Inucchi: Sus escritoras se mueren de sueño, pero queríamos ser buenas con ustedes y subir el capitulo hoy así que esperamos que les guste y disfruten de nuestros momentos crack, que atacaron fuerte esta vez XD

Kali9105: JAJAJA si, el sueño nos mata, la cama nos respalda (? Vale ya, demasiado crack, esperamos que les guste y que se rían un poco con nuestras locuras, sin más les dejamos el fic~


Disclaimer: Akuma no Riddle no nos pertenece, si fuera nuestro Nio revelaría el numero de nuestra bombera favorita, Haruki Sagay~


Shiena se encontraba en su habitación haciendo sus tareas de la escuela, pero no se podía concentrar mucho, estaba pensando en lo que había pasado con su novia, se sentía mal por lo que hizo Chitaru, pero no podía molestarse mucho ni quejarse al respecto. Moralmente no podía hacerlo.

No cuando también tenía sentimientos hacia otra chica.

Odiaba con ganas amar a la mujer más mujeriega del mundo y es que Takechi iba detrás de todo lo que tuviera falda, es más si pudiera dibujarle una falda a la pared iría tras ella, odiaba amar a esa chica, la que después de haber aceptado a Chitaru, jamás en la vida le había dado ni siquiera una mirada. ¿Que tenía Otoya que no tenía Chitaru? Ambas eran muy bellas, pero Chitaru no tenía esa mirada turquesa intensa que parecía a momentos locura, ese cabello purpura tan largo y tan terso y esa sonrisa burlona pero tan atrayente que tenía la peli purpura, Namatame era todo lo contrario, no sabía que hacia comparándolas, se preguntaba que hubiera sido de su vida si hubiera aceptado sus sentimientos hacia Takechi, movió la cabeza negativamente, mejor era no imaginárselo.

Sintió una mano acariciar su cabeza y volteo para encontrarse con la peli roja acariciando su cabello, una sonrisa se dibujó en su rostro pero se borró en cuanto noto la curación en la mejilla de su novia.

– ¿Qué te pasó?– Chitaru dudo por unos segundos, no quería mentirle pero probablemente Otoya no querría que Shiena se enterara de lo que sentía de esa forma.

– Me golpeé con la barra ayudando a Suzu– dijo esperando que Suzu la ayudara a mentir, la castaña se levantó de la silla y acarició la mejilla de Chitaru para después darle un corto beso en los labios.

– Ten cuidado– la peli roja asintió– por cierto, mis amigas me dijeron que querían conocerte.

Chitaru se puso nerviosa ante eso, no porque no quisiera conocer a las amigas de su novia, si no porque ambas tendrían que mentir acerca de su trabajo y la peli roja odiaba mentir. Miró a Shiena un momento, después de lo que había hecho el día anterior no podía negarse.

– Esta bien, pero debemos esperar a que se cure el golpe no quiero que piensen que estás con una persona conflictiva– también debía esperar a que se borraran las marcas de su cuello, pero prefería no tocar ese tema.

Habían pasado unos días después de todo lo acontecido de la noche de la despedida de Isuke y de su fallido plan de "como conquistar a una pelirroja con alcohol", Hitsugi tenía una pelea mental, entre ver y no ver que había dentro del teléfono que esa noche había dejado olvidado cierta chica príncipe, lo había tomado con la idea de llamar a alguien y preguntar por ella o alguna información pero no se había atrevido. Había preferido dejarlo en el cajón y tratar de seguir con su rutina normal.

Pero entre más intentaba ignorarlo más pensaba en revisarlo, su curiosidad por saber su contenido solo aumentaba, así que hoy había decidido ver el contenido del teléfono, lo sacó del cajón y decidió prenderlo, pero para su mala suerte la batería se había agotado, suspiro frustrada.

Tal vez era una señal para que dejara eso en paz, pero decidió revisar el teléfono una última vez para darse cuenta que tenía el mismo tipo de entrada para cargador que el suyo, así que lo puso a cargar mientras pensaba que habría dentro del teléfono ¿Fotos de la chica? ¿Fotos con las otras chicas? ¿Mensajes de sus servicios? ¿Fotos con su novia?

Novia.

Eso le hizo pensar en la novia de Chitaru, sabiendo cómo era la chica príncipe tan preciosa, caballerosa y apasionada se imaginó lo feliz que era con ella, pero a todo esto ¿Cómo sería la novia de la pelirroja? ¿Sería una mujer hermosa como ella o inclusive más hermosa que ella? Tal vez eso era lo correcto, para impresionar a alguien tan bella como Chitaru su novia debía serlo más, debía ser perfecta, ahora era el momento en el cual más dudaba de revisar su teléfono, no quería ver la imagen de la mujer impresionante que había conquistado el corazón de una chica tan hermosa como la peli roja. Con su apariencia de niña definitivamente no podría competir contra una mujer hermosa.

Una nueva idea surgió en la cabeza de Hitsugi, tal vez no era necesario revisar el teléfono, podía llamarle a Nio para pedirle el número del lugar en el que trabajaba la peli roja.

Isuke tocó el timbre del departamento de Nio, esperando que se encontrara sola ya que si la novia de la rubia se enteraba él porque estaba ahí seguro Sumireko se llegaría a enterar, sabía que lo que estaba haciendo estaba mal, pero no le importaba mucho justo ahora. Estaba traicionando a la heredera de los Hanabusa y su compromiso, aunque si lo pensaba un poco más, aun no estaban casadas por lo cual no contaba como infidelidad.

La puerta abriéndose frente a ella interrumpió sus pensamientos.

– ¿Isuke? ¿Qué haces aquí?– la peli rosa ignoró la pregunta y entró al departamento de Nio, yendo directamente a sentarse en uno de los sillones de la sala de estar.

– ¿Al fin arrestaron a tu novia por pedofilia? No se ve que esté por aquí.

– ¡Hey! Ya soy mayor de edad por lo cual no cuenta como pedofilia, Yuri-san solo fue a trabajar– gritó Nio sonrojada, odiaba que la molestaran con ese tema ¿Cómo la gente podía ser tan superficial y molestarla por eso? solo porque su novia le llevaba un par de años…pocos años…unos diez.

– Como sea, Isuke quiere que le des el número de las chicas que llevaste a su departamento– dijo fingiendo desinterés mientras miraba sus uñas. No estaba mirando a la rubia, pero sabía perfectamente que una enorme sonrisa gatuna y pervertida se había formado en su rostro.

– Oh ¿Finalmente les pagarás?

– Isuke pensó que ya les habías pagado– miró a Nio reclamándose mentalmente al ver como la sonrisa gatuna de la chica se hacía más grande, había caído en su trampa.

– Pero ¿Para qué quieres la tarjeta? Solo marca al 01800 FIRENOPORNO y solicita hablar con la bombera sexy y si eres de las primeras personas en llamar recibirás Pockys y el libro "Como apagar incendios con sensualidad" por Haruki "apagatufuegointerior"–dijo Nio mientras hacía voz de anunciante de televisión y sonreía.

– Isuke no está para chistes horribles, ya dámela – le dijo con impaciencia mientras fruncía el ceño.

– Nunca pensé que la gran Inukai Isuke caería en los clichés de enamorarse de una stripper que conoce antes de su boda– planeaba decir algo mas pero se detuvo cuando escuchó a Isuke tronar sus nudillos mientras le dirigía una mirada asesina– Iré a buscar la tarjeta.

Nio se fue a su recamara para buscar la dichosa tarjeta, se preguntaba porque Isuke la había ido a buscar personalmente por aquello, sabiendo que la tsundere de su amiga, no era que se tomara la molestia de hacer las cosas por sí misma y mucho menos cuando tenía que ver con otras personas. Recordó que la tarjeta la había guarda dado en uno de sus cajones, no quería que su novia la viera ¿Qué pensaría la respetable sensei Meichi Yuri si viera que tenía una tarjeta de ese tipo? No, ese secreto era de ella. Al fin había encontrado la tarjeta, cuando sintió una mano tocando su hombro, dio un pequeño saltito, para darse la vuelta y ver que solo era Isuke.

– Ara~ Asuste a Tiburoncín ¿Dónde puedo recoger mi premio? – dijo la peli rosa mientras se sentaba en la cama y sonreía.

– Te he dicho que no me digas así – dijo haciendo un puchero – No sé, porque tú y las demás me dicen así desde el colegio – dijo mientras se cruzaba de brazos.

– ¿Por qué será? ~ Como sea, dame la tarjeta y me voy, Isuke no tiene más tiempo que perder contigo – dijo mientras se miraba las uñas y estiraba la otra mano para que le diera la tarjeta.

– Te la doy a condición de que me digas para q...–no pudo decir más, porque entro una llamada y Nio se vio obligada a contestar – Hashiri Nio aquí ¿Quién allá?

– Hitsugi-chan acá...otra vez caí en eso, no importa, Tibu-chan ¿Será que tendrás la tarjeta de las chicas que contrataste? – A eso Nio sonrió gatunamente mostrando sus dientes y miró a Isuke, Isuke le regresó la mirada ¿Y aun se preguntaba porque le decían Tiburoncín? Pero obviando eso ¿Porque la miraba así?

– ¡Oh, la tarjeta! verás Hitsugi-chan– no pudo decir más porque en cuanto escuchó el nombre de la peli azul, Isuke le arrebato la tarjeta y salió lo más rápido que pudo del departamento, dejando a Nio confundida.

– ¿Nio-chan?– no obtuvo respuesta– ¡Tibu-chan!

– ¡No me digas así! Y sobre la tarjeta… ehm, digamos que la perdí… ¿Hitsugi?– Nio no recibió respuesta, la otra chica había cortado la llamada. Ahora tenía curiosidad ¿Por qué sus amigas tenían tanto interés en contactar a esas chicas?

Habían pasado unas dos horas en las que Hitsugi estuvo esperando que cargara el celular de la chica peli roja, decidió que era mejor revisarlo, así que fue a buscarlo, lo abrió para darse cuenta que la batería ya estaba completamente cargada, cosa que la hizo sonreír, ahora mismo sería capaz de ver que tenía en su teléfono la chica de nombre Chitaru, "Chitaru" el nombre de la peli roja le encantaba, aunque por ahora solo sabía su nombre y no su apellido. Un pensamiento cruzó su mente haciéndola sonreír no sabía su apellido, pero Kirigaya Chitaru, sonaba bien, si se casaran podría llamarse así, comenzó a reír y desechó rápidamente la idea, le gustaba la peli roja y mucho, pero casarse no era algo que Hitsugi quisiera hacer, así que concentro su atención en el teléfono de nuevo.

Al prenderlo se dio cuenta que en la pantalla principal tenía una foto de un paisaje, Hitsugi se sintió decepcionada, pensó que quizás Chitaru era de la que le gustaba tener una foto de su novia con ella en la pantalla, cuando fuera su novia la obligaría a ponerla, sonrió y negó nuevamente, debía quitarse esas ideas.

No estaba segura que revisar primero, así que decidió ver primero su lista de contactos, chance y tendría oportunidad de saber cómo localizarla, después stalkearia sus fotos con calma, buscó y vio muchos nombres, hasta que uno en especial le llamo la atención: "Takechi Otoya", recordaba haber escuchado ese nombre de boca de su amada peli roja con el cual había llamado a la pirata peli purpura y entonces decidió darle click en el botón de llamada y trago saliva, se sentía nerviosa mientras esperaba que entrara la llamada.

Otoya se encontraba durmiendo en su habitación, era algo tarde pero había trabajado durante la noche y se encontraba cansada. Por desgracia su preciado descanso fue interrumpido por un molesto sonido. El sonido de su teléfono celular sonando. Podría ignorarlo y seguir durmiendo, pero no podía hacerlo, pocas personas la llamaban y si alguien tenía su número era para algo importante, así que de mala gana estiró el brazo y contestó sin mirar la pantalla.

– ¿Diga?– su voz aun sonaba adormilada.

– ¿Takechi-san?–
fue lo único que se le ocurrió decir, dejando confundida a la peli purpura.

– Si… ¿Quién eres?– ante esa pregunta Hitsugi se dio un golpe mental ¿Que iba a decir? "Hola tu eres una de las strippers que vino al departamento de mi amiga ¿verdad? Soy la chica que prácticamente secuestro a Chitaru quería que me ayudaras a localizarla" Claramente no podía decir eso.

Por otro lado Otoya se sorprendió al no recibir una respuesta del otro lado así que miró la pantalla para comprobar si la llamada seguía activa, pero algo la hizo reaccionar, la pantalla marcaba el nombre y número de Chitaru, pero según les había dicho la peli roja había perdido su teléfono la noche que se fue con la chica de cabello azul. El sueño desapareció cuando se dio cuenta de la situación.

– ¿Eres la loli que secuestro a Chitaru?– pregunto tratando de reprimir su risa.

Si…eso creo– Hitsugi odiaba ser llamada así, pero no podía quejarse por ahora– olvido su teléfono en mi departamento, supongo que lo necesitara puede venir a buscarlo cuando quiera.

Otoya sonrió, una idea había cruzado por su mente aún se sentía molesta de que Shiena hubiera perdonado a la peli roja con tanta facilidad.

– Eso sería un poco complicado, está ocupada con varias cosas, pero puedes venir tú a entregárselo personalmente si no tienes problema.

¡P-Por supuesto! ¿Podrías darme la dirección?– la peli azul corrió a tomar algo para anotar mientras Otoya le daba las indicaciones– muchas gracias Takechi-san.

– Jajajaja no tienes nada que agradecer, puedo apostar que a Chitaru le encantará verte de nuevo– "y a su novia" sonrió al pensar eso, al otro lado de la línea la peli azul se despidió y colgó.

Ahora tenía la dirección de la peli roja, pronto la vería y eso la hacía muy feliz, miró nuevamente el teléfono, era hora de ver que había en el. Por fin iba a poder verle rostro a la novia de Chitaru.

Comenzó a navegar en la galería del teléfono, primero vio imágenes, muchas imágenes de animales y rosas, parecía que la chica tenia obsesión por las rosas rojas, después había fotos de príncipes, probablemente por su trabajo, para después ver fotos de la chica con la bombera, otras con la pirata y otras con unas chicas peli plateadas, todas eran muy lindas, se preguntaba si alguna de ellas era su novia, pero ninguna de todas las fotos había algún indicio cariñoso, sintió decepción al ver que no tenía ninguna foto de ella y su novia, siguió mirando las imágenes esperando ver lo mismo hasta que vio una que le impactó, una donde una chica de cabellera castaña y lentes besaba en la mejilla a Chitaru, que se sonrojaba ligeramente, miró otra foto en la que ahora Chitaru era quien le daba un beso en la mejilla a la castaña y otra en la que daban un beso en los labios.

– ¡¿Por qué tenías que ser tú?!

Suspiro frustrada, conocía a esa chica, cuando iban en el colegio solía llevarse muy bien con Shiena, aun cuando la castaña siempre le decía a Hitsugi que dejara de ser tan mujeriega y estuviera con una sola chica, en realidad tenían una buena relación de amigas también con Sumireko y Kouko, ese trio de nerds no le desagradaba, pero desde que Sumireko se había comprometido con Isuke, Hitsugi había tenido una fuerte discusión con Shiena porque no estaba de acuerdo con ese matrimonio forzado, por esa razón se habían distanciado. Sabía que el compromiso era del gusto de Sumireko, más no de Isuke, al final de cuentas, ella era más amiga de Inukai que de las nerds, jamás se volvieron a hablar.

Ahora no estaba segura si ir detrás de Chitaru o no, se sentiría un poco culpable.

– Aunque… se supone que yo no estoy enterada de que ella es su novia– No sabía que la nerd tenía novia y jamás pensó que sería una mujer como Chitaru ¿Que le vería la peli roja a la castaña? No es que no fuera linda, pero sinceramente esperaba otra cosa. Al diablo con eso, probablemente estaba mal, pero Hitsugi quería ver de nuevo a la peli roja. Además no es como si se fuera a enamorar de Chitaru y se la fuese a quitar a la castaña. Tal vez saldría con ella un par de veces como siempre lo hacía, porque para Kirigaya Hitsugi el enamorarse era imperdonable.

Isuke había salido casi corriendo de la casa de Nio, no sabía que la había impulsado a tomar la tarjeta y escapar cual adolescente, pero necesitaba saber de la pelirroja, recordó que su amiga loli también había pedido la tarjeta, ¿También quería lo mismo que ella con la peli roja? Miró su celular un momento, ya era un poco tarde, pero si es que era como pensaba la pelirroja estaría ahí en el bar. Tomó un taxi y dio la dirección.

Al llegar, miro con desagrado el lugar frente a ella, era lo que ella catalogaba como un bar viejo y sucio, podría irse en ese preciso momento, pero por desgracia la tentación de entrar a buscar a la peli roja era demasiado fuerte, entró de mala gana al lugar y fue hasta la barra para pedir un trago, se sentó en un banquillo y buscó con la mirada a la peli roja pero no la encontró por ningún lado. Ahora se sentía molesta, tendría que preguntar por la chica por mucho que su orgullo le dijera que no lo hiciera, no había ido hasta ese lugar para nada.

Una chica de cabello plateado se acercó a limpiar la barra, manteniéndose un poco alejada de Isuke.

– ¡Hey tú! Hay una chica alta, con cabello rojo y cara de idiota que trabaja aquí– recordaba perfectamente su nombre pero no iba a decirlo, sería darle mucha importancia– ¿Dónde está?

La peli plateada no respondió, solo balbuceaba cosas inaudibles y evitaba mirar a Isuke, cosa que hizo que la peli rosa se molestara aún más.

– Que pocos modales, tienen por aquí, al menos ten la decencia de mirar a las personas cuando te hablan– estiró su mano para tomar el hombro de la chica y hacer que la mirara pero una mano la tomó por la muñeca, volteó para encarar a la persona que la había tomado, encontrándose con una chica idéntica a la otra.

– No la toques–dijo clavando su mirada en la de la peli rosa– Y no vengas a decir cosas sobre modales cuando no sabes cómo demostrarlos tu misma.

– ¿Acaso tu sabes cómo? Lo dudo mucho– la voz de Isuke era desafiante y llena de arrogancia no se dejaría intimidar por esa chica.

– Por supuesto, buenas noches mi nombre es Banba Shin'ya te agradecería que no vuelvas a hablarle así a mi hermana– a pesar de su voz sonaba tranquila tenía un ligero toque de sarcasmo y ejercía más fuerza en su agarre– La chica que estás buscando no se encuentra aquí, ahora fuera.

Isuke estaba por reclamar, pero no le dio tiempo de hacerlo porque Shin'ya la inmovilizo y la sacó del lugar. La peli rosa estaba que ardía en furia ¡¿Quién se creía esa chica para tratar a la gran Inukai Isuke así?! ¡Eso no se iba a quedar así! Definitivamente no.

Estaba por acercarse a la puerta pero dos hombres aparecieron frente a ella, Isuke hizo una mueca de asco, apestaban a alcohol y a cigarrillos. Y a juzgar por la expresión lasciva en sus rostros sabía lo que estaban pensando, sabia como defenderse, estaba por darles un golpe hasta que una voz la interrumpió.

– ¿Isuke?– la peli rosa volteó para ver a Haruki con un pocky en la boca caminando hacia ella.

– Haruki-chan–dijo uno de los tipos que se habían acercado a Isuke– ¿Nueva chica? Déjanos ser los primeros en contratarla.

– ¿No es demasiado para ustedes?– Haruki sonaba molesta, tampoco le agradaban las personas como ellos.

– Si, Isuke es demasiado para ustedes– dijo la peli rosa mirándose las uñas, caminó hacia Haruki para enredar sus brazos alrededor del cuello de la peli roja– además ya encontré lo que buscaba.

– ¡Oh vamos! Es solo un momento – dijo uno de los hombres sujetando el brazo de Isuke, para luego sentirse empujado con una fuerza brutal y observar la mirada de molestia de Haruki.

– La señorita dijo que no... – dijo la peli roja mientras rodeaba la cintura de Isuke mirándola a los ojos– ella y yo tenemos asuntos que atender– ambos hombres se vieron confundidos, no querían tener problemas con Haruki, la conocían y sabían que a pesar de ser mujer, Haruki tenía la fuerza de dos hombres juntos, sabían que si se metían en problemas con ella saldrían perdiendo, así que resignados y gruñendo dieron media vuelta y se fueron.

Ambas chicas miraron como los hombres se retiraban de la escena, Haruki aun podía sentir el ligero temblor del cuerpo de Isuke, tal vez se había asustado un poco, sonrió, mientras apretaba suavemente el cuerpo de la peli rosa que aun miraba en dirección de donde se habían ido los tipos esos.

Era ya bastante noche, por lo tanto el clima era más frio y es que en sus prisas Isuke no se había puesto algo más abrigador, pero a pesar de todo se sentía cálido el ambiente, pero ¿Porque? la vista de la peli rosa regresó a la chica que tenía abrazando, Isuke se quedó en shock un momento, ¿Por qué estaba abrazando a esa idiota? Ahora recordaba, al sentir cierto temor de encontrarse en una calle desierta frente a dos tipos que la miraban de una manera nada caballerosa, al ver como la stripper había llegado de improviso, su primer idea había sido abrazar a la chica, para dar a entender que estaba con ella.

Ahora esa idiota la veía con una sonrisa, sintió el rubor subir a sus mejillas y se soltó del abrazo que tenían de un empujón.

– ¡¿P-porque me abrazas idiota?!– dijo y sintió como una ráfaga de frio cubrió su cuerpo y la hizo estremecer al perder la calidez de los brazos de Haruki.

– Bueno Isuke-sama tú me abrazaste primero– respondió soltando una risita y el ver como Inukai evitaba su mirada la hizo sonreír más–Pero a todo esto ¿Para qué me buscabas?

– ¿Qué te hace pensar que te estaba buscando a ti? No te sientas tan importante, dije eso para que esos idiotas se largaran de aquí.

– Ohh y yo que pensaba que Isuke-sama me había extrañado y venía a contratarme de nuevo– dijo giñando un ojo y sonriendo, la peli rosa se sonrojo ¡¿Cómo demonios sabia eso?! Escucho la risa de Haruki, esa tonta solo se estaba burlando de ella.

– La idiota de Nio no les pagó, vine a hacerlo– Isuke sacó un sobre con dinero y se lo entregó a Haruki, la cual lo abrió y luego de ver la cantidad volteó a mirar a Isuke sorprendida.

– Esto es más de lo que debían pagar, te regresare lo que sobra.

– Isuke no lo quiere, tómalo como intereses por el retraso– Haruki sonrió y abrazo fuertemente a la peli rosa haciéndola sonrojar ligeramente– ¡¿I-Idiota que crees que haces?!

– Lo siento pero no tienes idea de lo mucho que me ayuda esto, gracias, gracias.

–Sí, si ahora suéltame Isuke quiere irse de este basurero– dijo empujando a la peli roja.

– Espera, es tarde y es peligroso yo te llevare y no aceptare un no por respuesta– Haruki tomó la mano de la peli rosa y la arrastro nuevamente dentro del bar, la llevo hasta la caja pero no había nadie ahí, fue hasta la barra y le entregó el dinero a una chica de cabello azul. No soltó la mano de la peli rosa en ningún momento.

Subieron al primer taxi que encontraron, la peli rosa tenía la mirada a la ventanilla, aun preguntándose ¿Qué demonios estaba haciendo? Pero lo hecho estaba hecho, ahora iba a su departamento junto con la stripper peli roja que había pasado con ella la mejor y más fogosa noche de su vida.

Volteo a ver a Haruki, iba con los ojos cerrados y los brazos cruzados detrás de la cabeza, sonreía feliz.

Felicidad.

Ese concepto era ajeno a ella. Nunca había sabido a ciencia cierta lo que era, la vida para ella era monótona, mecánica, siempre aburrida, pero quizás en este momento podía cambiar. Claro, serle infiel a su prometida de casi toda la vida, era emocionante. Además aunque no lo quisiera admitir su piel vibraba y su corazón se aceleraba al pensar que podría pasar una noche más con la chica de la cabellera roja.

Después de unos minutos llegaron al departamento de Isuke, la pelirroja la siguió sin preguntar nada, tenía curiosidad a donde llegaría todo esto, aunque si pudiera ser, le encantaría pasar una noche más con la escultural chica que tenía enfrente. Se quedó parada ahí mientras veía como Inukai se sentaba, no sabía que decir, ya había cumplido con su objetivo: traer a la peli rosa a casa.

– ¿Qué esperas? Ya tuviste el honor de traer a Isuke a casa, ahora puedes irte– dijo mientras cruzaba los brazos y miraba hacia otro lado.

Haruki soltó una risita y se sentó con rudeza en el sillón junto a Isuke.

– ¡Idiota! ¿Qué haces? Isuke te dijo que te fueras.

– Isuke-sama, aun siento que no es justo que pagaras de más, por lo qué... ¿Te gustaría una sesión privada? – dijo sonriendo, mientras en un movimiento había hecho quedar a Isuke debajo de ella en el sillón mientras la miraba a los ojos.

– N-no ¿Por qué lo querría? Ahora aléjate de mí idiota– a pesar de decir eso Isuke no se movió ni trato de alejar a Haruki.

– Dices eso, pero tus reacciones dicen otra cosa– Haruki comenzó a besar el cuello de Ia peli rosa, provocando que su cuerpo se estremeciera– Ves, solo déjate llevar Isuke-sama.

Isuke estaba a punto de replicar pero Haruki no le dio tiempo de hacerlo porque la beso, ya no tenía caso seguirse resistiendo así que correspondió al beso y comenzó a acariciar el cuerpo de la peli roja, siguieron así por varios minutos, los besos y las caricias iban aumentando, hasta que escucharon la puerta del departamento abrirse.

– Isuke ¿Estás en casa?– dijo una voz desde la puerta una voz que la peli rosa conocía perfectamente bien, la voz de Sumireko.

–Mierda.


kali9105: Creo que aquí habrá una muerte y no será mi culpa :v okno, espero que les guste este cap, que es más largo que los demás~

Inucchi: Las cosas ya se pondrán interesantes ¿Nos matarán a mi Haruki? ¿Porque le decimos Tiburoncin a Nio? ¿Porque estoy haciendo preguntas? ¿Porque las están leyendo como comercial de tv?

kali9105: JAJAJA te afecto el cap segunda novia xD Oh, Tibu-chan es un desmadre xDDD Que creen que suceda el próximo cap? Espero que Haruki no muera y nos quedemos sin prota :v Les agradecemos sus reviews, son tan entretenidos :3

Inucchi: No me afecto...bueno solo un poco, tengo sueño y digo cosas tontas. A propósito no se nos ocurre ningún nombre decente para el bar en el que trabajan las chicas así que si nos dan sugerencias en los reviews seria muy bueno :3 Nos vemos en el próximo cap, ya saben que si quieren dejar ladrillazos o tomatazos avientenselos a Kali :v

kali9105: Cierto, dejen el nombre que les gustaria para el bar xD Muchas gracias por leernos, cada rw nos motiva para ponernos más crack cada día xD Esperamos que les guste este cap, por otro lado porque yo recibo todo? T-T En fin, nos vemos en el prox cap! :D

Que el fandom de Akuma no Riddle en español siga creciendo!