiento incomoda.- E-Entonces...- dejo de hablar y volvió a hundir su rostro en su bolso.- ¿Podemos ser amigas?- se escuchó como un susurro.

¿Podemos qué?- dijo Lucy acercándose para escucharla.

Podemos... ser a-amigas.- dijo Juvia sin mirarla y aun con su rostro en el bolso, apretándolo con fuerza.

Lucy sintió como un escalofrió recorría su cuerpo, volvió a recostarse en la silla y sintió como un nudo se le formo en la garganta. Juvia aun en aquel estado, sentía que quería desaparecer y que olvidara lo que acababa de decirle.

Amigos, ¿eh?- dijo Lucy con un triste mirada hacia la ventana, como su una batalla interna se librara en ella, Juvia le dirigió la vista asombrada y sus ojos azules comenzaron a brillar, la rubia solo forzó una sonrisa ante ello.- Esta bien.

Si... ¡Gracias Lucy! Juvia es muy torpe y siempre se metía en problemas en su escuela anterior…- dijo Juvia entusiasmada, comenzó a recordar cosas del pasado y hablaba sin pensar.- Después de un tiempo… Juvia…- bajo la mirada entristecida, iba a decir algo más pero se detuvo al ver que desde la puerta un chico peli rosado venia hacia ellas, con la mirada fija en su compañera.

Hey... ¿puedo hablar contigo?- dijo Natsu a un lado de la rubia, quien sintió que todos sus músculos se contraían, y sus ojos se fijaron en los de él.

Van a empezar las clases.- dijo Lucy sintiéndose estúpida pues él ya debía saberlo, pero fue la única excusa que se le vino a la mente, hablar... ¿hablar de qué? no sabía que decirle.

Sí, pero créeme que Gildar... Nuestro profesor demorara en llegar.- dijo Natsu asomando una leve sonrisa de diversión.

Mmm... Está bien.- dijo Lucy sin quitarle la mirada se levantó, algo incomoda, volvió su mirada a Juvia quien estaba completamente sonrojada.

J-Juvia tiene que llamar a alguien, nos vemos luego.- dijo levantándose y casi corriendo salió de la sala, no tenía que haberse ido, no hablarían allí de todos modos, pero la rubia luego observo como sus otros dos compañeros susurraban cosas y comprendió que se habría sentido incomoda con ambos allí.

Ven.- dijo Natsu distrayéndola de sus pensamientos y lo siguió rápidamente, ignorando a los susurros y miradas de sus compañeros.

Lucy lo seguía por detrás, pero cuando pensaba en que él estaba con ella y que quería hablar con ella de quien sabe que... un rubor en sus mejillas apareció inconscientemente y su cuerpo reaccionaba torpemente, ¿por qué se sentía tan nerviosa? ¿Qué es lo que quiere hablar con ella? Quizás él… Dirigió su mirada a su cabello, a su espalda y volvió su mirada al suelo, mientras observaba que jugueteaba con sus dedos e intenta calmarse interiormente. Llegaron a una terraza que se encontraba en el cuarto piso, aislado de todos los demás, la rubia se encogió de hombros ante el silencio que había entre ellos.

Natsu, ¿Qué ocurre?- dijo Lucy nerviosa y manteniendo la mirada en él.

Yo...- dijo Natsu cuando se volteó a verla pero se detuvo, y solo la observo, también estaba nervioso y asomo una sonrisa.- Ten, te quería devolver tu llave.- estiro su brazo y la llave dorada estaba en su mano, un respiro de alivio y algo de desilusión salió de los pulmones de la rubia y se acercó para tomarla en sus manos pero rozando los dedos de él, sintió que algo no estaba bien.

Gracias.- dijo Lucy frunciendo el ceño y sujetándose las manos, nerviosa.- Entonces volveré a clases.- tenía que volver, aquella sensación aun persistía en ella y solo quería escapar, se volvió pero sintió como era sujetada por su muñeca.

NO...Espera.- dijo Natsu acercándose.

¿Qué te sucede?- dijo Lucy angustiada, sintió una sensación en su pecho que la hacía estremecerse, asustándose de ello, cerró los ojos.- Suéltame.

Dime...- dijo Natsu acercándola y sujetándola de los hombros con fuerza, obligándola a que lo mirara a los ojos.- Dime si eres una de ellos.- casi como un grito aquellas palabras salieron de su boca como un impulso, luego bajo la cabeza y sintió como la fuerza de su agarre en sus hombros aumento.- Dime... ya no soporto...

¿Qué?- dijo Lucy fijando su mirada en la de él.- ¿U-Una de ellos?- su voz tembló y sintió que todo a su alrededor daba vueltas... ¿Él piensa que soy una de ellos? ¿Alguien le dijo? ¿Quién? ¿Fue Erza? ¿Acaso alguien más?... claro... nadie confía en mi después de todo...bajo su mirada y sintió como el aire se escapaba de sus pulmones.- Yo...

Continuara...

Aquí les dejo la continuación, pronto volveré a publicar y perdonen la demora. Espero que les guste y no olviden dejar sus comentarios. Saludos :)

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