Gracias por el feedback lectores.
En agradecimiento por su fidelidad a esta abandonada novela quiero compartirles este capítulo especial que es un compilatorio modificado de un rol donde se reforzó al personaje LionHeart y su trabajo.

Tengo que advertir que solo la primera parte hasta los primeros tres puntos (...) y el último párrafo siguen la línea de la historia que de hecho iban a ir con el capítulo anterior pero que decidí postergar para un siguiente capítulo. El resto es completamente una especie de "relleno"que puede resultar interesante, pues es netamente enfocado en el personaje LionHeart. No es vital para la historia salvo las partes anteriormente mencionadas... pero si ha sido modificado para que sean algo secundario pero no pierdan la hilación de la historia que les estoy contando. Son libres de leerlo o no.

Gracias

-Gargo-

CAPÍTULO 12
EL VIAJE AL PASADO.

Los siguientes minutos fueron eternos para Twilight. Su mente no dejaba de pensar en el asunto. Desconocía totalmente al señor Heart. Sus ilusiones acerca del proyecto se venían abajo. Pero estaba dispuesta a remontar aquel incidente como de lugar "Apuesto a que de algún modo la princesa Celestia ya se enteró". Dash no se sentía bien y tras el escándalo se retiró "Ay, Dash… Lamento todo esto" Se enfureció al recordar a Lionheart. Había tanto silencio que incluso dentro del sótano se oyeron los grillos cantar, los búhos ulular, y hasta el silbato del último tren de Ponyville.

-Me niego a creerlo –dijo Applejack.

-Lo oíste tú misma, Applejack –contestó Twilight- Tenías razón, no todo es lo que parece-.

-Eso fue rabia, vaquera –dijo la poni del sombrero- Ciega la razón. Mucho le hablaste de entender a los demás ¿Has intentado escuchar lo que él pensaba?-.

Twilight suspiró. Era difícil de admitir, pero hasta ella se dejaba llevar por la rabia y frustración. De hecho, admitió para sí misma que su desconfianza hacia Lionheart hizo que se mostrara muy severa con él "Pero se lo merecía" Aunque tenía una corazonada que a cada instante le repetía que estaba equivocada, y no precisamente sobre el Señor Heart… sino algo más, muy lejano. Sus pensamientos fueron rotos por la voz de Pinkie pie.

-¡Twilight, mira! –chilló alterada.

La poni rolliza le alcanzó a la unicornio unas hojas que contenían muchas amenazas escritas en tinta roja. Twilight se horrorizó.

-¡Que horrible! –exclamó Fluttershy.

-¿Quién lo haría? –preguntó Twi.

-Esa letra es de mi hermana…- contestó Applejack.

"Amenazas, desorden…" Twilight arrugó el papel con magia.

-Creo que debemos investigar más a fondo –dijo Twilight- Y creo que le debemos una pequeña disculpa a Lionheart. Hay que hacérselo saber mañana.

-Pensé que lo había despedido –dijo Rarity.

-¿Yo? Es nuestro director. Solo le dije que…

-Se vaya –murmuró Fluttershy con timidez.

-Y sonó más a un despido que a otra cosa –continuó Applejack.

En ese momento apareció Spike agitado.

-¡Spike! ¿Qué sucede? ¿Y el señor Heart llegó a la biblioteca?-.

El dragón respiraba agitado.

-Intenté detenerlo. Se… se fue en el último tren.

Nacer en Little Grapes, tener costumbres que no corresponden al contexto social en el que pertenecía, vestir anteojos, y seguir con vida solo podía significar una cosa: LionHeart había nacido bajo la bendición de una estrella de la suerte.

Ese mismo regalo del destino era el que mantenía al pony con vida a pesar de la soledad y con un trabajo en el cual se ganaba lo suficiente para pagarse una buena vida... pero eso sí... era muy impredecible. Tanto como un teléfono que timbra desesperadamente en una modorra tarde sabatina de resaca que sigue luego de un viernes sangriento… como decía la letra de una vieja canción de rock.

Una luz reflejada

La modelo mirando a la nada

Hoy es viernes sangriento

Aquí pronto habrá movimiento

Cazadores vienen y van

Buscando sus presas por la ciudad

Motores rugientes en tempestad

Llegan al arco a manifestar.

Pues es viernes sangriento

Hoy sus casas dejaron

Buscan unas muchachas

Están embalados en tragos.

Tras tremendo viernes, el despertar más parecía un sueño, levantó la cabeza adolorida. Se dio cuenta que de alguna manera llegó a su cuarto. Se levantó con pesadez pues tenía una sed terrible, pero antes de poner la boca sobre el grifo de agua, volvió a sonar el teléfono.

-¿Si? –preguntó Leo adormilado.

-¡Heart! ¡Ven ahora mismo! –era la autoritaria voz de Reader Eye, jefe de noticias en PCN.

A LionHeart se le quitó mágicamente el dolor de cabeza y el sueño al oírlo.

-¿Qué sucedió señor? –preguntó.

-¿Cómo que qué sucedió? –inquirió Eye con el tono de voz de quien no esperaba tal respuesta y lo toma como la gota que rebalsa el vaso- ¡¿Qué clase de periodista eres, Heart?! ¡Deberías estar al tanto de las noticias! ¡Por la puta madre!-.

Leo despertó por segunda vez tras golpearse con el caso en la frente. Supo que había dicho una estupidez que le costaría caro en el trabajo. Pero en media desesperación encendió la televisión y sintonizó la competencia.

-¡Una vaca declarando! –exclamó.

-¡Por la puta madre, Heart! ¡Ya tenías que haber estado ahí, te estuve llamando desde temprano! ¡¿Qué carajo pasó?! –preguntó Reader Eye, pero era evidente que no quería oír una respuesta.

El silencio de Heart hizo evidente su contestación.

-¡Nunca más te vuelvo a enviar a cubrir notas de Barteli! –finalizó Eye- ¡Ve a cubrir la salida! Este tema del demonio tiene para más… todo dependerá del imbécil del fiscal!-.

-Sí señor –dijo Leo.

-¡Tienes veinte minutos! –dijo Eye- Sniper ya está aquí, lo enviaré con el chofer y me harás la microondas, y te cubrirás una nota para el programa de emprendimiento en la noche, ya sabes cómo darle el ángulo a la noticia-.

-Sí señor –volvió a contestar Leo, con firmeza y sin titubear.

El teléfono colgó y dejó un silencio que absorbió el ruido de la televisión y el ajetreo en las calles. Se quedó estático un minuto, y los otros diecinueve se vistió con una prisa tremenda. Y si alguien desea saber, LionHeart tiene otra peculiaridad. Cuando despertó estaba hecho una completa desgracia, pero en diez minutos parecía otro poni totalmente distinto. Si no tenía novia era porque ninguna se dignaba en entender los sacrificios de su trabajo.

El resto ya es historia conocida…

El inicio de la tarde marcó el final de aquella repentina jornada. Tras unas exhaustivas entrevistas LionHeart suspiró algo abatido mientras los ponis de Canterlot se amontonaban en la entrada del palacio de justicia como moscas a la miel.

-¿Por qué me toca cubrir estas tonterías? -se preguntó tras un largo suspiro.

-Así es el trabajo, amigo -le contestó Sniper el camarógrafo- ¿Tienes un "fallo"?

-Si... también me hace falta-.

Y Leo sacó una cajetilla de cigarros...

-Reader Eye… La risa de ese sujeto es... tan hipócrita -murmuró LionHeart tras prender un cigarrillo.

-Cuidado Leoncito... Fíjate que tu micrófono esté apagado o te escucharán en cabina -respondió Sniper mientras jugaba con las lentes de la cámara- Si te oye, sonaste... Todos lo odiamos pero hay que saber el lugar y momento para soltar todos los sapos y culebras-.

-Si te refieres a aquel incidente, déjame decirte que no fue nada comparado con lo que realmente pienso-.

-Me imagino Leo. Todos quedamos impactados cuando ese te marginó -dijo Sniper con cierta admiración- Nunca nadie antes se ha atrevido a cuestionar a lo que dice ese poni-.

-Fue osado, lo admito -suspiró LionHeart- Que iba a saber en ese entonces que ese caballo loco era además el director del noticiero-.

-Hiciste bien en callarte luego... Si seguías con el asunto, de seguro te echaban a patadas -suspiró Sniper- Pero bueno. Mientras nos paguen bien-.

LionHeart echó una larga hilera de humo de cigarrillo, y no contestó. Era obvia la razón entonces de por qué lo mandaban a cubrir notas que él consideraba una completa tontería. Echó la colilla de cigarro y partió con el equipo.

-Si así pretende que me retire del canal, pues se equivoca-.

-¿Adelantaremos el "Cierre"? -preguntó Sniper intentando desviar el tema.

-¿Por qué no?-.

Y entre repentinas risas, partieron ambos y el resto del equipo que ya se adelantaba hacia las calles de Canterlot.

Se oían las risas dentro del acogedor bar DrunkJunk, de todos, menos de uno. Lionheart leía un titular en primera plana del Manehattan Times.

"Celestia sigue en picada

Aprobación de monarca Equestre desciende un 70%. Manehattan pide que aterrice las alas"

-¡¿Ven, ven, ven?! -repitió LionHeart con el periódico pasado de ese día en la mano- ¡Yo les dije!-.

-Era obvio -le dijo Cutter, el pony editor quien se había reunido con ellos- No entiendo cómo con tiempo trabajando aquí aún no logras asimilarlo-.

-Disculpa Cutter, pero algunos aún no perdemos el sentido moral y la ética -contestó LionHeart con la sensación de osadía que el alcohol le había proporcionado- Te dije que había que dejarle el caso a Sky Blue... esa perra sabe cómo meter cizaña a las notas, las alimenta como leña al fuego-.

-Discúlpame LionHeart, pero esa "perra" ya escaló más que tú, y entraron casi al mismo tiempo -dijo Sniper.

-Primero, es hembra y está buenaza, tengo que fingir interés por su cutiemark de estrellitas para echarle un ojo a ese culo -contestó LionHeart- Y segundo, ya se vendió al "Gran negocio de los medios"-.

-Estás envidioso, LionHeart -dijo Cutter.

-Quizá -contestó él- Pero que no estaban en contra de esto desde el comienzo-.

Los dos ponys que lo acompañaban se miraron y asintieron con la cabeza.

-Bueno, de que es otra gran estupidez que solo consigue rating y vende miles de ejemplares en Manehattan, no lo dudo -dijo Cutter- Y encima lo ponen en primera plana cuando hay otras cosas más importante que discutir-.

-Déjame ver, no tuve el placer de leer la nota de Sky Blue. Admito que tiene una buena pluma para la redacción -Sniper extendió su pata y cogió el periódico-.

El pony robusto tenía el periódico en patas, y Lionheart bebió otra ronda de cerveza. Cuando la conversación se estuvo apagando, se dirigió a su inseparable colega.

-¿Te hubiese gustado nacer en los dominios de Celestia? -preguntó Leo a Sniper.

-¿Te digo la verdad? -contestó el robusto y sonriente poni de fuerte quijada y pelaje oscuro- Si hubiese nacido en el reino de Equestria, no habría sido camarógrafo... pero me gusta la acción. Y si en mi cutiemark aparece una mirilla y un ojo... no me quejo de lo que soy ahora-.

LionHeart suspiró y vio su trasero vacío.

-Ya aparecerá -dijo Sniper- Ya sabes como es la ciudad... Solo el 40% de ciudadanos tiene una cutiemark-.

Se oyó la cuña del noticiero PCN NOTICIAS por los audífonos. De niño, Leo recordaba que su madre lo hacía rezar al levantarse a pesar que este se negaba, y aquella cuña tan sensacionalista se había convertido en su nueva tortura mañanera… tanto que a veces extrañaba rezar.

-Estamos de regreso en PCN NOTICIAS, en vivo y en directo con LionHeart desde el congreso internacional donde se lleva a cabo un debate sobre si existe o no marginación social entre razas ponis... Adelante Lion –Presentaba la periodista desde el estudio del canal.

-Gracias por el pase Rose, tal y como dijiste me encuentro en la fachada del Congreso internacional donde distintos líderes de opinión de todos sitios han puesto interés en el tema de Marginación... -Hizo una breve pausa, cambiando el tono informativo por algo más crónico- Y se ha determinado que en Equestria no existe marginación, pues los dominios de Celestia y Luna han planteado un sistema de trabajo en conjunto que permita una igualdad entre las tres razas dominantes de ponis-.

-Es una gran noticia, LionHeart -intervino Rose- ¿Cómo llegaron a esa conclusión?-.

-Si bien no todos los miembros estuvieron 100% de acuerdo con los planteamientos de otros, básicamente se centraron en un mismo punto tal y como se podrán oír en las declaraciones -dijo LionHeart.

En el Switcher se abrió un plano de tres ventanas. Uno del estudio, otro de la microondas de LionHeart, y un tercero de la inmediaciones del congreso, en donde se enfocaba a los debatientes.

En Equestria no hay discriminación así de simple, incluso dentro de los guardias reales del castillo hay ponis de tierra, pegasos y unicornios y este es el mejor ejemplo de unidad de las razas en equestria.

-Bueno, hemos oído las declaraciones de los miembros que, tal y como dijiste, Lion, no han sido del 100% iguales, pero básicamente resaltan que existe una fuerte unidad en el trabajo dentro de Equestria -comentó Rose.

-En efecto, Rose -contestó LionHeart- Cabe resaltar que este modelo de gobierno ha sido aplaudido en diversos países y reinos por permitir el crecimiento estable de una nación...-

"...Sin embargo el debate sigue en pie y veremos si los miembros cumplen el cronograma de pendientes y discuten más sobre la DISCRIMINACÍON que es un tema que preocupa en otros lados del mundo, incluso en Equestria. Como sabemos, a pesar que existe una política de unidad, los mismos estilos de vida de cada raza y sus condiciones sociales no permiten una integridad totalmente estable, y esperamos que este tema sea debatido en el congreso-.

-Muchas gracias por la información LionHeart -dijo Rose.

-En vivo y en directo para PCN NOTICIAS, LionHeart... Adelante estudios-.

La cuña de salida marcó el final. Y Sniper apagó la cámara.

-Definitivamente es más relajante hacer una nota para la sección de economía y sociales -comentó LionHeart.

Por el gesto de aburrimiento de Sniper, Leo supo que él no opinaba lo mismo.

-No seas llorón Sniper-.

-¿Cuántos días más estaremos aquí? -preguntó el poni.

-Lo que dure este congreso. Y tengo que admitir que tu cara de aburrimiento logró que "Ojitos" nos mandase aquí-.

-Se la agarra contigo, no conmigo, LionHeart -rió Sniper.

-Para él solo eres un objeto... Al menos yo pasé de ser un instrumento a algo que el odia -comentó Leo- Eso me da Status en el canal-.

-¿Algo así como un insecto indeseado? -se burló Sniper.

-Es mejor que note mi presencia a pasar desapercibido, creo yo -presumió Leo.

-Bueno... lo que tú digas, prefiero vivir tranquilo y ganar mi plata -bostezó el camarógrafo.

LionHeart emitió un suspiro y prendió un cigarrillo.

-Creo que adelantaremos el almuerzo-.

-Hablas mi idioma, Leo- contestó Sniper incorporándose de un salto.

El sol había bajado su intensidad y corría una riquísima y fresquita brisa. LionHeart adoraba sentirla mientras bebía su jugo de naranja y daba pequeños mordiscos a una enorme y bien despachada hamburguesa vegetariana con queso, con el goce de quien come el último bocadillo de su vida. A su lado, Sniper ya había devorado algunas cinco y masticaba la sexta moviendo exageradamente las mandíbulas. Tragó y emitió un largo y placentero suspiro.

-Mi estómago está medio vacío -gruñó el poni camarógrafo.

-No te quejes, Sniper -contestó Lion con tono burlón- Los del congreso deben estar que se pudren de hambre-.

-Ya sé, vamos por un pastel de manzana y comámoslo delante de ellos -sugirió.

-¿Esos crujientes, con relleno calientito y cobertura de azucar?-.

-Exactamente -contestó Sniper canturreando.

El paseo fue corto, a media cuadra del restaurante había una panadería donde compraron los pasteles de manzana. El sol irradiaba, pero no quemaba. Eran días raros, misteriosamente todo cobraba algo de color, y Leo, vestido tan elegantemente como era habitual en su trabajo le pidió a Sniper que le tomase una foto. Hizo una mueca que expresara suficiente felicidad al lado de una estatua, con el congreso de fondo.

-¿Quedó bien mi foto, Sniper? -preguntó LionHeart.

-De poni madre... -dijo el camarógrafo con alegría, entregándole una foto instantánea.

-Cuando regresemos se la enviaré a mi madre... lleva tiempo queriendo una foto mía-.

-Espero que eso sea pronto -bostezó Sniper.

-¿Crees que de verdad en Equestria haya marginación a otras razas? -preguntó LionHeart.

-En todo sitio, Leo -contestó Sniper.

-¿Solo qué...?-.

-Nada. Es un tema social, y no se cambiará debatiendo. Eso nace de cada uno-.

-Por un lado tienes razón, pero por otro, pienso que depende mucho del sistema de gobierno que cada reino. Por eso este tema causa más sorpresa viniendo de un reino de mermelada como Equestria en donde un periodista se muere de aburrimiento-.

Sniper soltó una carcajada como era típico en él.

-¡Reino de mermelada! ¡Esa estuvo buena!-.

LionHeart sonrió y prendió un cigarrillo.

LionHeart fumaba con la vanidad que podía permitirse en un día tan inusualmente perfecto. Se anunció que la reunión se prolongaría y Sniper protestó de aburrimiento. Iban a ser unas horas de hacer nada y esperar. Leo intentó animar a su rechoncho amigo y se fueron a Luigi's Coffe. Tomaron un café, y Sniper pidió un pie de limón.

-Insisto en que sigue siendo un tema importante -comentó LionHeart.

-Pues para que pase a segundo plano, lo aplacen, y vayan desapareciendo algunos canales de la competencia, yo creo que la opinión pública no -contestó Cutter mientras revisaba el periódico Manehattan News.

-Aburrido... -suspiró Sniper mientras devoraba el quinto pie de limón- Raros estos días sin mucha acción-.

-Deberías agradecer –dijo Leo- No todos los días podemos permitirnos un "break"-.

-¿Quien está cubriendo lo que queda de los otros casos?-.

-Lo están debatiendo en la central -contestó Leo- En la mañana me edité con Cutter unas notas para ello-.

-¡Cierto! Conseguimos tanto material que podrán pajearse con eso todo el día si quieren -dijo Sniper echándose hacia atrás de la silla y limpiándose los dientes-.

-Eres eficiente Sniper-.

-Dónde pongo el ojo, pongo la toma -rió el camarógrafo.

En medio de la paz que regalaba el interior del Luigi's se alzó por las voces y risas de los tres amigos la potente, altanera y seductora voz de Reader eye que emitía en vivo desde la central de opinión de PCN noticias. El programa era bastante sencillo, pero la naturalidad con la que conducía Reader era tal que aquel noticiero era de los más vistos en todo Manehattan y en los reinos aledaños a él. Se veía impecable, vanidoso y seguro como siempre, dirigiendo las entrevistas con especialistas que no dejaban de hablar del tema de "Marginación Social" y de algún modo justificaban los planteamientos que había surgido desde la última nota que había cubierto LionHeart... No obstante, jamás se llegó a una conclusión.

-¡¿Por qué especialistas extranjeros?! -exclamó Sniper algo escandalizado- ¡¿Dónde están nuestros especialistas?!-.

-Es que ellos venden más -respondió Lion sin escandalizarse y recostándose de nuevo sobre su silla- Creen conocer el mundo, pero apenas han salido de Equestria... ¿Cómo no van a andar perdidos? Ni siquiera conocen Little Grapes-.

-Ni que fuera un sitio bonito para hacer un tour, amigo -dijo Cutter.

LionHeart rió.

-Cierto... ni siquiera yo quiero volver -contestó.

-¿Y a dónde irás luego? ¿No pensarás quedarte en PCN toda tu vida, no? -preguntó Sniper- Tienes mucho más talento para otras cosas-.

Leo fumó la última pitada de su cigarrillo y dejó la colilla en el cenicero. Miró a la nada y sonrió.

-No lo sé... pero algún día saldré de esta jungla de concreto-.

Sonó de pronto su teléfono móvil, rompiendo inoportunamente el sentimiento fingido a nostalgia.

-¿Sí, señor Eye? -preguntó.

-Heart, estamos en corte comercial, no tengo mucho tiempo -dijo la voz agitada de Reader- Shiny está con licencia, y odio pedírtelo a tí, pero estás ganado... Ve a cubrir una nota de espectáculos para el programa del cerdo Baco Barteli. Deja el tema del congreso-.

-Sí señor -contestó LionHeart con seriedad, pero con el ánimo repentinamente elevado que hacía imposible contener las ganas de saltar y sonreír.

-Ya sabes cómo es...-dijo Eye, y colgó rápidamente.

-¿Qué dijo "Ojitos"?- preguntó Sniper con curiosidad y los ojitos brillantes.

-Culitos y cutiemarks... -contestó Leo con una amplia sonrisa.

Se oyó un "¡Sí!" que alteró la tranquilidad de los comensales, y los dos amigos brindaron al unísono con sus tazas de café.

El repique de las tazas de café se quedó en su mente hasta que se convirtieron en el tañido de las campanas del tren que se detuvo en una de las paradas. Leo, somnoliento, no tenía idea de dónde estaba, pero aquel tremendo sueño le hizo pensar que posiblemente esté lo más lejos posible de Ponyville. Tomó sus cosas y bajó.

Continuará.

Y nuevamente gracias. Espero no haberlos decepcionado. No olviden comentar y compartir esta historia.