Eran las 8 a.m cuando el despertador sonaba. Con mala gana me estiré hasta la mesa de luz y apagué mi celular. La verdad, que no estaba de ánimos para ir a trabajar, sólo me quería quedar en casa con Sasuke y tal vez invitar a tomar algo a mi amiga Sakura.

Sakura Haruno es mi mejor amiga desde que íbamos al colegio. Necesitaba ponerla al corriente de todo lo que pasó ayer, por lo que tomé mi celular y le mandé un mensaje.

*Hola linda. Necesito verte. ¿Qué te parece un café hoy cuando salga del trabajo?*

-Por supuesto, T. Cómo negarte algo, yo también necesito verte. Te extraño, tonta-

Su mensaje me sacó una sonrisa, mientras le respondía que también la extrañaba. Ella trabajaba de modelo, y de vez en cuando trabajaba con Sasuke. Es hermosa, es alta y de un cabello color rosado. Sus ojos color jade cautivan a cualquier hombre que pase a su lado —y lo digo en serio—. Me alegra saber que voy a verla, hace mucho tiempo que no lo hago.

Me levanté de la cama con un mejor ánimo, tratando de no despertar a Sasuke. Me di una ducha rápida y fui a sacar un vestido negro ceñido al cuerpo, que me llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas. Tomé mis tacones y pasé a maquillarme. Rubor, corrector de ojeras, máscara y labial. Saludé a Sasuke suavemente en los labios y me dirigí a la puerta de entrada, me puse mi tapado rojo, tomé mi cartera y me fui.

Al llegar a la editorial, me dirigí a mi escritorio y acomodé todo, debido al suceso de ayer, salí corriendo de la editorial y dejé todo hecho un desastre. Pude ver que Neji aún no se encontraba en la editorial, por lo que pasé a tratar de dejarle todo ordenado en su escritorio.

Tenía bastantes libros sobre su escritorio, tal vez copias que se queda la editorial de las publicaciones. Manuscritos con muchas notas remarcadas en rojo, mails impresos de clientes. Wow, ¿en tan solo un día ya hizo todo esto? De verdad quiere que Blunet se recomponga.

Le dejé escrito sobre un post-it unas entrevistas que tenía hoy para el puesto de secretaria en el que estaba Miranda, también decidí enviárselo por mail, por si no llegaba a leer el pequeño cartel.

Escuché las puertas del ascensor abrirse, y rápidamente salí de su oficina para ponerme detrás de mi escritorio, sacando todo rastro de arruga de mi vestido. Era él, vino con un traje gris oscuro, corbata rosa y lila rayada y una camisa blanca, su saco estaba abierto, dejando ver como la camisa apenas le ajustaba en su abdomen —su marcado abdomen—.

—Buenos días, Sr. Hyuuga —dije con mi mejor sonrisa.

—Buen día. —dijo algo cortante, entrando a su oficina. — ¿Ordenaste mi escritorio, Tenten? —cuestionó, asomándose por la puerta.

—Sí, Sr. —respondí tímidamente— Creí que le resultaría más cómodo tener el escritorio en orden.

Neji se quedó mirándome unos minutos y luego cerró la puerta. Bueno, la azotó, más bien. Creo que hoy no está de un buen humor, pero no voy a dejar que eso me detenga en mi día. Pero unos minutos después me llega un mail.

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De: Hyuuga Neji

Para: Amma Tenten

Asunto: Gracias.

Disculpa por ser descortés. Gracias por haber acomodado mi escritorio, fue un alivio encontrarlo todo ordenado. Y también gracias por el post-it recordatorio de las entrevistas de hoy.

NH.

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Bueno, al menos lo reconoció y me dio las gracias. No dudo en responder.

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De: Amma Tenten

Para: Hyuuga Neji

Asunto: RE: Gracias

No hay porqué agradecer, aproveché de haber llegado temprano. Todos tenemos malos días, sólo hay que respirar hondo y que eso no nos sobrepase.

Tenten.

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Esto hizo que aún tenga mejor humor, más que hoy temprano. La mañana transcurrió normal, y Gabriel fue muy amable conmigo, pero sigo sin olvidar el desliz de ayer. Eso me hizo ruborizar, puede que haya sido un desliz, pero fue excitante.

Durante mi hora de almuerzo, aproveché a guardar los libros que Neji tenía en su escritorio, ya que me lo había pedido. La habitación donde guardábamos los libros era toda blanca, al igual que los estantes. Estaban ordenados alfabéticamente, y lamentablemente, Felix había dejado bastantes por guardar. Estaba haciendo el intento de poner un libro en uno de los estantes más altos, estirando mi brazo hacia el mismo, y con mi otra mano, me tenía con fuerza de la escalera de madera. De lejos escuché la puerta abrirse, eso significa que me pueden ayudar —si es alguien alto—.

De reojo vi a Neji acercarse, mierda, no me lo esperaba justamente a él. Tenía mi ceñido vestido negro, levantado por arriba de mis rodillas, para facilitarme la subida en la escalera. Pero me arrepiento. Él me miró de pies a cabeza, estaba en una pose un tanto llamativa, haciendo lucir mis piernas más largas de lo que ya eran.

—¿Necesitas ayuda, Tenten? —dijo divertido.

—De hecho, sí, la necesito. ¿Cree que puede llegar a guardar este libro en aquel estante? —le respondí avergonzada, bajando de la escalera y entregándole el libro. —Los bajitos no llegamos.

—Será un placer.

Neji tomó el libro, y con tan solo estirar el brazo, pudo guardar el libro en donde correspondía. Lo bueno de esta biblioteca, es que tiene un tipo de repisa donde poder apoyar los libros antes de guardar, por ende, lo usé de apoyo.

Nos quedamos mirando por unos minutos, que para mí me parecían eternos. Él carraspeó, y yo mordí mi labio inferior. Puedo sentir como el ambiente se tornó tenso en un segundo, y él se acercó lentamente hacia mí.

No puede estar pasando esto de nuevo, mi pulso aceleró a 100, y mis piernas se vuelven gelatina como ayer. ¿Cómo es posible que este hombre me ponga así, de nuevo?

—Tienes levantado el vestido, linda. —Murmuró con una sonrisa, tomando los pliegues de mi vestido.

—S- Sí.

—No voy a permitir que mi secretaria ande con el vestido levantado por toda la editorial. —Énfasis en MI. ¿Soy de su propiedad? ¿Desde cuándo? Muerde el lóbulo de mi oreja.

Mierda. Estoy perdida.

—Pero estamos solos. En la biblioteca. —le dije un con leve gemido, ya que pasó a besar mi cuello.

—Muy observadora, Srta. Amma.

—Esto está muy mal, Sr. Hyuuga. —traté de decir mientras apenas lo empujaba. —Esto no es...

—¿Correcto? Tenten, hacer siempre lo correcto es aburrido —me interrumpió con desdén mientras me subía un poco más el vestido— Tienes que dejar de ser tan correcta y ordenada, y dejarte llevar un poco.

—¿Dejarme llevar? —mis manos paseaban por sus fuertes brazos, y luego se posaron en su cuello. — Pero, ¿cómo?

—Yo te puedo ayudar —sonrió mientras rozaba nuestros labios.

Lo miré a los ojos fijamente, y luego me besó. Neji me besó. Al principio fue suave y lento, pero luego su lengua pedía permiso para entrar a mi boca. No podía abrir los labios.

—Tenten, déjate llevar. Así no podremos llegar a ningún lado. —me rogó mientras él me sentaba en la repisa, para luego comenzar a acariciar mi pierna.

—Neji... —respondí tomando su mano, para luego empezar a deshacer su corbata.

Y dicho esto, sonríe y me vuelve a besar apasionadamente. De nuevo, pide permiso pasando su lengua por mis labios, no puedo evitar gemir y darle paso.

Esto es jodidamente excitante, a la vez tan equivocado. Mis manos pasan a los botones de su camisa y los desabrocho uno por uno. Sus manos, se colocan en mi espalda y bajan el cierre de mi, ahora, no tan ceñido vestido. Lo baja y quedo sólo en mi brasier de encaje negro.

Mientras él me inspecciona, yo hago lo mismo. Ciertamente, tiene unos abdominales para morirse. El comienza a tocar mis pechos, y demonios que sabe hacerlo. Los besos comienzan a ser aún más apasionados, Neji en algún momento me levantó más en vestido y ahora sus manos pasaron a mis piernas.

Mi celular suena, y eso nos hace parar. Estábamos agitados, Neji estaba sudando un poco, nos quedamos mirando fijamente. Miro de reojo mi celular y era un mensaje de Sasuke.

—Perdón. —dije acomodándome el vestido.

—¿Sasuke? —preguntó arreglando su corbata, sin darme atención.

—Mi novio. —aclaré en voz baja y agarré mi celular. —Disculpe, me retiro.

No me di vuelta para mirarlo, ni siquiera de reojo. Me sentía sucia, terriblemente culpable por lo que acabó de suceder, pero que yo dejé que pasara. ¿Qué es lo que me hace sentir este hombre?

Traté de llegar lo más rápido que pude al baño, y le eché cerrojo a la puerta. Me apoyé sobre la bacha y mis ojos empezaron a arder. Pude sentir como mis mejillas comenzaban a ser empapadas por las lágrimas que me caí í a ver el celular, y leí el mensaje de Sasuke.

*Que tengas un lindo día, hermosa. Te amo. S*

Demonios. Lo eché todo a perder. Perdón Sasuke.

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¡Hola! De nuevo aquí con un nuevo capítulo.

¿Qué les pareció? Yo creo que Neji es todo un pillo.

¿Que opinan de Tenten? ¿Creen que le contará la verdad a Sasuke, o le confiará este secreto a Sakura?

Sea cual sea la decisión, tendrán que esperar al próximo capítulo ;D

Lxs amodoro!