En la preparatoria de Seirin un suceso paranormal comenzaba a ocurrir, dos chicos unidos por el destino, dos chicos unidos por el amor, un suceso inesperado y un nuevo comienzo está a punto desarrollarse.


El fantasma de Seirin: Parte 2.

La semana había pasado y los miembros del club de baloncesto ya estaban organizados perfectamente, Teppei y Kagami investigaron todo lo que pudieron en esa semana como había dicho Riko. El fantasma había aparecido en el edificio A, B y D, en el segundo y tercer piso relativamente, para el Tour se iban a dividir en tres grupos, cada uno iba a ir a un edificio y después a los otros para así completar el recorrido de los tres edificios, todos iban a participar a excepción de Kagami y Kiyoshi, ellos iban a esperar en el área del casino para así no alterarlos tanto con los recorridos.

En la semana Taiga había investigado sobre Ogiwara, al principio se le era difícil, lo único que encontró fue que su equipo había tenido un partido con varios equipos no muy conocidos hace ya más de dos años, a excepción de uno que era Teiko, así que con esa pequeña pista contacto a los chicos de ese instituto, primero fue Aomine, el ex As de Teiko, le conto que ese chico por lo que el entendió era un amigo de Kuroko, no sabía con exactitud desde hace cuánto que se conocían, pero estaba claro que lo eran antes de que Kuroko entrara a Teiko, después fue con Midorima, este le contó que ellos dos no eran simples amigos, se les notaba con solo verlos, pero se distanciaron cuando su equipo perdió con una gran diferencia de puntos contra ellos, con Kise no pudo lograr mucho lo único que le fue útil es que Kuroko le había contado que Ogiwara le gustaba mucho el olor a lavanda y por eso es que Kurokocchi se perfumaba con ese olor, Atsushi nada de nada y por ultimo Akashi, este le dijo que después de que Kuroko y Ogiwara se distanciaran este último no volvió a aparecer. Con esa información pudo armar un poco todo lo que estaba sucediendo, El ente que acompañaba siempre a Tetsuya era Shigehiro, que se conocían hace mucho tiempo y que es probable que eran algo más, pero algo faltaba, un trozo falta y era él porque estaba muerto.

Dos días antes de comenzar con el evento, hablo con Tetsuya preguntando sobre Ogiwara, este quedo pasmado y sorprendido, era un tema doloroso para él, lo había enfrentado solo por el hecho de que no quería preocupar a los demás. Kuroko y Shige se conocían desde pequeños, con el paso del tiempo se hicieron grandes amigos, amistad que paso a ser algo más, a pesar de que se habían ido a distintos institutos no se dejaron de hablar ni mucho menos de ver, estaban enamorados, ambos querían seguir con esta historia todo lo que pudiesen, pero cuando llego el día en que se enfrentaron en la cancha Ogiwara había cambiado, estaba más retraído y su rostro mostraba mucha angustia, Tetsu intento hablar con él para saber que le sucedía, pero este simplemente se lo había llevado al camerino de su equipo y lo hizo suyo una última vez, las últimas palabras que dijo antes de empezar el partido era que lo perdonara y que lo amaba tanto que estaría dispuesto a todo por él, que pasara lo que pasara tenía que prometerle que seguiría su vida, cosa que Kuroko negó rotundamente, cuando el encuentro termino Shigehiro desapareció y nunca más nadie supo de él. Cuando termino su relato su pecho se oprimió, no sabía lo que había pasado, a pesar de esa promesa a la que se negó siguió su vida y ahora estaba con Taiga, pero aun dolía, dolía demasiado. El pelirojo prefirió no revelar lo que sabía, si lo hacia lo más probable es que Kuroko reaccionaria mal.

El As de Seirin le contó al centro lo que sabía por ende ambos iban a intentar acorralar a Shige con el olor lavanda en algún aula para que pensara que era Kuroko, entonces Teppei haría el exorcismo para así liberar y separar lo maligno de él y así poder ser purificado y ascender al siguiente escenario, con mucho cuidado eligieron al grupo que iría con ellos, los elegidos fueron Hyuga y Koganei, Hyuga porque a pesar de ser un miedoso iba a querer ayudar, conocía bien a su novio asique voluntad la iba a tener si o si y Koganei por dar la idea y porque no le tiene tanto miedo a este tipo de cosas.

Cuando el momento llego los cuatro se adentraron al interior del edificio D, los demás esperaban fuera y como los podían ver a través de las ventanas los seguían para no perder el rastro de esos cuatro, marcaban más de las diez de la noche, no había nadie más en el instituto, estaba nublado y había luna llena, las ramas de los arboles sonaban con el paso del viento, el ambiente se estaba tornando tétrico. Los cuatro chicos se fueron al aula en donde Koganei como misión en el recorrido con los alumnos tenía que poner flores de lavanda, cuando llegaron se quedaron cerca de nueve minutos, como no ocurrió nada y los chicos espiritistas no sintieron nada se fueron al siguiente edificio, al juntarse con el grupo que esperaba fuera se dirigieron al edificio A, Kagami miraba preocupado a Kuroko, este último estaba asustado, se le notaba, Taiga rezaba para que esto terminara rápido, al adentrarse al edificio A poco a poco el ambiente se hacía más y más pesado, tanto que inclusive se llegaron a desorientar por un momento, Teppei iba a la cabeza del grupo y cuando este miro por detrás de su espalda se dio cuenta que nadie venía con él, los otros tres habían desaparecido, intento tranquilizarse miro por las ventanas y tampoco había rastro de los demás, se había separado. Koganei sin darse cuenta había terminado en la azotea del edificio C. Hyuga estaba en el edificio A en el aula que tenía las flores de lavanda mirando perplejo porque nadie más estaba con él, por ultimo Kagami, este se encontraba en el edificio B, al igual que los demás no se había dado cuenta en que momento ocurrió, se encontraba en el tercer piso, cuando se asomó por la ventana vio que Kuroko estaba abajo mirando por todos lados, le intento gritar pero su voz no salía, todo a su alrededor estaba en silencio, algo andaba mal, era como si en ese instante se encontraba en otra dimensión, volvió a gritar sin resultado alguno, estaba decidido a saltar por la ventana, pero entonces algo lo sujeto con fuerza por la espalda, cuando se dio la vuelta lo vio, la sombra negra.