Nota: Olvidé Bianchi llegaba después de la pelea de Gamma, perdonen ese pequeño detalle que no sigue el canon.
El Décimo los había enviado en parejas. Por el Décimo había aceptado.
Por el décimo, Gokudera sonreía como si nada hubiera pasado. Por el Décimo pretendía que sonreía sinceramente al bastardo que tenía al lado.
Por el Décimo pretendía no recordar lo ocurrido antes de que su mente ardiera por culpa de los supresores. Por el Décimo había pretendido no sentir nauseas al darse cuenta de su cuerpo sanado a causa del olor de un alfa.
Por el Décimo no expresó sentir asco de sí mismo al ver sus manos aferrándose al cuerpo de un idiota, como un omega desesperado. Por el Décimo debía actuar como si Yamamoto no le hubiera roto por dentro.
Pero el Décimo les había enviado juntos. Por el Décimo había aceptado.
Yamamoto le había gritado a la cara su debilidad. Que ahora el idiota apestara a culpa, a amistad, a cariño, era algo que el bastardo podía ahorrarse… Había sido un omega toda su vida sin necesitar a nadie. Seguía siendo un omega sin necesidad de alguien. Su estúpida biología le había hecho olvidar aquello… Su estúpida biología le quemaba por dentro…
—Haz lo que quieras.
"Te odio"
No necesitaba de nadie
"Mentira"
La verdad se mostraba en forma de un Gamma con el cual no podía solo. Con un Gamma contra el cual caía a pedazos… Pero si no era él quien defendía su orgullo ¿Quién más?
Olvidaba todos poseen orgullo.
La verdad se mostraba en forma también de un Yamamoto al que consumían sus impulsos, su ira, sus deseos.
Yamamoto era un alfa como otros, sudando confianza y grandeza… Pero Yamamoto no siempre era como un alfa cualquiera… Solo él lo habría golpeado luego de salvarlo. Solo él se atrevería a arder la lluvia en llamas dentro de una tormenta… Solo él se atrevería a romper las barreras…
"Podrido temperamento…"
Alguien nacido alfa no podía entenderlo. Gritaba en su mente nublada por el aroma de su propia sangre. Alborotada por la esencia del alfa que su cuerpo reclamaba.
Alguien como él no podría comprenderlo… Pero que lo hiciera le aterrorizaba… Que rompiera puertas que ni la intimidad había dejado al descubierto congelaba…
Alguien con todo en sus manos no tenía derecho… Y tenía miedo… Y se ahogaba…
La verdad dolía…
"Ahora mismo, no tienes derecho a llamarte la mano derecha"
La verdad exponía…
Desde siempre el sin derecho había sido él…
El Décimo los había enviado en parejas. No decir que lo eran en voz alta no significaba no lo fueran.
Gokudera era un omega que no había necesitado de nadie. Yamamoto no era su necesidad…Yamamoto era su elección.
Yamamoto era el alfa idiota que no le importaba maltratar la porcelana. Yamamoto era el alfa que, a pesar de manos torpes y ásperas, la protegía.
En un futuro destruido, el miedo consumía a las personas y las palabras herían…En una crisis las personas se volvían mas fuertes.
En un futuro destruido… Los verdaderos sentimientos había que excavarlos.
En un futuro destruido… La verdad detrás de las palabras había que buscarlas…
"Ábreme tu corazón, Gokudera…"
"Si mueres quedaré devastado…"
