Capítulo 2: Placer

Me hace muy feliz el saber que les agradó la idea del fic.

Continuemos...


Draco miro a la chica acostada enseguida de él, la cual aun recuperando el aliento.

El rubio paso una mano por su pelo llamando la atención de la chica, la cual le sonrió demostrando gratitud y mucha admiración. Malfoy simplemente se levantó, se puso solo su pantalón y tomo la toalla de baño y su pijama, dirigiéndose a la salida de su habitación.

Draco volteo de nuevo a ver a la chica e hizo un enorme esfuerzo por recordar su nombre

-Cindy…- comenzó el rubio, pero al ver la cara de la chica supo que la había cagado

-Sídney- lo corrigió la pelinegra. Por lo menos estuve cerca pensó Draco

-Claro…- sonrió el - No te quiero aquí cuando regrese- así se despidió el rubio saliendo de la habitación.

Draco alcanzo a escuchar un poco de llanto y solo pudo rodar los ojos. Le molestaba mucho que las que pasaban por su cama se hicieran ilusiones, tenían que ser realistas, él era Draco Malfoy.

Draco se dirigió hacia la recamara al final del pasillo. Toco la puerta una vez y nadie respondió, así que comenzó a tocar la puerta frenéticamente hasta que finalmente se abrió dejando ver a un castaño adormilado

-¿Qué mierda quieres Draco?- dijo el castaño malhumorado

-Theo, amigo- le sonrió el rubio- La contraseña del baño de prefectos

El ojimiel bufó y estrellándole la puerta en la cara al heredero de los Malfoy

-¡Vamos, Theo! - grito el rubio- Sé que debí de haber ido a la reunión, pero en verdad no pude

Silencio, no se escuchaban ni siquiera pasos

-Te deberé una- dijo Draco, como no queriendo la cosa

La puerta se abrió

-Canto de sirena- Theo solo dijo esas palabras y tan rápido como la puerta se abrió, esta estaba de nuevo cerrada de nuevo en la cara de Malfoy, pero esta vez, el rubio tenía una sonrisa.

Draco salió de las mazmorras directamente al baño de prefectos sin ningún contratiempo, dijo la contraseña e ingreso. Se posiciono debajo de una ducha y abrió el agua caliente, dejo que ésta lo recorriera. Sus músculos comenzaron a relajarse lentamente, su cuello, sus hombros. Dejo caer su cabeza y estaba comenzando a disfrutar el momento cuando dos pequeñas manos comenzaron a masajear sus hombros.

En el momento en que esas manos tocaron su espalda, las tomo rápidamente retorciéndolas para que quedaran en forma de equis en el pecho de la persona que estaba detrás, cuando la tuvo de frente, la estampo contra las baldosas de la ducha, haciendo que el agua cayera sobre ambos.

Pero oh sorpresa, cuando vio una melena castaña y unos ojos marrones que lo miraban divertidos con una sonrisa.

-¿Qué demonios crees que estás haciendo Granger? - cuestiono Draco a la castaña, soltando un poco la fuerza de su agarre

Hermione cerro sus ojos no contesto, no porque ella no quisiera explicarle, sino porque no podía hablar. Trato de soltarse del agarre del rubio, pero éste al ver sus intenciones, la tomo más fuerte.

Hermione abrió sus ojos de nuevo, mirando directamente a los de Malfoy, tratado de trasmitir el sentimiento primitivo que en ese momento sentía, tratando de explicar que hacia ahí, en el baño de prefectos con él desnudo dentro de una ducha.

Al parecer, tuvo resultado porque el rubio aflojo el agarre haciendo posible que Hermione se liberara, y al hacerlo medito sus dos opciones: Salir corriendo… o quedarse. No tuvo que pensarlo dos veces.

La castaña se separó un poco de la pared acercándose a Malfoy y posiciono ambas manos el pecho duro y húmedo del rubio, las resbalo hacia su cuello y de este tomo impulso hacia su boca. La respiración de ambos estaba ya un poco acelerada.

Hermione beso a Draco en la comisura de su boca, haciendo que esta se elevara en una sonrisa. Después prosiguió con la otra comisura, y por último tomo el labio inferior del rubio entre sus dientes, haciendo que las pupilas de Malfoy se dilataran.

Hermione solo pudo soltar un jadeo al sentir su espalda chocar de nuevo con la pared, antes de que su boca fuese invadida por la lengua del rubio.

Draco besaba a la griffindor salvajemente, de manera ruda y agresiva. Se sorprendió cuando la castaña le respondió de igual manera. El rubio soltó la boca de Hermione y trazo un camino de besos hasta su cuello haciendo a la castaña soltar un gemido. En esos momentos, la ropa de Hermione estaba completamente mojada y pegada a su piel, dejando ver sus curvas.

Draco la tomo de las piernas alzándola, conectando sus centros, haciendo que ambos gimieran a unísono. La sensación para Hermione fue más que placentera, tanto que solo ese roce la lleva al orgasmo.

Draco decidió bajar el ritmo, estaba a punto de cogerse a la maldita griffindor sabelotodo. Tenía que saber qué demonios estaba sucediendo.

-Te vuelvo a preguntar- Draco hablaba lentamente, mientras su mano viajaba debajo de la falda de la castaña- ¿Qué demonios crees que estás haciendo?

La respiración de la griffindor era superficial, al sentir la mano de Draco viajar hacia su centro cerró sus piernas por inercia, sin embargo, cuando escuchó la risa del slytherin se relajó, dejando que continuara.

-Yo… - comenzó Hermione, pero se le olvido todo cuando sintió los dedos del rubio tocar su parte intima.

-tu… - se burló el rubio sabiendo los efectos que estaba provocando en la gryffindor

Hermione soltó un gemido al sentir los dedos del rubio introducirse en ella.

Draco tuvo que tener mucho autocontrol para no mandar todo a la mierda y hundirse en ella. Estaba húmeda, caliente y estrecha. Si no hubiese sido porque Hermione lo detuvo, la hubiera hecho gritar hasta el orgasmo.

-Venia para darme una ducha- respondió entrecortadamente Hermione

-¿Y no te diste cuenta que el baño estaba ocupado?- pregunto Draco pegándose más a la castaña

Hermione negó con la cabeza tratando de conectar su cerebro con su lengua

-Venía muy…. Muy distraída- Hermione soltó la última palabra en un gemido al sentir el dedo de Malfoy hundirse más en ella.

-¿Qué crees que diría la comadreja al enterarse que su inocente novia se encuentra con su odiado enemigo?- pregunto Draco con sorna, queriendo ver si la castaña se arrepentía

-¿Acaso te importa?- le devolvió la pregunta Hermione moviendo sus caderas hacia la mano de Draco

Eso era todo lo que Draco necesitaba saber. Al escuchar la pregunta rasgo la blusa de la castaña haciendo volar sus botones.

Hermione cerró sus ojos dejando que mil sensaciones placenteras se apoderaran de su cuerpo. Estaba al borde completamente, sentía que casi estaba a punto de tocar el orgasmo cuando de repente todo cesó. La castaña abrió los ojos abruptamente mirando con enojo al rubio.

-¿Qué…?- la castaña estaba tratando de armar palabras, pero su mente estaba demasiado abrumada, tanto que casi comenzaba a llorar

-¿Qué sucede leona? ¿Qué es lo que quieres?- Draco se estaba divirtiendo, ver los ojos acristalados de la castaña, deseosos por él hacia todo más excitante

-Yo…- Hermione trago, como si tuviera un nudo en la garganta. Sabía lo que quería, pero no solamente lo quería ¡Lo necesitaba! Necesitaba al slytherin dentro de ella, y lo más rápido que se pudiera

La castaña trato de besar al rubio, pero este se alejó riéndose un poco y negando con la cabeza por la actitud de la griffindor. Malfoy se acercó al oído de Hermione

-Así no funciona, Granger- le dijo Draco en un susurro haciendo a Hermione estremecerse- Lo único que tienes que hacer, es decirme lo que quieres.

Hermione gimió, pero fue un gemido de desesperación y deseo frustrado.

-Te necesito- soltó Hermione, y volvió a tomar aire- Te necesito dentro de mi Malfoy

-Vez que no era tan difícil- dijo Draco con sorna

Hermione soltó un gemido largo al mismo tiempo que Draco la mordía en el cuello y se introducía en ella lentamente, centímetro a centímetro. Lo sentía tan duro y grande, los segundos pasaban y aun no estaba completamente dentro de ella.

Hermione solo gemía de placer. Cuando Draco estuvo por completo dentro de ella Hermione quería llorar, era demasiado placer.

Draco la sintió relajarse y comenzó con movimientos lentos pero certeros, sentía como encajaban, como sin tener que moverla él, llevaban un ritmo sincronizado.

Draco acelero su ritmo, sintiendo las piernas de Granger mas aferradas a su cintura.

Hermione estaba que moría de placer. Cada vez Malfoy entraba más rápido y más fuerte, pero de repente fue bajando su intensidad haciendo que los ojos de la griffindor se llenaran de lágrimas. Esta vez Hermione no se contuvo

-No… no, no ¡No!- grito desesperada la griffindor haciendo reír al rubio- ¿Acaso… acaso disfrutas hacerme sufrir?

-Un poco, si- respondió Draco con sorna bajando su cabeza hacia el pecho de Hermione, al mismo tiempo que seguía sin acelerar su ritmo. Tomo un pezón de Hermione con su boca, succionando fuerte, haciendo a la castaña gemir, prosiguió con el otro, pero a este le dio una mordida haciendo a Hermione gritar de placer.

Cuando Draco encaro a la castaña, ella unió sus labios en un beso salvaje, con mucho deseo y pasión, Draco no aumento su ritmo, pero salió por completo de Hermione y entro de nuevo sin hacer ninguna pausa haciendo a Hermione gritar. Draco repitió el movimiento tres veces, sabía que Granger estaba tocando el orgasmo con la punta de sus dedos. En el tercer movimiento se quedó quieto dentro de la castaña, haciendo que ésta moviera sus caderas para continuar, pero el rubio las tomo fuertemente para que no se movieran.

Hermione miro directamente a los profundos ojos de Draco, transmitiendo un mensaje de desesperación, sus caras estaban completamente pegadas, frente contra frente.

-Di mi nombre- dijo Malfoy lentamente, para que las palabras fueran procesadas en el cerebro de la griffindor

La castaña lo miro y no pudo evitar morder su labio inferior. El movimiento hizo que los labios de ambos se rozaran, haciendo que una descarga eléctrica los recorriera de pies a cabeza.

La castaña le presto atención a la mandíbula del rubio y se le hizo muy apetecible, así que comenzó a trazar un camino de mordidas hasta que llego a su oído.

-Draco- susurro Hermione en forma de gemido, mordiendo la oreja del rubio

Malfoy comenzó de nuevo sus embestidas, saliendo y entrando frenéticamente haciendo a la castaña gritar su nombre una y otra vez.

Hermione ya no podía aguantar más, estaba al límite. Jamás pensó que se podía llegar a experimentar el tipo de placer que le estaba dando su compañero ex-mortífago, el chico malo, el príncipe de Slytherin, el que siempre la molesto. Rio para sus adentros pensado lo irónico que es ahora, antes el provocando molestos y malos recuerdos y ahora ella solo podría recordarlo haciéndola gemir como ningún otro.

-Hermione- gruño Draco en la oreja de la castaña, haciendo que ésta completara su orgasmo gritando el nombre del rubio.

El slytherin gruño de nuevo, pero esta vez corriéndose dentro de Hermione, ésta sintió la semilla de Malfoy llenarla por completo, sintiendo una descarga más de placer.

Ambos se quedaron quietos por unos segundos. Hermione fue la primera que se movió bajando sus piernas, pero en el momento en que tocar el piso, casi se cae de no ser por los reflejos de Draco, que la tomo rápidamente por la cintura. Hermione por instinto posiciono sus brazos alrededor del cuello del rubio.

-¿Estas bien?- pregunto el rubio. Sabía que no le debía importar, pero la castaña no abría los ojos aun.

Draco tomo el mentón de la castaña y levanto un poco su cabeza. Los ojos de Hermione se abrieron mirándolo directamente. Hermione lo beso, con pasión, deseo, ira… con muchos sentimientos que ninguno de los dos supo identificar.

-Que tal, ¿Qué tal si tomamos un baño?- sugirió Hermione. El rubio sonrió, sabía que no era una muy buena idea quedarse más tiempo con la gryffindor

Draco tomo la mano de Hermione guiándola hacia la bañera. Ya estaban ahí, qué más da, pensó el slytherin.

Hasta en ese momento, la castaña se dio cuenta de que ambos, ella y Draco, estaban completamente desnudos. Hermione sintió toda su cara arder, pero simplemente ignoro su pudor y siguió al rubio, ayudándole a preparar el baño.


Espero que les haya agradado. Déjeme su opinión en un Review!