Fairy Tail: Siempre Juntos.
Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima
Eres importante para mí.
El olor a sangre volvió y mi mente recordó aquel día, uniendo cada fragmento comencé a sentir como el frio me rodeaba.
Lucy.- dijo Leo entrando a mi habitación con un rostro serio y cerró con fuerza la puerta, sobresaltándome. Estaba recostada en la cama y me senté de inmediato para observarlo detenidamente.- Tienes que escucharme, ya vas a cumplir 12 años.
Aún queda un mes.- dije sin interés, he estado aquí demasiado tiempo y me encogí de hombros de solo pensarlo.- ¿Y qué pasa con ello?- Mi cumpleaños no era un día especial, ni nada, solo un día más… encerrada en esta habitación.
Escúchame, ya eres… mayor.- dijo Leo sujetándome de los hombros con fuerza.- Por lo que me informaron que nos dejaran salir.
¿Qué?- dije abriendo los ojos sorprendida, no lo podía creer, pestañee incrédula por sus palabras y sentí como mi pecho se contraía.- ¿Es verdad? ¿Saldremos? ¿Él nos dejara salir?- asome una sonrisa incontenible.
Sí, pero tienes que hacer todo lo que te diga ¿de acuerdo?- dijo Leo con una fría mirada, sin entender muy bien y cegada con el hecho de salir, asentí.- Si cometes un error, no saldrás y él se enojara bastante si no cumples.
Sí...- dije apretando los puños, quería salir... quería salir… era tanta la necesidad que solo sonreía, podría salir de aquí, quizás podría ver a mi padre y observar el cielo. Extrañaba tanto el exterior.
Caminamos fuera de la habitación con Leo guiándome, estaba sorprendida y feliz, por fin estaba dando mis primeros pasos fuera de esa horrible habitación. Observe curiosa a los alrededores, y solo habían enormes pasillos oscuros… pero no hay gente, nadie a excepción de Leo. Fruncí el ceño ante ello, y me sobresalte cuando Leo se detuvo en una enorme puerta de metal, al entrar note que era una sala grande y oscura, me estremecí en cuanto vi unos enormes espejos a los lados y Leo me sujeto de la mano, acercándome a él de un brusco movimiento.
Escúchame.- dijo susurrándome al oído.- Nos están observando, y ahora, necesito que… Presta atención.- apareció su tono de voz serio, eso sucedía cuando estaba enojado y le dirigí rápidamente la mirada, dado que me había desconcentrado con la extraña sala.
Si.- dije observándolo seriamente, estaba nerviosa, aquella sala me daba un mal presentimiento.
Nos harán pelear.- dijo Leo suspirando, abrí los ojos sorprendida y quise decir algo, pero continuo.- Con una chica de tu misma edad, mírame Lucy, quiero que me ordenes pelear con la chica.- desvié mi mirada al fondo de la sala, pero solo había oscuridad.- Yo estaré contigo, y no permitiré que te hagan daño ¿de acuerdo?
Luchar… en mi mente se revolvió de imágenes, no, ellos no solo querían luchar, observe a Leo y apreté su mano.- Tengo... Leo... ¿Tengo que asesinar...?- Leo me dirigió una mirada vacilante, pero no menciono nada. Un sudor helado recorrió mi cuerpo en cuando una niña de mi misma edad apareció, estaba sola y asustada. Su cabello era largo y rojo, estaba desaliñado y su ropa estaba sucia, un escalofrió se apodero de mi cuerpo, y mis ojos temblaron, aquella niña… era igual a mí.
Flare.- dijeron por el citófono, asustándonos a ambas.- Quiero que luches.
Ella me observo, su mirada y cuerpo estaban temblando, yo estaba en las mismas condiciones. ¿Por qué? No quiero hacer esto... Baje la mirada incapaz de hacerme solo la idea de lastimarla, si hago esto ¿Podre salir? ¿Mi libertad solo se volverá realidad si la asesino? Apreté con fuerza la mano de Leo, quien solo mantenía una fría mirada en Flare.
¿Por qué yo estoy sola?- dijo Flare apuntando a Leo con una mano.- ¿Por qué él la puede ayudar?
Es la magia de Lucy Heartfilia.- dijeron volviendo a asustarme, al igual que ella, la voz era fuerte y parecía enojarse cada vez que hablábamos.- Ahora concéntrate en hacer lo que se te ordeno.
¿Lucy...?- dijo Flare observándome, sentí como un escalofrió recorrió mi cuerpo cuando su cabello empezó a estirarse y dirigirse a mí a toda velocidad.- ¡Acabare contigo! - asomo una sonrisa, era impresionante su cabello, pensé en retroceder pero algo no estaba bien… yo tenía que luchar con ella, pero mis piernas no reaccionaron. ¡No quiero lastimarla!
Leo se interpuso y me aparto de un golpe, haciendo que golpeara uno de los espejos con fuerza. Le dirigí mi mirada adolorida y observe como Leo estaba siendo envuelto por esa masa de cabello rojo y me asuste, no, no, detente… Leo está siendo…
¡Leo!- me dirigí rápidamente a él, observe como salió sin mayor esfuerzo.
Quédate atrás.- dijo casi como un susurro, pero recordé que tenía que ordenarle luchar, y me tembló la mirada en cuanto pensé en ello. Saque mi llave dorada de mi atuendo y la sujete con fuerza, con ambas manos para controlar el temblor de mi cuerpo.
Leo... ve por ella.- dije observándolo nerviosa, pero él solo me asomo una triste sonrisa y menciono moviendo los labios.- No veas.- Un brillo comenzó a envolver sus puños y me sentí ligeramente mareada, quede sorprendida, era hermosa aquella luz, pero... No podía ver, gire mi rostro y tape mis oídos con mis manos.
El olor a sangre... los espejos reflejando... los sonidos de gritos... y el dolor recorriendo cada uno de mis músculos. ¿Yo la estaba matando? Yo le di la orden… pero ella estaba lastimando a Leo. ¿Esto está bien, no?
No… Por favor… ¡No!- gritaba la chica, sentí como se arrastraba... y la observe, estaba en el suelo cubierta de sangre, sus ojos rojos me observaron aterrada, no me mires… por favor… Leo se acercó para golpearla nuevamente, sentí como un nudo se formó en mi garganta, son ordenes... yo debo cumplir las órdenes... y yo fui quien...- ¡No! Déjame...- su voz era desesperada y observaba hacia todos lados.- No es justo… ¡No quiero morir!- di un sobre salto ante aquellas palabras, y baje la mirada, me senté y abrace mis piernas con mis brazos… Yo fui quien te asesino.
Lucy.- dijo Leo no recuerdo cuanto tiempo paso ni cuando aquella chica dejo de hablar, pero no pude moverme, me quede inmóvil en aquella posición.- Lucy, ven.- me sujeto la mano, obligándome a levantarme.- No pueden verte llorar, ni menos sentir lastima por esa niña.- me susurro al oído y continuo caminando, sus manos estaban cubiertas de sangre, su traje, su corbata, su rostro, pero sentí como un sentimiento de tristeza circulo por mi cuerpo al estar sujetados de la mano, y me frustre un más, Leo no quería hacer eso.- ¿Entiendes?
Si.- dije con los ojos opacos, pero no estaba llorando… no sentía lastima por ella... y solo sentía como un sentimiento de felicidad se apodero de mi cuerpo, estaba feliz y eso me repugnaba de mi misma, estaba feliz... de estar viva.
-o-
¿Lucy?- dijo Natsu acercándose, sin dejar de observar el cuerpo inmóvil de la rubia.
¿Qué sucede aquí?- dijo Erza quien caminaba hacia ellos rápidamente ante el escándalo que se estaba formando, se sorprendió al ver a Lucy en el suelo y sangre emanando de su frente.- Lucy…
Ella esta…- dijo Natsu sin apartar la mirada de la rubia.
Esta inconsciente.- dijo Erza levantándola con extremo cuidado, dado que le preocupaba ver sangre en su cabeza.- Necesitamos llevarla a la enfermería.
Espera.- dijo Gray acercándose pero se detuvo al ver que ya no estaba Flare con ellos.- Mierda.- se alejó, desapareciendo de la vista de todos.
¡Lucy!- dijo Juvia acercándose junto con Lisanna pero no hubo respuesta, no estaba consciente.
Vamos, ayúdame.- dijo Erza sujetándole un brazo pero Natsu la tomo en sus brazos por su cuenta y comenzó a caminar, sin ayuda de nadie.- Natsu hay que…- abrio los ojos sorprendida ver los sombrios ojos de su compañero, este la ignoro por completo y continuo su camino.- ¿Que sucedió aquí…?
Erza...- dijo Lisanna observando cómo se alejaba el peli rosado seguido por Juvia.- Yo te contare.- bajo la mirada, incapaz de saber qué hacer en ese momento, habían demasiadas interrogantes y no comprendía el motivo de Flare.
Natsu estaba...- dijo Erza confundida, observo a su alrededor, como la capa de hielo se iba desaciendo poco a poco y el gran agujero que habia en la ventana del cuarto de Lucy y Juvia.- ¿Acaso Gray y Natsu pelearon?
No, es mucho mas complicado que eso.- dijo Lisanna dirigió su mirada a Erza.- Dejame explicarte detalladamente.
Natsu… ¡espera!- dijo Juvia sujetando el brazo del peli rosado.- ¡Detente!
¡Suéltame!- dijo Natsu alejándose de la peli azul, sin mirarla.- Tenemos que ayudarla.
¡No puedes llevarla a la enfermería!- dijo Juvia gritando, volvió a sujetarlo del brazo para detenerlo.
¿Qué?- dijo Natsu observándola con odio y acerco su rostro a ella, asustándola.- ¿Acaso quieres que muera?
No... puedes.- dijo Juvia nerviosa, recordó las palabras de Leo, pero el peso del bienestar de Lucy la agobiaron.- Por favor…
¿Y qué piensas hacer?- dijo Natsu acercándose a ella.- Mira como esta! si no la ayudan...
¡Ya lo se!- dijo Juvia frunciendo el ceño.- Pero es por tu culpa! No la ayudaste!- Abrio los ojos sorprendida por sus propias palabras, como fue capaz de decir algo asi, Natsu la observo por unos segundos y luego bajo la mirada.
Si, no pude ayudarla.- dijo Natsu observando el rostro de Lucy, pequeños moretones comenzaron a aparecer en su sien y brazos, fruncio el ceño y sujeto con fuerza su cuerpo contra el suyo.- No se que hacer…
Juvia lo observo angustiada, se rodeó con los brazos.- No puede ir a la enfermería... pero no sé dónde más…
Vamos a mi casa.- dijo Natsu luego de un momento y comenzó a caminar.- Ven…
¿Tu... casa?- dijo Juvia sorprendida y observando cómo se adentraba al bosque.- ¿En el bosque...?
Vamos.- dijo Natsu con un tono más débil al recordar el día en que le enseño a Lucy su hogar.- Camina...
...
Al llegar, coloco a Lucy en una de las habitaciones aun lado de la de Happy. Juvia se quedó en la puerta, pensativa al observar al niño de la otra habitación pero decidió no mencionar nada.
Iré a buscar algunos vendajes... o medicinas.- dijo Natsu entrecerrando la mirada.- No sé qué puede ayudarle...
Juvia apretó las manos y se dirigió hacia la cama para quedar aun lado de Lucy.- Debemos detener el sangrado.- toco con delicadeza el corte que tenía en la frente.- No es muy profundo, suspiro.- Esta vez ayudaría a Lucy, como lo había hecho el chico la última vez, pese a que era mucho más grave esta vez. Estaba bastante golpeada, y su cuello estaba enrojecido.- Trae medicinas para limpiar la herida, luego la vendaremos.
Natsu asintió, y salió de la habitación, se escucharon cosas que caían y se rompían, quejidos y crujidos, sorprendiendo aún más a Juvia del escándalo que se estaba provocando abajo, pero volvió su mirada a Lucy y sintió como sus ojos se llenaban de lágrimas, incapaz de contenerse.- Lo siento... Lucy...- se cubrió con ambas manos y sollozo aun lado de ella.- Lo siento, no pude ayudarte...
Después de unos momentos Natsu se acercó y se encogió de hombros, se quedó en el marco de la puerta, no habia sido capaz de ayudarla dado los extraños dolores de cabeza pero eso solo era una excusa… se apoyó en la pared y se deslizo en ella hasta sentarse en el suelo.- No he podido protegerla, he vuelto a fallar, igual que con Happy…
...
Lucy abrió los ojos, desorientada y asustándose al ver todo oscuro, se sentó y un mareo la invadió, se quejó ante un fuerte dolor en su cabeza pero una leve respiración llamo su atención y se sorprendió al ver la cabellera rosada aun lado de ella.- ¿N-Natsu..?- estaba durmiendo profundamente, sentado en el suelo y apoyado en su cama. Observo cada detalle de su rostro dormido y se le escapó una leve sonrisa, acerco su mano lentamente a su cabellera…
¡Lucy!... ¡¿Es verdad que has venido aquí a asesinarme a mí?! Pero en vez de eso, fuiste por Happy ¿no es así?...- Se detuvo, y bajo la mirada.- ¡Claro, al no tener suficiente conmigo, fuiste por Happy, ya tenía dudas de ti, pero que hicieras algo así, es una mierda!
Sintió como su pecho se contraía pero el dolor se volvió aún más fuerte al recordar a Flare.- No... Por favor... ¡No! No es justo... No quiero morir!- Se rodeó con los brazos, acaparando el frío que comenzó a envolverla, se cubrió con las manos el rostro, ahogando un gemido que exigía por salir.- Todo este tiempo... Estuvo viva...
Mmm...- dijo Natsu mientras se removía en su lugar, sobresaltando a la rubia.- Happy...
Lucy respiro detenidamente y cerró los ojos, tenía que tranquilizarse, no quería despertarlo.- Ah…- dijo con un largo suspiro, lentamente abrió los ojos y se percató de sus golpeados brazos, habían pequeños moretones y heridas.- Diablos, sí que no se contuvo.- se tapó la boca al ver que lo dijo en voz alta.
Natsu se despertó y observo sorprendido a Lucy quien se encogió de hombros.- Lucy… ¿Cómo estás?
Vaya Salamander, no sabía que ahora eres cuidador de los enfermos.- dijo Lucy con una irónica sonrisa de lado, haciendo que el peli rosa frunciera el ceño, molesto.- Vale, perdón. Estoy bien.
Sí, eso es bueno.- dijo Natsu suspirando, recostando sus brazos y cabeza en la cama, por sobre el cuerpo de Lucy. Sin mirarla.
¿Qué sucede?- dijo Lucy confundida por su reacción, se sentó en la cama y mantuvo la mirada en él.- ¿Natsu?
Lo siento… Por mi culpa estas así.- dijo Natsu sin levantar su cabeza, cubrió su cabello con ambas manos y observo hacia la pared, lado contrario a Lucy.
No tienes que disculparte, Salamander.- dijo Lucy suspirando y observando a su alrededor, ya había amanecido.- Es de día ¿eh?
Juvia y yo intentamos cuidarte.- dijo Natsu inmóvil.- Pero qué diablos es eso de que no puedes ir a la enfermería, es ridículo.
¿Eh? ¿De qué hablas?- dijo Lucy sorprendida.
Juvia insistió en no llevarte.- dijo Natsu con un serio tono de voz.- Pero no me dio la razón.
Leo…- pensó Lucy bajando la mirada.
Bueno, es mejor así, no quiero causar problemas innecesarios.- dijo Lucy levantando lentamente la mirada, comenzando a molestarse por la actitud de su compañero.- ¿Te sigues culpando?
Es mi culpa.- dijo Natsu casi como un susurro.
Lucy se acercó y sujeto su rostro con ambas manos para que obligarlo a mirarla.- ¡No es tu culpa! Y estoy perfectamente bien.- se alejó y se cruzó de brazos molesta.- Después de todo estoy acostumbrada a…- cerro los labios y palideció ligeramente ante ello. Por poco decía algo innecesario.
Lucy…- dijo Natsu acercándose y sujetando su mejilla con extrema suavidad, sorprendiendo a la rubia.- Tienes moretones, una herida en tu cabeza y has dormido por dos días, no me mientas.
¡¿D-Dos días?!- dijo Lucy exaltándose, como era posible que durmiera por tanto tiempo.- De todos modos, no tienes que preocuparte, Salamander.- suspiro, aun pensando en el tiempo trascurrido.
¿Por qué no?- dijo Natsu cerca de su rostro, con una triste mirada e inmóvil.
Las manos de Lucy apretaron con fuerza las sabanas, estaba comenzando a enfadarse por su actitud, no necesitaba su preocupación y menos su innecesaria atención.
¿Por qué te importaría? No es como si fuéramos amigos.- dijo Lucy con una fría mirada, intento retroceder ante la incómoda cercanía pero este se acercó aún más.- Oye…
Natsu la observo por unos segundos.-…Seamos amigos.- dijo con seriedad, los ojos de la rubia se pusieron vidriosos y retrocedió, rompiendo su compostura e incapaz de contestarle.- Así puedo preocuparme por ti ¿no?
¿D-De qué diablos hablas?- dijo Lucy con una débil sonrisa, retrocedió chocando con el respaldo de la cama, incapaz de pesar con claridad y sus ojos la traicionaron sin piedad, habían lagrimas recorriendo lentamente sus mejillas.
Natsu se sorprendió y asomo una ligera sonrisa.- No tienes que llorar, si ibas a estar tan feliz, yo…
Claro que no, estúpido y no estoy llorando.- dijo Lucy limpiándose rápidamente las lágrimas, le dirigió la mirada por unos segundos y frunció el ceño.- No quiero ser tu amiga, Salamander.
Ah… que obstinada eres, yo voy a ser tu amigo incluso si no quieres.- gruño Natsu cruzándose de brazos y negó con la cabeza, testarudo.
Eres imposible de tratar.- dijo Lucy sin mirarlo, se levantó de la cama y se dirigió hacia la ventana.-… ¿Por qué quieres ser mi amigo?
Eres importante para mí.- dijo Natsu sin dudarlo, abrió los ojos sorprendido cuando ella se volteó hacia él y le dirigió una amplia sonrisa.
¿Importante?- dijo Lucy dejándole de sonreír.- Eres un idiota.
-o-
Juvia camino unos pasos fuera de la casa de Natsu y suspiro, Lucy no había despertado en el día entero que estuvo con ella y tenía que ir a presentarse a los dormitorios. Pero la tristeza la volvió a invadir, ya no le importaba nada de Gray o el festival, que Lucy, su única amiga, hubiera sido lastimada frente a sus ojos y no hizo nada para protegerla. Unas lágrimas de frustración aparecieron en su ojos, exigiéndole salir.
¿Juvia?- dijo Gajeel apareciendo de las sombras, y acercándose a ella.- ¿Qué sucede?
Gajeel.- dijo Juvia bajando la mirada y apretando los puños.- No pude hacer nada por Lucy...- las lágrimas comenzaron a caer.- Nada…
Jajaja me contaron lo que paso, pero ¿qué ibas a hacer tu?- dijo Gajeel posando una mano en el cabello de ella.- No te preocupes por tonteras.
¡No es una tontera!- dijo Juvia apartándose, enojada.- ¡Lucy es una persona importante para Juvia!
¿Por qué?- dijo Gajeel enfriando la mirada.- ¿Qué sabes de ella?
Juvia se detuvo y sus ojos temblaron... Juvia no sabe que magia utiliza Lucy... Juvia, ¿qué sabe de Lucy?
Para mí que solo está jugando contigo.- dijo Gajeel suspirando.- No sabes qué tipo de persona puede llegar a ser esa chica y…
No...- dijo Juvia interrumpiéndolo, sin mirarlo, después de todo, conocía a la gente, lo mala que puede llegar a ser... se rodeó con los brazos.- Lucy... es diferente.
¿Diferente en qué?- dijo Gajeel dejando ambas manos en sus bolsillos del pantalón.- Ella solo es una…
¡Lucy conoce la maldad de la gente, al igual que Juvia!- dijo interrumpiéndolo nuevamente, alzando la voz y dirigiéndole la mirada.- Juvia lo vio desde el primer momento y sabía que Lucy, era una persona diferente.
¿Qué... conoce la maldad?- dijo Gajeel sorprendido.
Si.- dijo Juvia segura de sí misma.- Juvia es una mujer inútil y no es buena en nada, Juvia... solo es un estorbo.- se encogió de hombros.- Pero Lucy tolero a Juvia, y la escucho...
Solo estas confundida por que una persona te entrego algo de cariño, eres demasiado débil.- pensó Gajeel irritado por la actitud de la chica.- Eres perfecta para ser manipulada, Juvia.
Vale, vale.- dijo Gajeel asomando una leve sonrisa, intentando contener su rabia.- Ya no te molestare con ella.- se acercó y tomo su mano, arrastrándola con él.- Vamos.
¡¿Dónde?!- dijo Juvia sorprendida e intentando soltarse.- Juvia tiene que volver a…
Seguro que tienes cosas que hacer.- dijo Gajeel caminando ágilmente por sobre el interior del bosque, saliéndose del sendero.- Pero es mejor que cambies esa cara.
¿Dónde llevas a Juvia...?- dijo siguiéndole los pasos torpemente y dejando de llorar.
Es una sorpresa, Giji.- dijo Gajeel sonriendo.
-o-
Levy estaba caminando nerviosa, habían pasado dos semanas y no había tenido contacto con aquel sujeto hasta ahora, hubiera sido mejor si nunca hubiera aparecido pero aun así tenía miedo de que algo malo pudiera ocurrirle a Gajeel, quien era su mejor amigo, se habían criado en la misma ciudad… pero en cuanto ella descubrió la magia fue obligada a ir a Fairy Tail, apartándola de todos, dejándola a la deriva en un lugar desconocido, pero Gajeel había llegado, sonrió de tan solo pensarlo, ya no iba a estar sola, la escuela… era un lugar horrible, siempre evitaba hablar con la gente y con la única que mantenía una buena relación era con Erza.
Erza… es la única persona en la que puedo confiar.- murmuro con un agudo dolor en el pecho, dado que pasaba mucho tiempo en la biblioteca había decidido hacer investigaciones por diversión, un fatal error, ahora estaba en la mira de esa organización y aun peor, la estaban forzando para trabajar con ellos.- Ah… ¿Tengo que hacerlo?
Observo una pequeña carta que tenía en su mano, era de aquel sujeto, y en su contenido decía lo que tenía que hacer exactamente. Cerro los ojos, resignada y llena de angustia.- Lo siento, Gajeel.
-o-
¿Dónde se fue...? - dijo Gray buscando por los árboles y pateando una que otra rama.- Maldición.
¿Me buscas?- dijo Flare quien estaba sobre una rama de un árbol, con un tono entristecido.
¡¿Dónde está la medicina?!- dijo Gray enfadándose y acercándose a ella, de manera intimidante.
No entiendo...- dijo Flare decaída, aparto la mirada de Gray y frunció el ceño.- ¿Por qué una persona como ella…? ¿Está rodeada de gente...?
No me interesan tus penas.- dijo Gray frunciendo el ceño.- Ya dime donde está…
¿Crees que soy la culpable?- dijo Flare con tristeza, sujeto parte de su cabello quemado dado que al momento en que Natsu derritió el hielo, fue alcanzado.- Nunca he tenido un amigo...
Flare… la medicina.- dijo Gray utilizando una estaca de hielo lanzada hacia su dirección, la hizo bajar del árbol.
¿Piensas matarme?- dijo Flare entrecerrando los ojos y suspirando.- Pero tú nunca has asesinado a alguien… Cuando estábamos en esa organización cuando pequeños, siempre fuiste más débil que yo.
Tú serás la primera si no me das la medicina.- dijo Gray con un frio polar rodeándolo.- Hablo en serio, Flare.
Está bien.- dijo Flare estirando los brazos hacia él.- Mátame...
¿Qué?- dijo Gray apretando los puños.- ¡La medicina!
Nunca la tuve conmigo.- dijo Flare sin moverse.- Te mentí, también sobre la organización, se disolvió hace dos años o eso escuche.- asomo una ligera sonrisa.
Gray se mantuvo inmóvil y el hielo comenzó a extenderse hacia ella rápidamente pero antes de ser tocada por el hielo, cayo rodando por una empinada cumbre junto a alguien que la abrazaba con fuerza. Los ojos rojos de Flare estaban temblando al igual que su cuerpo, pero se levantó rápidamente al ver que no la había tocado el hielo y solo tenía pequeños cortes en sus brazos y piernas. Gray grito enfadado y se pudo ver enormes columnas de hielo creándose aleatoriamente.
Tienes miedo a morir, Flare.- dijo Rogue a su lado y levantándose, observándose los cortes que tenía por la caída.- No vuelvas a hacer eso, ven, hay que alejarnos de él.
Rogue..- dijo Flare sintiendo una presión en el pecho y rápidamente se alejó.- ¡¿Qué haces aquí?!- frunció el ceño pero se sintió culpable por las heridas que tenía él, dado que la había protegido de la caída.
Solo pasaba por aquí.- dijo Rogue dirigiéndole la mirada.- ¿Por qué hiciste eso? ¿No estas satisfecha con haberlo utilizado? Después de todo cumpliste con…
Que te importa.- dijo Flare levantándose y alzando la voz, enfadada.- ¡¿Quién te crees?! ¡¿Satisfecha?! Nunca lo estaré hasta ver muerta a esa…
Flare.- dijo Rogue acercándose y sujetándole la mano con fuerza.- ¿Qué ocurrió contigo? Antes no eras así…
Los ojos rojos de ella temblaron y se volvieron vidriosos, las lágrimas estaban por salir, pero solo los cerro y con su cabello lo aparto de un golpe.- ¡Aléjate de mí!
¡Déjalo de una vez!- dijo Rogue sujetando parte de su cabello y observo la parte que estaba quemada.- ¿Peleaste... con Natsu?
¡Yo no he hecho nada malo!- dijo Flare volviendo su cabello hacia ella y comenzando a caminar en la dirección contraria, nerviosa.
¡No es justo, Flare! Dime.- dijo Rogue frunciendo el ceño.
¿No es justo?- dijo Flare deteniéndose y rodeándose con los brazos.- Si, tienes razón... No es justo.
Continuara...
Aquí esta el siguiente capitulo jijiji no puedo dejar de pensar en esta historia y si sigo así actualizare mas seguido. Muchas gracias por sus comentarios, y a los que siguen esta historia, me hace muy feliz :D Por favor no olviden comentar y espero que lo disfruten.. Nos vemos, Saludos.
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