Ninguno de los personajes me pertenece solo a Suzanne Collins, la trama de este pequeño fanfic es de mi autoría, está ambientado en la actualidad, a parte está inspirado en la canción de Taylor Swift ´´Shake it off´, dicho esto que comience el fanfic.

En esa mañana descubrí muchas cosas, como por ejemplo: Delly y Peeta se conocen desde pequeños porque sus familias son amigas, básicamente ellos dos se miran como hermanos. Peeta es muy brusco con sus movimientos y hace que se arruine la ropa. Delly me contó que una vez estando en una fiesta él intento abrazarla ya que estaba ebrio, el resultado no fue muy bueno para el vestido de Delly, el rubio tuvo que comprarle uno nuevo ya que parece ser que era el vestido favorito de ella.

Esa mañana me reí demasiado con todas las historias de esos dos, tanto que se nos pasó el tiempo volando y tuvimos que entrar a clases.

Cuando pude mirar a Cato en clases, él me dedico una gran sonrisa.

-Me gustó mucho la salida del viernes eres muy divertida Katniss.

-Sí, tú también eres muy divertido.

La clase empezó y nosotros nos callamos, todo quedo ahí.

En receso le explique toda la situación a las chicas Johanna fue la primera en hablar.

-Creo que este Cato tenía la duda que si estaba teniendo un pequeño enamoramiento de ti o solo le agradabas, y supongo que descubrió que solo le agradabas.

-Yo estoy de acuerdo con Johanna- dijo Annie mirándome dulcemente.

Yo solo me encogí de hombros no es como que estuviera enamorada de Cato o algo así, pero es muy guapo.

-Supongo que solo seremos conocidos.

-Básicamente- dijo Madge.

Seguimos con la comida mientras hablábamos sobre cosas triviales como la tarea y los deberes.

Y así transcurrió mi día, sin nada interesante.

Al día siguiente le devolví la blusa a Delly, ella dijo que no había problema y que cuando pasará algo así que no dudara en ir con ella por auxilio.

Cuando entré a mi clase de literatura ese día, este chico Thresh no paraba de mirarme. Hubo un momento en el que me replantee sí tenía una mancha de tinta en mi cara o sí tenía algo entre los dientes. Simplemente era incomodo porque su mirada era muy insistente.

Thresh es una persona demasiado alta y es muy musculo va en el equipo de futbol americano. Decir que es bueno en ese deporte es quedarse corto, él es excelente, tanto que desde primer grado tiene una beca en una universidad en el Capitolio lo cual es una gran oportunidad.

Cuando por fin se escuchó el timbre de salida de mi martirio fue cuando pude volver a respirar normal, no es por ser cruel pero Thresh tiene una mirada de acosador.

Estaba guardando mis cosas en mi bolsa cuando pude sentir como alguien me toco el hombro derecho, me volví para mirar atrás y ahí estaba Thresh con mi lápiz en su mano y una sonrisa tímida.

-Se te cayó esto- explico con su voz profunda.

-Gracias- simplemente le pude decir mientras agarraba mi lápiz que estaba extendiendo hacia mí. Es decir ¿qué le puedes decir al tipo que te acosó con la mirada toda una hora y muy amable se detiene a darte el lápiz que no habías notado que se te había caído?

Me miro y siguió con esa sonrisa plasmada en su rostro. Yo solo me colgué mi bolso y metí el lápiz en este. Nos miramos. ¡Vaya esto es incómodo!

-Bueno… hasta pronto- acerté a decirle con una sonrisa amable. Me di media vuelta y me dispuse a salir al pasillo. Ya afuera creo que pude respirar de alivio de camino a mi casillero pude sentir como si alguien me siguiera, apresuré un poco más mi paso.

Me detuve y pude sentir como esa persona choco contra mi espalda haciendo que me caiga de rodillas, y pronto pude mirar la cara de preocupación de Peeta.

-¡Uy lo siento Katniss! No era mi intención- se disculpó mientras me agarraba de las manos y me ayudaba a levantarme, de algún modo mire a sus ojos azules, lo juro, el mundo se detuvo para mí. Solo éramos él y yo. Nadie más. Recuperé mis manos, la soledad me volvió a invadir.

Cuando pudimos salir del trance le sonreí.

-Supongo que esta será nuestra tradición- observe malhumorada.

Peeta lanzó una pequeña risa mientras decía:

-Al menos hoy no te manche de café, ensuciar tu ropa es mi especialidad.

Yo solo negué con mi cabeza divertida.

El día transcurrió sin nada interesante más que mis ganas por ya salir e ir a mi casa pero lo miraba difícil ya que parecía que el día no se quería acabar y los maestros no cooperaban ya que en cada clase me dejaban deberes, pero bueno así es la escuela.

A la ultima hora sonó el timbre y por fin suspiré de satisfacción, llegué a mi casillero y se encontraba Thresh, parecía neutral, tal vez también se me olvido una pluma o uno de mis tantos borradores.

Cuando llegué murmuré un pequeño: ¨Hey¨

-Hola- contesto él mirándome directamente mientras que yo guardaba mis cosas en mi casillero y sacaba unas cuantas más y las ponía en mi bolso.- ¿Te gustan los bolos?- pregunto

Yo voltee a todas partes esperando que le dijese a alguien más pero solo éramos nosotros dos también el señor de limpieza, pero no creo que le hablará al señor de limpieza ya que siempre está de mal humor, parece tener un conflicto con los jóvenes, ¿pero quién no estaría malhumorado todo el tiempo sí se dedicase a limpiar una escuela de muchachos ruidosos? En cierto punto lo comprendo, pobre señor Snow.

De todas maneras tuve la delicadeza de preguntar algo dudosa:

-¿Yo?

-Sí, tú- me miro Thresh.

-Sí, no soy muy buena pero me defiendo muy bien el asunto- recordé todas las veces que fui con mi familia y siempre era la segunda la primera era mi madre.

-¿Qué te parece ir el sábado a los bolos?

¿Tenía algo que hacer el sábado? No en realidad. Pero había un factor muy grande, Thresh me intimidaba en una forma no muy alarmante pero si incomoda. Pero sin embargo era guapo y tenía lo suyo. Supongo que sería divertido ir a los bolos, hace mucho que no voy.

-Claro que sí- dije calmada mirándolo mientras cerraba mi casillero.

-¿Tú tienes una hermanita, verdad?-pregunto mirándome.

-Sí, tiene 12- conteste extrañada por la pregunta.

-Veras, yo también tengo una hermanita de 12, su nombre es Rue, ella no tiene amigos, pensé que tal vez podrías llevar a tu hermana…- Thresh dejó la frase en el aire.

-Quieres que se conozcan y sean amigas- le complete.

-Exacto, ¿crees que sería mucha molestia?

-No, creo que a mi hermana le fascinará la idea porque no es como que ella tampoco tenga muchos amigos.

Saque un papel y un lápiz, garabateé mi dirección, se la di a Thresh.

-Oh bueno, pasaré por ustedes dos a las cinco ¿te parece?- empezamos a caminar a la salida

-Sí, claro no hay problema.

Cuando por fin estábamos afuera cada quien agarró su camino. Sé que la idea le encantará a Prim a parte casi nunca sale de casa, le sentará bien conocer a Rue.