XII-"Valor… valor contra todo lo que te atormenta"

-Papá… -dos lágrimas cruzaron su rostro al ver el cadáver.

-Hijo… ¿Ya llamaste a tu hermana?-dijo su madre entre el llanto.

-Sí, iré a esperarla –no soportaba el seguir ahí.

Eran las doce de la mañana, ya estaba saliendo del ICPNA- "Qué raro que Mafer no haya venido"- su celular empezó a sonar- ¿Aló?

-Marilyn ¿Aún no te has ido?

-No, todavía ¿Estás bien? ¿Ocurre algo?

-¿Crees que puedas venir?

-Aviso en mi casa y ya normal.

-Mira en unos minutos Tommy pasa por ti.

-Ya –en cuanto dijo eso Mafer le cortó- "Qué habrá pasado, se oía muy mal"

-Hola Marilyn.

-Hola ¿Tú si me puedes decir qué pasa?

-Es su padre, falleció.

-No puede ser, tenemos que ir rápido.

-Para eso vine, toma y súbete- le dio un casco, se lo puso-Bien. Sujétate –la moto arrancó velozmente.

-¿Cuándo pasó?

-Ayer en la noche.

-Debe estar…

-Destrozada. Estuve con ella hace poco.

-¿Pudiste entrar?

-Su madre ni se fijó, y a Santiago raramente ni lo vi, me dijo que había ido a su casa por algunas cosas aunque ya debía haber llegado.

-Sí, bastante raro, él era quien vivía con su padre…-entonces se le ocurrió algo que detestó pero que podía ser verdad y lo era…

Había sacado todas las cosas de su padre y las dejó para otro día en que su madre decidiera qué hacer con ellas, salió de su casa, no sabía que hacer ni a dónde ir, caminaba perdidamente por la calle, por sus recuerdos…

Se había quedado dormido con la guitarra entre brazos, apretaba con fuerza y desesperación como reteniendo algo que no quería perder-Mi…la…gros…-esa sensación de que todo fue un sueño, que era nadie para ella- No, no…

Santiago, hijo, despierta-lo sacudió levemente- Hijo ¿Estás bien?

-Papá, qué hora es, qué pasa –tenía una mirada triste y perdida, dormido o despierto, no importaba cómo, se sentía en una pesadilla.

-Bueno, algo tarde para ti, pero por esta vez creo que es más importante que hablemos.

-¿De qué? –parecía muerto en vida por su cara pálida.

-Nunca te había visto así, qué ocurre.

-Nada papá, estoy perfectamente bien.

-Tu canción de ayer, fue la más triste que te he escuchado tocar, no por la letra sino por el sentimiento con el que la cantaste, soy tu padre Santiago, puedo percibirlo.

-Tú ¿Has escuchado mis canciones?

-Por supuesto, cada una de esas noches que tocabas yo te oía, se que no me he ocupado mucho de ti, pero si me he preocupado porque estés bien, por eso ahora estoy aquí.

-Ahora no quiero hablar de nada de esto.

-Es por una chica ¿Cierto?

No quería admitirlo, pero necesitaba desahogarse- Es verdad, es raro, pero ni si quiera la conozco, nunca he hablado directamente con ella; hasta yo pensé que no era nada importante, cuando de pronto me encontré sin poder dejar de pensar en ella, es que es tan linda… Mafer, y Marilyn especialmente, se opusieron totalmente, es que ella es su compañera y en su opinión no me conviene, me dice miles de cosas, pero yo no puedo quitármela del corazón. Papá, esto que siento es muy fuerte, ahora quiero desaparecerlo y no puedo, me dolería demasiado, pero aún así me hace mucho daño…

-Hijo, primero cálmate. Si dices que lo que sientes es verdadero, entonces es amor, y el amor jamás puedo hacerte daño, es algo puro ¿Entiendes?

-Entonces por qué siento este gran vacío, ganas de arrancarme todo eso del corazón.

-Por qué no la tienes, por qué sientes que nunca podrás estar con ella, pero si tú lo intentas claro que puedes, no te rindas, aún así siempre recuerda que el amor es incondicional.

-Sí, lo se. Pero yo ya no aguanto más.

-Oye hijo, los sentimientos son algo muy complicado, cuando aprendas a comprenderlos es cuando dejarás de sentir todo ese dolor, debes encontrar ese valor que necesitas, esta ahí en tu corazón. Recuerda que siempre puedes recurrir a mí ¿Sabes? Cada vez me convenzo más del gran muchacho que eres –viendo su reloj- Vaya, a mí ya se me está haciendo tarde, y a ti ya bastante, si tienes ganas te escribo una justificación y vas, sino puedes quedarte.

-¿En serio?

-Sí, pero sólo por esta vez eh, descansa y piensa bien todo, ah de repente te hace bien salir para despejarte, pero no regreses tarde.

-De acuerdo papá.

-Adiós campeón, bueno ya no eres un niño, si que has crecido rápido; así que, adiós Santiago –con su mano sobre su cabeza desordenó su cabello como ya no lo hacía desde que era niño.

Lo vio irse, no podía decir nada, no solo porque fue como un momento irreal, sino porque sintió una sensación rara que le produjo miedo cuando su papá le dijo adiós.

"Y si fue un adiós, y nunca pude agradecerte papá"- se sentía solo, desamparado, ahí sentado en la banca de un paradero quién sabe donde- "Siempre es así, todos me dejan papá, tú también…"- quedó atrapado en sueños, en un momento de su infancia.

-Eso hijo, tú eres el mejor eh.

-No, tú papá, por eso algún día seré tan super como tú.

-No, tú serás mucho mejor, así como logras esos golazos, lograrás todo lo que te propongas.

-¿Con el dinero de tus empresas?

-No, yo trabajo por tu madre, tu hermana y por ti; el dinero no es lo que te impulsa, es el amor.

-¿El amor no es cosa de mujeres?

-No, claro que no. Con ese corazón tan grande que tienes lograrás miles de cosas, y no es el dinero el que te las dará, siempre recuerda que la verdadera fuerza está en esos sentimientos que te motivan.

-Sí papá, y así seré tan grande como tú.

-No, mucho más. Porque tú ya eres un gran hombrecito. Estoy muy orgulloso de ti, hijo- posó la mano en su cabeza y alborotó su cabello, lo miró y sonrió.

Dos lágrimas corrieron por su rostro- Papá…

-¿No te parece lindo?

-Creo que es borracho o drogadicto.

-¿Por qué?

-Qué hace un chico dormido en un paradero.

-Puede ser, pero míralo desde acá, se ve guapísimo.

-Ahora despierta y seguro lo va hacer violentamente- fue donde estaba su amiga, que era más cerca de él; ella tenía razón, y al verlo sintió un latir fuerte en su corazón, la voz de esa noche volvió a rondar su mente, sentía un sensación rarísima.

-¿Ves? Hasta te gustó más que a mí.

-Nada que ver.

-Te gusta, te gusta ¿Si te le acercas más?- la empuja.

-Oye estás loca ahora se va a levantar –había chocado y caído junto al chico, se salió al toque tratando de no despertarlo.

-Se está moviendo.

Estando sumergido en su tormenta interior algo lo perturbó, al despertar vio al ser que tanto había anhelado tener cerca, con el que tanto había soñado por tanto tiempo- Angelito…- era como esa vez que la vio por primera vez, esplendorosa y radiante.

-Tenías razón el tipo está drogado-le susurró bromeando.

-Cállate oye- se dio cuenta que el chico no le había quitado la mirada de encima- Eh hola, perdón por molestarte, ya nos vamos, sigue con lo tuyo –se sentía estúpida, ni si quiera sabía por qué se disculpaba con un desconocido.

-Oye, creo que yo soy quien debe disculparse por ocuparles asiento, seguro que están esperando su carro, igual yo ya me voy, adiós señoritas-les sonrió y se fue, no tenía sentido seguir allí, y mucho menos seguir buscando algo que no existiría jamás, qué más podía hacer que volver a la casa de su madre.

Llegaron a la casa, Tommy se quedó estacionando la moto, ya antes de entrar Marilyn pudo ver a Mafer y su madre de lejos, no sabía qué haría, a pesar de ser su amiga no estaba segura de qué decirle para animarla o distraerla, no era muy buena para eso, pero era su amiga, siempre había estado con ella apoyándola, ahora le tocaba hacer lo mismo.

-Marilyn, qué bueno que vinieras-se notaba que había llorado mucho.

-Obvio que iba venir, no te iba dejar sola en esto.

-Sabía que no lo harías –después de un pequeño y profundo silencio suspiró tristemente- Perdona si te hice venir así, es que todo esto ocurrió tan rápido que la verdad aún no puedo creerlo ¿Sabes? Ayer yo estaba regresando del cole con Tommy acompañándome, cuando él justo iba a visitarnos y nos vio, pero se puso a hablar con él normal lo trató bastante bien, y cuando llegamos a casa le dijo que para seguir con lo nuestro era mejor que mamá también lo supiera y lo invitó a entrar y habló con ella porque él ya estaba de acuerdo y todo estuvo magnífico hasta que le dijo a Tommy para que fueramos al cine y te juro que me fui super feliz después de todo eso- lágrimas comenzaron a surgir- pero ya después de pronto Santiago me llama y me dice que venga al toque, y al regresar él estaba esperando y me dice que papá había sufrido un paro y que se había ido, y no quería creerlo subí rápido y ahí estaba él –lagrimas corrían sin cesar- Tommy estuvo hasta que le dije que fuera por ti, de verdad gracias por venir… No puedo creer que ya no lo volveré a ver más –no podía parar de llorar aunque quisiera.

La abrazó- Lo lamento mucho en verdad. Estaré contigo siempre que lo necesites, para eso son las amigas.

"Cielos, los entrenamientos cada vez son más duros"- pensó Mike que ya estaba yendo a dormir, cuando de pronto alguien tocó a su puerta.

-Pido permiso al cupido Nº 7500025 para entrar.

Reconoció esa voz- Pasa Dreana, y llámame por mi nombre.

-Lo siento, pero como tengo un grado más que tú no tengo otra opción.

-¿Y qué quieres?

-Me enteré de la nueva misión que tienes, o mejor dicho de tu misión mal ejecutada

-Mira, será el gran Eros, hijo de su excelencia Afrodita, pero igualmente se equivoca. Si el destino de dos almas es el amor, tarde o temprano se llevará a cabo.

-Exactamente, por eso mismo no tuvo sentido lo que hiciste.

-Sabes perfectamente que todo destino está regido por un hecho en particular.

-Si la semilla de ese amor no era sembrada en ese momento no hubiera habido otra oportunidad.

-Entonces todo hubiera seguido normal ¿Entiendes?

-No. Se que hice lo correcto.

-Pues el gran Eros no está de acuerdo ¿Crees poder mostrarle lo que desea?

-Por supuesto. He estado observándolos, mira esto –le entregó un montón de papeles con anotaciones.

Los leyó detalladamente- Sólo hay dos interferencias en tu plan, si es que tienes uno. Por lo que veo ella tiene enamorado, y algo aún peor, por no se qué tontería de una chiquilla ella cree que él nunca existió y… oh pobrecito su padre ha ido en camino al encuentro con el Ser Purísimo, ahora creo que no va a querer saber nada de ella por un tiempo.

-Sólo te estas fijando en pequeñeces. Te digo que veas las pruebas.

-No veo que haya pruebas.

-Son pocas pero, por ejemplo, cuando ella está sola y dice que él es lindo y se sonroja eso es algo.

Se ríe un poco- Eso lo dice cualquier chica de cualquier chico.

-Pues, algo que no me vas a negar es el hecho de que cuando él estaba en su momento de depresión, a ella entre sueños le llegaron su canto y sus palabras.

-Como dices, eso sí puede ser.

-Ellos están unidos por el lazo de ese sentimiento, yo pude ver eso, por eso fue que lance la flecha, por eso por nada del mundo romperé el efecto.

-Está bien, está bien- oyó un sonido extraño a lo lejos.

Se sonrojó- Lo siento eso fue mi estómago, creo que mejor ahora sí me voy a dormir.

-Seguro otra vez no tenías para pagar tu comida, vamos yo te invito.

Mafer ya se había calmado- Oye y a dónde fue Santiago que no lo he visto.

-Ah, fue a organizar las cosas de papá allá en su casa, y eso fue bien temprano, en qué se habrá demorado.

-Buena pregunta, pero de seguro quiso tomar aire y pensar en todo lo ocurrido.

-Es verdad, él siempre fue más cercano a papá debe estar sufriendo mucho, a pesar de que trató de mostrarse fuerte era obvio que por dentro estaba destrozado.

-Sí pero es mejor no pensar en eso, a Santiago también le pasan otras cosas.

-¿Te refieres a la cuñadita?

-Sí, después de todo lo ocurrido cree que Santiago fue parte de nuestro plan o sea un invento que nunca existió.

-Otra razón para que esté así.

-Lamento que todo esto ocurriera por mi culpa, al final ella también la pagó como quise al principio, y Alexandra aunque se las cobró con ella por toda la confusión que causé, recibió el pare de todas y dudo que esto se acabe tan rápido.

-No tienes por qué culparte tanto.

-Claro que sí, pero le prometí a Angela que si quería irse más allá con Alexandra la defendería y lo voy hacer, y lo aclararé todo de una vez.

-Marilyn, a veces te envidio.

-¿En serio? Por qué habrías de hacerlo.

-A pesar de que te mueres de miedo por dentro, encuentras el valor para afrontar las consecuencias de tus actos.

-Pero demasiado tarde. Esa confusión nunca hubiera pasado si hubiera tenido ese valor al explicarle todo a Milagros.

-Si Alexandra terminó haciendo eso fue por su propia culpa.

-Es que todo…

-Ya no importa ¿OK? Ya pasó amiga, no puedes hacer nada.

-Tienes razón, ahora solo queda mirar para adelante, y tú también debes hacerlo ¿OK hermana?

-Sí, el fututo nos espera ¿Cierto?

-mmm… Mejor yo soy quien digo las frases profundas.

-Sólo porque eres buena en eso.

-Oye, qué haces ahí Tommy. Adelante puedes pasar –Santiago tenía un aire tranquilo.

-¿En serio? ¿Después tu madre no me va a botar, o tú?

-Si mi padre te aceptó, nadie puede objetar nada.

-¿Hermano?- salió bastante sorprendida- Vaya, al fin regresaste.

-Eh, sí, me distrajeron algunas cosas- vio a Marilyn salir también- Hola hermanita, qué bueno que pudieras venir.

-Y qué bueno que te veas algo animado.

-Debo estarlo, ahora yo soy quien se tendrá que hacer cargo de todo.

-Hermano, no deberías pensar en eso aún, mamá no se recuperará tan rápido.

-Por eso mismo lo digo –recordó algo- Sin embargo, ahora creo que lo mejor es que tú, mi estimado Tommy, acompañes a Mafer adentro, recuerda que hay mucha gente y mamá no va a poder con todo.

-Bueno –sabía que lo que quería era hablar con Marilyn- Vamos mi osito.

-Y qué se te ofrece Santiago, por algo hiciste que tu hermana se fuera.

-¿Puedes explicarme todo, cómo es que todo terminó así?

-Me temo que, es mi culpa.

-Ya me lo imaginaba. Lo que quiero es que me cuentes cómo se dieron realmente las cosas, no me llegaste a decir a nada por ira contra Milagros, pero ahora supongo que no tendrás problema en decírmelo.

-No para nada –se aclaró la garganta y comenzó a hacer una revisión mental de todo- Bien como sabrás todo empezó por sus burlitas de siempre… -esta si que era una larga historia.

Dreana le había invitado unas empanadas y sándwiches, por alguna razón le parecía muy lindo cuando comía "¿Lindo? Este chico podría ser todo menos lindo"

-"Ella parece un ángel real… pero sólo es una teniente arrogante" Oye en qué tanto piensas.

-¿Ah? Sólo analizaba tu supuesto plan. Aunque pensándolo bien no me has dicho nada concreto.

-Es simple: Hacer que se vayan conociendo más rápido.

-¿Ese es tu gran plan?

-Si se conocen más rápido, ella se enamorará más rápido.

-¿Te refieres a que les daremos un empujoncito?

-Por qué hablas en plural ¿Acaso tú también lo harás?

-Eh, pues yo… Fue solo un error de palabra jamás me interesaría en ayudarte.

-¿Y si yo te pido que por favor trabajes conmigo en esto?- algo lo impulsó a decir eso, aunque no estaba muy seguro de qué.

Él la miraba de una forma que hacía irresistible decirle que sí- Entonces, creo que está bien, no creo que un principiante como tú pueda hacerlo solo.

-Entonces, creo que estamos juntos en esto compañera.

-Sí, pero no seas tan confianzudo, aún soy teniente.

-Está bien "Srta. Arrogante".

-Pero ahora ese no es el punto. Necesito preguntarte algo.

-¿Qué cosa?

-Supongo que tú debes saber que el efecto de la flecha nunca ha sido ni será permanente, al poco tiempo de que las dos personas entablen una relación se tendrá que romper.

-Claro que lo se. Eso nos enseñan antes de empezar con nuestras misiones.

-¿Qué va a pasar cuando el efecto pase, y él la vea como es realmente?

-Ella es bonita no le veo problema –le guiñó un ojo.

-"Estúpido" Por favor, esto es algo serio.

-Seriamente te digo que no está mal la chica –vio cómo lo miró- Ah, pero tú te refieres a su forma de ser supongo, y en eso tampoco le veo nada de malo.

-Eso es porque no te has fijado, no veo ningún apunte sobre eso.

-En general es una chica alegre, qué más quieres que te diga. Mira, él la quiere en serio, y cuando estén juntos ese amor crecerá, ahí es donde recién tendré que quitar el efecto, entonces no habrá el tal problema que supones.

-Tú sabes que cuando el chico está enamorado se corre el peligro de que al perder el efecto, si no es el amor verdadero que se creía, esa simple ilusión desaparecerá.

-Eso no va a pasar ¿Entiendes? El amor que existía en el fondo de esos corazones era puro y verdadero, y nadie me hará cambiar de opinión, si no lo hizo Eros mucho menos una teniente que sólo trabaja para él.

-Oye ya cálmate, cuál es tu problema.

-Ninguno. Creo que estoy muy cansado, me voy a dormir ahora sí- se fue a su cuarto.

-"¡Hombres! ¡Ya sea en el cielo o en la tierra, nunca cambiarán!"

Mientras tanto en algún lugar de la Tierra, en Perú…

-…Y a las finales Alexandra sí terminó diciéndole a los padres de Milagros que ella estaba con Jonathan. Sin embargo, sabes que la raíz de todo fue mi gran idea, después de todo terminé logrando lo que buscaba. Vengarme.

-Entonces habrás satisfecho la ira que sentías.

-No. Todo el tiempo supe que la respuesta nunca sería hacerle daño, pero sin querer termine causándoselo. Y a ti también, lo que sí puedo admitir con absoluta seguridad es mi culpa por lo que ella terminó pensando que no existías, por más que no me agradara que buscaras tener algo con ella jamás te arruinaría las cosas de esa manera, de verdad.

-Claro que te creo. Pero lo he pensado mucho y tal vez es lo mejor.

-¿Lo dices en serio? Entonces por fin abriste los ojos.

-No. Quizás te parezca imposible entenderlo, no obstante, en medio de toda la oscuridad en que me hundió la tristeza por lo sucedido, ella fue la única luz que alumbró mi camino. De pronto, sin llamarla ni buscarla, ella…

-¡Lo sabía! Te demoraste porque fuiste al estúpido Británico a verla.

-Oye no, no fue así, deja que te estoy explicando.

-Bueno que importa, haz lo que quieras, al menos te ves animado.

-No lo creas tanto. En el fondo estoy bastante confundido, inseguro, desesperado, no se qué hacer con mi madre y Mafer frente a esto, cómo darles fuerza si yo mismo no la tengo para seguir adelante.

-Debes tener valor. Valor.

-"El valor que necesitas está en tu corazón"Papá –susurró.

-¿Ah?

-Nada. Realmente tú tienes el don de ver siempre las cosas más claramente.

-No, nada que ver. Lo que sí, te prometo que también encontraré valor frente a todo esto y lo que venga.

-Oye, se que quizás sea demasiado, pero quisiera que hicieras que Mafer se despeje de todo esto, permanecer acá no le ayuda para nada.

-Descuida, tanto tú como ella la van a pasar muy bien el próximo domingo, recuerda que es la celebración por el Aniversario de mi cole, y no pueden faltar. Y a parte yo me encargaré de ella el viernes.

-Lo tienes todo muy bien planeado.

-¡Claro!- le guiñó el ojo como cerrando un trato con él.

-"Mafer tiene una gran amiga, pero aún así mi hermana y mi madre necesitan algo más para olvidarse de todo esto, quizás llegó la hora de tomar una decisión…"