0000000000000

¡WARNING!

ESTE CAPÍTULO CONTIENE LEMMON. SI NO TE GUSTA Y ERES MENOR, NO LO LEAS.

0000000000000

Cuando ya eran las seis de la tarde, estaba guardando mis cosas en mi bolso para poder volver a casa.

Antes pasé por la ahora oficina de Neji para saber si necesitaba algo.

—Sr. Hyuuga, ¿necesita algo más? ¿Algo en que lo pueda ayudar? —pregunté asomando la cabeza por la puerta.

—No, Tenten. —me mira un poco abrumado.

—¿Seguro? Parece como que necesita un poco de ayuda. —comenté entrando lentamente a la oficina, con su mirada fija en mí. —¿Está teniendo problemas en organizarse?

—Creo que... Es un poco evidente —pasa su mano por su cabello. Sexy.

—Bueno, Suigetsu no era organizado, pero a la vez tenía todo en orden. Lo que podemos hacer es... Organizar de este lado los manuscritos a tener en cuenta y en este otro lado, los que se mandarán a publicar. —pensaba mientras acomodaba su escritorio.

Mientras le explicaba, mantenía su mirada en mí. Su brazo descansaba en el apoyabrazo de la silla, mientras tenía su dedo índice en su boca.

—¿Te gusta tu trabajo, Tenten? —me preguntó de repente invitándome a sentar en una silla frente a su escritorio.

Me sorprendió que me preguntara algo así.

—Bueno, por supuesto. Amo este trabajo. —dije algo tímida. ¿Por qué tanto interés?

—Se puede notar —murmura con una leve sonrisa— Tenten, quiero que tengas algo en claro. Yo no soy el tipo de jefe mandón, quiero que tengamos una buena relación laboral. Así las cosas serán más fáciles, no solo para mí, sino para ti también.

—Es bueno saber eso, Sr. —sonrío amablemente.— Yo quiero aprender de Ud., quiero algún día llegar al lugar en donde está. De verdad yo también espero que podamos congeniar.

Ese pequeño momento de sinceridad jefe/secretaria, es algo que no tenía con Suigetsu, ojalá sea así como diga y no me decepcione él también. Por lo que escuché durante todo el día, es un editor bastante renombrado y uno muy bueno.

—Sr. Hyuuga, ¿sabe por qué está trabajando acá? —le pregunté curiosa, a lo mejor no lo sabía.

—Sí, lo sé, Tenten. —dijo riendo, pero luego se puso serio— Me comentaron toda la situación por la que está pasando la editorial.

—Y aún así tomó el trabajo.

—Esta editorial tiene que ser la mejor de todas, Tenten. Sé lo buena que es, ha publicado muy buenos libros, tiene buenas referencias. Pero no podemos dejar que este percance de ese tal Suigetsu nos mande al fondo. Farred es nuestra más grande competición, y no nos podemos dejar sobrepasar por ellos.

Pude notar un brillo en sus ojos cuando hablaba. De verdad está metido en esto, apasionado por tratar de recuperar el tiempo perdido. Así quiero llegar a ser.

—Le admiro la pasión que tiene, Sr. —dije sin pensar, ambos nos mirábamos fijamente a los ojos. Por alguna razón, ya no me sentía tensa cuando estoy con él, me siento bien. Sonrió de oreja a oreja. Una hermosa y perfecta sonrisa. —Uhm, disculpe, no era mi intención decir eso...

—No te preocupes, Tenten —dijo riendo, aún con su sonrisa, mientras se levantaba y acomodaba su saco. Luego se me acerca— Yo también admiro tu pasión por este trabajo. Y sólo he pasado un día aquí.

Me sonrojé, de nuevo frente a él. Sólo estaba prendido el velador que tenía sobre su escritorio, y la luz era muy tenue. De repente me empecé a sentir incómoda, todo el ambiente se tornó tenso y mi respiración era agitada. Seguíamos manteniendo contacto visual, no dejaba de moverme en mi silla, y Neji no dejaba de tamborilear sus dedos en el escritorio. Me mordí el labio y él lo notó, no puede ser que pase esto, mejor irme y evitar cosas indeseadas.

—Será mejor que me retire, Sr. —me levanté algo temblorosa, mis piernas parecen gelatina. ¿Cómo es posible que haya causado estos efectos en mi?

—Supongo que si... Si. Gracias por ayudarme a... Organizarme un poco —me respondió nervioso pasando su mano por el pelo.

—No hay de qué —le dije caminando lentamente hacia atrás. Volví a morder mi labio y se acercó rápido hacia mí, sin darme tiempo a reaccionar.

—Por favor, no hagas eso —me susurra, agarrando mi mentón— ¿Sabes, Tenten? Eres muy sexy en esa falda tubo. —se acerca a mi oreja y pasa su mano por mi pierna izquierda.

No me puedo mover, mis piernas están temblorosas y mis pies no responden. Un intento más de caminar hacia atrás y por fin tengo respuesta, camino un paso hacia atrás, y Neji hace un paso hacia adelante.

Mierda.

Neji pasa su pulgar por mi labio inferior, haciéndome estremecer. Me vuelve a mirar, con esos ojos como la luna, y me apoya contra la puerta de la oficina. Esto está yendo demasiado lejos, y no lo detengo. ¿De verdad quiero que pase esto? Trago, y luego siento que me toma de la cintura haciendo que me pegue a él. Apenas trato de zafarme del agarre, pero su fuerte brazo me retiene. Demonios. Qué jodido momento.

—Nos vemos mañana, Tenten. —murmura rozando nuestros labios, y luego me suelta. Ya salí de la oficina. ¿En qué momento abrió la puerta?

Asentí levemente, puedo sentir que tengo la cara del color de un tomate. Tomé mi tapado y corrí hacia el elevador, apretando demasiadas veces para que llegue rápido —lo que me pareció una eternidad—. Ya dentro, me sentía segura, pero todavía tenía temblorosas las piernas y mi respiración agitada.

Salí del edificio y tomé una bocanada de aire fresco, y demonios que lo necesitaba. Quise tomar un taxi para llegar rápido a casa, y que se terminara rápido este día.

¿Cómo haré para verlo a la cara mañana?

(...)

—¡Ya llegué! —dije al entrar a mi casa y sacarme los tacones. Placer de los dioses.

—Hola, mi amor —saludó Sasuke, mi amado novio. Vino y me alzó para luego darme un beso. —¿Cómo te fue en el trabajo? —me bajó y se dirigió a la cocina, y lo seguí. En ese instante, recordé el último momento con Neji, pero decidí suprimirlo.

—Han despedido a Suigetsu y Karin. —dije mientras me sentaba en el taburete de la barra de la cocina.

—¿Qué? ¿Y por qué? —preguntó asombrado, mientras estaba preparando un delicioso salteado de pollo con arroz.

—Han estado mandando manuscritos a Farred. Les estaban pagando una buena cantidad de dinero por hacerlo. Pobre Karin, Suigetsu la tenía comiendo de la palma de su mano, ese malnacido. —dije, moviendo mi cabeza. Me levanté y lo abracé por la espalda.— ¿Cómo ha ido tu día, amor?

—La sesión de fotos fue todo un éxito. Vogue está muy contento con los resultados, pronto les tengo que enviar las fotos por mail, para saber cuales quieren poner en su próximo tomo del mes que viene. —dijo orgulloso de sí mismo, yo sonreí.

Sasuke era un fotógrafo para reconocidas revistas de moda y agencias de modelos. Poco a poco está armando su camino como un fotógrafo profesional y estoy muy orgullosa y feliz por él.

—Sabes, realmente necesito tomarme un baño. —dije robando un pequeño pedazo de pollo. Delicioso.

—Bueno, puedo terminar aquí y acompañarte... ¿Qué te parece? —respondió con una voz muy seductora y una sonrisa lujuriosa.

—Me parece perfecto —lo abracé y lo besé.

Nos dirigimos al baño y me desvestía mientras Sasuke preparaba la ducha. Me dejé puesto el conjunto de encaje negro, mientras me sacaba mis aros y mi collar frente al espejo. De reojo, vi que él también se desvestía, dejando ver su bien marcado abdomen y brazos.

Se acercó a mí y me abrazó, paseando sus manos desde mi cintura hasta mis pechos, haciéndome estremecer y levemente gemir. Comenzó a besar mi cuello lentamente, yendo hasta el lóbulo de mi oreja, el cual mordió.

—Eres hermosa, nena. —me susurró mientras miraba mi cuerpo y luego directo a mis ojos. Me dio la vuelta para que estemos frente a frente y pasé mis brazos por su cuello, para volver a besarlo, apasionadamente.

—Oh, Sasuke... —le dije entre besos.

Sus manos seguían recorriendo mi cuerpo, para posar una en mi cuello y afianzar el beso. La mano libre pasó a mi trasero, masajeándolo suavemente, y volví a gemir. Mis manos fueron pasando por su pecho y abdomen, hasta llegar a su muy bien esperada erección. Metí la mano en el bóxer para poder tocarla, puedo sentir que Sasuke se estremece a mi contacto.

—Tenten, que pervertida —trata de decir, con voz ronca. —Pero sabes que dos pueden jugar ese juego.

Sus manos viajan hasta el broche de mi sostén y lo desabrocha. Me deja de besar para poder pasar su lengua por uno de mis pezones, mientras que toma el otro con su mano. Yo sigo tocando su miembro. Nos miramos mientras teníamos la respiración agitada, no paraba de retorcerme. Necesitaba que estuviese en mí, ya.

—Sasuke, por favor —le ruego, y empieza tocar mi sexo— Mierda, necesito que lo hagamos.

—Paciencia, linda. Sabes que nuestras previas te encantan, Tenten —gemía cada vez más fuerte, y luego introduce un dedo en mí. Me sube a la encimera del baño, me saca mis bragas y abro las piernas. Con los pies trato de bajarle el bóxer y su miembro dispara hacia afuera.

Deleitándome con esa perfecta vista, el mete otro dedo más y comienza a rozar mi clítoris con la palma de su mano. Santa Mierda.

—¿Eso te gusta verdad, bebé? —Me dice con voz ronca. Sólo pude asentir, ninguna palabra podía salir de mi boca a no ser que sea oh o ah. Sentí estremecer todo mi cuerpo.

—Demonios, me estoy por venir.

—Todavía no, mi amor.

Sasuke sacó los dedos de mí y en su lugar metió su miembro de una fuerte estocada. Sí, esto es lo que quería. Rodeé su cintura con mis piernas y comenzó el vaivén. Dentro, fuera, dentro, fuera. Joder, que me encanta. Su miembro estaba muy duro, y hacía que volviese a estremecerme. No dejaba de repetir su nombre y Sasuke aceleraba las estocadas.

—Quiero que te vengas conmigo, Tenten. —Lo miré incrédula. No creo poder aguantar.

Sasuke comenzó a gemir más fuerte, de igual manera eran las estocadas. Pude sentir como ambos nos corríamos juntos, gritando nuestros nombres.

Luego de ese delicioso baño, cenamos y nos fuimos a acostar. Recostada en su pecho, me quedé dormida, sin ninguna preocupación por lo que sucedió en el trabajo. Decidí que olvidaría eso y que haría como si nada hubiese pasado.

00000000000000000000

Bueno, otro capítulo más.

¿Qué les pareció este capítulo? Espero que el lemmon haya sido de su agrado.

Sigan la historia, denle follow, like, review (?

Los amodoro