Aquella ciudad representaba mucho para la joven de piel tan blanca como el marfil, en ella se encontraban sus recuerdos más felices y más tristes, desde que ella tenía conocimiento había vivido en Ciudad República junto a su madre y a su padre. Asami Sato era una chica fuerte, desde muy joven tuvo que soportar el hecho de que su madre ya no estaba más con ella por culpa de un hombre con ambición de dinero y no conforme con eso la vida le dejó otra marca aún más profunda porque ella tuvo que ver como su madre era asesinada justo enfrente de sus ojos, si algo se podía decir de aquel hecho es que la niña quedó traumatizada por un buen periodo de tiempo hasta que logró superarlo y seguir con su vida.

Ahora Asami era una mujer totalmente realizada, con sus 19 años de edad estaba estudiando segundo año en la universidad de Ciudad República. Desde los inicios de su adolescencia la joven Sato comenzó con un amor por la ingeniería, ya que su padre, Hiroshi Sato, era el fundador de la compañía Industrias Futuro, una de las mayores industrias de creación de automóviles y tecnología en general. Si algo se puede decir de Hiroshi Sato es que era un hombre con grandes ideas que ponía todo su esfuerzo por conseguir realizarlas y Asami había heredado esa característica de su padre. La joven siempre tenía en mente ideas para mejorar todo lo que pudiera y a pesar de ser la hija de un hombre con grandes recursos económicos la joven de ojos verdes esmeraldas aprendió de su padre que siempre debía trabajar duro para conseguir lo que quisiera pues en la vida nada es regalado y eso era exactamente lo que hacía día a día.

Asami se dirigía a la Universidad de Ciudad República temprano por la mañana, caminando, para cambiar su rutina de siempre al ir en su Automóvil o es su Motoneta, la joven, al ver el parque tan cerca de ella, decidió entrar en el para estar un poco más cerca de la naturaleza.

Mientras caminaba tranquilamente, sintiendo el viento acariciar su cabello haciéndolo bailar, logro escuchar una voz gritando y eso hizo a Asami girar su cabeza para poder lograr ver de dónde provenía el grito pero para su sorpresa lo que vio fue un objeto viajando a alta velocidad hacia ella y con un movimiento rápido gracias a sus reflejos entrenados logró atrapar el objeto que resultó ser una pelota color marrón

— ¡Lo siento! No estaba viendo a donde lanzaba la pelota, ¿estás bien? — preguntó una joven de tez morena mientras se inclinaba dando a entender que estaba muy apenada

—Bueno, me lleve un gran susto pero estoy bien, deberías estar más pendiente de a donde lanzas cosas— Pronunció Asami con un tono de voz serio pero comprensivo — ¿y por qué lanzabas…?— trato de preguntar pero un gran perro color blanco la hizo caer al suelo asustandola por completo

— ¡Naga! No hagas eso, ¡Niña mala! — logro escuchar aún en suelo mientras el animal encima suyo la olfateaba y lamia.

Asami era alguien que no le temía a los animales pero debía admitir que cuando aquella criatura se acercó a ella abriendo su hocico temió ser mordida en ese instante pero se llevó una sorpresa grande cuando en vez de eso le lamió del lado derecho de su rostro para luego bajarse de ella y tomar lo que le pertenecía, escucho hablar a la joven castaña mientras ella se sentaba y luego vio como esa misma joven le extendía la mano para ayudarle

—Lo siento mucho, Naga es muy amistosa— dijo la chica mientras ella se levantaba con su ayuda

—Ha, tranquila, comprendo como son los animales— dijo con un tono comprensivo pero debía admitir que estaba algo irritada por el hecho ocurrido

— ¿Otra amantes de los animales? —preguntó la joven quien era un poco más baja que ella

—Algo así, ¿otra? ¿Conoces muchos amantes de los animales? — pregunto al sentir curiosidad y además relajar un poco el ambiente

—Bueno solo a toda mi clase de Zoología— dijo mientras le entregaba un pañuelo para que se secara a lo que ella le agradeció y lo tomo

— ¿así que Zoologia? — preguntó mientras pasaba el pañuelo color azul sobre su cara

—Si así es, oh no ¡es tarde! ¡Debo irme, adiós! — dijo la joven, lo que dejó a Asami muy confundida por lo rápido que hablo la morena

— ¡Espera, tu pañuelo! — gritó la joven de ojos esmeralda pero no sirvió de nada ya que la chica morena había corrido demasiado rápido, con un suspiro de derrota dobló el pañuelo y lo guardó en su chaqueta color roja con negro.

Después de ese pequeño encuentro no tan agradable con aquella joven, volvió a su camino para llegar a la universidad, cuando salió del parque noto que ahora estaba aún más cerca de su universidad que antes, dándose cuenta que el parque servía como un atajo para llegar cinco minutos antes de lo que habitualmente llegaba a la institución. Entró al campus saludando a varias personas que sabía que conocía pero no recordaba sus nombres, Asami era una joven muy conocida en la universidad ya que era una de las mejores estudiantes.

A primera hora tenía clases de ingeniería automotriz, una de las materias que más le gustaba, la clase fue como siempre era, un nuevo tema que estudiar al que Asami le prestaba toda su atención, después de dos clases más una profesora de su clase de Comercio exterior la llamó para decirle de debía ir a la facultad de Educación para buscar sus notas del semestre, ella acudió de inmediato pero un pequeño retraso con un incidente en frente de su facultad de Comercio exterior y Relaciones internacionales hizo que tuviera que correr hasta llegar a tiempo al gran edificio antiguo de su universidad pero por estar corriendo no vio a la joven que también estaba entrando al edificio y chocó contra ella haciendo que sus libros se cayeran

—Lo siento no te vi— dijo mientras tomaba sus libros del suelo

—Ha, bueno supongo que ahora estamos a mano— dijo la joven en frente suyo, lo que escucho la dejó confundida pero sus dudas se aclararon cuando vio quien era la joven

*— Ho, tenemos que dejar de encontrarnos de esa manera ¿no crees? — pronunció la joven de cabello tan negro como la noche

—Ja, bueno al menos da algo de qué hablar— respondió la joven morena con una sonrisa de lado que era muy característica de ella

—Tienes razón— y río de la ocurrencia que había dicho su compañera en aquella conversación

La joven castaña se encogió de hombros con una sonrisa de superioridad demostrando su ego recién crecido —Me llamo Korra Imiq— y al decir eso le mostro su sonrisa más amistosa y abrió la puerta para que entraran al edificio

—Mi nombre es Asami Sato— entró, agradeciendo el gesto de la morena

—Asami, que lindo nombre, nunca lo había escuchado— dijo halagando a la chica de ojos verdes

—Gracias, el tuyo también me parece interesante— dijo en forma de agradecimiento sin embargo también consideraba que Korra tenía un nombre que le agradaba

Las dos chicas continuaron hablando hasta que un señor mayor de bigote frondoso llamó a Asami para que pasara a su oficina, ella atendió el llamado pero antes de le pregunto a Korra que si se podían ver en otro momento, la joven castaña dudo por un momento pero aceptó la propuesta de la ingeniero. Ya dentro de la oficina Asami tomó un archivo el cual eran las notas de su semestre y volvió a la entrada de aquel viejo edificio, no vio a Korra así que supuso que ya se había ido, la ingeniero se quedó con una buena impresión de la morena, pensaba que era agradable y le agrado el hecho de que no hubiera comentado nada sobre su apellido ya que era muy conocido y las personas normalmente se aprovechaban de eso y querían ser sus "amigos" solo por interés pero percibió que esta chica no era así, que era una muy buena persona. Después de terminar sus clases decidió ir a visitar a sus amigos en el gimnasio, en donde solían practicar, hacía tiempo no hablaba con ellos y sabía que los sorprendería, se detuvo en una pequeña cafetería para comprarles unas bebidas y un bocadillo a sus dos amigos.

Asami llegó al gran club deportivo y fue directo hasta la zona de karate ya que sus amigos, Mako y Bolin lo practicaban, entró a la sala que usaban como Dojo en aquel gimnasio y vio a los hermanos combatiendo el uno contra el otro, se notaba que el mayor iba ganando ya que el joven de ojos verdes estaba siendo aplastado por el chico de ojos ámbar

—Mako deja a Bolin respirar—dijo la joven de cabellera negra interrumpiendo el encuentro

—Ho, está bien— pronunció el joven resignado y dejando ir a su hermano

—Haaa~ ¡gracias Asami! Eres mi heroa—dijo el chico mientras se levantaba del suelo y abrasaba a su amiga

—Heroína, Bolin, no heroa— dijo Mako mientras tomaba una toalla y se limpiaba el sudor

—ha siempre me equivoco, hui~ ¿trajiste café? —pregunto emocionado Bolin mientras señalaba la pequeña bolsa que traía su amiga en manos

—Si así es, y un panecillo para ti Bolin— dijo Asami mientras le extendía la bolsa y este la tomaba cuando una joven de cabello café entró a la habitación

— ¡Chicos! ¡Korra se metió en otra pelea!— dijo rápidamente la joven de ojos marrones

— ¿Otra vez? ¿Y ahora contra quién? — preguntó despreocupado el joven de cabello en punta

— ¡Tahno!— dijo la joven casi gritando

Al escuchar ese nombre los dos hermanos salieron corriendo tras la chica de 11 años de edad que les había avisado sobre la pelea en la que se había metido su amiga sureña. Asami los seguía solo por curiosidad ya que al escuchar el nombre "Korra" pensó en la joven que había conocido esa mañana en su universidad pero se decía a sí misma que debía ser una coincidencia sin embargo quería asegurarse de ello. Los 4 jóvenes bajaron las escaleras del edificio, que tenía 3 pisos de altura, y llegaron hasta las canchas de baloncesto del gimnasio donde muchas personas se empezaban a reunir

—Así que tú, una niña, muy baja la verdad, ¿quiere pelear contra mí?— pronunció un joven de cabello negro bien peinado y ojos color celeste pálido

—Atrevete a decir que soy baja una vez más y te juro que te parto la boca— pronuncio Korra alzando su puño para amenazar a quien la había insultado

—Eres bajita— sentenció el joven de cabello negro arreglado retando a Korra a pelear

Después de aquel insulto la joven morena no resistió más, apretó su puño muy fuerte y movió lo más rápido que pudo su brazo para golpear al chico, el puño de la morena termino en la nariz del chico de piel blanca el cual trato de esquivarlo pero le fue inútil, el joven debía admitirlo, había subestimado a la chica que ahora lo golpeaba, Tahno término en el suelo mientras se tomaba la nariz para aliviar el dolor inútilmente

—Me insultas una vez más y no solo golpeare tu nariz— dijo la joven castaña mientras se daba vuelta y no se percataba de que el joven se había levantado y pretendía vengarse

Después de que Tahno había empujado por detrás a Korra una verdadera pelea se creó en aquella cancha de baloncesto, desde que la chica de 11 años vio a su amiga, casi hermana, golpear a aquel chico molesto se fue corriendo de la escena para traer ayuda pero cuando los 4 jóvenes llegaron Korra ya tenía varios golpes y estaba dando una pelea genial gracias a su habilidad para la pelea, en ese momento el joven de ojos verdes trato de detener la pelea pero no tuvo éxito alguno, cuando un hombre de barba negra y puntiaguda entró a la habitación que se había convertido en un ring de boxeo y con una voz firme pero molesta detuvo todo movimiento por parte de cualquiera allí presente

—Señorito Tahno, vaya a casa, Korra ven conmigo— sentenció el hombre calvo a lo que los dos obedecieron sin replicar

Asami no sabía que pensar sobre lo que había visto, aquella chica amable y graciosa que había conocido en la mañana había dado un espectáculo grandioso con su agilidad al luchar que dejo a la joven ingeniero impresionada. Después de que Tenzin, padre de familia e instructor de yoga y meditación en el gimnasio, regañara a Korra y le curara sus heridas esta salió del cuarto de yoga y se encontró con sus amigos pero se sorprendió al ver a Asami allí

—Ho, Hola Asami, ¿qué haces aquí?— preguntó Korra un poco apenada por lo que había sucedido

—Hola Korra, bueno vine a traerle algo de beber a mis amigos, vaya espectáculo diste allí ¿he?— halago la joven de ojos esmeraldas a Korra

La joven rió nerviosamente — ¿enserio lo crees? El muy tonto me dio unos cuantos golpes pero se los devolví— y esta vez rió a carcajadas muy orgullosa de su desempeño en la pelea

— ¿Ustedes se conocen? — preguntó Bolin, interrumpiendo la charla

—Así es, Asami y yo nos conocimos esta mañana cuando casi la golpeo con la pelota de Naga, y luego nos encontramos en la universidad— respondió Korra —espera, ¿conocen a Asami?— preguntó al darse cuenta de la situación

—Bueno, fui novia de Mako— respondió la joven de piel marfil y dejó a Korra muy impresionada

Después de hablar un rato y enterarse del pasado de sus amigos y su nueva amiga los tres atletas se fueron a cambiar por unas ropas menos deportivas y al volver Mako ofreció llevar a las chicas a sus casas ya que Tenzin se había ido ya hacía un rato, Korra no tenía auto y Asami no había traído el suyo. Ya en el auto notaron que aún era temprano

— ¿Que tal si cenamos juntos?— preguntó la ingeniero

—Está bien pero Bolin y yo pagamos la cuenta— acepto el joven de ojos ámbar

—Ha no, hoy invito yo Mako, la última vez ustedes pagaron— respondió un poco irritada la joven de cabello negro

—Está bien— y suspiro resignado Mako

Korra estuvo atenta a la conversación y aceptó ir a cenar con ellos. Bolin eligió el lugar, el típico restaurante de fideos al que le encantaba ir, nadie se opuso así que decidieron disfrutar de la cena.

Después de un rato juntos cenando tranquilamente Mako recibió una llamada urgente de su primo Tu, y los hermanos se tuvieron que ir, se disculparon con las chicas y salieron del restaurante, Asami y Korra se quedaron solas terminando de cenar y conversando

—Y ¿practicas karate como los chicos?— preguntó Asami

—En realidad no, antes practicaba pero no era lo mío, aunque me gusta pelear, prefiero competir, por eso practico Tenis— finalizó la joven morena

—Y ¿por qué tenis? Hay muchos deportes donde se compite— pregunto con curiosidad la ingeniero

—Bueno, no lo sé, el tenis para mí es un deporte muy bueno, no es tan activo como el fútbol ni tan calmado como el baseball— explicó Korra mientras terminaba de comer —te acompaño a casa— dijo la joven de ojos azul mar cuando las dos salieron del restaurante

—No es necesario— trató de convencerle Asami

—Oye tú pagaste la cena, yo te acompaño a casa, un trato justo— explico con una sonrisa amistosa en su cara

La joven de ojos verdes esmeraldas se rindió y aceptó la oferta de su nueva amiga y caminaron por la ciudad juntas hasta separarse en la casa de Asami la cual era un apartamento en un gran edificio.

Hola a los pocos que leen esto :D

Les agradezco a todos los que leen esto y espero que les agrade este capitulo

Ahora, en este Capítulo puse una frase, la segunda frase de Asami en su segunda conversación con Korra para ser exactos( de todos modos está señalado con un " * ") el que me diga de donde saque esa frase y a que hace referencia ¡le hago un dibujo de lo que quiera! si asi es y no importa cuando comentes con tal de que seas el primero

Bueno espero que les este gustando la historia hasta ahora, se que va medio lento pero no quiero apresurar las cosas entre asami y Korra ya se dará, a su tiempo.

PD: el que logre decirme de donde saque esa referencia lo mencionare en alcap que suba después de que me lo diga

Acabo de mencionar que dibujo y los subo a mi pagina de DeviantArt "jessica6697-deviantart" y tambien a mi Tumblr "jessica6697-tumblr"

Bueno nos leemos en el siguiente cap, bye~