Capítulo 3: Clase de Pociones Parte 1
No saben cuanto adoro leer sus comentarios, muchas gracias!
Ahora a leer!
Hermione despertó en su cama y sin abrir los ojos comenzó a estirarse, se sentía un poco adolorida. Se destapó y vio que estaba completamente desnuda y alrededor de ella se encontraba una toalla extendida.
Hermione jadeo de la impresión. Hasta ese momento, recordó todo lo que pasó la noche anterior. La castaña sintió su cara enrojecer.
- Flash back -
-Que tal, ¿Qué tal si tomamos un baño?- sugirió Hermione. El rubio sonrió, sabía que no era una muy buena idea quedarse más tiempo con la gryffindor
Draco tomo la mano de Hermione guiándola hacia la bañera. Ya estaban ahí, qué más da, pensó el slytherin.
Hasta en ese momento, la castaña se dio cuenta de que ambos, ella y Draco, estaban completamente desnudos. Hermione sintió toda su cara arder, pero simplemente ignoro su pudor y siguió al rubio, ayudándole a preparar el baño.
Cuando todo estuvo listo, Draco se introdujo primero, dejando que las burbujas lo cubrieran por completo. El rubio se quedó mirando a la castaña con ojos juguetones.
-¿Tan rápido te estas arrepintiendo, Granger?- se burló el rubio
Draco dejo descansar su cabeza en la orilla de la bañera, cerrando sus ojos. No le importaba en lo más mínimo lo que hiciera la castaña, si se iba estaba bien, si se quedaba también, pero dudaba mucho que eso pasara. Por eso se sorprendió mucho al sentirla entrar a la bañera, posicionarse entre sus piernas y recargarse en su pecho.
Hermione tuvo que reunir mucho valor para entrar con el rubio, tardo un poco en encontrar una posición cómoda para ambos. Ya habían pasado unos minutos no había señal de movimiento del rubio, Hermione estaba a punto de salirse, cuando sintió los brazos de Malfoy alrededor de su cintura, y sus labios en su cuello.
La castaña estiro su cuello recargando su cabeza en el hombro de Draco, disfrutando cada uno de los besos y mordiscos que el rubio le daba.
-Me dejaste exhausta- suspiro Hermione en forma de gemido
La respuesta de Draco fue un fuerte mordisco, que hizo jadear a Hermione.
-¿No te arrepientes?- el rubio soltó la pregunta y Hermione se asustó de responder con un "No" rápidamente
-¿En serio?- siguió cuestionando el rubio- te eh fastidiado la existencia todos estos años Hermione-la castaña soltó un suspiro al escuchar su nombre- Eh sido un cabrón contigo. Vi cómo te torturaban y no hice nada para detenerlo
La voz de Draco era carente de emoción, sin embargo Hermione pudo sentir su pecho vibrar. Sabía que Draco estaba tratando de alejarla, de hacerla enojar. Con el paso de los años, aprendió que el rubio levanta sus barreras sentimentales para alejar a las personas y no sentirse vulnerable.
-Sí, has sido muy maldito conmigo todos estos años y me viste ser marcada y torturada, pero no hubieses podido hacer nada contra la loca de tu tía, corrías mucho peligro- Hermione trago- Aun así, mentiste, mentiste por Harry, Ron y por mí.
La castaña tomo el brazo del rubio donde tenía la marca tenebrosa. Hermione sintió los ojos penetrantes del rubio seguir todos sus movimientos. Hermione repaso con su dedo el contorno de la maléfica figura y noto como el rubio se estremecía.
-Aun así…- Draco soltó un suspiro
-Y pesar de todo lo que me hiciste- interrumpió la castaña- a pesar de todo, lo primero que recordare al verte, será lo que me hiciste sentir esta noche
- Fin del flash back -
Hermione recordó que después de eso, se quedaron unos minutos platicando, ambos desnudos, hasta que ella, en algún punto, se quedó dormida. ¿Cómo había llegado a su habitación? La respuesta fue muy evidente: Draco
Hermione sonrió, estirando sus brazos hacia el cielo y soltó un suspiro. La gryffindor se aclaró un poco la garganta, la sentía demasiado seca. Volteo a su mesita de noche para ver qué hora era y se sorprendió al ver un vaso de agua en ella, en seguida del vaso había una nota:
Lo vas a necesitar
DM
Esas cuatro estúpidas palabras la hicieron sonreír por lo presuntuosidad del Slytherin. Hermione se tomó el vaso de agua y cuando terminó, bajo de su cama y prosiguió a ponerse el uniforme.
Cuando estuvo lista, salió se su habitación y bajo al área común. Había solamente alumnos de tercero y un grupo de quinto, supuso que Harry y Ginny estarían en el gran comedor junto con Ron. Pensó en él con enojo y resentimiento, aun no podía creerlo ¡Él la cortó!
Hermione cruzo las puertas del gran comedor y lo primero que hizo fue ver hacia la mesa de slytherin, en busca de una cabellera platinada, se sintió un poco decepcionada al no encontrarlo y se dirigió rápidamente a la mesa de los leones.
-Buenos días, Harry- la castaña sonrió a su amigo cuando éste le devolvió el saludo.
La castaña se sorprendió al no ver al pelirrojo a lado de él, pero ignoró ese hecho y simplemente se sentó con Harry comenzando a llenar su plato mientras que el azabache llenaba su vaso con un poco de jugo, estaba hambrienta. Según Harry estaba de muy buen humor y muy risueña, después de que se lo dijo, ella se sonrojo, Harry rio divertido ante el sonrojo de su amiga y supo por dónde iban las cosas
-¿Tuviste buena noche?- pregunto Harry entre risas
-¿Qué? ¿Yo?- pregunto fingiendo extrañeza- Si, bueno, una noche normal supongo, como todas- Hermione termino su balbuceo tomando un poco jugo, pero casi lo regresa al ver entrar a Malfoy por la puerta del comedor y sostener contacto visual hasta que él toma asiento en la mesa de las serpientes. Él le dedico una pequeña sonrisa, solo a ella, antes de tomar asiento, ella se la regreso, y continuo charlando, pero Hermione continuaba sintiendo la mirada penetrante del slytherin sobre ella.
Draco se sentó frente a Theodore y Pansy, enseguida de Blaise y comenzaron a hablar sobre la nueva escoba en el mercado, Pansy al escuchar el tema solo pudo rodar los ojos y decidió que desayunar era mejor. También observo la charla entre sus mejores amigos y de cómo Draco se encontraba de muy buen humor. "Extraño"- pensó Pansy, en ese momento, noto que siempre tenía la mirada fija en algo, pero no le tomo importancia y pensó seriamente que debía de reforzar lazos de amistad con las chicas de slytherin, pero ciertamente no congeniaba con muchas.
Algo en el cuello de Draco le llamo la atención, un chupetón, una mordida. Alguien estaba con Draco. "¡Su vista fija!" pensó, entonces ella dirigió su propia vista a donde estaba la de Draco, solo había dos chicas en esa dirección, Luna Lovegood era imposible, ella era tímida y dulce, y muy tierna pero demasiado rara.
Pasó a su siguiente objetivo, pero era imposible, Weasley era su novio.
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-¿Sabes? no sé porque te esmeras tanto si saber que obtendrás la mejor calificación de la calase- Pansy se encontraba en clase de pociones y para la pro-convivencia de casas, Slughorn la emparejó con Granger. Para sorpresa de toda la clase, la slytherin no se quejó para nada.
Hermione estaba exasperada, no sabía cómo el profesor Slughorn le había asignado a la mismísima Pansy Parkinson, mejor amiga de Malfoy que por cierto, en lo que iba del día, no le había dejado de lanzar miradas, desde el desayuno casi siempre sentía un par de ojos grises clavados en ella. Pero lo más increíble de todo es que de Parkinson no había recibido ni un mínimo insulto de su parte, ni siquiera miradas de asco.
-Lo que sucede Parkinson es que yo no hago cosas mediocres- dijo en tono cortante
- ¿Insinúas que yo sí?- Pansy respondió alzando las cejas sugestivamente
Para Pansy, Granger era un ser que respiraba, jamás le prestaba atención. Antes de la guerra cada vez que se cruzaba en su camino siempre la insultaba, pero eso era un papel que mantenía cuando Voldemort vivía, porque así la educaron. Pero ahora no le importaba, las cosas de la sangre y de las clases quedaron atrás. Ese pensamiento era compartido por sus amigos.
-No, pero no me has ayudado en nada, ni siquiera en revolver- dijo Hermione, revolviendo minuciosamente, acercándose al caldero
La castaña estaba en guardia, esperando un ataque verbal de la slytherin
-Pues si no la sueltas, jamás podría tomarla no crees-dijo Parkinson señalando la cuchara para revolver que Hermione sostenía
Hermione hasta ese momento pensó que siempre había hecho todo el trabajo y nadie se quejaba, esta era la primera vez que sucedía, pues siempre le tocaba con Ron o Harry
-Pues...Ya hice un poco más de la mitad de la poción Parkinson- dijo apenada Hermione porque sabía que ella tenía razón y un poco extrañada por la sonrisa de Parkinson, era una sonrisa que daba escalofríos - Si quieres, puedes hacer el resto- le comento rápidamente haciéndose a un lado
Pansy asintió acercándose al caldero.
-¿No tienes un poco de calor?- pregunto la slytherin como no queriendo la cosa.
-Sí- respondió la castaña
-Ten, puedes usarla hasta el final de la clase- dijo Pansy a Hermione ofreciéndole la liga que tenía en su muñeca
-No es neces…-
-Tómala- interrumpió Pansy. Literalmente se lo estaba ordenando y la castaña no tuvo de otra que tomar la liga y comenzar a recogerse el pelo
-Mucho mejor ¿No crees?- dijo la pelinegra.
-Sí, gracias Parkinson
- Dime Pansy Hermione ¿Puedo llamarte así?- Hermione solo asintió con la cabeza - Bien, de acuerdo. Solo falta revolver seis veces más ¿cierto?- Hermione asintió de nuevo
Las dos semanas que llevaban de séptimo año, Pansy y ella ni cruzaron miradas, el primer pensamiento de Hermione al escuchar el nombre de su pareja fue "no me jodas", pero conociéndola y charlando amenamente sobre los chicos obsesionados con el quiddicht se dio cuenta que no era una mala persona y que si había posibilidad de una amistad, no la desaprovecharía, aunque fuese una serpiente.
Con ese último pensamiento la castaña puso suma atención en lo que estaba haciendo Pansy, no quería que la poción fallara en el último paso.
A tres calderos de distancia, Draco Malfoy estaba con los pelos de punta por su compañero, cabeza-rajada-Potter, mejor amigo de Hermione, pero por lo menos no le toco con la comadreja
-Entiende- Dijo un Draco desesperado pero con el mismo tono frio- es al sentido de las manecillas del reloj, a la derecha
Harry, molesto por el tono que uso el Hurón, tiro la cuchara con la que estaba removiendo la poción a la serpiente que estaba cómodamente sentado frente a él sin hacer absolutamente nada
-Toma- dijo sobresaltando a Draco, que veía el techo como si fuera lo más interesante del mundo- si tanto sabes, ¡hazlo-tu-mismo!
Draco en vez de responder a la insinuación de el-niño-que-vivió-dos-veces le miro achicando los ojos y, para sorpresa de este, tomo la cuchara con toda parsimonia y camino hacia el caldero de la poción con la misma velocidad, cuando llego frente al caldero con cara-rajada enfrente miro la poción despectivamente y retiro el caldero de peltre colocando el suyo, que era de cobre.
-Qué crees que haces- dijo Harry molesto, él había hecho todo al pie de la letra solo le faltaba la cocción y lo demás era mínimo.
- Arreglando tu desastre, idiota- dijo el slytherin como si hablara del clima con una sonrisa de lado y dejando a un león furioso.
A Malfoy se le crispaban los dedos, Potter había aplicado mal las medidas al mortero pero a sabiendas de que si lo interrumpía le culparía a él por su error simplemente siguió observándolo hasta que vio que revolver también lo hacía mal, su tolerancia acabo.
Draco agito su varita y sonrió con suficiencia a sabiendas que quedaría perfecta, hasta ese momento no se había dado cuenta que su "compañero" estaba muy distraído mirando con cara de incredulidad a una mesa donde provenían unas risas muy conocidas,
Dirigió su mirada hacia donde la tenía dirigida el griffindor y su quijada se desencajo.
Pansy y Hermione, juntas, riendo, amenamente. Como mejores amigas, ¡Juntas!
Si, se había acostado con Hermione y sabía que no sería la última vez que lo harían, pero no sabía si ella lo quiera hacer público, ni él sabía lo que quería, solo que quería besarla y tenerla bajo su cuerpo gimiendo y gritando su nombre.
-¿Qué les pasa a esas dos?- Draco tan ensimismado estaba, que se sorprendió a si mismo preguntando en voz lo suficientemente alta para que su compañero de pociones lo escuchara
-No tengo ni la menor idea- Contesto el azabache sorprendiendo a Malfoy y a sí mismo, respondiendo una pregunta del rubio
Los dos fruncieron el ceño, pero no pudieron seguir hablando porque una explosión muy potente callo totalmente toda el aula. Nada más y nada menos que Longbotton junto a un Nott muy enojado que intentaba calmarse.
-Te dije claramente- dijo Nott arrastrando las palabras al más estilo slytherin que pudo- remueve tres no seis, ¡tres veces y a la izquierda!
-Lo..lo siento- dijo un Neville muy apenado y rojo hasta las orejas- pensé que dijiste tu izquierda
-¡Mi izquierda es tu izquierda! – Dijo Theo como si fuera lo más obvio, pues lo era.
Todos se quedaron viendo la escena divertidos
-¡Terminamos!
