Ninguno de los personajes me pertenece solo a Suzanne Collins, la trama de este pequeño fanfic es de mi autoría, está ambientado en la actualidad, a parte está inspirado en la canción de Taylor Swift ¨Shake it off¨, dicho esto que comience el fanfic.
-¿Segura que estás bien?- vuelve a cerciorarse Madge con un semblante preocupado. Se podría decir que ella es la madre del grupo, se preocupa por todas sus ¨bebés¨ por lo cual siempre tiene un ceño muy fruncido, ya todas le hemos dicho que se tranquilice porque no va a ganar más que unas grandes arrugas.
Claro que ella nunca nos hace caso.
-Sí, estoy bien ahora estoy más tranquila- le respondo por tercera vez.
Annie me abraza fuertemente y eso me reconforta aún más. Estamos en el estacionamiento de la escuela, ya quedan pocos carros entre ellos el de Johanna y Madge. Annie me suelta y se aleja tres pasos de mí.
Johanna se ofrece a llevarme a casa, a lo cual me niego porque me gusta caminar, me gusta sentir el aire fresco en mi casa, al igual que me gusta sentir el aire matutino con mi café.
Mis amigas son buenas, Johanna es la chica más ruda que alguna vez conocerás, Annie es la distraída, Madge la madre del grupo y yo soy la que tiene mala suerte. Pero tener mala suerte está bien a veces, porque si Gale jamás hubiera terminado conmigo jamás podría tener la ¨amistad¨ que tengo con Peeta.
Porque algo me dice que si somos como amigos, pero algo más adentro dice que no somos amigos, somos otra cosa aunque no lo sé es demasiado extraño. Porque cuando Gale era mi amigo nunca se comportó tan atento conmigo ni siquiera cuando ya éramos novios, puedo atreverme a decir que nunca fue atento conmigo pero si era romántico, bueno, algunas veces.
No pasó nada interesante en todos los días que siguieron y cuando menos pensé ya era sábado en la mañana.
Cuando le comente a Prim el plan, ella le fascino la idea de conseguir una amiga nueva, me pregunto acerca del nombre pero yo no sabía cómo se llama la hermanita de Thresh, creo que ni siquiera sabía que tenía una hermanita hasta que la mencionó.
Bolos. Sería interesante.
Me sentí atraída por la idea de unos shorts negros y una playera blanca, es lo único en lo que pensé. Prim llevaba un lindo romper floreado. Nos la pasamos mirando vídeos de canciones en la sala mientras esperábamos que se hiciera la hora y Thresh y su hermana llegaran.
Fue demasiado divertido, además Prim parecía muy entretenida cantando conmigo todas las canciones a todo pulmón.
Sonó como alguien tocaba la puerta de la casa, eso hizo que abriera y mirará que era una niña con piel oscura y cabello castaño llevaba una gran sonrisa en su rostro, sus ojos brillaban, y traía un lindo tutú rosa que me hizo adorarla y pensar que podía ser una pequeña hada.
-¿Tu eres Katniss?- pregunto con una voz dulce. ¡Es tan adorable! Debe ser la hermana de Thresh, ¿cómo él puede tener una hermana así de adorable y nunca hablar de ella? ¡Es un tonto!
-Sí soy yo- le respondí muy entusiasmada.
Ella asintió, mire más arriba y atrás de ella estaba Thresh.
-Me llamo Rue- se presentó mientras extendió su mano a mí, la estreche gustosamente, ella es tan adorable. –Es justo como dijiste que era ella- le dijo a Thresh mirando arriba, él le sonrió.
-¿Y tu hermana?- pregunto el chico.
Hizo que dejará de mirar a su hermana bobamente para recordar que tenía a mi patito.
-¡Prim ya nos vamos!- grite mirando adentro de la casa. En seguida llego Prim con una gran sonrisa.
-Hola, soy Prim- se presentó ella misma.
-Soy Rue- le dice la niña con tutú.
Quiero tomarles una foto y conservarla como fondo de pantalla en mi celular. Las dos siguieron hablando caminando al coche de Thresh, me aseguré de que no había nada encendido y aseguré todas las puertas y así pude voltear a ver como Thresh se había quedado esperando por mí.
-¿Vamos?- me pregunto con una sonrisa amable.
Yo asentí, caminamos y miramos que las niñas ya estaban en el carro esperando por nosotros, parecían muy entretenidas platicando de no sé qué.
De camino a los bolos todo fueron risas y anécdotas graciosas acerca de mis vivencias que le platicaba a Prim. Thresh no participaba mucho, supongo que él es así todo el tiempo, de pocas palabras.
Entramos al local y nos invadió una fuerte ola de ruido mezclado con música de éxitos recientes. Fuimos directo a caja para pagar y nos dieran los zapatos, en serio que no los entiendo, ni siquiera combinan, no tienen un patrón-
Fuimos hasta un área en el que no había nadie y la competición para ves quién era mejor en bolos nos entró al alma. Hicimos un receso y Thresh y yo fuimos por bebidas y algunas botanas, porque todos estábamos algo a hambrientos.
-Gracias Katniss- escuché que dijo Thresh.
-No hay de qué, creo que se están llevando muy bien estas dos- le digo muy respetuosamente.
-Y no sabes cómo me alegra mucho eso, Rue no tiene amigos, solo me tiene a mí, la otra vez la encontré algo triste mirando a la vecina y a sus amigas divirtiéndose jugando baloncesto en el parque cerca de la casa, así que pensé que era algo insano eso y recurrí a tí en cuanto me enteré que tenías una hermanita de la misma edad de Rue- me explico mientras esperábamos para que nos traerán el pedido de bebidas y botanas.
Yo solo le asentí.
-Me alegre que hayas recurrido a mí, porque si no nunca hubiera conocido a la adorable Rue, ella es tan tierna, no puedo creer que no tenga ninguna amiga- le dije con una mueca.
Los dos volteamos a ver a nuestras hermanas. Todo parecía normal, ellas se estaban riendo, los dos sonreímos por instinto. Nos entregaron todo y entro los dos lo llevamos a la mesa en la que estábamos.
Fue una tarde muy agradable, Thresh nos ganó a todas seguido por mí, luego Rue y por ultimo Prim. Thresh nos llevó de nuevo a casa y se quedó esperando a fuera junto con Rue hasta que entráramos a la casa.
Thresh no es tan malo como lo pintan, simplemente es de pocas palabras, a parte es muy amable creí que era un gruñón y que se enojaba mucho por su expresión de seriedad que siempre lleva en su cara. Es cierto todo eso que dicen ¨No juzgues un libro por su portada¨ encaja perfectamente con Thresh, además fue muy atento con Rue jamás lo había mirado así ni siquiera con su novia, era una nueva faceta de él que jamás había tenido el placer de conocer, me agradó.
Tal vez en un futuro tal vez podríamos ser buenos amigos, con ese pensamiento me entregue al mundo de mi almohada.
