Inucchi: Hola! No, no estabamos muertas, solo andamos de fiesta... digo am am am, antes de que nos quieran asesinar, quiero decirles que la causa de la tardanza es enteramente mi culpa, he tenido un am... impedimento personal que me impide escribir como yo quiero. No culpen a Kali uwu es mi culpa.
Kali: Ya di la verdad Inucchi 7u7, la verdad es que nos fuimos a vivir juntas, ah no es cierto! :v (Si la novia de Inucchi lee esto no me golpees plz) Bueno, esperemos que no nos maten por la tardanza tan grande, esperamos que les guste el cap, sin más los dejemos con el~
Disclaimer: Akuma no Riddle le pertenece a Yun Kouga, si fuera nuestro veriamos a Haruki en traje mas seguido 7u7
Haruki no sabia que responder, Chitaru se tensó ante la pregunta, Isuke volteó a ver a Haruki también exigiendo una respuesta ¿Cómo era que la nerd y esa idiota se conocían? Kouko no sabía que estaba pasando pero si podía sentir el ambiente bastante tenso, más le sorprendía la postura de Inukai ¿porque estaba tan nerviosa? Shiena aun sostenía su mirada en Haruki, la cual no sabía que contestar, tenía que pensar rápidamente o iba a morir y quien iba a mantener a sus hermanos o pagar lo que debían.
– ¡Sagae-san! ¿Porque no me habías dicho que conocías a Shiena?– dijo mirando a Haruki, la cual aún no salía de su sorpresa, para después voltear a ver a Shiena– Sagae-san es la guardaespaldas de Isuke, gracias a ella evitaron que asaltaran y lastimaran a Isuke– dijo mientras pasaba una mano tras la espalda de Isuke para abrazarla y acercarla a ella.
– ¿Enserio?– pregunto Shiena desconfiada, algo no cuadraba en esa situación pero ya se encargaría de pedirle explicaciones a Haruki mas tarde.
– S-si, a mí también me sorprende que ustedes dos se conozcan.
– Bueno Sagae-san, ahora que sabemos que eres amiga de Shiena, no es necesario que estés aquí por trabajo, toma asiento y disfruta la velada– dijo Sumireko, Haruki simplemente asintió nerviosa y se sentó a un lado de Kouko.
– Muchas gracias Hanabusa-san – la pelirroja sentía la miraba de Isuke, puesto que la tenía enfrente, sabía que estaba enfadada y no sabía porque, pero trataba de obviarla un poco aunque su nerviosismo no hacía más que aumentar ¿En qué diablos se había metido?
– No tienes nada que agradecer ¿Ahora que ya estamos todos podemos ordenar no? – Dijo Sumireko mirando a las demás –Oh cierto, Kouko creo que no te has presentado con Namatame-san.
– Ya era hora, creí que me iban a seguir ignorando, mi nombre es Kaminaga Kouko, es un placer Namatame-san, Sagae-san.
– Igualmente– dijo Chitaru con una sonrisa amable.
– No era mi intención ignorarte, solo fue la tensión del momento– dijo Haruki sonriéndole, Isuke se molestó ante eso, sabía perfectamente la razón, pero se empeñaba en negarlo, no era que estuviera celosa, claro que no, esa idiota podía sonreírle a quien fuera a Isuke no le importaba en lo más mínimo.
– Haruki-san es muy agradable, Shiena ¿Porque no, nos la presentaste antes?– dijo mientras sonreía, Haruki le sonreía de nuevo, Shiena no sabía que decir, para su fortuna alguien la interrumpió.
– ¿Pasa algo Isuke? – dijo Sumireko al ver la cara de tensión y de molestia de su prometida, Inukai se maldijo así misma, tenía que calmarse, si no Sumireko pronto se daría cuenta de que le molestaba la interacción de Kouko con su guardaespaldas, pero aun así tenía que desquitar su frustración con alguien, negó con la cabeza y volteo a ver a Kouko
– Ara~ ¿Kouko aún no consigues novia? ¿Tan desesperada estás que quieres ligar con mi guardaespaldas? – dijo con una sonrisa, las demás estallaron en risas y Kouko solo se sonrojó.
– Mi prometida tiene razón, vamos Kouko que no se note lo forever alone que eres – dijo Sumireko tratando de calmar su risa.
– Bueno en un grupo siempre tiene que haber uno– acompletó Isuke, que raramente participaba en la plática, pero en este momento era su única forma de desquitar ese sentimiento que le embargaba, todas rieron de nuevo, excepto Kouko.
– En casa tenemos una ¿no es así Shiena? – dijo Haruki riendo, a lo cual Chitaru rio por un momento sabiendo que se referían a Otoya, mientras Shiena fingía reír también.
– ¿En casa? ¿Acaso ustedes viven juntas?– pregunto Sumireko confundida, tanto Shiena como Haruki y Chitaru se miraron nerviosas, ambas peli rojas sabían que sería problemático si se enteraban que Shiena trabajaba con ellas en un bar.
– ¿Dije casa? Quise decir trabajo, lo siento– dijo Haruki rascándose nerviosamente la nuca, ni Sumireko ni Isuke quedaron satisfechas por la respuesta, pero no pudieron indagar más porque llego un camarero a tomarles la orden. Por suerte para ellas ese tema quedo olvidado.
– Hablando enserio, Kouko ¿Aun no consigues novia o novio? A decir verdad no sabemos tus preferencias, desde que te conocemos estas soltera.
– Yo no veo el problema–dijo Haruki llamando la atención de las demás– Creo que es mejor que este sola antes de estar con alguna persona a la que no ame lo suficiente.
Esas simples palabras fueron suficientes para hacer reflexionar a todas, Isuke estaba por casarse con Sumireko, pero no tenía grandes sentimientos hacia ella en cambio sentía una atracción bastante fuerte hacia Haruki, por otro lado Sumireko sabía que la peli rosa no sentía lo mismo que ella. Shiena estaba en una relación con Chitaru, pero pese a que quisiera ocultarlo sabía que amaba a Otoya y por mucho que deseara amar con la misma intensidad a Chitaru no podía hacerlo, en cambio la peli roja desde que había conocido a Hitsugi la chica había puesto su mundo de cabeza y últimamente notaba a Shiena un tanto distante.
– Gracias Sagae-san al menos tú lo entiendes– dijo Kouko trayendo a todas de vuelta a la realidad.
– No tienes que agradecer nada Kaminaga-san– dijo Haruki sonriendo, Kouko le correspondió la sonrisa.
– Eres amiga de Shiena, entonces llámame Kouko – Shiena y Sumireko se miraron, no sabían que su amiga podía ser tan confiada con alguien que recién conocía, al parecer Haruki le había gustado.
– En ese caso llámame Haruki, no me gustan los honoríficos – dijo mientras tocaba la mano de Kouko que estaba sobre la mesa pero de repente escucharon un ruido muy fuerte, Isuke se había parado intempestivamente.
– Isuke cariño ¿Qué te pasa? – dijo Sumireko con sorpresa mientras miraba a Isuke y tomaba su mano, la cual no se había dado cuenta de su reacción hasta que vio a todos mirándola.
– Tengo que ir al tocador, regreso en un momento – dijo mientras se soltaba de la mano de Sumireko y partía hacia el baño no sin antes darle una mirada rabiosa a Haruki, que la pelirroja no supo cómo interpretar, tenía que saber que había sido aquella miraba, vio que Sumireko se levantaba dispuesta a seguir a su prometida, por lo que se levantó rápidamente y le atajo el paso.
– Tranquila Hanabusa-san, iré yo después de todo es mi trabajo–dijo y Sumireko asintió y volvió a sentarse.
– También necesito ir al tocador, disculpen–dijo Chitaru levantándose, para su suerte al parecer Haruki había entendido su plan y estaba esperándola varios metros más adelante–Haruki, creo que tenemos un problema.
– Un problema muy grande al parecer, solo roguemos que Isuke-sama no diga nada.
– ¿Isuke-sama?
– Eh… insiste con que la llame así, es complicado–Haruki obviamente estaba omitiendo que le había pedido llamarla así la noche que pasaron juntas. Ambas entraron en los sanitarios y se encontraron con una Isuke molesta, recargada en la pared– ¿Todo bien Isuke-sama?
Haruki se arrepintió de haber hecho esa pregunta al ver la mirada rabiosa que le mando la peli rosa.
– ¿Qué quieren?
– Hablar contigo Inukai-san.
– No tengo nada que hablar contigo Príncipe-san– dijo con ironía Isuke y camino con dirección a la salida del baño, pero sintió una mano tomando la suya, volteo y vio que era Haruki, la cual tenía una mirada suplicante que hizo que se sonrojara y regresara unos pasos, retirando con violencia su mano de la de Haruki– Esta bien, que sea rápido.
Entonces Haruki y Chitaru se miraron por un momento, no sabían que decir, Haruki creyó que era prudente que hablara ella primero.
– Tenemos que encontrar una solución a esto, tu prometida no debe saber que nosotras somos stripper dijo mirando a ambas chicas.
– ¿Como sabemos que la nerd no hablará? – dijo Isuke mientras se miraba las uñas, el ceño de Chitaru se contrajo, a pesar de que no amara a Shiena, aún era su novia, no le gustaba que le llamaran así.
– Shiena no dirá nada, ella también podría salir afectada si se sabe esto y no quiero que eso pase– dijo Chitaru seriamente captando la atención de Isuke.
– Oh ¿Ahora te preocupa la nerd de tu novia? qué extraño, el día de la fiestecita montada por Nio tú estabas muy entretenida con la enana de Hitsugi – dijo con una sonrisa venenosa, a lo que Chitaru se sonrojo y frunció el ceño aún más, no sabía que más decir.
– No es el momento para pelear–dijo Haruki poniendo su mano sobre uno de los hombros de Chitaru– Por favor Isuke-sama, no digas nada.
Isuke miro los ojos de Haruki, arrepintiéndose al instante de haberlo hecho, la mirada suplicante de esa idiota peli roja era suficiente para convencerla de cualquier cosa, no podía negarse.
– Isuke no dirá nada, pero no porque ustedes me lo piden, yo saldría afectada y no pienso ensuciarme por ustedes– si Haruki la había convencido, pero tampoco iba a aceptarlo de buena manera.
– ¡Gracias Isuke-sama!– Haruki le dio un abrazo a la peli rosa haciéndola sonrojar y ganándose un golpe en la cabeza junto con un empujón.
– I-idiota ¡¿Quién te crees para tocar a Isuke?!– gritó sonrojada y salió de ahí lo más rápido que pudo, una vez que se fue tanto Haruki como Chitaru comenzaron a reír.
– ¿Es un poco agresiva no?– dijo Chitaru sonriendo.
– Sí, pero podríamos decir que es parte de su encanto.
– Hablando de eso… ¿Hay algo entre ustedes dos? Digo, pasaron la noche juntas y ahora trabajas para ella, es un tanto extraño.
– Si bueno… respecto a eso…creo que es mejor que te lo explique luego, ahora tengo que cumplir con mi trabajo.
Chitaru asintió y salieron rápidamente del baño. Cuando llegaron Isuke ya estaba sentada y Hanabusa la tenía tomada de la cintura, mientras la acercaba más a ella y reía y la peli rosa sonreía, Haruki sintió una punzada de dolor al ver eso, una Isuke felizmente riendo con su prometida, sintiendo la mirada de alguien Inukai levanto la vista, por unos segundos vio a una Haruki que la miraba intensamente.
Sintiéndose un poco incomoda con la mirada de Sagae, Isuke apartó la miraba y trato de deshacerse del abrazo donde la tenía Sumireko, afortunadamente no fue necesario ya que la comida había llegado y entonces la heredera la soltó. Por fortuna la cena siguió sin ninguna situación incomoda, salvo por la mirada que Shiena le dirigía a Haruki, mirada que trataba de evadir a toda costa hablado con Kouko.
– Parece que alguien dejara de ser forever alone–dijo Isuke con voz burlona aunque en realidad estaba muy molesta. Las demás, salvo Haruki rieron y Kouko miro molesta a la peli rosa.
– ¿Acaso estas celosa Inukai?–pregunto Kouko tratando de molestar a Isuke.
– Sagae-san, deberías acompañarla hasta su casa–dijo Sumireko mirando con una sonrisa a Kouko.
– No me molestaría hacerlo, pero mi trabajo es llevarlas a ustedes Hanabusa-san.
– Nosotras no te necesitamos, vete–dijo Isuke apretando un tenedor hasta el punto de casi doblarlo–Ya terminamos de comer y la forever alone no suele salir mucho, de seguro se le está pasando su hora de dormir.
Todas menos Kouko rieron, Sumireko miró su reloj dándose cuenta que era un poco tarde y al día siguiente tendría universidad y tenía que pasar a la empresa para arreglar algunas cosas.
– Bueno chicas fue un placer verlas y conocerte a ti Namatame-san, por fin le puedo poner rostro a la novia de Shiena, al menos sabemos que no es una psicópata– dijo sonriendo, Chitaru rio nerviosamente y Shiena fingió reír, una vez más algo dentro de ella no se sentía bien con esas palabras, algo dentro de ella sabía que le hubiera gustado presentar a una psicópata como su novia, a Otoya.
– También fue un placer conocerlas Hanabusa-san, Kaminaga-san, espero que podamos vernos pronto nuevamente.
– Ara, pero parece que la más feliz aquí es Kouko–dijo Sumireko al ver que Kouko seguía hablando con Haruki, la cual estaba sonriéndole animadamente a la peli negra.
– Bueno, Haruki es una buena persona si es que llegan a salir sé que Kouko estaría bien con ella–dijo Shiena un poco seria, aún tenía que hablar con ella acerca de cómo había conocido a Isuke.
– Dejen de decir tonterías, van a asustar a Haruki-san, aunque no he de negar que me gusta su compañía– dijo sonriéndole, Haruki sonrió y de repente comenzó a buscar algo en su saco, del cual sacó una tarjeta y se la dio a Kouko, Isuke miró la tarjeta, era como la tarjeta que le había quitado a Nio, Isuke sintió fuego arder en su interior, pero no como el que sentía por su guardaespaldas, sino de ira pura, ¿Cómo se atrevía esa idiota a darle una tarjeta a Kouko? ¿Es que a ella también le había atraído? ¿Quería que la contratará para un servicio y después acostarse con ella?
Isuke se levantó furibunda de la mesa, tenía ganas de arrebatarle la tarjeta a Kouko, no quería que nadie más tuviera esa tarjeta, no quería que nadie más solicitará los "servicios" de Haruki y menos los más privados, entonces se dio cuenta de lo que estaba sintiendo y que estaba a punto de hacer, así que dio la vuelta y antes de encaminarse a la salida le soltó a su prometida.
– Sumireko, te espero en el auto– dijo para después caminar a paso rápido hacia la puerta del restaurant, mientras salía sus pensamientos eran confusos ¿Porque le molestaba tanto que Haruki hablara con Kouko? ¿Qué era eso que quemaba su estómago con fiereza? ¿Porque solo con Haruki lo sentía? Tal vez lo sabía pero no lo quería aceptar.
– Ehm bueno, entonces nosotras también nos retiramos – dijo Chitaru algo aliviada al ver como Isuke partía y al fin la velada acababa, aun no le terminaba de convencer mentir para evitar problemas, además que Sumireko se veía buena persona, se preguntaba si es que era lo que pensaba en verdad Haruki.
– Espero que nos volvamos a ver– dijo Sumireko mientras las veía, Chitaru le había caído bien, se veía muy buena persona y se dio cuenta que era una novia atenta con Shiena, al parecer su amiga había encontrado a alguien buena para ella, estaba feliz, la cena había resultado muy bien, aunque se preguntaba que había pasado con Isuke, por momentos la sintió incomoda, se había comportado extraña, nunca participaba en las pláticas cuando sus amigas estaban de por medio, pero lo importante es que la había acompañado, ahora lo único que importaba era que quería pasar un rato más con su prometida– Kouko ¿Quieres que te llevemos?
– Si no te resulta mucha molestia, sí. Gracias.
– Ya era hora– dijo Isuke cuando vio a su prometida llegando al auto junto con Haruki, al ver a Kouko frunció el ceño– ¿No se te ocurrió un peor lugar para estacionar el auto?
– Lo siento Isuke-sama, no encontré ningún otro lugar– Haruki se subió al asiento del conductor, Isuke estaba prácticamente recostada en la parte de atrás, pero al ver que la pelinegra planeaba subir al asiento del copiloto se levantó y ocupo ese lugar dejando extrañadas a las demás. Así que Sumireko y Kouko terminaron sentándose juntas en la parte de atrás.
El viaje transcurrió casi todo el tiempo en silencio, el ambiente se sentía bastante tenso. Haruki agradeció internamente ser ella quien conducía, aun recordaba la última vez que Isuke condujo y estaba molesta, su estómago se revolvía con tan solo recordarlo. Luego de un rato dejaron a Kouko en su casa.
– Gracias por traerme, fue un placer conocerte Haruki-san.
– Igualmente–dijo Haruki con una sonrisa y se escuchó un ruido, como si fuera un golpe sobre metal, tanto Sumireko como Kouko buscaron el origen del ruido, pero se rindieron casi de inmediato al no ver nada alrededor. Haruki miro de reojo notando que Isuke había golpeado discretamente la puerta del auto.
– Nos vemos después Sumireko, Inukai–Kouko se dio media vuelta y se alejó de ahí, Haruki arranco el auto de nuevo, conducía un poco rápido, porque la tensión parecía aumentar cada segundo, al llegar al departamento ambas bajaron del auto y subieron al departamento de la peli rosa, pero antes de entrar esta les cerró la puerta en la cara.
– Hanabusa-san ¿Isuke-sama siempre es tan malhumorada en las reuniones?– pregunto Haruki mirando a Sumireko, la cual no sabía responder. Isuke no tenía el mejor carácter del mundo pero su comportamiento de ese día había sido exagerado.
– Ehh… si, no le agrada mucho salir con otras personas. Puedes retirarte Sagae-san.
– Gracias Hanabusa-san, nos vemos luego – dijo mientras se despedía con una mano, Sumireko levantó la mano, para después quedarse mirando la puerta, ¿Qué debería hacer? ¿Tocar hasta que Isuke abriera la puerta o irse? Ya que su llave se había quedado dentro, la primera opción le sonaba tentadora, pero sabría que Isuke podría molestarse más, aunque le parecía un poco difícil, Isuke estaba muy irritada, no sabía porque. Sobre todo en los momentos de que Kouko se encontraba con ellas. Tal vez lo mejor era irse, ya mañana la visitaría y le preguntaría que era lo que le había sucedido, era una lástima, tenía tanto tiempo que no pasaban un rato a solas, solo ella y su prometida.
Bajo al estacionamiento para buscar su carro, la noche se veía tranquila, después del buen momento que había tenido en compañía de sus amigas, ahora no tenía ganas de regresar a casa, tenía ganas de ir a tomar algo, sin embargo no podía llamar a alguna de sus amigas, solo le quedaba ir sola, así que subió a su coche para ir a buscar el bar más cercano.
Haruki caminaba rápidamente, ahora que lo de la cena había acabado temprano, no iría al bar hasta más tarde, tenía ganas de visitar a su familia, ya que a pesar de que llevaba dinero para ellos no vivía ahí, su madre no sabía a qué se dedicaba, ahora podía decirle a medias a que se dedicaba.
Aparte de ser stripper ahora era una guardaespaldas de una chica guapísima pero con un carácter...difícil. Se preguntaba porque Isuke se había comportado así, la mayor parte del tiempo que pasaban a solas la peli rosa era tranquila aunque distante, Haruki recordó lo del probador y se sonrojó, bueno, no todo el tiempo era distante. Su sonrojo aumento y una sonrisa se dibujó en su rostro a veces era muy, muy… amigable con ella, sacudió la cabeza, se suponía que debía dejar de pensar en esas cosas.
Tardó muy poco para llegar a su casa, buscó las llaves en las bolsas del traje y abrió para ver todo oscuro, era normal puesto que sus hermanos estarían durmiendo para asistir a la escuela, tal vez debió pensar un poco antes de ir a esas horas. Pensó que sería mejor irse, cuando de repente sintió una mano tocando su hombro, volteo para ver a su madre que le sonreía dulcemente.
– Es raro verte por aquí, trabajas demasiado ya te lo he dicho–dijo avanzando a la cocina seguida de Haruki.
– Lo sé, con mi nuevo trabajo podre pasar más tiempo aquí. Por cierto, toma–dijo entregándole un sobre con dinero a su madre, la cual se sorprendió al ver la cantidad, para después mirar a su hija un poco desconfiada, sabía que Haruki era una buena persona y que no haría nada malo. Después de todo fue Haruki quien cubría los gastos de la casa y de sus hermanos cuando ella tuvo que ser hospitalizada, aun ahora lo seguía haciendo, definitivamente estaba orgullosa de su hija pero no podía evitar preocuparse.
– Esto es inusualmente demasiado… Haruki ¿Cuál es ese nuevo trabajo tuyo?
– Tranquila no es como si fuera una asesina o algo así. Me contrataron como guardaespaldas de una chica– su madre la miro extrañada al escuchar eso– Lo sé, lo sé, es extraño pero la ayude en la calle cuando unos tipos tenían malas intenciones hacia ella y después fui contratara para protegerla. Puedo con eso no tienes por qué preocuparte.
– Bien, solo ten mucho cuidado ¿Te quedaras?
– Sí, supongo que estarán usando mi cuarto, así que me quedare en un sofá, buenas noches–dijo abrazando a su madre y yendo al sofá a recostarse y en poco tiempo se quedó dormida.
A la mañana siguiente comenzó a escuchar gritos, se despertó rápidamente asustada, pero pronto recordó que estaba en su casa, no era lo mismo despertar en el bar, donde dormía sola, de repente sintió un golpe en el estómago que le saco el aire, para darse cuenta que uno de sus hermanos menores, mas específicamente uno de los gemelos le había saltado encima.
– ¡Haruki-neechan! ¡Haruki-neechan! ¡Despierta! ¡Queremos jugar un rato contigo!
– ¡¿Haruki-neechan está aquí?!–escucho la voz de una de sus hermanas y en un segundo todos se encontraban sobre ella, definitivamente no era lo mismo despertar en el bar a despertar en su casa y el día tampoco sería igual, así que se aseguraría de aprovechar ese tiempo con su familia.
Kali: Como verán esta vez no hubo muchas cosas cómicas, sino pura tensión~y celos de Isuke-sama, por un momento pensé que apuñalaría con el tenedor a Kouko xD
Inucchi: tambien fue un poco corto, pero esperamos les gustara. El próximo sera mejor, mas crack mas largo y en menos tiempo XD
Kali: Queremos pedirles una disculpa por nuestra tardanza excesiva, por eso subimos este cap corto, así que sigannos apoyando y soportando, esperamos no tardar tanto la próxima vez. Cualquier cosa, duda, sugerencia, lo que ustedes gusten pueden dejarlo en los comentarios :3
Inucchi: De verdad, juramos que no volverá a pasar. Cualquier queja mandensela por MP a Kali :v Es todo de nuestra parte, nos leemos pronto.
Kali: Y si ocurre, entonces pueden ir a reclamarle a Inucchi :v okño, no tengo más que decir por el momento, nos vemos el próximo mes :v digo, el proximo cap!
Que el fandom de AnR en español siga creciendo!
