Descubriendo el Amor
Chappter 2. Un comportamiento extraño, ¿el plan esta dando resultados?
Mientras tanto Pucca estaba desilusionada por no haber podido encontrar a Garu en su casa, pero pronto se animó pensando en que tal vez estaba por el restaurante o con Abyo peleando como siempre por ahí.
Iba caminando por la aldea a unas calles del restaurante, cuando se encontró con Ching, su siempre fiel amiga con su gallina Gwong en su cabeza; en cuanto la vio supo que algo andaba mal, ya que a pesar de que ella trataba de fingir una sonrisa que parecía muy natural, ella la conocía desde hace mucho tiempo.
-Hola Pucca, ¿Cómo estás?, Se te ve muy lindo ese color de labial- le dijo Ching por primera vez con una sonrisa sincera desde hace un minuto que la había visto.
Pucca sacó una pizarra de repente con una tiza, ya que no podía hablar por su voto de silencio y escribió: -Hola Ching, ¿Te pasa algo?, te conozco muy bien y sé que algo no anda bien contigo, ah y gracias-. Cuando termino de escribir se lo dio y le sonrió, Ching agarro el pizarrón, leyó lo que decía y le contesto.
-Es solo que me siento cansada de que Abyo coquete con otras mujeres y no conmigo que soy su novia-. Le dijo con una cara de tristeza.
Pucca solamente le contestó en la pizarra: -Pues tú deberías hacer lo mismo para que sienta lo que tú sientes-. Y le sonrío con una sonrisa maliciosa y a Ching sonrío y se le ilumino la mirada.
-¡Pucca que buena idea!, no sé porque no se me ocurrió antes, pero ¿cómo haría eso?-. Pregunto confusa la chica.
Pucca: -¿Qué te parece si vamos de compras y vamos pensando en una plan para darle celos a Abyo?-. Le escribió en el pizarrón entregándoselo con su típica sonrisa.
-¡Sí! Hace mucho que no vamos de compras y me hace falta pasar un tiempo contigo, ya que ya casi no salimos juntas de hace tiempo-. Le dijo con una gran sonrisa levantando un pie y juntando las manos en señal de infinita emoción.
Y así se fueron las 2 juntas saltando muy felices.
Mientras tanto Garu seguía meditando, pero un ruido muy fuerte lo sacó de su tan querida meditación, y ese sonido fue el de su estómago gruñir. Recordó que no había desayunado y se adentró en su casa y fue a ver que había en el refrigerador. Cuando lo abrió vio que estaba completamente vacío. Pensó en ir a comprar fideos, pero decidió que mejor iría a comprar comida a los puestos de Sooga, ya que era cierto que los fideos le encantaban, pero se imaginó que ahí estaría la niña hostigosa y en ese momento solo quería comer, y aunque tuviera que cocinar él mismo se tardaría menos que si se encontraba a la niña hostigosa en el restaurante porque ella lo perseguiría por toda Sooga y no lo dejaría comer.
Agarro su gorra y se fue junto con Mio a comprar comida; y así fue caminando muy tranquilo hasta que llegó a los puestos de comida y había mucha gente y hacían mucho ruido, pero prefería eso mil veces a que estar aguantando los acosos de la niña. Compró toda la comida que pudo con el dinero que tenía para no tener que regresar a ese fastidioso lugar en un buen tiempo.
Pucca iba caminado con Ching mientras pensaban las 2 en un plan y a la vez iban comprando varias cosas lindas que les gustaban. Y estuvieron comprando un buen rato todas las cosas que les gustaron hasta que se toparon con una tienda mejor dicho un salón de belleza, las 2 se miraron cuando lo vieron y se sonrieron en señal de complicidad.
-¿Qué te parece si entramos y nos hacemos un cambio en el cabello Pucca?-. Le dijo con una mirada de ilusión a Pucca, ella asintió y las 2 entraron corriendo felices por la grande puerta de cristal.
Cuando entraron una chica de unos 25 años rubia y con apariencia muy amable las atendió.
-Buen día señoritas, ¿quieren cambiarse su look para verse más hermosas ante su chico?-. Les pregunto dedicándoles una sonrisa muy dulce.
Las 2 se voltearon a ver y Ching solamente se quedó pensando, al ver esto Pucca sacó de nuevo su pizarra y su tiza y escribió: -Esto podría hacerte de gran ayuda, si te haces un cambio te verás más hermosa de lo que ya eres y así cuando coquetes con otros chicos, él se sentirá celoso porque va a creer que te arreglaste para ellos y nos para él-. Le dijo con una sonrisa.
-Está bien Pucca lo haré solo porque tú lo dices, además creo que no me vendrá mal un cambio de look-. Le dijo mirando a la mujer que antes las atendió y que seguía ahí parada esperando pacientemente su respuesta.
-Perdónenme por entrometerme pero si ustedes lo que quieren es darle celos a un chico, puede ver estas muestras de looks de moda y escoger el que más le guste, sé que se verá hermosa con cualquiera que escoja-. Les dijo esperando a que no se enojaran con ella por entrometerse en su conversación.
Ellas le sonrieron, tomaron las revistas y Ching le contesto –No te preocupes y muchas gracias eres muy amable-. La chica se sintió aliviada y les sonrío y les hizo una reverencia como muestra de agradecimiento y respeto.
Ching tardó un buen rato en elegir el corte que más le gusto y se decidió por rebajar unos cuantos centímetros el largo de su cabello, lo dejó suelto y se le hizo una base donde se le ondeo un poco el cabello y luego opto por sacarse un poco más de flequillo y se lo puso como en línea curva un poco más largo de las puntas e iba subiendo, la peli-rubia que antes las atendió le hizo el corte y sonrió satisfecha porque esa chica se le hacía realmente bonita y también estaba orgullosa de haberla dejado aún más hermosa de lo que ya era.
Pucca solamente se rebajó el cabello un poco y la peli-rubia le amarro el cabello en una coleta y le puso un listón rojo. Le pagaron a la chica y se fueron.
-Pucca pero que bonita has quedado, te ves muy bien-. Le dijo con una sonrisa.
Pucca sacó la pizarra y la tiza y escribió: -Muchas gracias Ching, tú también quedaste muy bonita, a Abyo le dará un infarto cuando te vea-. Le dijo y las 2 rieron tierna mente.
Se acabaron los puestos de cosas de chicas, para darle paso a los de comida, Pucca y Ching iban riendo ya que podían imaginarse la cara de Abyo cuando viera a Ching. Cuando de pronto vieron a un chico muy conocido para las dos caminando delante de ellas, en cuanto Pucca lo vio fue corriendo hasta él, él pudo sentir que alguien se acercaba a él y volteo y cuando la vio corriendo hacia él le salió una gotita en la frente y pensó: "¡Diablos no fui a comer mi comida favorita para no encontrármela, y resulta que aquí esta! Y ahora comenzara de nuevo una persecución porque tendré que correr, a ¡no! ¡es cierto!, tengo que ignorarla para que se cansé de perseguirme". Se dijo dejando de voltear a verla para seguir caminando e ignorarla.
Cuando Pucca vio que él se volteo y simplemente la ignoro ella se detuvo en seco él regularmente viera comenzado rápido a correr para escapar de ella, y eso para ella era de lo más divertido. Pero él nunca hacia eso, nunca la ignoraba. Comenzó a caminar rápido tras de él para alcanzarlo y preguntarle si le pasaba algo.
Lo alcanzo y se puso frente a él estirando una mano a cada lado para que él se detuviera, él se detuvo y la miro a los ojos, ella sacó su pizarrón con la tiza y le escribió: -Hola, ¿te pasa algo?-. Le enseño el pizarrón con una cara de preocupación.
"Que bien se ve, nunca lleva otro peinado y hoy si, debo admitir que se ve bonita, ¡¿pero por qué estoy pensando esto?!, creo que el sol está afectando mi cabeza, tengo que irme de aquí lo más pronto posible". Se dijo a sí mismo y sacudió un poco la cabeza para olvidar su pasado pensamiento. La miró de arriba para abajo y solamente le negó con la cabeza, la rodeo y siguió caminando.
Ella por su parte se quedó estupefacta él nunca había hecho ese tipo de cosas y mucho menos la había mirado así, se sintió un poco triste y decidió no molestarlo más. Se dio la vuelta y miró a Ching que también tenía una mirada de extrañeza al ver visto la escena.
Garu por su parte miró a Pucca de reojo y vio que su plan había funcionado esta vez y sonrío de lado y siguió su camino planeando que más podía hacer.
Espero que les aya gustado, pronto subiré algo más, dejen sus comentaros, Lindo día :')
