Ryu estaba sentado sobre una rama de un gran arbol, había pasado ya un año y medio desde que inició su camino ninja. Estaba sorprendido, había hecho grandes amistades, Kiba que era su mejor amigo y rival. Shikamaru con él que había comenzado a hablar hace apenas pocas semanas, se había convertido en un chico digno de su confianza y amistad. Incluso comenzó a hablar con la tímida Hinata, ella tenía muy baja autoestima algo que a Ryu le molestaba, pero era amigable con él y simplemente lo dejó pasar.

No todo era color de rosa. Su padre y general todo el clan habían actuado muy extraño estos últimos meses, era muy extraño, incluso su hermano que siempre era agradable con él y Sasuke había cambiado a una actitud más fría. Él preguntó continuamente a Mikoto sobre la situación, pero ella se quedaba callada y le otorgaba una mirada maternal, él odiaba que le ocultasen cosas, pero era comprensible, después de todo solo era un niño de nueve años.

- Iruka-sensei iniciará la clase pronto Ryu. - dijo un pelinegro en el suelo con cara de fastidio. - que problemático.

Ryu le otorgó una mirada agradable después de ese comentario, Shikamaru Siempre lo decía cuando estaba fastidiado.

- vamos, ¿Shikamaru no quieres vivir un poco? - preguntó con una gran sonrisa a su amigo. - después de todo, solo duermes en clase.

Ryu también era perezoso para gusto de los demás, pero nada en comparación de Shikamaru, él exageraba.

Shikamaru bajó las cejas en señal de molestia. - ¡solo baja de ahí! - alzó la voz con enfadado

En un abrir y cerrar de ojos el Uchiha ya estaba en el suelo. - bien, vamos. - dijo para que su amigo no le molestase mas.

Shikamaru soltó un pequeño bufido y levantó sus ojos al cielo para observar las nuebes. Solo quería tener una gran siesta para siempre o convertirse en una gran nube sin responsabilidades ni preocupaciónes.

«eso sería genial.» pensó el chico.

- deja de soñar despierto Shikamaru. - dijo poniéndose frente al Nara con una sonrisa pervertida. - en que perversidad estás pensando pequeño sucio.

Ante las palabras absurdas y sin sentido de su amigo, Shikamaru se fastidió. - ¡no soy tu!, ¡maldito pervertido! - levantó su brazo y sin pensarlo le dio un gran golpe en la cabeza.

- ¡qué te pasa Shikamaru! - gritó el Uchiha sobándose la cabeza. - ¡solo estaba bromeando!

«que fastidio.» pensó el Nara iniciando su camino a la academia mientras Ryu seguía quejándose.

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Era temprano, pero en los cuarteles subterráneos de Raíz la presencia de luz era casi nula, el silencio desolador que solo era roto por la caída de pequeñas gotas de agua al impactar en el suelo, contribuía a convertir el lugar en un ambiente tétrico y oscuro.

Itachi había sido llamado por uno de los más crueles y ocultos pilares de la aldea de la hoja. Danzō era para los pocos que conocían la existencia de su organización secreta como el hokage de las sombras.

— el golpe es inminente. — dijo sin expresión alguna el heredero Uchiha. — mis datos lo aseguran.

Las reuniones del consejo Uchiha eran cada vez mas malas, los ancianos del clan dudaban de un acuerdo con la aldea y exigían sangre, el golpe tendría lugar en pocos meses y era inevitable si no se hacía algo dentro de poco.

— bien, hay que proseguir con el plan B — dijo el hombre por el cual Itachi estaba arrodillado. — tú sabes cual es tu deber.

Itachi trataba de mantener con fuerza su imagen de un shinobi sin sentimientos ni emociones, pero por dentro todo su ser se demoronaba lentamente. Al parecer era verdad lo que el segundo hokage pensaba, el clan Uchiha estaba maldito por su ambición y ansías de poder, la arrogancia y egoísmo de su clan estaban por desencadenar eventos que costarían la vida a muchas personas y la destrucción de la aldea, él no podía permitirlo.

— si, Danzō-sama. — susurró tratando de ocultar sus emociones. — ¿hokage-sama esta al tanto del plan?

— no te preocupes Itachi. — dijo en un tono serio. — yo me encargaré de que Hiruzen entré en razón.

Itachi asintió pero el hombre no le quitó la mirada de encima.

— tomaste la decisión correcta Itachi. — Danzō seguía mirándole mientras hablaba. — así tus dos hermanos tendrán una vida Pacífica y tranquila.

Itachi solo asintió con la mirada en el suelo, estaba a punto de realizar un acto deplorable y horrendo, estaba por acabar con la vida de personas que habían convivido día a día con él, de personas que le habían entregado su amor y confianza incondicionalmente.

«lo siento» la mente de Itachi estaba en constante batalla emocional por sus futuras decisiónes.

La voz del hombre volvió a escucharse en sus oídos.

— puedes retirarte Itachi. — Danzō cerró los ojos en señal de meditación.

Itachi dio una última reverencia desapareció dejando una nube de humo detrás.

— proteger la aldea es mi deber. — susurró. — incluso si debo enfrentarme a ti, Hiruzen.

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Mikoto estaba sentada en una pequeña silla de madera de roble, sus pensamientos estaban divididos y sus preocupaciones en aumento.

Ella pensó en sus dos pequeños hijos que ahora estaban en la academia ninja. Estaba preocupada por su futuro, ellos no estaban preparados para una guerra. Ella sabía lo el estúpido plan de los ancianos traería, guerra y muerte, pero la arrogancia y ambición de los ancianos les impedía verlo. Cuando trataba de hacérselo ver a Fugaku él solo le dedicaba una mirada severa y la silenciaba de inmediato sin tomar en cuenta su opinión, ¿pero que podía hacer ella?. Después de todo el deber de una esposa era obedecer sin cuestionar a su marido.

Luego le vino a la mente su otro hijo, Itachi. Para los ojos del clan, un prodigio y una herramienta para sus fines. Le daba pena todo el peso que debía cargar su hijo de solo quince años, ella se daba cuenta que todo esto le afectaba mucho a su hijo mayor. ¿a quien no?, Itachi había convivido años con todos los ninjas de la aldea y ahora un par de ancianos ansiosos de poder le decían que debían matarlos, nadie tomaría eso a la ligera.

Ella les tenía resentimiento, al clan por convertir a Itachi en su herramienta personal y pretender convertir la vida de sus hijos menores en un infierno y a Fugaku por no evitarlo.

Pero no había nada que ella pudiera hacer para evitar lo que ya estaba en marcha, todo estaba decidido, el destino de miles de ninja e inocentes estaba decidido por un par de viejos ambiciosos y egoístas.

«quisera que todo esto fuera una pesadilla» la mujer miró el techo de madera mientras aún estaba sumida en sus pensamientos.

-0-Capitulo un poco corto, 1110 palabras, pero era necesario ya qué el siguiente y el que le sigue serán la finalización del primer arco de la historia y serán de mínimo 2000 palabras y máximo 4000.