Dos días habían pasado desde aquel incidente y el rubio no volvió a escuchar noticias del bromista de Seven, el bastardo que lo utilizo para salvarse de un problema, ni siquiera se había disculpado o algo por el estilo.

-Estúpido Seven…- su rostro se llenaba de obvio disgusto cada vez que alguno de sus compañeros lo mencionaba, ni siquiera se había conectado desde aquella vez, únicamente los demás miembros escribían uno que otro mensaje, hasta que un día Zen pregunto por el pelirrojo

Zen: ¿Alguien ha visto al dude de Seven?

Jaehee: no realmente, no eh tenido noticias de él desde hace algunos días

Zen: ese dude…la última vez que se conecto fue cuando hablo con Yoosung hace dos días

Zen: Necesitaba un favor de ese tonto… incluso fui hasta su casa, pero…

Yoosung: ¿qué quieres decir Zen?

Zen: Ni siquiera responde las llamadas…

Zen: Ahh… Yoosung, tú fuiste el ultimo que vio a Seven, si lo vez por favor dile que necesito hablar con el

Jaehee: ¿Luciel estará bien? Es raro no verlo por acá

Jumin: Conociéndolo debe estar perdiendo tiempo en algún lugar

Yoosung: ¿O sea que nadie lo ha visto?

Jumin: Pues el último que tuvo contacto con él, aparentemente fue Yoosung

Jumin: Fue a visitarte, ¿no es así?

Jumin: Pero como dije antes, debe estar tramando algo

Yoosung:

Zen: um… lo más seguro es que si

De pronto el enojo que invadía el cuerpo del rubio había sido sustituido por preocupación, recordando el comportamiento de Seven, quizás si había sido algo extraño… tal vez todo había sido parte de el mismo plan… y todo lo que había hecho era parte de la misión de la cual Seven le había comentado, no sabía cómo sentirse al respecto… ¿estaba bien ese tonto?

Se encontraba sentado sobre la silla que usualmente usaba para jugar frente al ordenador, sintiéndose algo perdido en ese momento… que tal si… había sido el último en ver a Seven, que tal si le sucedió algo… y lo único que había hecho era desconfiar de él, ahora no podía evitar sentirse mal por haber pensado de manera negativa de su amigo.

Se levantó de manera pesada dirigiéndose hacia la ventana, observando el sencillo paisaje de las calles y casas iluminadas por las luces de los faroles de su vecindario que su ventana le ofrecía aquella noche.

-Me pregunto si Seven estará bien- un pequeño vistazo hacia la calle con la inútil esperanza de ver a Seven tonteando cerca de su casa, sabía que no era posible, pero igual trato de ver por las oscuras calles si al menos podía ver cruzar un auto ligeramente parecido al de su amigo, pero tras unos segundos su tonta esperanza se desvaneció… era ridículo, si Seven desapareciera no se molestia en volver a aparecer cerca de su casa, además dudaba ser el primero en verlo de nuevo.

Sus pensamientos lo deprimían un momento, quería sentir confianza al igual que los demás, y la esperanza de que Seven estaba bien, aunque a comparación de ellos… el rubio había sido el último en verlo y por lo tanto el único que noto aquel extraño comportamiento.

El familiar sonido del tono de su celular lo interrumpió, sintiendo un nudo en la garganta al momento de leer el nombre que aparecía en su pantalla, y como si de un milagro se tratara, la llamada provenía de nada más y nada menos que Seven, las manos le temblaron al momento de contestar

-¡Seven! ¿Estás bien?- pregunto emocionado al saber que al menos, su compañero se comunicaba

-¡la misión fue un éxito gracias a ti!- del otro lado del teléfono una familiar voz no se hizo esperar en responder

-Menos mal… de verdad estaba muy preocupado por ti…- Yoosung no solo era el más joven de todos, sino también el más sentimental, podía sentir como la alegría lo invadía y su voz temblaba emocionada, no quería llorar pero estaba demasiado feliz por la seguridad de su amigo

Del otro lado de la línea se podía escuchar cierta confusión por parte del pelirrojo y algo de culpa al escuchar los sollozos de alivio del menor.

-¿Yoosung?- La voz de Seven dejaba muy en claro que, efectivamente, no sabía muy bien el porqué de la reacción del rubio

-¿Dónde estás? ¿Puedo verte?- por su parte el rubio lo único que deseaba era comprobar la seguridad de su amigo

-eh… claro… en mi casa-

-¿Te parece bien ahora?-

La situación incomodo al pelirrojo, ya que no sabía muy bien a que se refería Yoosung y el motivo de su comportamiento, lo pensó unos segundos y luego se dio cuenta… ¡era una trampa! Por haberlo engañado para ir con Jumin, ¡ahora se vengaría!

La única verdad detrás de todo esto, es que Seven había decidido ir a una convención al otro lado de la ciudad, porque en ese momento no entendía pero, tener que ver a Jumin y a su novia lo deprimía un poco, entonces necesitaba una buena excusa para no ir, entonces que mejor que encontrar un remplazo y allí fue cuando pensó en el ingenuo de Yoosung.

-esto… la verdad en este momento no me encuentro muy bien… yo… que tal después- reacciono algo tarde, pero con la esperanza que el joven del otro lado del teléfono no notara su nerviosismo

El motivo de la llamada de Seven no había sido otra más que por culpa y al haber pasado ya algunos días seguramente la ira del muchacho ya habría disminuido considerablemente y lo perdonaría más fácilmente.

-¿Qué? ¡¿Estas herido?! ¡Haré algo al respecto!- Yoosung no lo pensó dos veces, solo tomo sus llaves, su billetera y se apresuró a salir del apartamento, terminando la llamada para poder pedir un taxi

Seven no sabía muy bien que acababa de pasar, pero esperaba que Yoosung entendiera y no lo molestara, así que solo colgó el celular algo inseguro

-Um… supongo que solo trata de ponerme nervioso…- dijo para sí mismo el pelirrojo mientras miraba con inseguridad su teléfono, de pronto desvió su mirada hacia la ventana

Oscuridad, era lo único que podía ver, obviamente el niño bueno de Yoosung no saldría en medio de la noche solo para gastar una broma, así que trato de tranquilizarse a sí mismo con ese pensamiento y decidió olvidar el asunto.

45 minutos habían pasado desde el incidente, el pelirrojo ya lo había olvidado por completo hasta que el sonido de la puerta de su departamento hizo recorrer un incómodo escalofrió por todo su cuerpo; dirigiéndose a la puerta diciéndose a sí mismo que no era posible, seguro era pizza que su vecino Tom ordeno pero se confundieron, eso sonaba más creíble, su estómago empezó a doler.

Al abrir la puerta los ojos semi-llorosos de un preocupado Yoosung fue lo primero que se contempló

-¿Estas bien?- su amigo entro preocupado, Luciel casi juraría que se le tiraría encima y lo golpearía pero no fue así

-eh… sí, yo…Yoosung… veras lo de aquella vez…- estaba preparado para darle una improvisada disculpa pero Yoosung no lo dejo continuar

-Estaba realmente preocupado por ti… después de que te fuiste a esa misión secreta ya no volví a saber de ti… ¿Qué tal si te hubiera pasado algo?- dijo comprobando que su amigo estuviera en una pieza –te vez un poco pálido dime si hay algo que pueda hacer por ti ¡lo haré!-

-eh…- al escuchar eso, Seven, se dio cuenta de algo… Yoosung tenía que ser la mente maestra del engaño y las bromas o era un tonto e ingenuo niño

-Seven… no te quedes así, ¡realmente estoy preocupado por ti sabes!-

El pelirrojo ahora tenía dos opciones, seguir siendo un hijo de puta y continuar con la broma hacia el pequeño Yoosung, o disculparse como tenía que ser, miro una vez más los ojitos de cachorrito de su amigo y pensó para sí mismo que disculparse era algo que no le salía muy bien y molesto

-a decir verdad… si me siento bastante mal…-puso una mano sobre el hombro del rubio y fingió una cara sombría –no quería preocuparte pero…- se disculpó en sus pensamientos con el menor y le pidió a Dios que su castigo por hacer esto no fuese tan grande

-Seven... no te mueras por favor- hablo preocupado Yoosung

-Soy fuerte, descuida, gracias por estar aquí conmigo- le sonrió inocente sintiéndose divertido y la vez una terrible persona, pero más que nada divertido.

Yoosung acompaño a Seven hacia el asiento más cercano, para ayudarlo a sentarse y observo alrededor, su pieza estaba desordenada, como usual, y había latas y bolsas vacías de comida chatarra, entonces tomo una decisión.

-Por favor, permíteme venir a cuidarte los próximos días- dijo serio el rubio

-Eh… no es necesario – trato de verse inocente –pero… si hicieras algo como eso de verdad seria de mucha ayuda Cof cof- tosió, haciéndose el dramático

Yoosung dejo a Seven un momento y se fue a la cocina de este, por su parte el pelirrojo observo a su amigo curioso

-Voy a hacer algo de café, la noche es algo fría y te hará sentir mejor- el menor fue directo a la cocina, por su lado Seven, con una malvada sonrisa se quedó en su sitio, ¡ahora tendría asistente personal por los próximos días! Podía abusar de la confianza de Yoosung, por su parte el rubio regreso sonriente y con una taza de café en sus manos

-apenas tienes café en la cocina Seven, debes alimentarte bien sabes- de manera atenta e menor le entrego la bebida a su mentiroso compañero

-ah~ así que esto es lo que se siente tener una esposa~- balbuceo divertido el pelirrojo a lo que el menor solo negó con una sonrisa

-eso es ridículo- la pasividad con la que Yoosung respondió sorprendió a Seven, ¿estaba soñando? ¿A Yoosung no le molestaba tampoco esas bromas tan directas? Quizás perdía sentido el asunto de las bromas, ya que no sería tan divertido si no conseguía que el menor perdiera la cabeza, pero por el momento aquello era una novedad, solo lo disfrutaría hasta que se aburriera.

-ah… mira la hora- Yoosung noto que ya casi eran las tres de la mañana, había estado demasiado ocupado preocupándose de su amigo que se olvidó de la hora –Espero que no te moleste que me quede contigo esta noche- sonrió mientras señalaba uno de los sillones del pelirrojo

-eh…- eso tomo por sorpresa a Seven, pero se lo imaginaba, después de todo ya era tarde –bueno, después de todo lo que has hecho supongo que no voy a echarte-

-¡entonces es tiempo de ir a dormir!- dijo Yoosung para desgracia del pelirrojo –tu más que nada necesitas ir a descansar y recuperarte-

-¿eh? De que hablas-

-pues que debes recuperarte pronto y para eso necesitas tener un buen descanso- mientras decía esto, el menor arrastro al pelirrojo hasta donde se encontraba la cama –Tu asegúrate de descansar yo me encargo del resto-

Por su parte Seven bufo un poco fastidiado, pero si quería continuar con la broma debía rendirse en ese instante y no parecer sospechoso, observo un momento a Yoosung, este solo recogía algunas cosas que estaban tiradas y luego se fue a dormir, que molesto, mañana tenía que mandarlo temprano a casa; claro, una vez comprobado que su compañero estuviese dormido se puso a jugar con su celular.

La mañana siguiente un dulce olor despertó al pelirrojo, ¿que era aquello que olía tan bien?

-Buenos días Seven- Saludo el rubio limpiándose las manos –Te deje el desayuno listo, yo debo marcharme a casa, tengo clases más tarde y debo prepararme, vendré a verte en la tarde- con esa última oración y sin más aviso salió por la puerta principal dejando al pelirrojo algo desconcertado

-ah… es verdad, Yoosung es mi esclavo- dijo una vez que la puerta se cerró

Seven camino perezoso hacia donde su amigo había dejado el desayuno, no se miraba nada mal, por supuesto tampoco era la gran cosa.

-Yoosung es como una esposa- volvió a decir mientras comía su desayuno, no estaba mal para salir de la rutina –oh… quizás debería pedirle que compre algunos postres cuando regrese-

Para Seven, Yoosung se había vuelto muy obediente, ya habían pasado dos días y seguía tan atento como el primer día, quizás ya era hora de terminar con todo eso, pese a que los demás miembros de RFA le decían a Yoosung que no fuese tan considerado, este sentía que era su deber cuidar de aquel mentiroso joven.

Como había ocurrido en los últimos dos días, el menor se encontraba en la casa de su amigo hacker no solo haciendo algo de limpieza, si no encargándose de la cena

-Estaba pensando en hacer algo de pasta para almorzar mañana ¿te gusta la pasta?-

-suena bien…- Seven iba a hablar, al principio le parecía divertido y podría sacarle provecho, pero ya empezaba a sentirse mal –sabes que Yoosung, últimamente ya me eh sentido muy bien, ya no va a ser necesario que vengas- termino, por lo que Yoosung solo abrió la boca un poco impresionado

-¿De verdad te sientes mejor? –Sonrió aliviado – ¡me alegra tanto escucharlo! Pero aún me siento algo culp… quiero estar seguro que de verdad estas bien- Yoosung aún se creía el cuento que Seven le había contado desde el principio y sentía culpa, por no haber confiado en él, sentía que debía compasarlo de una u otra forma

-Sí, además…- cerro los ojos y sonrió –Nada haría sanar mi herido cuerpo y corazón que el poder del amor- hizo unos ademanes raros y se llevó las manos al pecho de manera exagerada y divertida –Yoosung, ¡¿acaso serás tu quien me de aquel amor que me negaron?!- termino señalándolo, por lo cual Yoosung se sorprendió un poco

"eso es todo" fue lo único que pensó Luciel, finalmente se desharía del rubio, no es que este fuese una molestia, pero se sentía mal explotándolo, de alguna manera; prefería simplemente hacerlo enojar como usual, gastarle bromas y hacerlo explotar, pero decir la verdad en este punto marcaria su sentencia de muerte, así que simplemente decidió terminar el asunto de manera astuta

-¿amor?- balbuceo el menor y no pudo evitar reír –creo que es verdad, ya te encuentras mejor-

-¡Por supuesto! ¡Te dije que era muy fuerte! No al nivel inhumano de Zen, pero no soy tan débil- le correspondió la risa a su amigo, seguro de haberse librado de un problema grande

-por cierto, con amor, ¿a qué te refieres?- no pudo evitar preguntar curioso

-ah… bueno- el pelirrojo lo pensó un segundo, iba a decir algo como "que me prepare el desayuno" pero eso Yoosung ya lo había hecho – ¡que me dé un beso de buenos días y un beso de despedida cada vez que nos encontremos!- eso era algo que Yoosung no podría hacer, así que se sintió victorioso –obviamente en los labios-

-¡ah Te refieres a esa clase de cosas!- Yoosung termino de entender y se sonrojo al imaginarlo

-¡Si, si! Eso es lo que necesito para curarme pronto- por su lado Seven afirmo abrazándose a si mismo

Antes de que pudiesen terminar de hablar el celular del menor sonó, no era más que un compañero de clases con el cual había quedado para hacer un trabajo en equipo y la hora acordada para encontrarse se acercaba

-ah… lo siento me debo de ir ya- guardo su celular dentro de su mochila y le sonrió a su amigo

-¡claro! Y ya no tienes que preocuparte por mí así que ve sin cuidado- Seven se sentía más aliviado, ahora podría continuar con su vida normal y comería frituras y soda todo el día hasta que se quedara sin fuerzas.

Todo era felicidad y alivio dentro de la cabeza del pelirrojo hasta que de manera inocente, Yoosung se acercó hasta donde Seven se encontraba sentado y de manera tímida pero segura lo beso en los labios; sus orejas estaban rojas de vergüenza, pero trato de mantener la calma

-¿a esto te referías con beso de despedida?- tartamudeo Yoosung apenado –Supongo que podría hacerlo si es lo que de verdad necesitas- entonces se dirigió a la puerta y se despidió

Seven, quien se había quedado sin palabras por lo que su amigo había hecho, reacciono varios minutos después, sonrojándose enormemente; ¿tan inocente era Yoosung? ¡Incluso para él era ridículo!

-¡¿Qué fue eso?!-

Ahora, definitivamente estaba metido en más problemas, todo por no haber dicho la verdad desde el comienzo.

continuara

Muchas gracias a todos por sus reviews en el capitulo pasado, seguí el consejo de quitar el negritas de los diálogos si de esa manera es mas cómoda la lectura

perdón si hay algún error ortográfico, solo revise una vez

espero que les guste!

quizás solo escriba un capitulo mas y decida terminar la historia, después de todo así lo planee desde el principio

estoy muy agradecida con los que me dejaron review :'3

por ustedes actualizo hoy

jejejeje

no olviden dejarme un review que así me motivo mas

xDD