Fairy Tail: Siempre Juntos.
Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima.
Nuestro pasado - Parte 1
Hey… Natsu…
¿Quién eres?- dijo Natsu hacia aquella voz, estaba seguro que la reconocía pero no recordaba, no era capaz pero de un segundo a otro, una luz lo cegó y lo envolvió, confundiéndolo.
…
Ah… mira esto.- dije entusiasmado, corrí por la gran pradera que se extendía y comencé a lanzar llamas desde mi cuerpo, estaba emocionado aunque mi magia era bastante débil.
Eso está mal.- dijo una imponente voz que me sobresalto, intente darme vuelta para observarlo pero un gran aliento de fuego desintegro parte de la pradera en la que estaba, estaba tan sorprendido que solo mantuve la mirada en el daño causado… Espera… ¿Quién era esa persona? Esa voz… Míralo…- Así es como debes usar tu poder.
Woooow fue increíble.- dije saltando de la emoción.- ¡Hazlo de nuevo, vamos!
No, ya es hora de que vayamos a comer algo.- dijo con una voz autoritaria, intente observarlo pero los arboles cubrieron su cuerpo.- Muévete, mocoso.
Espera, una vez más, por favor.- dije suplicante, no me moví de mi lugar, necesitaba verlo otra vez… si, a esa persona… necesito verte.- Hazlo, por favor, padre.
¿Padre? ¿Esa persona es mi padre? No eso no… Mi padre… ¿Quién era mi padre?
Está bien…- dijo la voz acercándose cada vez más a mí, mis ojos brillaron al momento en el que salió del bosque y aquellas enormes escamas rojizas reflejaron al luz del sol, sus imponentes ojos dorados estaban fijos hacia adelante y abrió su boca mostrando una gran cantidad de dientes. ¡Es un enorme dragón rojo! Me mantuve inmóvil y el fuego comenzó a formarse en su boca y de un momento a otro, otra parte de la pradera desapareció delante de mis ojos.
¿Ya estas feliz, Natsu?- dijo dirigiéndome la mirada con una sonrisa de lado.
Si, muchas gracias, Igneel.- dije con una amplia sonrisa.
Igneel… Sentía unas lágrimas recorrer mi rostro, como fue posible que olvidara a Igneel, una serie de imágenes aparecieron en mi mente luego de ello, fue el periodo en el que Igneel estuvo a mi lado, enseñándome y protegiéndome… Él era mi padre. Unas personas estaban junto a él, era una organización… si, los Dragón Slayer…. Es verdad, yo pertenezco a esa organización. Sonreí al pensar en ello. Siempre me divertía con otros niños de mi edad y luchábamos para ver quién era más fuerte… Gajeel, Sting… y Rogue… ¿había alguien más?
Hey… ¿Recordaras?
Una voz llamo mi atención, no era la de Igneel, era diferente pero fui capaz de reconocerla. ¿Quién eres tú? La oscuridad se interpuso en mis recuerdos con Igneel, nos habíamos separado y cuando lo buscaba, simplemente había desaparecido y desde ahí, todo era oscuro, mis recuerdos simplemente se habían desvanecido.
¿Qué sucede?- dije enojado.- ¿Por qué no están? ¿Dónde están?
Me moví de un lado a otro, intentando encontrar la luz, aquella luz que me guio a mis recuerdos con Igneel, debe estar en algún lugar, observe a todas direcciones y hasta que un pequeño destello de luz me llamo la atención. Me acerque y un recuerdo me volvió a envolver en aquella cálida luz.
-o-
Lucy suspiro al ver que Natsu se había desmayado, se recostó contra la corteza de un árbol y observo hacia el cielo anaranjado que se extendía.
Ya solo falta que recuerdes…-dijo Lucy con tristeza vagos recuerdos comenzaron a pasar por su mente y poso una mano en su frente.- No quiero recordar…- pero aquellos recuerdos se instalaron en su mente, incapaz de olvidarse de ellos y suspiro.- Jamás me podría olvidar de ese día…
…
Recuerdo…
Ya hemos terminado la misión, ve a tu habitación, yo debo atender unos asuntos.- dijo Leo con una voz autoritaria, sin emoción alguna, me acompaño hasta la puerta de la organización acompañado de dos agentes mas.
Si.- dije con los ojos opacos, sentia que todo a mi alrededor daba vueltas, de nuevo aquella sensación, me dirigi rápidamente al baño mas cercano y me lave las manos con insistencia, una y otra vez hasta eliminar esa aterradora sensación…
No… no me mates… te dare todo lo que quieras…-
Lucy es una orden…-
Hazlo, Leo…-
NOO…-
Fui incapaz de respirar por unos segundos y cerre los ojos angustiada, las imágenes, sonidos y olor estaban por todas partes, intentaba olvidar una por una pero era inevitable… rodee con fuerza mi estomago con mis brazos y me incline hacia el suelo, solo debía tranquilizarme… lentamente observe mis manos y era capaz de sentir la sangre de todas aquellas personas, en tan solo 2 años he cumplido alrededor de 200 misiones con éxito…
Hey escuche que esa mocosa volvió- dijo una voz que me despertó de aquellos aterradores pensamientos.- Esto es una mierda, ahora solo nos estorbara.
No puedo creer que aun siga viva, he escuchado que otros agentes han intentado asesinarla.- dijo otro con una pequeña risita que apago de inmedito.- aunque ese tipo llamado Leo no es ninguna broma, simplemente deberíamos reunir una gran cantidad de personas y…
Es imposible.- lo interrumpio el otro.- vamos, no quiero pensar que alguien te escucho diciendo eso, nos mataran a nosotros.
Diciendo eso…- dije en voz baja, levante la mirada hacia el espejo y mi pequeña figura apareció. Mi cabello estaba largo hasta mi cintura, mi piel era demasiado blanca y mis ojos estaban opacos. Jamas habia imaginado un mundo asi cuando estaba en aquella habitación.- hubiera sido mejor si nunca hubiera salido…- me levante y al salir del baño ambos hombres se sobresaltaron, ignorándolos pase camino a mi habitación.
A lo lejos observe una figura completamente de negro, casi se fundia con la oscuridad del pasillo y las paredes. Era una persona, casi de mi misma estatura, me sorprendio aquello debido a que jamas habia visto a una persona de mi misma edad en aquella organización. Lentamente vi como me dirigía la mirada, aquellos opacos ojos similares a los mios, eran tan oscuros que parecían devorarme en toda aquella oscuridad. Me detuve ante aquella sensación, mis sentidos reaccionaron ante ello y abri los ojos sorprendida… era igual que con esa persona. Algo no andaba bien, de inmediato intente sujetar la llave de Leo pero en tan solo unos segundos esa persona estaba a mi lado, sujetándome la mano.
Oye…- dijo la voz de aquel chico, era siniestra al igual que su apariencia, la capucha ocultaba su mirada pero era capaz de sentir aquellos oscuros ojos.
Sin responderle, intente apartarme de un preciso golpe en sus costillas pero ni siquiera se inmuto, solo observe aterrada como lentamente dibujo una sonrisa en su rostro.
Que mal educada eres.- dijo mientras tiraba de mi mano y de un rápido movimiento golpeo mi estomago con su rodilla y luego sujeto mi cabeza con su otra mano, apretado mi rostro con fuerza.- Te iba a hacer una pregunta... pero…- acerco su rostro a mi oído y susurro.- esto es mas divertido.
Estaba inmóvil y adolorida, no sabía cómo reaccionar en aquella situación, jamás había sido lastimada de aquel modo… después de todo Leo siempre estaba ahí… Leo… Leo… observe rápidamente mi llave pero era incapaz de alcanzarla, mis manos estaban paralizadas por el miedo… volvi a observar a aquel sujeto y comencé a temblar, él tenia toda la intención de asesinarme.
Vamos a divertirnos…- dijo el chico sujetándome la mano con fuerza y arrastrándome con él a una de las habitaciones del pasillo, no llegaba a comprender la situación, la organización era un lugar seguro, siempre lo fue… o solo fue aquella habitación. Necesitaba escapar, todos mis sentidos me advertían que ese chico iba a asesinarme. Con ambas manos tire de él y por el sopresivo movimiento fui capaz de soltarme, consiguiendo rasguñar la mano de él pero tras el impulso cai de espaldas al suelo.
Eh…- dijo el chico observádome desde arriba paso su mano por su boca y lamio lentamente la pequeña cantidad de sangre que broto de la herida.
A-Ah…- dije palideciendo, mis piernas estaban temblando y el pequeño arrebato de supervivencia se habia extingido al volver a ver aquellos oscuros ojos.
Lucy… tu siempre debes obedecer las ordenes ¿de acuerdo?- aquel recuerdo inundo mi mente y me mantuve inmóvil, incapaz de reaccionar.
Vamos a jugar…- dijo el chico mientras se acercaba a mi, extendió su mano hacia mi pecho sujetando con fuerza mi camisa, tiro de ella y acerco sus dientes a mi cuello.- No es divertido si no gritas…- clavo con brusquedad sus dientes en mi hombro derecho, haciéndome gritar de dolor, abri los ojos sorprendida y lo aparte de inmediato.- Eso fue bueno.- tras el movimiento su capucha cayo hacia atrás y aquellos intensos ojos oscuros brillaban de diversion.
Tú no eres…- dije reaccionando rápidamente, me levante y le dirigi una fiera mirada.- Él no seria capaz de asesinarme.
¿Él?- dijo frunciendo el ceño, molesto.- ¿Hablas de… esa persona?- una oscura aura comenzo a envolverlo y la temperatura aumento rápidamente, haciéndome retroceder, sentí como las llamas comenzaban a danzar a mi alrededor, iba a morir calcinada en ese lugar, frente a aquel chico…
¿Gremio?-
Sí, es un lugar donde mucha gente se reúne y se divierten. Es una enorme familia que se cuidan entre ellos y jamás te sentirás sola ni abandonada ya que siempre tendrás un hogar al cual volver.
Te protegeré, yo y mis amigos te protegeremos, confía en mí.
Mi nombre es Mavis Vermillion y estoy fundando mi gremio llamado Fairy Tail, y desde hoy eres parte de mi gremio.
Mavis… yo… quiero volver a esa ciudad.- pensé rápidamente, ella estaba esperando por mi… de un segundo a otro me acerque y sujete la llave de Leo en un rápido movimiento. El chico sonrió y lanzo las llamas hacia mí en aquel preciso momento.
Iba a llamarlo pero una mano cubrió mi boca impidiéndome hablar y observe sorprendida como una persona iba apareciendo de la oscuridad, el calor y las llamas cesaron de inmediato y me percaté de que tenía su otra mano en la frente del chico. Este estaba inmóvil, tan sorprendido como yo, incrédulos ante lo sucedido.
Bien, es hora de detenerse.- dijo la voz de ese chico, parecia mayor que nosotros y la capucha cubria sus ojos pero solo fui capaz de identificar un extraño tatuaje rojo.- No habría sido bueno, si Leo aparece aquí y continuas lastimando a la señorita…- le dirigio una siniestra mirada al otro chico.- Estas muerto.
Tch…- dijo el chico apartándose de un rápido movimiento.- Aléjate de mi Jellal.
Eres muy entretenido.- dijo Jellal dándome la espalda.- No puedo permitir que te mueras por una estupidez…
Solo estaba jugando.- dijo el chico comenzando a caminar hacia una de las habitaciones del pasillo, sin siquiera dirigirme la mirada.
Te van a castigar por esto, esa persona…- dijo Jellal con una voz siniestra.- no tendrá piedad.
Que venga.- dijo el chico observándolo con una sonrisa de lado, sus ojos solo mostraban un fuerte deseo de venganza.- Lo matare con mis propias manos y si tengo que matar a esa chica para que se atreva a venir a mi…- me observo y su voz fue mas profunda, llena de resentimiento.- Lo hare con gusto.
No te dejare lastimarla, ella es nuestra compañera, somos parte de esta organización después de todo.- dijo Jellal con una fría mirada, completamente sincero, lo observe por unos segundos, jamas lo habia visto en mi vida pero él parecía conocerme bastante bien… me aparte de su lado con desconfianza.
No necesito que tú protejas.- dije sin mirarlo, mis ojos se fijaron en los de aquel chico y extendi mi llave dorada hacia él.- Leo se encargara de ti.
Eres tan inútil.- dijo el chico apretando los puños con fuerza, cada vez mas molesto.- no tienes idea de nada y solo eres la niña mimada de este lugar.
Esta es mi magia.- dije bajando la mirada, con recelo por sus palabras.- Solo acabare contigo usando mi poder.
Jellal nos observo a ambos y suspiro.- No son más que un par de niños… ya me he aburrido de ustedes.- comenzo a caminar hacia el otro extremo del pasillo, sin dirigirnos la mirada.- Les advierto… No detendré otra pelea.
Observe al chico quien mantuvo una seria mirada en mi por unos segundos, aquellos opacos ojos brillaron de diversion pero antes de que fuera capaz de moverse baje mi mano, sorprendiéndolo.
No molestare a Leo por una batalla sin sentido como esta.- dije bajando la mirada, sentí un agudo dolor en el hombro y me lo cubri con cuidado, la sangre aun no se habia detenido por completo.
Tch… que aburrido.- dijo el chico suspirando y dirigiéndose nuevamente a la puerta.
Tú… vas a ser castigado por esto…- dije sin siquiera pensarlo, lo observe mientras se detenía a centímetros de sujetar la perilla de su puerta.
Si, debí haberte asesinado, dejar un trabajo a medias no es mi estilo.- dijo dirigiéndome una siniestra mirada.- ¿Por qué no te vas corriendo? No me contendré si te quedas ahí y con el aroma de la sangre desprendiendo de tu cuerpo.
Lo observe por unos segundos y aparte mi mirada, después de todo no comprendía del todo las palabras sin sentido que había mencionado… Trabajo ¿eh? Entonces es un asesino igual que yo… le dirigí una última mirada y él estaba sujetando la perilla sin entrar a aquella oscura habitación.
¿Por qué quieres matarlo?- dije sin emoción alguna, mis opacos ojos reflejaron aquella oscura mirada llena de resentimientos y una leve sonrisa se asomó en su rostro.
Porque solo deseo morir.- dijo apartando la mirada, ocultándose en la oscuridad de aquella habitación.
...
Mantuve mi mirada en el techo, pensativa comencé a analizar la conversación, me rodeaba con los brazos nerviosa debido a que jamas habia tenido contacto con otra persona además de Leo y esa persona pero… Me sente en la cama y baje la mirada… ese chico.
No, no me interesa.- dije levantándome y caminando por la habitación.- Él será castigado… pero no es mi culpa, ya que él me ataco… si… aun así, ¿por qué siento una presión en mi pecho? Nunca me habia sentido asi…- dirigi mi mirada hacia el armario y movi unos cajones con cuidado, abriendo un escondite secreto en el cual estaba aquel diario.
Lo sujete con cuidado y observe aquel extraño símbolo de la portada. De alguna manera me sentía bien cuando lo sostenía, lo abrí y ya me sabia de memoria el contenido, en si era una historia de una chica que pasaba por un monton de aventuras y finalmente terminaba decidiendo contruir un enorme gremio. Suspire y baje la mirada, no era más que fantasía… Unos pasos me llamaron la atención y rápidamente oculte el libro en el armario, antes de que abrieran la puerta me sente en la cama.
Lucy…- dijo la voz de Leo con una seria mirada en su rostro.
Leo…- dije sorprendida, no lo habia visto en todo el dia y no esperaba su visita.- Yo…
Te peleaste con un chico ¿no es así? ¡Siempre te repito una y otra vez que no tengas ningún contacto con estas personas!- grito Leo sobresaltendome, intente decir algo pero solo cerre los labios.- ¡Ahora lo mas probable es que lo maten! ¿Eso querías? ¡Sabes que no puedes hacer lo que se te antoje en este lugar, no eres más que una mocosa que esta en la mira de todos y aun asi andas causando problemas!
L-Lo lamento…- dije sin mirarlo, mantuve la mirada en el suelo.
No, Lucy, esto no es algo con lo que simplemente te disculpas.- dijo Leo sujetándome de los hombros para obligarme a observarlo, sentí un agudo dolor en la herida pero decidi ignorarlo.- ¡Te he enseñado el valor de la vida humana y no tiene ni el minimo significado para ti! Esto no va a resultar… no eres mas que su títere…- su mirada estaba temblando y yo lo observe confundida, atraves de sus manos solo me transmitia confusión, miedo y ansiedad.- Lucy… tienes que… no… yo… Ella dijo…
¿L-Leo?- dije acercando mis manos a las suyas, algo andaba mal, sentia que una gran oscuridad estaba rodeando su consiencia, sin dejarlo pensar con claridad.- No tienes que estar triste…
¿No tienes que estar triste?- dijo Leo con una sonrisa incrédula.- Lucy tu no tienes idea de nada, no entiendes las emociones humanas, te pedi que fueras fuerte, solo habia que completar las misiones… aun asi solo… has dejado de sonreir… ¿como puedo cuidar de ti asi? ¿Cuidar? ¿Por qué tengo que cuidar de alguien como tú?- un agudo dolor de cabeza parecia afectarle y intente acercarme pero me aparto con su mano.- No te acerques… y-yo tengo que irme…- la llave de Leo comenzo a brillar y se desvanecio rápidamente delante de mis ojos.
Observe la llave, jamas habia visto a Leo reaccionar asi pero era incapaz de comprender la mayoría de sus palabras y… me sorprendi al ver una lagrima caer hacia la llave, me sujete el rostro con cuidado y habían lagrimas recorriendo mi rostro… ¿Por qué? ¿Habia hecho algo mal? Pero Leo… no me ordeno ninguna misión, no he fallado… Entonces ¿Por qué estaba llorando?
¿Crees que siga vivo…?- dijo una voz que me sobresalto, era la hora de almuerzo y unas personas pasaban por las habitaciones dejando bandejas con comida aun lado de las puertas.- Según lo que escuche es que lastimo a esa mocosa.
Ah eso fue estúpido, lo mas seguro es que esta muerto.- dijo el otro mientras dejaba la bandeja con brusquedad en mi puerta.- Esta mocosa es una suertuda, ese chico debio haberla matado.
Si, si no estuviera, las misiones fáciles estarían a nuestra disposición.- dijo el otro comenzando a alejarse, ya no se escuchaba de que hablaban pero me mantuve inmóvil, habia dejado de llorar y aquella extraña presión en mi pecho se habia vuelto aun mas fuerte.
Me levante y abri la puerta con cuidado, ya no se observaban aquellas personas y de reojo vi la habitación de aquel chico, que para mi sorpresa de aquel dia solo estaba a 3 puertas de la mia, sujete con fuerza la madera de la puerta y baje la mirada.
Solo debo permanecer en mi habitación… es una orden de esa persona después de todo.- dije en voz baja, sujete la bandeja con cuidado y la deje en una pequeña mesa de mi habitación… observe la puerta aun abierta y suspire.
Camine sigilosamente hacia aquella habitación, sin siquiera pensarlo, mi cuerpo reaccionaba por si solo, observe a mi alrededor para intentar pasar desapercibida, si me encontraban en la habitación de otra persona terminaría siendo castigada. Al llegar a la puerta sentí unas voces, aterrada me escabulli en la habitación que para mi suerte esta sin seguro, rápidamente observe a mi alrededor pero todo estaba oscuro, las habitaciones no tenían ventanas y no habia señales de alguna lámpara. Un rápido movimiento me asusto dado que fui sujetada con fuerza y fui lanzada hacia la cama, en segundos me tenia inmovilizada, intente decir algo pero una mano cubrió mi boca.
Callada.- dijo una voz que reconoci, era aquel chico pero no era capaz de observar nada hasta que una pequeña llama fue encendida y una vela ilumino la habitación.
Una pequeña gota de sangre se deslizo en mi rostro y me sorprendi al ver una gran cantidad de heridas expuestas, parecían rasguñones de una bestia y habia una profunda herida cerca de su hombro, en el mismo lugar donde estaba la mia.
Ah…- exhalo con dificultad, intentaba controlar su respiración pero pese a sus heridas aun me mantenía inmóvil con una fuerza inhumana.- ¿Qué… mierda haces aquí?- quito su mano de mi boca y con ella sujeto mis manos, pese a que no oponía resistencia, me sujetaba con brusquedad.- ¿Vienes a burlarte de mi? Eres una…
¿Por qué?- dije observando sus ojos, no estaba asustada, de algun modo nada de lo que ocurria parecia afectarme, aun cuando la fuerza de sus manos estaba dejando enrojecidas mis muñecas, nada de eso… me importaba, sentia un agudo dolor debido a la presión en mi pecho, era doloroso…- ¿Por qué estas así de lastimado?
Es un castigo…- dijo volviendo a exhalar con dificultad, su agarre fue cediendo y suspiro agotado.- Pero ese sujeto no apareció… hasta que acabe… con todos esos leones…
Abri los ojos sorprendida, jamas me habían castigado de esa manera… solo querían asesinarlo…
Cuando llego… intente matarlo.- dijo con una leve sonrisa con tan solo pensar en ello, acerco sus manos a mi cuello y lo presiono ligeramente.- Pero ni siquiera… lo toque.
¿Cómo ibas a enfrentarlo con heridas así…?- dije sin apartar mi mirada de sus ojos, él solo se rio ante mi comentario y apreto mi cuello con un poco mas de fuerza.
Estos cortes son superficiales, no son nada…- dijo bajando la mirada, el flequillo cubrió sus ojos y poso su cabeza en mi pecho, estaba respirando cada vez con más dificultad.- Él muy bastardo… me destrozo el hombro… ¿no es gracioso? Es en el mismo lugar donde yo…- dejo de hablar y cayo inconsiente a mi lado. La sangre comenzo a revolver mi estomago y me sente en la cama, apartándome de su cuerpo.
Esto es…- dije comenzando a temblar, no comprendia como podía llegar a ser un castigo…
Lucy tu eres una buena niña… si no obedeces… te castigare…-
Yo no he hecho nada…-
¡Siempre llorando una y otra vez!...-
Siempre que esa persona perdia el control, me lastimaba pero jamas habia sido de esta manera, después de todo… esos no eran castigos. Cerre los ojos y apreté las manos con fuerza ¿que debía hacer? Ese chico iba a morir si no recibia tratamiento… pero si llamaba a Leo lo mas probable es que lo asesine. Quizás debía hacerlo por mi cuenta tan solo Leo no debía enterarse… observe lentamente a mi alrededor y comencé a buscar, por suerte encontré los vendajes y medicinas necesarias para tratar la mayoría de sus heridas. Una vez terminados sus vendajes me percate de que con aquellas heridas era muy difícil mantenerse con vida…
¿Por qué me ayudas…?- dijo el chico despertando y sentándose en la cama, tenia una mirada asesina en su rostro y yo solo le mantuve la mirada… incrédula.
No lo sé…- dije sin apartar la mirada, pero de algun modo, aquella dolorosa presión en mi pecho habia desaparecido.
¿No lo sabes?- dijo con una risa ironica, intento acercarse pero un agudo dolor le impidió moverse.-Tch, no necesito estas vendas.
Te ayudan a…- dije intentando responder a ello casi inconsientemente.
¡Cállate!- dijo interrumpiéndome.- ¡Vete de aquí! ¿Acaso estas aquí por lastima?
¿Lástima? ¿Por qué tendría lástima de ti?- dije apartando la mirada, observe mis manos confundida por la situación… ¿Por qué lo estaba ayudando? Después de todo, él me lastimo… Acaso es…
No eres mas que una…- dijo frunciendo el ceño, intento quitarme de la cama a patadas pero con tan solo moverlas se quejaba, pero fue incapaz de terminar lo que decía debido a un severo dolor en una de sus costillas.
Yo… quiero ayudarte…- dije manteniendo fija mi mirada en mis manos, abri los ojos sorprendida… si, era eso.
¿Ah?- dijo incrédulo, iba a decir algo mas pero me adelante.
Yo…- dije dirigiéndole la mirada, sorprendiéndolo.- Te voy a ayudar a asesinarlo.
De que... ¿hablas en serio?- dijo inmóvil, manteniendo sus oscuros ojos en mi, parecían confundidos y fruncio el ceño de un segundo a otro.- Tú no tienes idea de lo que hablas.
Lo sé… tú quieres asesinarlo ¿no?- dije cerrando con fuerza mis puños, sin apartarle la mirada.- Yo te ayudare… esa persona… esta lastimando a Leo…
Ehh…- dijo el chico asomando una ligera sonrisa, acerco su rostro al mio, casi a centímetros de mi nariz.- ¿Quieres asesinarlo? ¿Una inútil como tú como va a ayudarme?
Yo puedo cuidarme sola también.- dije estrechando la mirada algo molesta por su comentario.
No fuiste capaz de hacer nada en contra de mi.- dijo comenzando a reírse.- ¿Qué haras con esa persona? ¿Llamar a ese sujeto llamado Leo?
Leo trabaja para él.- dije bajando la mirada.- Jamás lo traicionará.
¿Y tú sí? No dices mas que tonterías…- dijo mientras se recostaba en su cama.- Vete de una vez.
Trabajemos juntos…- dije observándolo, mis ojos brillaron al encontrarse con los suyos, se sento en la cama y sujeto el cuello de mi camisa con brusquedad.
Esto no es un maldito juego.- dijo con aquella mirada llena de resentimiento.
No estoy jugando.- dije manteniéndole la mirada, sujete sus manos y suspire.- Hay una manera de demostrarte que soy útil…
¿Cómo?- dijo dudando de mis palabras cedió su agarre y yo baje la mirada.
Lo siento Mavis…- pensé mientras el recuerdo de aquel día comenzaba a esfumarse lentamente.
Puedo ayudarte, yo lo traeré a ti.- dije sin siquiera dudar de mis propias palabras, después de todo él tenía razón, mi habilidad solo era útil con Leo a mi lado, sin él, no tenía poder alguno.
¿Quieres ser la carnada?- dijo sonriendo ante ello, se apartó y ladeo la cabeza pensativo.- Eso podría resultar… pero tendría que asesinarte.- sus ojos brillaron de diversión interna.
Asentí sin emoción alguna y él dejo de sonreír.
Mmm… de acuerdo, vamos a trabajar juntos, Lucy.- dijo sin mirarme, se apoyó en el respaldo de la cama y observo los vendajes.- Aunque… tú solo quieres a una persona que hable contigo ¿no? ¿Te sientes sola? ¿Tienes miedo de que ese tal Leo se aparte de tu lado? Te conozco, tú no tienes idea de lo que esa persona es capaz…
Abrí los ojos sorprendida y él extendió una mano hacia mí, con una llama oscura desprendiendo de ella.
Todo las personas que permanezcan a tu lado van a desaparecer…- dijo mientras observaba la llama que se deslizaba con suavidad por su mano.
Yo solo quiero salvar a Leo.- dije manteniendo mi mirada en aquella oscura llama, un siniestro brillo la acompañaba.- Leo no me necesita a su lado, hay otras personas que son capaces de usar mi magia…
Eso dices pero lo más seguro que es que lo mantengas a tu lado…- dijo apagando la llama y asomando una sonrisa.- Nosotros solo somos herramientas, nuestro destino es morir junto con esa persona y tú amigo Leo… no es diferente.
Nosotros somos diferentes… después de todo, estamos planeando asesinarlo, nadie de esta organización lo haría, todos son fiel a él…- dije manteniéndole una firme mirada, unos recuerdos comenzaron a surgir en mi mente de golpe.- Esa persona me aparto todo lo importante para mí, mi madre… mi padre…
Sus ojos se abrieron sorprendido, y bajo la mirada, comenzando a respirar con dificultad.
Yo...- dije perdiendo el brillo de mis ojos tan solo al intentar recordar el rostro de aquellas personas… era borroso, ya no recordaba… sus nombres… esas personas…. ¿Quiénes eran?- Solo quiero… volver a verlos…
Una persona importante…- murmuro, lo observe y me dirigio una mirada llena de confunsion.- Esa persona… jamás te dejara ir…- cada vez respiraba mas rápido.
Lo sé…- dije con una triste mirada.- Deberías recostarte, tus heridas…
Estoy bien.- dijo exahalendo y manteniendo una fría mirada en mi.
Tú… ¿Cuál es tu nombre?- dije sorprendida, después de todo aun no sabia su nombre, si íbamos a trabajar juntos, necesitaba al menos una manera de llamarlo.
END…- dijo con una voz llena de disgusto, sus ojos se volvieron frios y acerco su manos hacia mi, sin llegar a alcanzarme, debido a un intenso dolor en su cabeza.- Debes irte…
Sujete su mano antes de que pudiera apartarse y mis ojos brillaron entusiasmada.- Entonces desde hoy vamos a ser compañeros, END.
Sus ojos se abrieron sorprendido y me aparto de un fuerte golpe, sin siquiera dirigirme la mirada ahogo un doloroso grito. Me mantuve inmóvil al observar unas pequeñas manchas oscuras que comenzaban a surgir de su rostro y se fueron desprendiendo, al cabo de unos segundos se detuvo y al abrir los ojos, lo observe sorprendida, sus ojos se tornaron de un tono pardo brillante.
Tú…- dije abriendo mis labios, pero fui incapaz de terminar la frase.
…
Exhale con fuerza y cerre los ojos, sentía mi sangre ardiendo y con dificultad observe a alguien delante de mi, se acerco y me observo sorprendida… ¿Quién era? No era Igneel… la aparte con fuerza y intente levantarme debía ir a buscarlo, si no… él estará en peligro… caí al suelo y escupi sangre. ¿Eh? ¿Estaba herido?
No te muevas.- dijo la voz de aquella persona, la reconoci y la observe, sus ojos achocolatados estaban observándome e intentaba detenerme con sus pequeños brazos, era pequeña, tan solo era una niña… me detuve, intentando controlar mi respiración.
Quédate quieto…- dijo observándome un momento, iba a decir algo pero cerro los labios, parecia confundida e incapaz de comprender lo que sucedia. Pero yo estaba aun peor, estaba demasiado confundido en aquel momento… ¿dónde estaba? No conocía aquel lugar, comencé a observar a mi alrededor y solo una pequeña vela iluminaba la oscura habitación. Le dirigi la mirada a la chica nuevamente y ella se sobresalto, después de todo, ella era la única que debía saber lo que sucedia.
¿Dónde estoy?- dije algo nervioso, no sabía cómo iba a reaccionar pero ella solo abrió los ojos como platos y se dirigió hacia la puerta.- E-Espera ¿a dónde vas?
Y-Yo no se… que hacer...- dijo observándome confundida.- Esto es…
¿Ah? ¿De qué hablas?- dije confundido.
¿Tú no recuerdas nada?- dijo deteniendose y apretando con fuerza sus puños.
N-No, solo…- dije bajando la mirada, pese a que intentaba recordar lo mas reciente, parecia que mi memoria hubiera sido vaciada… ¿qué es lo que estaba haciendo antes? ¿Con quién estaba?... alguien… ¿había alguien? Sentí un frio sudor recorrer mi espalda y le dirigi una mirada nerviosa a aquella chica.- Solo recuerdo mi nombre…
¿Tu nombre?- dijo sorprendida, se mantuvo inmóvil observándome, estaba demasiado confundido pero solo mi nombre era claro.
Mi nombre es Natsu… Natsu.- dije bajando la mirada al suelo… ¿Natsu? ¿De donde era ese nombre? Yo… sentí que todo a mi alrededor se movía de su lugar, tenía miedo, no quería olvidar, habia algo importante que debía hacer y ahora solo…
Natsu…- dijo la chica observándome con desconfianza y duda, pero su voz me relajo de inmediato.- Si te mueves de esa manera soloabrirás las heridas…
¿C-Cuál es tu nombre?- dije desconcertado, me mantuvo la mirada por unos segundos y se alejó unos pasos.
Mi nombre es Lucy.- dijo con una voz nerviosa.
Lucy…- dije mientras me acostaba, ignorando el agudo dolor de mis heridas observe el rostro de aquella chica, era un poco mas baja que yo y parecia de mi misma edad…
Tú… estabas siendo controlado…- dijo la chica sorprendiéndome, bajo la mirada y estaba temblando ligeramente.- Esa persona te tenia bajo control…
¿Esa persona? ¿De quien hablas? ¿Y cómo que controlado?- dije incrédulo, no comprendia nada de la situación y esa chica no ayudaba mucho… pero habia algo que me hacia desconfiar de ella, sus ojos eran opacos y no parecia tener emoción alguna.
Esa persona es… - dijo Lucy con la mirada perdida.- No tenemos permitido decir su nombre…
Dímelo.- dije frustrado, le suplique con la mirada.
Y-Yo…- dijo bajando la mirada, sus manos estaban temblando y por unos segundos fue incapaz de hablar, cuando había perdido la esperanza de que me dijera, su voz se volvió más débil y lentamente fue pronunciándolo.- Su nombre… es Zeref…
No fui capaz de responder ni decir algo sobre ello, simplemente mi voz no salió, había algo en ese nombre que reconocía pero simplemente no coincidía en nada… ¿Dónde había escuchado ese nombre antes?
T-Tú ibas a ayudarme…- dijo sujetando con fuerza el marco de la cama y observándome con frustración y tristeza.- ¡Nosotros íbamos a asesinarlo! ¿Por qué? ¿Por qué no recuerdas…?
¿Qué? ¡Yo no voy a asesinar a nadie!- dije con voz firme, fruncí el ceño y aparte la mirada.- ¿Acaso tienes una idea de lo que hablas? Es la vida de una persona.
Ella se mantuvo inmóvil y bajo la mirada… sin siquiera responder, incomodo, volví a observarla y tenía la mirada perdida. Parecía confundida, pase una mano por mi cabello e intente pensar en alguna manera de detenerla, ella se marcharía si las cosas continuaban de esta manera.
¿Qué es… este lugar?- dije nervioso debido a que lo más probable es que no respondiera.
Es una organización…- dijo sin mirarme, sus ojos estaban ocultos por su flequillo.- Su nombre es Tártaros… somos un organización de asesinos, matamos por encargos y…
¿Organización de asesinos?- dije desconcertado, no comprendía como fui capaz de llegar a un lugar como ese…- ¿Tú eres una asesina…?
Si…- dijo mientras observaba sus manos, no dejaba de temblar y su voz se fue quebrando.- La sangre de las personas… todas esas personas… nosotros no somos más que herramientas después de todo…
Yo no participare en esto.- dije con desprecio tan solo pensar en ello pero observe mis vendajes y con tales heridas debía permanecer en cama al menos dos días antes de recuperarme por completo… y ella era la única en la que podía depender en estos momentos.- Oye…Vamos a escapar de este lugar.
¿Eh?- dijo observándome desconcertada, incapaz de creer en mis palabras.- E-Eso es imposible…
Vamos a conseguirlo, solo debemos planearlo.- dije manteniendo mis ojos en los de ella, sin dudar.- Te sacare de este lugar, Lucy.
Un brillo surgió de aquellos ojos y se acercó ligeramente.- Es… ¿es verdad?- dijo con cierto entusiasmo, pero de un segundo otro aquel brillo desapareció y retrocedió.- No… él no nos dejara… te va a asesinar antes de que…
Confía en mi.- dije interrumpiendo sus palabras, se mantuvo inmóvil observándome.- Te prometo que escaparemos juntos de este lugar.
Si escapamos… ¡v-vamos a Magnolia!- dijo alzando la voz, sorprendiéndome.
E-Esta bien, donde quieras… solo debes ayudarme a escapar ¿de acuerdo?- dije nervioso debido a su extraña actitud, era bastante extraña, decidí ignorarlo y concentrarme en obtener su cooperación.
Sin decir nada solo asintió, una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro y se encamino hacia la puerta, iba a detenerla pero antes de decir algo ella se adelantó.- No debes dejar entrar a nadie ¿sí? Te vendré a ver mañana, EN… Natsu.- se apartó y cerró la puerta rápidamente. Sin esperar a que contestara. Me mantuve inmóvil y sonreí ante ello, lo había conseguido, ahora solo faltaba planearlo… pero lentamente mi sonrisa se fue desvaneciendo.
Yo… lo siento, Lucy.- dije sin evitar sentir culpa, le había mentido y simplemente estaba aprovechándome, suspire.- Yo no pienso ir a esa ciudad… tengo que escapar… yo debo ayudar a…
La llama de la vela se fue consumiendo y se apagó a los pocos segundos, dejándome rodeado de la oscuridad… El recuerdo de una persona vestida de negro y de aquellos ojos color carmesí se apodero de mi mente, seguido de un agudo dolor de cabeza, lentamente fui perdiendo la consciencia, incapaz de sentir el dolor de las heridas y el dolor de olvidar a alguien importante… Yo volví a ser consumido por toda esa oscuridad.
Continuara…
Aquí les dejo la continuación, este fue el capítulo más difícil que he hecho hasta ahora u.u por eso tarde tanto, debido a que es un momento muy importante en la historia no debía equivocarme y simplemente resulto eterno D:! Lamento la demora y espero que lo disfruten :D No olviden comentar que les pareció o alguna crítica que tengan al respecto.
Ah! Muchas gracias a las personas que han comentado hasta ahora, me emociona bastante jeje
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