Tic-tac; El único sonido de aquella habitación era el que las manecillas del reloj producían, las sombras iban cambiando lentamente de posición al mismo tiempo que el sol regalaba con un suave tono naranja sus últimos rayos del sol, anunciando puntual y discreto, que finalmente su trabajo había terminado por ese día.

Yoosung Kim, un estudiante universitario bastante destacado pero descuidado, alegre y con una preocupante adicción a los videojuegos en línea se encontraba observando con la mirada algo perdida hacia la ventana, sus ojos se notaban algo cansados después de una notable y extendida jornada de juego, sin percatarse como su habitación se había teñido con los colores del atardecer; había dejado de ver la pantalla de su monitor por unos segundos solo para observar cómo los últimos destellos del día se extinguían; una nostalgia inmensa invadía su ser cada vez que observaba el atardecer.

-otro día perdido- susurraba para sí mismo con un pequeño toque de decepción en sí mismo, nuevamente había pasado otro día jugando frente al ordenador y el silencio tan espeso que inundaba su habitación le recordaba la situación en la que estaba y la soledad que siempre lo acompañaba.

Toda su vida, o quizás todo su mundo se desarrollaba del otro lado de la pantalla de su ordenador, ¿acaso estaba en el mundo equivocado? ¿Su felicidad se encontraba al otro lado de una pantalla de su ordenador en ese momento?

De pronto un sonido ajeno lo distrajo de aquellos extraños pensamientos, era su celular, ese sonido lo reconfortaba un poco, su vida no estaba al otro lado del ordenador, aún tenía algo de este lado de la pantalla, sus amigos de RFA. ¿Amigos? ¿Compañeros?

¿Qué eran exactamente? Que importaba, pero sabía que eran personas con las que podía contar en cualquier momento, una media sonrisa adorno su rostro en ese momento, sentía que su fuerza había regresado y sintiéndose extrañamente animado, observo la notificación de su celular, era un mensaje de su amigo Luciel, o como le gustaba ser llamado 707.

707: Hey!

Desde el momento que aquella extraña se unió a su chat privado las cosas se habían vuelto, de alguna manera más interesantes, habían organizado una fiesta, se habían vuelto amigos y ahora usaban de manera regular esa aplicación, aunque aquella chica de alguna forma termino interesándose en uno de los miembros de RFA, Jumin Han, el impecable y extravagante empresario, eso realmente no lo sorprendía, Jumin era impresionante, incluso si el mismo fuese mujer ya habría caído por él, o por Zen, quien era alguien increíblemente atractivo, Seven también era increíble, incluso Jaehee era sumamente impresionante.

Una sonrisa amarga adorno su cansada mirada, todos eran personas realmente increíbles menos él. Solo era un estudiante quien perdía el tiempo en juegos y no hacía nada increíble con su vida, observo la pantalla de su ordenador y observo a su personaje, sin duda era increíble, se notaba el esfuerzo y las horas invertidas.

Recordó a Jumin, el invirtió tiempo en aquella chica y ahora se miraban muy felices, quizás Yoosung se había equivocado un poco al pensar en que invertir su tiempo.

El joven rubio decidió que ya había sido suficiente juego por ese día y apago el ordenador, tomando el celular entre sus manos, aun nadie había respondido al mensaje de 707, quizás se sentía solo, al igual que él, quizás podrían hacerse compañía en ese momento.

Decidió acotarse sobre su cama, y volvió a prestar atención a su celular.

Yoosung: Hey Seven!

Fue un único mensaje, realmente no esperaba que el susodicho le respondiera, después de todo, ya habían pasado algunos minutos desde que el pelirrojo enviara el primer mensaje. Pero para sorpresa del rubio, un nuevo mensaje en respuesta no se hizo esperar.

707: ¡Yoosung! Menos mal estas tú, quería hablar contigo

¿Qué clase de respuesta había sido esa? Yoosung solo soltó un suspiro agotado, recordando como su compañero gustaba de burlarse de el en cada ocasión, quizás responder no había sido buena idea.

707: Necesito que me hagas un favor, ¿puedo ir a tu casa?

Seven no necesito una respuesta inmediata por parte del menor, mientras que este solo observaba inquieto los mensajes, ¿a que venía de repente con eso? ¿Ir a su casa? Observo de reojo su ventana y noto que ya había oscurecido.

Yoosung: ¿mi casa?

Yoosung: ¿para qué?

707: Necesito tu ayuda para una importante misión en la que estoy involucrado

707: pero me di cuenta que no puedo solo

707: Solo tú puedes ayudarme Yoosung!

707: ¡ayúdame a salvar el mundo!

Yoosung: … ¿?

Allí iba de nuevo, una mueca de disgusto se dibujó ahora en los labios del rubio, siempre tratando de burlarse de él, ¿Qué se creía ese tonto de Seven? De ninguna manera le iba a permitir esta vez que se burlase de él, esta vez lograría confrontarlo.

Yoosung: ¬¬ deja de jugar conmigo, no es divertido

707: T-T Yoosung… ¿no confías en mí?

Yoosung: de ninguna manera

707: /3 Rompes mi corazón…

707: Pero esta vez digo la verdad

707: estoy esperando en la puerta

707: ven a abrirme 3

Yoosung se sobresaltó al leer esa última frase levantándose casi de golpe de su cama, ¿Qué rayos estaba planeando ese tonto de Seven ahora? Ni siquiera tuvo tiempo de maldecir ya que el sonido del timbre lo hizo temblar, ¿era en serio? ¿Seven estaba allí?

Quizás se trataba de una coincidencia, una mala broma del destino ya que… era imposible que Seven…

Temeroso se acercó a la puerta de su departamento, alguien estaba del otro lado, podía ser cualquiera. Pero al abrirla sus peores pesadillas se confirmaron

-¡¿q-que haces aquí?!- el rubio se sobresaltó un poco al comprobar que efectivamente, el joven Hacker se encontraba parado al otro lado de su puerta

-¿Esa es tu forma de recibirme? Que cruel… yo que vine hasta aquí especialmente para verte- el pelirrojo fingió un puchero, quien, ni siquiera espero la autorización del dueño de la casa y entro sin más, por su parte Yoosung solo lo observaba con cierta desconfianza.

-esto no me da muy buena espina pero… bienvenido...- pese a que algo dentro de él sabía que su compañero solo venía a dejar problemas no se molestó en echarlo y lo recibió, después de todo, no se trataba de un simpe extraño.

-Esta misión es especial para ti Yoosung- su tono de voz se mostraba serio, ni siquiera trato de ponerse cómodo, simplemente dio media vuelta en dirección a su joven amigo una vez dentro de su departamento y con una mirada seria continuo –Es una misión muy importante… y solo tú puedes acompañarme-

Por su parte el rubio lo miro algo sorprendido, ¿a que se refería con misión importante? Pero de alguna manera, si venia de esa manera tan seria, incluso se tomándose la molestia de ir hasta su casa… debía ser importante ¿cierto?

-¿q-que es?- pregunto ahora sintiéndose un poco tímido

-primero que nada, necesito que vengas conmigo- lo tomo del brazo sin más llevándolo hacia la puerta apenas dándole tiempo al rubio de reaccionar

-E-espera… ¿no crees que a es algo tarde? – estaba verdaderamente sorprendido y más cuando vio como este lo llevaba a uno de sus automóviles

Claramente se podía notar las luces de las lámparas en las calles, iluminando tenuemente a cualquier transeúnte que decidiera regresar a su hogar o simplemente decidiera tomar un paseo nocturno, entonces lo vio, "Wow" fue lo único en lo que pudo pensar, en el momento que miro uno de los autos de Seven supo que seguramente se trataba de algo serio, una enorme sonrisa se formó en su rostro hasta que ambos jóvenes estuvieron frente al vehículo.

-¿de verdad puedo subirme? - pregunto curioso, ignorando el hecho que lo había sacado prácticamente arrastrado de su casa, incluso ignorando cuál sería su destino de esa noche, puesto sabía que lo que Luciel mas amaba era su auto y no dejaba a cualquiera acercarse

-¿de qué hablas? Esto es verdaderamente importante y te necesito, así que no te preocupes- una extraña y amable sonrisa se dibujó en el rostro del pelirrojo, quien con sospechosa amabilidad abría la puerta del copiloto solo para que el joven estudiante se apresurara.

Inocente como solo el podía, Yoosung se subió al automóvil de su amigo, no podía disimular su sonrisa y emoción, finalmente Seven subió y emprendió la marcha, mientras que Seven se mantenía sospechosamente callado, esto por supuesto el ingenuo Yoosung no le tomo importancia.

-Entonces… ¡¿qué tipo de misión es esta?!- sus ojos brillaban, no pudo evitar emocionarse, mas no obtuvo una respuesta inmediata, pese a ello su emoción no disminuía, mientras observaba por la ventana como recorrían por las oscuras calles de aquella ciudad que tan bien conocía.

-Lo sabrás en cuento llegues, será algo complicado pero necesito que seas fuerte- fue la única respuesta por parte del pelirrojo, esa noche se estaba volviendo sin duda algo verdaderamente interesante. Yoosung quería hacer más preguntas, ¿qué significaba "ser fuerte"? ¿Acaso sería algo sumamente complicado? Sus mejillas se ruborizaron de emoción, tonto Seven, quizás lo había juzgado mal al principio.

Después de al menos 30 minutos en el camino, el lujoso auto deportivo de Luciel rápidamente se estaciono frente a lo que parecía un lujoso edificio de departamentos, Yoosung no dudo, pues sabía que allí era donde debía ir y bajo del auto, observando el edificio desde abajo, ¡no era otro que el departamento de Jumin! ¿Qué estaban haciendo allí?

¡Pero si involucraba a Jumin tenía que ser algo muy serio!

-Debes de ir con Jumin y… decir que vienes de mi parte y debes tomar mi lugar… ya sabrás que hacer después- señalo serio hacia la entrada del edificio sin molestarse siquiera a bajar del auto

El joven e ingenuo estudiante camino unos pasos hacia el edificio siguiendo las indicaciones de Seven y en el momento que toco la puerta y volteo hacia atrás buscando a su amigo Seven, noto como este ya se encontraba en marcha sobre su auto, alejándose rápidamente.

-Seven…- fue lo único que alcanzo a decir antes que alguien más llamase su atención; uno de los guardias de la entrada que pensaba cuestionarlo sobre aquella sospechosa visita nocturna –Yo soy Yoosung Kim… vengo a ver a Jumin… de parte de Luciel- se encontraba algo nervioso, no era la primera vez que iba a la casa del empresario, simplemente le ponía nervioso tanta seguridad

-Adelante joven Yoosung- ciertamente la brillante cara del joven era conocida entre los amigos cercanos de Jumin Han, por lo cual no era alguien de quien ellos fueran a dudar fácilmente

Nervioso como al principio, subió por el elevador hasta el que sabía era el piso de Jumin y toco la puerta, aun no sabía de qué se trataba esa misión tan "especial" de la cual Seven le había contado, pero hasta el momento no notaba que había de especial en todo aquello que hacía; la puerta se abrió y allí estaba ella, la chica que se había vuelto la novia y recientemente prometida de Jumin, la chica que conocieron por medio de aquella aplicación de celular

-¿Luciel?- la hermosa sonrisa de la muchacha no se hizo esperar cuando abría la puerta se vio interrumpida cuando noto que no era a quien ella esperaba – ¿Yoosung?- el desconcierto en el rostro de la chica no se hizo esperar –creí que Seven vendría- fue en ese momento que Yoosung se dio cuenta que las cosas no eran exactamente como Seven le había contado, y sus sospechas se confirmaron cuando Jumin apareció igual de sorprendido que la muchacha

-Yoosung… ¿viene Luciel contigo?-

-Eh... yo… ¿vengo a tomar su lugar?- dudo incluso de sus propias palabras mientras observaba a la pareja

-Bueno… si se trata de Yoosung seguro la sesión de fotos quedara incluso mejor- hablo emocionada la muchacha quien invito de inmediato a pasar al joven, quien aún ignoraba de que se trataba aquello

-¿Eh?- no supo a que se refería la chica, así que decidió mirar a Jumin en busca de una respuesta

-Me parece que Luciel te ha usado para escapar de sus responsabilidades en esta ocasión- como si adivinara los pensamientos de Yoosung, Jumin no dudo en responder al observar aquellos grandes y confundidos ojos del chico –Pero ya que estas tomando su lugar no nos queda de otra- sonrió cómplice con la que en ese momento era su prometida

No se trataba de otra cosa más que unas clases de fotografía para Jumin, en la cual Seven se había obligado a ayudar al susodicho, pero que en último momento el pelirrojo había decidido que no quería ir, y decidió buscar un remplazo.

-No voy a ponerme un vestido- las palabras chocaron nerviosas en su garganta mientras la prometida de Jumin sonreía encantada ante la idea

-Pero te vas a ver adorable y lindo… ¿no es así Jumin?- busco con palabras el obvio apoyo de su pareja

-Claro, siempre pensé que si alguno de nosotros debía vestirse de chica el más adecuado serias tu Yoosung- mientras que la muchacha era quien se encargaba de traer la vestimenta, Jumin solo estaba sentado en uno de los sillones observando más detenidamente la cámara profesional que sostenía en sus manos, sin prestar mucha atención a lo que su novia y el joven rubio hacían.

El reloj ya marcaba las 2 am, era verdaderamente tarde cuando el rubio salió finalmente de aquel edificio, ni siquiera había dejado que Jumin lo fuese a dejar a su casa, o cualquier tipo de ayuda proveniente de él, se sentía demasiado avergonzado, sintiendo que había dejado algo más que su hombría en aquella sesión de fotos, ruborizándose al recordar la ropa femenina que hace unos minutos había usado, Yoosung maldijo a Seven por haberlo engañado de esa manera y camino hacia la calle en busca de un taxi que lo llevara de vuelta a casa, quería olvidarse de su desgracia jugando LOLOL esa noche.

Continuara

Espero su apoyo en esta nueva historia ejeje