Seguía en el baño, la verdad no sé cuánto tiempo habría pasado. Pero no lo quería ver, no quería verlo a los ojos, y saber que me dejé seducir por él, dos veces.
Pero así no era yo. Tengo que afrontar el problema, tengo que asumir que cometí un error, y tengo que remediarlo, antes de que sea demasiado tarde.
Saqué el cerrojo de la puerta y salí. Puse la mejor cara que pude, mi maquillaje se había corrido por haber llorado. Me dirigí a mi escritorio y me centré en mi trabajo.
(...)
Ya era casi la hora de irme, y decidí que este era el momento adecuado para hablar de lo sucedido con Neji. Con confianza, me levanté y fui a su oficina y toqué la puerta, pero no hubo respuesta. Volví a tocar y la misma respuesta: nada. Un poco molesta, entré.
—¿Qué necesitas, Tenten? —me preguntó sin mirarme, desinteresado.
—Necesito hablar con Ud., Sr. Hyuuga. —le dije decidida— Necesito hablar con Ud. de lo que pasó hace rato.
Se ríe. Dejó de leer el manuscrito que tenía en sus manos, y lo dejó sobre el escritorio, y luego se sacó los lentes que tenía puestos y me miró. Todavía tenía una pequeña sonrisa, una sonrisa de arrogante, pero luego se puso serio y se levantó. Por instinto, di una paso atrás.
—No sé qué le parece tan divertido, Sr. —bufé, este tipo saca lo peor de mi.
—No creo que necesitemos hablar de nada, Srta. Amma.
—Tú no, pero yo sí. Tengo muchas cosas que decirte.
Se quedó callado, y pasó una mano por su cabello. Era tan largo que le llegaba a la cintura.
—Está bien. Dime lo que tengas que decir. —dijo luego de un largo suspiro.
—Lo que pasó hoy, no tiene que volver a pasar nunca más. —se vuelve a reír.— Lo digo en serio, Neji. No se tiene que volver a repetir.
—No fue sólo de mi parte lo que sucedió hoy, Tenten. Fue de parte de los dos.
Lo sé. Lo sé muy bien. Sabía que era mi culpa también haberme dejado tentar por él, por su seducción.
—Lo tengo bien en claro, y asumo mi error. Es por eso que estoy aquí parada frente a tí, para poner las cosas en orden. —me crucé de brazos, estaba decidida a terminar este problema. —Antes de que pase a mayores. Tú eres mi jefe, soy tu secretaria. Y así se mantendrán las cosas.
Nos quedamos mirando. Él tenía un semblante serio y dubitativo, con el ceño fruncido. Yo tenía mi vista fija en sus ojos, desafiante. Me crucé de brazos, ya irritada.
—¿Así quieres que sean las cosas? —fue lo único que dijo.
—Pues sí, así quiero.
—Bien.
Se quedó callado. Volvió a sentarse y agarró el manuscrito que leía. Yo me irritaba cada vez más, necesitaba que me dijera algo.
— ¿Se te ofrece algo más?
—Que me respondas.
Se volvió a poner los lentes, mientras me miraba.
—Ya no hay nada que decir. Si así quieres que sean las cosas... Así serán.
—Bien.
Me dispuse a salir de su oficina, algo victoriosa. Recordé que me iba a encontrar con Sakura cuando saliese del trabajo, por lo que le mandé un mensaje.
*Saku, ¿nos encontramos en el Starbucks de siempre?*
-Si, T. Allí te espero. Tuve una sesión de fotos cerca de allí hoy. Ya quiero verte, amiga-
Estaba ansiosa de verla, agarré mis pertenecias y salí. Cuando entré al elevador, vi que Neji se apuraba para llegar a subir también.
—Ah, eras tú —comentó mientras apretaba el botón de planta baja.
— ¿Quién más podría ser? Si ya se fueron todos.
Todo el trayecto nos quedamos callados. Como él había dicho: Ya no hay más que decir. Pero resultaba algo incómodo también, tenía que ser fuerte. No quiero que mi trabajo se mezcle con placer. Tenía a Sasuke, él me amaba, me amaba en serio.
Salimos y ni siquiera se despidió, pero no iba a dejar que esto terminara de arruinar mi día. Me dirigí al Starbucks que se encontraba cerca de Central Park, eran las 6 de la tarde y ya comenzaba a atardecer, por lo que el paisaje a esa hora era maravilloso. Al ser otoño, las hojas amarillas de los árboles hacen un hermoso composé con el anaranjado del cielo. Siempre que nos encontrábamos allí, con Sakura escogíamos una de las mesas junto a la ventana, para poder disfrutar de la vista.
Y ya había hecho mi pedido de chocolatada caliente con un rollo de canela. Por la ventana vi que entraba Sakura, y le hice un gesto con la mano para que me viera.
Los ojos jade me captaron y vino corriendo hacia mí. Me levanté y nos abrazamos, necesitaba esto. Un momento de chicas.
— ¡Saku! ¡Qué alegría verte al fin! Ha pasado mucho tiempo.
—Es cierto. ¿Cómo estás, nena? —Afirmó mirándome de pies a cabeza— Te sienta bien la vida aquí eh...
—Bueno, la verdad es que sí. —reí y tomé un sorbo de mi chocolatada— Me mudé con Sasuke a unas cuadras de aquí.
—Wow, ¿ya dieron el gran paso, eh? Me alegro mucho por tí, amiga. —me felicitó con una leve cariños en mi mano.
—Gracias, también veo que te va bien en tu trabajo. He visto varias publicidades contigo en ellas.
—Sí, de hecho, ayer estuve en una sesión de fotos de Vogue, y lo vi a Sasuke.
— ¿Ah, sí? No me dijo que te vio. —dije, desconcertada— De haber sabido que estarías en esa sesión de fotos, te hubiera invitado a cenar en casa. Me dijo que salió todo excelente.
Ella asintió con la cabeza, mientras tomaba su café. Estuvimos charlando toda la tarde de aquello y de esto. Hasta que no podía aguantar más, y tener que decirle lo que realmente pasaba.
—Saku, necesito que guardes un secreto. Tengo que contarte algo, que ya no lo puedo seguir guardando.
—Anda, dime, nena.
—Bueno, en el día de ayer despidieron a Karin y a Suigetsu... por traición a Blunet.
—¿Es una broma, cierto? —dijo, dejando de lado su café para poner su total atención.
—Pues no, pero no es todo. Ayer mismo empezó un nuevo editor en jefe, Neji Hyuuga. —Pude ver en su expresión la pregunta "¿Y es guapo?" por lo que asentí levemente.— Estuvo todo bien hasta hoy, él ha sido gentil conmigo, todo lo contrario a Suigetsu. Pero...
— ¡¿Pero qué, Tenten?! —gritó Sakura, a lo que todas las personas se dieron vuelta a mirarnos.
—Hoy pasó algo, un error —dije avergonzada, de nuevo sentí la culpa en mi corazón —Nosotros hoy... Yo me dejé llevar...
—No me digas... ¿Tuviste sexo con tu jefe, T? —decía con una sonrisa pícara— Eres una pilla, Tenten
— ¡No, Sakura! ¡No tuve... Sexo con él! —traté de decirlo en voz baja— Pero sí hubo toqueteo, y muchos besos. Fue... Apasionante, excitante.
—¿Y cómo es que no lo hiciste con él? Por la descripción que me das... Debe ser el manjar de los dioses —Dijo Sakura, apoyando su espalda en el respaldo de la silla.
—Fue un error. Me dejé seducir, y no volverá a pasar. —ella me quedó mirando sin creerme— Lo digo en serio, Saku.
—¿Y le contarás a Sasuke?
Esa pregunta me dejó sin palabras. Aún no sabía si contarle o no la verdad, aunque sería lo correcto.
—Por lo pronto, quiero disfrutar de tu hermosa presencia, amiga.—respondí, cambiando el tema, con suerte no se daría cuenta— Sólo necesitaba contártelo.
—Está bien, pero... Prométeme que le contarás a Sasuke. No arruines la hermosa relación que tienen, Tenten.
Me la quedé mirando, con una leve sonrisa triste. Asentí levemente, y seguimos charlando de nuestros trabajos, nuestras vidas. Ya veré cuando llegue a casa si le cuento o no a Sasuke lo sucedido hoy en el trabajo.
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Holis! Otro capítulo más.
Tenten decidió confiarle este secreto a Sakura. ¿Pero por qué Sasuke no le contó que la vio?
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Lxs amodoro!
