Descubriendo el Amor

Chapter 5. Silencio Destruido, ¿¡Porque lo has hecho!?

-¿Po..po… porque lo has hecho?-. Le dijo Pucca rompiendo su voto de silencio, tenía una voz muy dulce y femenina, Garu se quedó estupefacto, ¿Pucca había roto su voto de silencio? "¿Ha..hablo?" estaba en shock.

-Has roto tú voto de silencio ¿Por qué?-. Lo dijo muy bajito casi como un susurro, se sentía herido, "¿Porque lo ha roto, ella hizo su voto para acompañarme, porque me ama, pero lo ha roto, acaso ¿A DEJADO DE AMARME?" se pregunto así mismo con la vista perdida.

-Tú también lo has hecho, así que ¡Contéstame!-. Le dijo llorando a mares.

-Es cierto, ¿Por qué rompí mí voto de silencio?-. Se preguntó así mismo ignorando a Pucca y volteando para abajo.

-Te he dicho que me contestes-. Le dijo Pucca enojada.

-¿Qué?-. Le dijo mirándola.

-¿Por qué me has salvado?-. le pregunto cansada.

-Por qué tus tíos me pidieron que te trajera de regreso-. Le dijo serio.

Pucca estaba empezando a ilusionarse pero en cuanto le dijo eso ella lloró como nunca lo había hecho y corrió más.

-¡Espera!-. Le grito, y luego le dijo -también vine porque estaba preocupado por ti-. Dijo lo último en un susurro, rápidamente la alcanzó y la tomó del brazo.

-No puedes irte, tus tíos están preocupados por ti, espera estas muy caliente, tienes fiebre-. Dijo tocándole la frente.

-¿Y qué?, es mi problema-. Le dijo y se dio la vuelta, estaba muy enojada, ¿acaso es que Garu estaba burlándose de ella?. De repente empezó a sentirse mareada y sintió como la vista se le nublo, se serraron sus ojos y se cayó para atrás.

Garu la agarro y la cargo en sus brazos, no podía llevarla así a su casa, ya que si la llevaba así, pensarían que era un pervertido porque su vestido estaba roto y además no traía sus mallas. Decidió que la llevaría a su casa. Fue rápidamente hasta llegar a su casa y cuando llegó la metió y a recostó en su cama, tenía la ropa mojada pero no podía quitársela porque él era un caballero y no le importaba si mojaba sus cobijas.

Después de unos 10 minutos despertó, Garu estaba en el mismo cuarto, pero mirando por la ventana, ella se sentó y él volteo a verla, y le dijo: -¿Ya te sientes mejor?-.

-Si, ¿Qué fue lo que pasó?-. Se acordó de lo que había pasado en la tarde y miro hacia abajo, sintió como las lágrimas saldrían de nuevo.

Garu se acercó a ella y la tomo del mentón y le dijo –No llores, ahora báñate que tienes fiebre y si no te resfriaras- Le dijo sonriente.

-No gracias, creo que será mejor que me vaya, no quiero causar molestias-. Le dijo irónicamente. Se intentó parar pero Garu la detuvo.

-¿Molestias, molestias a quién?-. Le pregunto sonriendo de lado le era muy gracioso que Pucca estuviera hablando con ironías.

-Gracias por tú ayuda, pero no quiero que te molestes por mí presencia-. Le dijo con la mirada pérdida.

-Vamos, estas muy mojada y te resfriaras-. Le suplicó.

-¿bañarme dices?-. Le pregunto cediendo por fin.

-Sí, ven, la jalo del brazo y la llevó al baño, vamos bañate-. Le dijo encerrándola en el baño.

Pucca agacho la cabeza y comenzó a bañase y lloró mucho mientras se bañaba.

Garu estaba en su cocina cocinando un poco para Pucca, se le veía muy pensativo. "No sé porque hice eso, nunca debí decirle nada. Y no sé porque rompí mi voto de silencio, esta niña me hace cometer locuras. Mi honor…" Se acercó a la puerta del baño y puso su oído, escucho como estaba llorando y se sintió peor.

Pucca termino de bañarse y se envolvió en la toalla que estaba encima, salió del baño y se le vino un aroma delicioso. Garu salió de la cocina y se acercó a ella.

Al verla en solo una toalla y se sonrojó, pero también se sintió mal porque traía los ojos rojos e hinchados claramente se dio cuenta de que estuvo llorando.

-Espera aquí-. Le dijo y regresó con unas ropas en su mano. –Toma-. Le extendió la ropa.

-Gracias-. Pucca la tomó y se metió de nuevo al baño.

-No tardes, he hecho de comer para los dos-. Le dijo sonrojado.

Pucca miró las ropas era una camisa blanca de manga larga formal, y un pantalón negro que se acercó a la nariz y olio "Guau, la ropa de Garu huele realmente bien". Se puso la camisa y le quedaba un poco aguada, y el pantalón que a Garu le quedaba aguado, a ella le quedaba bien, pues ella tenía sus piernas más desarrolladas. Salió del baño y se dirigió a la cocina, Garu estaba terminando de servir la comida, la sirvió y la volteo a ver, soltó una carcajada al verla, pues se veía muy graciosa con esa ropa, pero se veía bien.

-¿De qué te ríes?- Le pegunto poniendo los brazos en jarra.

-Eh, no de nada-. Le dijo volteándose a otro lado para que no lo viera reír. –Vamos siéntate y come-. Le dijo un poco más serio.

-¿Tú cocinaste?- Le pregunto curiosa sentándose frente a Garu y oliendo la comida.

-Sí, no te preocupes no le eche veneno-. Le dijo enojado al creer que ella estaba dudando de él.

-No es eso, es solo que huele muy bien-. Garu después de esto se le quitó el enojo.

Garu se sentó y solo comenzó a comer después de que ella empezó. Garu solo la miraba fijamente, Pucca comía con mucha delicadeza y sin muchas ganas, comía muy lento aunque todo estaba delicioso, se sentía aún muy triste, y en otro caso ella viera estado muy feliz, pero él le había dicho que solo lo hacía por qué sus tíos se lo pidieron, lo que la hacía pensar que solo era un estorbo para él. Se le sintieron unas cuantas lágrimas silenciosas y él no las pasó por alto.

-¿Te pasa algo?-. Le pregunto Garu para después enojarse consigo mismo "¿Cómo le pude decir eso?, Claro que le pasa algo, y todo es por mí culpa, ¡Que idiota soy!".

-No, muchas gracias por todo, pero tengo que irme, mis tíos son los únicos que se preocupan por mí y no quiero que se preocupen más, además solo soy un estorbo en este lugar y no quiero molestar más de lo que ya lo hago y prometí no hacerlo-. Dijo parándose de la silla.

-Si lo hicieras, ya te lo habría dicho.-. Le dijo amablemente.

-Si lo hicieras yo no estaría sufriendo tanto-. Le dijo y empezó a llorar tirándose de rodillas en el piso.

-Vamos, ya has llorado mucho, ya no llores más-. Le dijo acercándose a ella sintiéndose el más patán del mundo entero .

-Solo quiero descansar, quiero irme a casa-. Dijo ya cansada sollozando.

-Sí, vamos, te llevó-. Le dijo levantándola del piso.

-Estoy tan cansada de todo, siempre he estado cansada-. Dijo llorando.

-¿Y por qué nunca lo dijiste?-.

-Solo soy un alma triste en un cuerpo que parece ser feliz-. Dijo llorando más y más.

-Vamos duérmete cargándola en sus brazos. Ella rápidamente se quedó dormida y el notó que ella estaba temblando así que agarro una de las chaquetas y se la puso.

Vio su hora las 12:05 de la madrugada, no podía llevarla a esa hora, ella se enfermaría además seguía lloviendo, pero si no la llevaba sus tíos estarían preocupados, la acostó en la cama de él y la tapó, tomó el teléfono y llamó a los tíos de Pucca, estos se sorprendieron mucho al oír a Garu hablar, pero se sintieron felices al escuchar que Pucca estaba bien, se la confiaron a Garu y dejaron que se quedará a dormir en casa de él.


Bueno, espero que les este gustando hasta el momento mi historia, dejen sus comentarios, esperen con ansias el siguiente capitulo,.

Lindo día.