Hola, hola, Luna de Acero reportándose. Se va a extender un poquitín, porque no me alcanzó para darle un final apropiado. Espero lo disfruten y se rían como yo, me dicen que les ha parecido? Besos!
Disclaimer:Los personajes no me pertenecen, bla, bla, Isayama Hajime (alguien lee esto, en serio?)
Advertencias: lenguaje muy vulgar, palabras altisonantes, Eren muy OoC, Algo de lime medio subido de tono, eso.
PARA NANA RAL QUE NO VEÍA LAS HORAS QUE LO SUBA
Y PARA MI WAIFU FOR EVER CHARLY LA PRECIOSA LAND.
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"Deberíamos dedicarnos a desaprender gran parte de lo aprendido,
y aprender lo que no se nos ha enseñado".
Ronald Laing
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Por supuesto no le contó todos los detalles a Erwin, sólo dijo que tuvo una salida el fin de semana y que fue completamente inesperado de principio a fin, y por más que el rubio quiso sacarle letra se cerró como un baúl con candado. Pero algo era cierto, Levi andaba cambiado, evidentemente esa salida no era como las que había tenido últimamente, donde le contaba hasta los últimos detalles, aunque su semblante era algo se notaba tenso a veces.
-0-
Levi terminó de escribir el diagnóstico y se sacó los lentes un momento, le dolía levemente la cabeza. Su celular vibró y lo tomó para fijarse, un mensaje.
E – Hola bebé
Gruñó por lo bajo, odiaba, odiaba completamente que lo llamaran de esa manera, apretó el celular con fuerza, y tuvo que inspirar para no lanzarlo lejos. Realmente que ese pendejo lo sacaba de sus casillas. Decidió dejarlo en visto y no responder. Pero el celular volvió a sonar.
E – Te extraño, bonito.
Golpeó su escritorio con el puño cerrado y frunció el ceño. Vamos, Levi, puedes con esto tranquilízate, se dijo a sí mismo. Decidió mandarle algo antes de que lo bombardeara hasta hartarlo como hacía siempre.
L – Estoy trabajando, Eren, hablamos después, ¿puede ser?
E – Entendido amor.
Gruñó de nuevo. De pronto el chico se le hacía el novio, no es que a Levi le desagradara pasar tiempo con él, es decir, sería mentirse decir que no le producía nada, porque cada vez que lo cruzaba en el colectivo sentía que se le aflojaban las rodillas. Pero tampoco era para tomárselo con tanta seriedad. Además, sólo habían salido una vez, una puta vez. Que terminó con él gimiendo como gata en celo, pero eso no quería decir... ¡Bip!
E – Cuando nos vemos de nuevo?
Ese era el problema, no quería verlo… bueno, sí quería, pero no debía, pero tal vez no quería, pero luego se acordaba de esos besos, de su mirada animal, de cómo… aaah… ¿qué hacer? El chico encima buscaba una relación formal, se lo había dicho cuando lo fue a dejar a su casa la última vez. No necesitaba un análisis completo para darse cuenta que era una pérdida de tiempo total, era completamente imposible que pudieran tener una relación. Eran como agua aceite, nada en común, absolutamente diferentes, joder, que ni en la música coincidían. Miró su foto de perfil, sonriendo brillantemente con un vaso de cerveza en la mano e hizo un puchero, no, no había manera, además… ¡bip! Esta vez el mensaje vino con una foto, de su torneado y fornido abdomen, junto a unos bóxer bastante abultados.
E – Así me pones bebé.
L – No me vengas a buscar iré yo, este viernes? A las 9?
Se golpeó la frente con la palma, bueno tampoco estaba aceptando casarse con él. Quien sabe, a lo mejor en un ambiente donde no estuvieran a solas podrían conversar mejor y encontrar que en verdad pueden hacer otra cosa además de tener sexo… y bueno, de última tendrían sexo y ya. Debía admitir que si bien al principio fue un poco bruto, le había gustado todo. Incluso tal vez podrían llegar a un acuerdo y ser simplemente amigos con derecho, o amantes.
E – Yo también muero por verte, bebé. Para ti estoy libre siempre. Me harás esperar hasta el viernes? Mi pene se pone triste :´(
L – Estoy ocupado, espérame en la plaza de mataderos.
E – No veo las horas de verte, me haré una paja pensando en ti, si? Me mandas una foto de tu precioso y apretado culito?
Cuando Petra entró al consultorio para acercarle el café a su jefe, Levi estaba rojo como un semáforo. Se sorprendió mucho, considerando que jamás lo había visto sonrojado en los cinco años que había trabajado para él. Dejó el café, le sonrió y se fue.
L – No, nada de fotos, yo no hago esas cosas.
E - :´(
L – No uses emoticones, por favor.
E – Entonces un audio gimiendo para mi, puedes? Solo un poco será suficiente, aunque tengo bien grabados esos sonidos en mi cabeza, ja, ja.
L – No
E – Sabes que tengo un video? Mmm?
L – Qué video?
A Levi se le crispó el cuero cabelludo al leer eso.
E – El de tu culo y mi fideo, ja, ja, ja, es una broma amor.
L – Escribe una idiotez más y cancelo la salida.
E - :´(
Levi apagó el celular, era demasiado.
-0-
Llevó en su Audi5 Cabrio color negro y estacionó al lado del muchacho. Al menos esta vez no venía con su uniforme. Debía admitir que era apuesto, en unos jeans negros y una polera cuello mao blanca con letras negras, con una campera corta de cuero marrón. No sería ropa de diseñador, pero en un cuerpo de modelo como Eren todo quedaba bien, sin dudas le envidiaba la altura.
Eren subió y lo primero que hizo antes de que Levi pudiera decirle "hola" fue besarlo con vehemencia, lo tomó tan de sorpresa que simplemente se dejó hacer.
-: Aaaah, estuve toda la semana queriendo hacer esto – le largó sobre los labios, luego lo miró confundido -. ¿Estás con lentes de sol? Es de noche Levi.
-: Ejem – carraspeó el otro para recomponerse un poco del shock inicial -. Primero, hola, buenas noches, y segundo, es moda, tch, siéntate bien y ponte el cinturón por favor.
-: Sí, papá – dijo Eren obedeciendo, hedía a una especie de perfume de pinos o algo así, a Levi le desagradó mucho -. ¡Fiuuuu! – silbó mirando alrededor -. En serio, qué buen coche te cargaste, ¿tan bien ganan los psicólogos?
-: No solo me dedico a la psicología, tengo mis… negocios – Levi arrancó, el motor ronroneó.
-: Tal vez debí hacerle caso a mi mamá y estudiar como decía.
-: Tu madre es sabia.
-: Era, murió hace cinco años.
-: Oh, lo siento.
-: No importa, ya lo asumí – dijo suspirando. Luego tocó el tablero con la yema de sus dedos -. ¿Sabías que el motor de tu auto es evolucionado? – Levi negó con la cabeza -. El motor TFSI o TDI, se destaca por su eficiencia y dinámica deportiva, pesa 40 kilos únicamente.
-: ¿Te gustan los autos? – Dijo el psicólogo que no había entendido nada, para él la mecánica era chino básico.
-: Es una pasión – dijo Eren sonriendo -. Compro revistas sobre mecánica, tengo algunos modelos a escala, te ensañaré algún día mi colección.
-: No sé mucho sobre autos – aceptó Levi -, aunque siempre quise aprender.
-: Genial, por cierto, ¿adónde vamos?
-: Voy a sorprenderte, cómo hiciste tú la última vez. Iremos a un restaurante de la ciudad, a cenar comida italiana, espero sea de tu agrado.
-: ¿Qué comen los italianos?
-: Bueno, en su mayoría pastas – Levi había elegido cuidadosamente, algo que no fuera demasiado sofisticado para que ambos estuvieran a gusto.
-: Ah, fideos, digamos… Levi, ¿te gustan mucho los fideos, eh? – le dijo con una mueca socarrona y con una doble intención más que evidente.
-: No hagas un chiste estúpido sobre eso – dijo el otro molesto mientras levantaba el dedo índice en advertencia, pero Eren solo se carcajeó como siempre hacía.
-: Eres sexy cuando te molestas, haces esa mueca con tus cejas que… me encanta.
-: Ya, aflójale a los halagos, me pones incómodo – admitió el más bajo algo ruborizado.
Eren se mordió el labio inferior y pensó que Levi era hermoso, y que él era muy afortunado de poder tenerlo.
Bajaron en el lugar y Levi buscó una mesa en la terraza.
-: Ey, esto es muy lindo – dijo Eren mirando la ciudad desde el lugar.
-: Lo sé, también pienso que la vista es hermosa.
Pronto un mesero se acercó para acercarles la carta.
-: ¿Marco? – dijo Eren mirando al muchacho.
-: ¡Ey, Eren! – Saludó el pecoso con alegría - ¿Cómo estás?
-: Aquí, vine con mi novio a cenar.
Levi lo miró con los ojos desencajados sin poder creer lo que acababa de escuchar, ¿novio? ¿really?
-: Levi, te presento a Marco, es el ex de Jean, el de los choripanes, ¿recuerdas?
-: Hola – dijo Levi mientras sopesaba que si era suficiente altura tirarse de la terraza para matarse.
-: Hola, Levi, es un gusto. Por cierto Eren, ve a visitar a Isabel cuando puedas, te extraña.
-: Lo haré, estuve algo ocupado últimamente, pero lo haré.
-: Bien, les dejaré la carta para que elijan, aunque les recomiendo el especial de "Buccatini a la Napolitana".
-: ¿Bucca-qué? – dijo Eren con desparpajo levantando una ceja.
-: Son pastas, espaguetis con almejas, mejillones, calamares, camarones y un toque de vino blanco – instruyó Levi que al menos no pasaría tanta vergüenza si el mozo era un amigo de su ahora "novio".
-: Oh, na, no me gustan los pescados – agregó frunciendo el ceño.
-: No son pescados, son frutos de mar – corrigió Levi. Marco se rió un poco y el psicólogo lo miro, el pecoso rodó los ojos y levantó un poco los hombros como diciéndole que Eren no tenía remedio.
-: Como sea, huelen como pescado. A ver… - dijo abriendo la carta, pero se notaba que Marco tenía experiencia con clientes quisquillosos.
-: Te recomiendo la Braciole de Ternera, es filete de ternera con tocino cocidos en olla y muy pocas verduras, creo que sería de tu agrado.
-: Suena bien, de acuerdo, tráeme eso, ¿y tú, bebé? – Levi ahora no quería tirarse de la terraza, quería tirarlo a él.
-: Elegiré el Buccatini, gracias Marco.
-: ¿Van a beber algo?
-: El vino de la casa, por favor – eligió Levi.
-: Perfecto señor, se los traigo en un momento – dijo retirándose con una sonrisa.
-: Eren, por favor, no me llames de maneras embarazosas, ¿quieres?
-: ¿Embarazosas?
-: ¡Qué no me digas bebé! – dijo ya alterado -. Odio esa palabra.
-: Oh, ¿lo usaba algún ex o qué?
-: No, simplemente no me gusta, joder, tengo 32 años, no soy un niño.
-: Ja, ja, ja, no es por eso, es una manera dulce de llamarte, ¿prefieres mi amor, cariño, bonito? – dijo tomándole la mano y refregando su pulgar sobre los nudillos. Levi retiró la mano incómodo mirando a los costados para ver si alguien se había dado cuenta.
-: Prefiero Levi, ¿puede ser?
-: Oooh, ya entendí todo – dijo Eren repiqueteando sus índices sobre la mesa.
-: ¿Qué es lo que entiendes?
-: Tu familia no sabe que eres gay.
Levi lo miró pálido, completamente desconcertado.
-: Y ahora te estás preguntando que cómo lo sé. Pues verás, eres extremadamente tímido, no te gustan demasiado las muestras de afecto en público, miras todo el tiempo alrededor para cuidar que nadie se dé cuenta que estamos en una cena romántica, con seguridad no les has contado a nadie que hemos salido porque internamente te genera un poco de culpabilidad que no sea con alguien de tu… "clase", buscaste una mesa alejada de la multitud y casi te desmayaste cuando le dije a Marco que eras mi novio. ¿Le acerté? – dijo sonriendo espléndidamente, mientras Levi parpadeaba un poco y abría la boca para no decir nada por algunos segundos.
-: Mi… ejem… mi familia es algo conservadora, eso es todo. No tengo prejuicios con eso de las clases que tú dices.
-: Te diré algo más, con seguridad has tenido al menos una pareja abusiva o que te trataba mal – Levi trató de que no se le desfigurara la cara, así que intentó conservar la calma –. Eres bastante fácil de leer aunque lo trates de ocultar. Mal por esos idiotas que no te valoraron, yo creo que eres una verdadera joya – el psicólogo bajó la vista y se ruborizó ante el halago -, es sólo que no te ha tocado la persona adecuada, o sea me estabas esperando. Supongo que la pasabas mal en la cama también, pero eso va a cambiar a partir de ahora – dijo con mucha seguridad.
-: Uuff, tú tienes graves problemas con tu autoestima, está bastante sobre valorada te diré.
-: Ja, ja, ja – Eren echó otra de sus risotadas y Levi sonrió apenas, ¿cómo era que un chofer con tan poca cultura lo había analizado tan bien en tan poco tiempo? Sin dudas si fuera un profesional sería uno muy bueno.
El resto de la cena fue más relajada, Eren hizo algunas preguntas sobre los gustos de Levi y opinaron un poco sobre películas y videos de trolleo en la web. El joven le contó unas divertidas anécdotas sobre su trabajo como chofer y Levi terminó riéndose bastante.
-: Guau, me encandilaste con tu sonrisa – le dijo Eren coqueto.
-: ¿Siempre eres así de meloso con los halagos? – preguntó Levi con una mueca aburrida en el rostro.
-: No, sólo cuando la quiero meter – el de ojos grises se atragantó con el vino que estaba tomando y tosió un poco mientras el chofer se reía y le alcanzaba una servilleta.
Luego de comer bien se retiraron, Eren pagó la cena a pesar de que Levi dijo que él lo había invitado.
-: Aprovecha – le contestó sacando una tarjeta de crédito -. Cuando llevemos un año juntos ya no lo haré.
Levi no dijo nada y suspiró mirando a un costado, ¿un año? No durarían ni un mes, es lo que pensó. En fin, que si quería gastar su dinero no lo iba a detener.
Se retiraron y Eren lo invitó a un trago en el mirador de la ciudad. Compraron unas latas de cerveza y se sentaron sobre las rocas a mirar el paisaje mientras charlaban un poco más. Eren le dio un discurso muy apasionado sobre autos de carreras que a Levi no le interesó en absoluto, pero era lindo ver como los ojos del muchacho refulgían cuando hablaba de cosas que le gustaban.
La cerveza estaba fría y corría un airecito helado, Levi se abrazó un poco, estaba medio desabrigado y siempre había sido friolento. Eren se sacó su chaqueta y se la puso en los hombros.
-: Esto es taaaan cliché – dijo Levi rodando lo ojos, pero el calor de la prenda lo alivió un poco.
-: Ok, ¿sabes que no es cliché? – replicó Eren acercándose furtivamente a su rostro, Levi negó -. Tirarte aquí y cogerte fuerte, ¿eso estaría mejor?
-: ¡Joder! – dijo algo escandalizado -. ¿Acaso sólo piensas en sexo todo el tiempo?
-: Mmm, como el 80% de las veces, tal vez tú deberías pensar más en eso – Juntó sus bocas para besarlo con ganas, con verdadera pasión, Levi tuvo que agarrarse de los brazos de Eren para no caerse de espaldas. Bien, lo admitía, besaba genial y le gustaba eso. Pero no tenía intenciones de dar un espectáculo en un lugar público -. Mira como pones a mi titán – dijo llevando una de las delgadas manos a su entrepierna. Levi iba a preguntar a qué le decía titán, pero era más que evidente.
-: Oi, tranquilízate, carajo – le dijo por lo bajo retirando su mano y mirando alrededor, había una pareja a lo lejos y un par de perros que buscaron refugio debajo de una garita de una virgen.
-: Vamos a otro lugar, Levi, quiero tocarte, anda – le suplicó con ojos de cachorro perdido.
-: Mueve tu culo, nos vamos – le dijo Levi poniéndose de pie y devolviéndole la chaqueta.
Fueron hasta el auto y Levi condujo mientras ponía algo de Lady Gaga en el estéreo.
-: ¿Qué mierda es eso? – dio Eren mirando la consola.
-: Los de clase alta le decimos música – agregó Levi serio mientras miraba la calle para tomar una intersección.
-: Pfff, nada le gana a un buen cumbión – dijo acomodándose en el asiento.
-: ¿Dónde vives?
-: ¿Ya me llevarás a mi casa?
-: No quiero alejarme demasiado, solo dime donde es.
-: Es para zona norte, cerca de las caballerizas, se llama Villa Gemelos.
-: ¿Qué clase de nombre es ese?
-: Yo que sé, cuando llegué ya la habían bautizado.
-: ¿Vives solo?
-: Si, pero… es complicado, comparto la casa con una prima, está con su novio ahora. Tiene dos hijos pequeños, su padre la echó de la casa, no tuve corazón para decirle que se vaya.
-: Oh, bien, entonces, iremos a las caballerizas.
-: Podríamos ir a un hotel… - sugirió Eren que miraba atento a Levi y no le quitaba los ojos de encima.
-: No puedo, mañana… tengo que levantarme temprano, tengo un compromiso, ya debería estar durmiendo – dijo mirando la hora, las dos de la mañana.
-: Ok, con media hora alcanza.
-: Ya, controla a tu titán, es en serio, mañana tengo un partido de Polo, no podemos hacer eso.
-: ¿Juegas al Polo?
-: Si. Bueno, creo que aquí estará bien – dijo aparcando en un lugar obscuro y apartado del tránsito nocturno.
Se besaron un poco pero incómodo, así que pasaron al asiento de atrás. Eren comenzó a tocarlo por todas partes, Levi se estremecía pero intentaba detenerlo.
-: Oi, no tengo intenciones de manchar mi costoso Audi, y voy en serio, no podemos ir demasiado lejos.
-: Esta bien – dijo Eren, pero luego volvió a atacar su cuello y a arrancarle gemidos al más bajo – Eres tan lindo, Levi, tienes una piel fresca y hermosa, quiero morderte.
-: No lo hagas, ¿tienes complejo de perro o qué? Me dejaste marcado, ¡ah! Esa vez, no lo hagas.
El joven desprendió su pantalón y el de Levi rápidamente.
-: Ey, te dije-
-: Lo sé, lo sé, no iré más lejos, recuéstate sobre el asiento, vamos – dijo empujándolo, Levi obedeció no muy convencido, con algo de incomodidad, porque las piernas del chofer eran demasiado largas, se colocó encima de él, pero al fin puso sacar ambas erecciones, escupió en su mano y comenzó a masajearlas juntas. Sus manos eran grandes, sus dedos largos. Levi arqueó su espalda, era placentero, mucho – Vamos, ahora tú, bonito – dijo el de ojos verdes resoplando sobre su rostro -. Lame tus palmas y… eso es así, mmm…
El joven se apoderó de su boca, mientras Levi continuaba con las caricias. No supieron cuánto tiempo estuvieron, pero Eren no desperdició segundo para mordisquear el cuello de Levi, descubriendo que lamer su oreja lo ponía a gemir bajito, por lo que no dejó de hacerlo hasta que se vino con un agónico jadeo. A Eren le llevó un poco más, la remera de Levi estaba levantada hasta sus clavículas y el blanco vientre lleno de la esencia de ambos. Eren rápidamente sacó un pañuelo para que no se derramara y ensuciara los asientos del coche. Luego le sonrió y lo besó otro buen rato.
La boca del más bajo era tan deliciosa, besaba delicadamente, pero se dejaba invadir, sus gemidos le erizaban la piel, ver su piel enrojecerse con sus toques, sentir su pequeño pecho con el corazón alocado, le gustaba todo de él, todo.
Cuando se calmaron un poco, se sentaron, acomodaron sus ropas y se rieron un poco, luego regresaron a los asientos de adelante.
Levi lo llevó hasta la puerta de su casa, no era fea, era una casa promedio de un barrio promedio. Eren se bajó no sin antes besarlo de nuevo y decirle que había sido una velada increíble y que quería verlo lo antes posible.
Levi suspiró mientras conducía a su casa. Estacionó el Cabrio en su garaje y luego apoyó la frente contra el manubrio, ¿qué diantres estaba haciendo? ¿Por qué estaba dejando que esto siguiera avanzando? Ya no era un adolescente de hormonas alocadas que no sabía lo que hacía. Le gustaba, a pesar de todas las diferencias, no iba a negarlo, pero no quería una relación seria con Eren. Si le decía que se encontraran solo para follar, ¿aceptaría? Debería probar. ¡Bip!
E – Ya te extraño, bebé
Levi rodó los ojos.
L – Yo no.
E – Ja, ja, mentiroso, estoy seguro que estabas pensando en mí.
Mocoso maldito y sus poderes telépatas, gruñó.
E – Gracias por la salida, me encanta estar contigo. Descansa y que hagas muchos goles mañana o como sea que se llame eso en el Polo.
L – Puntos.
E – Eso, dedícame uno, si? Ten cuidado. Te quiero (y un emoticón de corazón).
¡Joder! Se mordió los labios, estaba mal, estaba pésimo… pero le gustaba.
-0-
Eren miró al rubio y enarcó una ceja.
-: ¿Quién carajos eres tú? – le largo al hombre sin anestesia. Erwin abrió la boca en una perfecta "o", no tenía ni idea quien era ese hombre con el ramo de rosas más grande que hubiera visto en mucho tiempo.
-: Yo soy el dueño de esta casa, ¿a quién buscas y qué quieres? – Eren lo miró desconcertado.
-: ¿Aquí vive Levi?
-: Sí, vive aquí.
-: ¿Entonces quien carajos eres? – volvió con su expresión altanera, justo Levi llegó corriendo con el buzo a medio poner y los cabellos húmedos.
-: Oh, perdón Erwin no te dije que vení- ¡¿Pero qué mierda?! – dijo al ver a Eren con ese enorme ramo, el semblante del chico cambió por completo, faltaba que le salieran corazones de los ojos.
-: ¡Mi amor! – dijo con efusividad y tiró de su brazo para abrazarlo con fuerza, mientras Levi no sabía cómo reaccionar –. Esto es para ti, aunque tú eres más lindo – lo tomó de la barbilla y le asentó un sonoro beso en los labios. Erwin tuvo que morderse para no echar una carcajada.
Levi estaba rojo a más no poder, más que las rosas, que tomó bruscamente mientras se metía a la casa rápidamente, el chofer lo siguió por detrás. El más bajo se fue casi corriendo a la cocina para ponerles agua o algo así masculló.
-: No nos presentaron – dijo Erwin tendiéndole la mano – Soy Erwin Smith, amigo de Levi, de la infancia diría.
-: ¿Y por qué vives con él? – preguntó Eren apretando excesivamente su mano.
-: Bueno, compartimos los gastos y la limpieza, pero no te pongas así amigo, tengo novia, que también es amiga de Levi y está viniendo aquí en estos momentos.
-: Ah, está bien – dijo el joven relajándose –. Bueno, soy Eren, el novio de Levi – acotó solo para dejar las cosas claras.
-: Me alegra que esté con alguien, ha estado mucho tiempo solo, necesita alguien que lo cuide y lo quiera.
-: No soy una maldita princesa en apuros, joder – dijo Levi apareciendo -. No necesito que nadie me cuide. Oi, ya están las flores en agua, ¿nos vamos o qué?
-: Sí, claro, te llevaré a un lugar alucinante – dijo Eren emocionado.
-: Como sea – dijo tomando las llaves del Cabrio.
-: No, no, traje mi motocicleta, vamos.
-: ¿Qué? – dijo el más bajo enarcando una ceja – Me dijiste que no tenías vehículo propio.
-: No lo tengo, tengo una moto – dijo Eren como si fuera obvio.
-: Una moto es un vehículo también, Eren.
-: ¿Ah, sí? Bueno, vamos.
-: ¡No! – Dijo Levi algo temeroso – Mejor vamos en mi coche, es más cómodo.
-: No lo creo, el lugar al que vamos no es seguro para un auto tan bonito – acotó el joven.
-: A Levi le aterrorizan las motos – explicó Erwin y continuó aunque el de cabellos negros lo fulminaba con la mirada -. Lo atropellaron en la secundaria y terminó con una brazo quebrado, desde entonces las odia, solo escuchar el ruido de los motores lo pone frenético.
-: Gracias por la explicación innecesaria – escupió Levi molesto.
-: No tienes nada que temer, soy un excelente conductor, bueno eso ya los sabes, iré despacio, tengo casco para ti y todo, vamos – dijo arrastrándolo de la mano, mientras Levi se resistía un poco. Erwin sonrió complacido y los despidió afuera, mientras veía la cara de terror de su amigo y como se agarraba como lapa al cuerpo de Eren. Sacó su celular y les tomó una selfie, Eren hizo la "v" de la victoria y Levi le hizo un fuck you.
-: ¿Estás bien? – preguntó Eren que iba relativamente despacio en una Yahama YZF-R25 azul con negro que era una belleza. Levi estaba algo mareado, no sólo estaba montando una moto, cosa que nunca creyó posible en su vida, pero era eso o pasar por un cobarde delante de Eren y el cejotas, sino que la misma era demasiado alta en la parte de atrás donde iba sentado con su culo en pompa prácticamente, sus pies no llegaban al suelo ni de chiste, maldita altura. Mientras maldecía, transpiraba y le clavaba las pocas uñas que tenía al cuerpo del chofer que intentaba calmarlo.
No fue sino cuando llegaron y se sacó el casco que quedó estupefacto. Estaban frente a una cancha enorme, llena de gente por todas partes, con cientos de negocios de fritangas alrededor, algunos bebiendo cerveza afuera, porque adentro no les dejaban, y algunas *barras bravas (*agrupaciones simpatizantes de un equipo que son fervientes fanáticos, algunos violentos) con banderas y gorritos de los equipos que se disputaban ese día, parecía algo importante a decir por la cantidad de gente. De inmediato Levi sintió ganas de vomitar.
-: ¿Qué tal, eh? ¿Te sorprendiste, verdad? Hoy se juega el Torneo Apertura, San Lorenzo versus River, saqué entradas anticipadas, son las de la platea central – dijo sacando los papeles de su bolsillo, Levi no podía hablar de la impresión -. Y después podremos comer unos ricos choripanes cuando termine el partido, ¡genial! ¿No crees?
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By Luna de Acero… riéndose a más no poder…
