Capítulo 5: La Apuesta Parte 1

Disclaimer: Todos los personajes, objetos, lugares, etc. pertenecen a la esplendida J.K Rowling. La trama es de mi propiedad.

Contiene escenas subidas de tono.


Hermione se encontraba en uno de los patios dentro del castillo, pensado en lo sucedido en la clase de pociones hace unos días.

En cuanto salió del aula, esperaba ver a sus amigos y no va mentir diciendo que no se sintió decepcionada al no verlos. "¿Para qué querías verlos Hermione? ¿Para qué te empezaran a reclamar por estar confraternizando con una serpiente?" Con ese pensamiento, decidió que lo mejor que le había pasado, fue no tener a esos dos gritándole sobre con quien deseaba hacer podía y no podía hablar.

Dejando de lado a sus supuestos dos mejores amigos ¿Qué sucedió en esa clase? Bueno, en primer lugar, conoció a una slytherin, la mismísima Pansy Parkinson. Segundo, hoy tenía una ¿cita? No eso se escuchaba demasiado formal, tenía una… apuesta que cumplir. Sí, eso era, con Malfoy jamás se sabe, dudaba que quisiera algo formal con ella, perder su linaje sangre limpia le costaría muy caro. Ante ese pensamiento Hermione se deprimió un poco "Que esperabas Hermione, ¿Un romance?", Hermione frunció el ceño y siguió enlistando. Tercero, la habían superado, y por mucho. Cuarto, Harry todavía no sabía que ron y ella habían terminado, ¿Cómo lo tomaría? ¿Qué le diría? ¿Armaría un escándalo? Obviamente todo Hogwarts se iba a enterar, los chismes corren como pólvora.

Hermione tomo un largo respiro y se levantó del césped. La castaña se dirigía a la biblioteca para devolver el libro de hechizos de belleza que Pansy le recomendó, un recordaba la mirada que le dirigió Madame Pince cuando vio el título del dichoso libro. Estaba ya en el tercer piso, cuando escucho unos sollozos, así que los siguió y en cuanto vio de quien se trataba soltó sus cosas y corrió rápidamente hacia la fuente del llanto.

-¿Ginny que sucede?- pregunto Hermione alarmada. Algo grave debió de haber pasado para poner a Ginny en tal estado

La pelirroja levanto el rostro empapado de lágrimas lentamente, y miro a Hermione a los ojos, Hermione sintió un golpe en su pecho al ver los ojos de su amiga, sus ojos se encontraban carentes de emoción, el brillo que los caracterizaban había disminuido.

-¿Qué… que te pasa? ¿Qué es lo que tienes, que…?- la pelirroja seguía llorando

La castaña se limitó a abrazarla, a reconfortarla con palabras calmantes. Cuando se tranquilizó, comenzó a hablar

- ¿Que me pasa?- pregunto con sarcasmo- Harry Potter, es lo que me pasa-

Ginny respiro tres veces antes de comenzar a hablar de nuevo.

-Harry, me dijo que el y yo jamas hemos tenido algo, que los besos eran correspondidos solamente porque soy amiga de su mejor amigo y no quería hacerme sufrir- Ginny hizo una pausa para tomar una bocanada de aire y proseguir- estúpidamente, me dijo que lo superara ¡Que iba a ser difícil, pero lo iba a lograr!- lo ultimo lo dijo con la voz quebrada- Hermione, no quiero darle el gusto de que me vea así, ¡no quiero!-termino aferrándose a la castaña

Hermione estaba estupefacta, no sabía cómo reaccionar, no creía que todo eso hubiese salido de la boca de Harry Potter, pero si lo pensaba bien, no había estado mucho tiempo con Harry, a veces no más de lo necesario.

Hermione boqueaba como pez fuera del agua, realmente no tenía palabras, así que solo dijo lo primero que se le vino a la mente

-Estoy segura que esto se va a arreglar amiga, su mente está demasiado confundida. Tu siempre lo apoyaste, jamás lo dejaste, además que sé que él se preocupaba por ti- Hermione suspiro al escuchar otro sollozo de su amiga- Independientemente, no puedo creer lo que te dijo ¿cómo demonios te recomendó que lo superaras? El muy idiota me va a escuchar

Ginny bajo la cabeza.

-¿Y tú qué le respondiste?-pregunto queriendo ahorcar a Harry en esos momentos

-So… Solamente le dije "De acuerdo" y Salí de la sala común- dijo entre sollozos

-Espero que hayas salido con la frente en alto-

-Créeme, vi su cara al salir. Estoy segura que el estúpido esperaba que le armara un teatro- respondió la pelirroja con cierto humor en su voz, sin embargo, las lágrimas no tardaron en aparecer de nuevo

Hermione no sabía cuánto tiempo estaría con la pelirroja, pero no se iría sin ella, así que apretó su abrazo y dejo que su amiga sacara todas sus lágrimas.

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Harry Potter, estaba catalogado como el novio perfecto, guapo, alto, cabello sedoso, negro azabache, los ojos verde esmeralda, capitán de quidditch, muy buen cuerpo, héroe de guerra… perfecto, todo conocían esa parte de Harry Potter, que más se puede pedir.

El azabache se encontraba en la sala común de Griffindor, sentado en un sillón que tenía una perfecta vista hacia la entrada. Harry no podía quitar sus ojos de la entrada de la sala, esperando ver a su ahora ex novia. Recordó como Ginny recibió pacíficamente sus palabras. Sí, tal vez se excedió un poco, pero la pelirroja lo tomo con toda la calma del mundo, sin preocupaciones, después de haber puesto fin a lo que tenían, era lo mejor para ella… y para él.

No quería reclamos de ella, era mejor estar libre que unido por compromiso a su mejor amigo, porque no era su novia, ella desde pequeña se había hecho ilusiones, sabía que el mismo de había dado alas, pero es que, no se iba a negar a sus besos, sus caricias, si cuantas caricias, de las mejores que ha tenido - el gryffindor sonrió rememorando- por todos los alumnos de Hogwarts se rumoreaba que él y ella eran novios, pero hasta ahí, jamás lo hicieron oficial, jamás. Por más que Harry insistía, nunca lo hicieron oficial.

Eran ya las ocho y no había visto a sus amigos. No era común no ver a tus mejores amigos un sábado, pero todos estaban muy extraños, hasta él.

Harry echo la cabeza hacia atrás y cerró los ojos, se levantó, en ese momento entraban Neville y Ronald.

-Chicos- les grito, llamando su atención, ambos lo saludaron y se dirigieron hacia él.

-Que tal Harry- la voz de Ron estaba apagada

-Hola Harry- la voz de Neville era normal, solo con algo de aceptación

- ¿Que hay chicos?- pregunto Harry queriendo salir de dudas mientras ellos se acomodaban en los sillones que había alrededor- ¿Que les sucede?- Neville miro a Ron agrandando los ojos, el pelirrojo se encontraba agachado, mirando sus manos que estaban cerradas en puño, con los brazos apoyados en sus rodillas- ¿Ron?

Ron levanto la cabeza lentamente, abrió la boca, pero la cerró al momento porque Harry se levantó de su asiento abruptamente. Ron volteó hacia donde Harry dirigía su mirada y vio a su hermana entrando a la sala común, ella se veía normal. Detrás de ella estaba Hermione, Ron rápidamente retiro su vista de la chica.

Harry veía todo en cámara lenta, cuando miro a Hermione, los ojos de la castaña se clavaron en el cómo dagas, se notaba que estaba enojada con él, jamás la había visto así.

Hermione le aplico un hechizo a Ginny cuando termino de desahogarse para que no pareciera que hubiese estado llorando por horas, y se dirigieron a la sala común. Cuando Hermione entro a la sala común, vio que Harry tenía la vista en ella y su amiga. Observo como Ginny paso a lado de Neville, Ron y Potter, con cara indiferente, sin dirigirles la mirada. Hermione sabía que a la pelirroja le estaba costando contener sus lágrimas.

Dirigió de nuevo su vista hacia el origen del sufrimiento de su amiga y vio que éste se encontraba mirando el espacio por donde Ginny había desaparecido hacia los dormitorios de chicas. Hermione de lo único que tenía ganas en ese momento era estampar su mano contra la cara de Harry Potter, pero detuvo ese pensamiento, estaba segura de que eso era lo que él quería, quería que le hicieran su teatrito para no sentirse mal con él mismo, pero ella no iba a darle ese gusto.

La castaña se limitó a caminar hacia las escaleras de las habitaciones de chicas, y se dirigió hacia la habitación de Ginny, la cual, para suerte de la pelirroja, se encontraba sin sus compañeras de cuarto. No se escuchaban sollozos ni nada por el estilo, así que se dirigió a la cama de Ginny, que estaba con los doseles cerrados, los abrió un poco y vio a su amiga acostada con marcas de lágrimas en el rostro.

Hermione suspiro y comenzó a acomodar a su amiga, poniéndole una manta encima, cerró los doseles y salió silenciosamente del cuarto dirigiéndose al suyo.

La gryffindor tomo sus cosas para una ducha y se dispuso a dársela, tenía que estar lista en una hora. Ante este pensamiento Hermione sonrió con picardía y se adentró al baño "El baño se ha convertido en uno de mis lugares preferidos"


En verdad espero que este capítulo haya sido de su agrado.

Cariños!