Estaba caminando las pocas cuadras que tenía hasta mi casa. Ya me había despedido de Sakura, se fue apurada debido que tenía que encontrarse con unos amigos.
Me había quedado pensando en por qué Sasuke no me contó de su encuentro casual con Sakura, en la sesión. Pero también me puse a pensar en lo sucedido hoy con Neji. Sentí como mis mejillas empezaban a arder de a poco, por lo que supuse que me ruborizaba. Moví la cabeza para borrar todo recuerdo de ese error.
Llegué a la puerta del edificio y dudé en entrar. Toda la culpa de ver a los ojos a Sasuke, sabiendo que lo engañé con mi jefe, se concentraba en mi pecho. Pero no podía ser una cobarde. Tomé aire e introduje la llave en la puerta.
Esperé el ascensor, tardó lo que pareció mil años, y sentí mi celular vibrar.
*¿Dónde estás? No puedo esperar para verte.*
-Esperando el ascensor. No tardo en llegar.-
Luego de enviarle el mensaje, subí al ascensor y marqué el piso 10. Me mordía el labio inferior mientras pensaba en el día de hoy. ¿De verdad sentía que fue un error lo sucedido hoy?
Puse la llave en la cerradura y la puerta se abrió, Sasuke me recibía con una encantadora "sonrisa" ya que sólo parecía una mueca. Él tiene sus formas de demostrar su amor por mí.
—Hola, te tardaste en llegar— me dijo saludándome con un beso.
—Lo siento, está empezando a haber mucho movimiento en la editorial por un nuevo autor. —le saludé dándole la espalda y dejando mi cartera y mi tapado rojo sobre el perchero, evitando verlo.
—No te preocupes, por lo menos ya estás aquí conmigo. ¿Te encuentras bien? —preguntó tomándome de la cintura.
Me di vuelta y lo miré a los ojos. No sabía si era el momento adecuado para contarle lo que sucedió hoy, que lo engañé con mi jefe. Otra vez ese fuerte dolor en mi pecho aparecía.
—Sí, lo siento. Estoy muy cansada. Creo que me iré a tomar un baño.
—Como gustes, la comida ya casi está lista. No te tardes. —me dijo dándome un beso en la frente.
En cuanto me soltó, corrí hacia nuestra habitación y me dirigí al baño. Preparé la tina para relajarme un momento y pensar las cosas en claro. El agua estaba tibia, al punto perfecto. Decidí agregarle un poco de espuma y sales, necesitaba estar relajada al 100 por ciento.
Comencé a pensar en la conversación que tuve con Sakura, y recordé que Sasuke me "ocultó" que se vieron en la sesión de fotos. ¿Por qué me ocultaría algo así?
Luego de unos 20 minutos, por suerte, el baño me dejó lo suficientemente relajada como para no pensar más en Neji. Salí, no podía seguir evadiendo a mi novio por un error mío. Por lo pronto, decidí no contarle de lo sucedido hoy, creo que es lo mejor.
Al llegar a la cocina, me encontré con Sasuke preparando la mesa para la cena, me acerqué y lo ayudé.
—Hoy al salir del trabajo me encontré con Sakura en Starbucks. —lancé el comentario. Pude notar que se puso algo nervioso.
—¿Ah, sí? ¿Y cómo está?
—Bueno, le va bien en el modelaje. Pero de seguro ya lo sabías, ¿no? —dije sentándome en mi lugar en la mesa. —Sakura me dijo que se vieron en la sesión de fotos de Vogue, ¿por qué no me dijiste?
Me sentía como una idiota. ¿Cómo era capaz de reclamar algo así, cuando yo estuve besándome y toqueteándome con mi jefe? Los celos salieron a flote.
—Lo siento amor, la emoción de haber trabajado con la más importante revista de modas en el mundo, me hizo olvidar. —me respondió acercándose con la cena.
—Es mi mejor amiga, lo sabes, por lo menos la hubieses invitado a cenar. —comenté con un puchero y cruzada de brazos. —De verdad, la extrañaba.
—¿Y cómo la pasaron? —preguntó, cambiando de tema.
Durante la cena, le comenté de lo hablado con Sakura, exceptuando el tema de Neji.
(...)
Los días fueron pasando, y por suerte, la relación jefe-secretaria había vuelto a la normalidad. El error cometido hace unos días no era más que parte del pasado. Decidí que no podía echarle la culpa por haber hecho lo que hizo, ya que también fue mía. Era momento de que me comporte como la "adolescente adulta" que me consideraba.
Ya había una nueva secretaria, Temari Sabaku. Tenía el cabello de color miel y unos ojos color turquesa que cualquier hombre podría quedarse hipnotizado por ellos. Ella era eficiente y rápida, aprendía rápido y nos hicimos buenas amigas. Kiba decidió que nuestros escritorios estuviesen enfrentados, por lo tanto, durante el trabajo podíamos charlar un poco.
Hoy Neji se reuniría de nuevo con el nuevo autor, Jiraya, para poder determinar algunos puntos de su contrato y de su nuevo libro —digo nuevo, ya que ha tenido una saga de libros... pervertidos publicados—.
—¿Cree que es seguro publicar algo así, Sr.? —le pregunté a Neji, entregándole el contrato de Jiraya— Me refiero, a que Blunet nunca publicó algo así.
—Estoy muy seguro. A mí tampoco me agrada la idea de un libro de esta categoría, pero según investigué no le ha ido mal con sus anteriores publicaciones. Me parece que le vendría bien a Blunet tener un poco de renombre después de lo que ha hecho Suigetsu. Si todo sale como lo planeado, Blunet volverá a ser la empresa editorial que era antes. —me respondió confiado mientras revisaba el contrato.
No lo había pensado desde ese punto, y tenía razón. Desde que Suigetsu estuvo mandando manuscritos a Farred, nuestras ventas cayeron y casi ningún autor quería publicar con nosotros. No tomar una oportunidad así, sería de idiotas. Al estar casi saliendo de su oficina, me detiene tomándome del brazo gentilmente.
—Tenten, ¿aceptarías tomar un café conmigo después del trabajo? —me preguntó sin mirarme.
—Sr., no sé si... —me interrumpe.
—No es con otras intenciones más que un café entre compañeros de trabajo. —Lo dudé. Puesto debido a situaciones anteriores que pasé con él, no sabía si aceptar o no.
—Perdón, pero no puedo. —respondí finalmente, mirándolo a los ojos. Sus orbes plateados me fulminaban.
—Por favor. —insistió. — En realidad, más allá de que en serio quiero tomar un café solo contigo, me veré con mi prima hoy para cenar y también va a ir su prometido —dijo apenado.
—¿Y quiere que yo vaya por qué? —no le veía el sentido de ir yo también. —No sé si me parece correcto ir a un encuentro familiar, Sr.
—Es que, demonios, no soporto al prometido de mi prima. —dijo exasperado pasando una mano por su cabello, reposándose en su escritorio. —Por favor, dime que me acompañas.
No pude evitar reír un poco, verlo así rogándome que vaya me divertía.
—Si tanto insiste —el asentía con la cabeza— entonces, lo pensaré.
Me miró unos segundos, y luego bajó la mirada. Creo que estaba un poco decepcionado de que no haya aceptado enseguida.
(...)
Había llegado la tarde y Neji se tenía que reunir con Jiraya. Cuando él llegó, lo hice pasar a una de las salas de reuniones que tenemos en la empresa. Ésta era espaciosa, con una gran mesa y sillas en el centro, contaba con un proyector y una pantalla para el mismo.
—Sr., si desea algo de tomar, no dude en pedirlo. El Sr. Hyuuga se reunirá con Ud. en unos minutos.
—Ya me encuentro aquí. —dijo Neji entrando a la sala. Estiró su mano para que le entregara el contrato y el manuscrito con notas. —Jiraya, ¿quieres algo de tomar?
—Un café, por favor.
—Que sean dos, Tenten. Gracias.
—¿Tenten? Significa "cielo", ¿verdad? —preguntó Jiraya, antes de que saliera de la sala. De reojo pude ver media sonrisa en Neji.
—A-Así es, Sr.
—Es un hermoso nombre para tan bella chica.
Luego de decir esto, me guiñó el ojo, volví a ver a Neji y tenía el ceño fruncido. La sonrisa se había ido, y eso me hizo sonreí a mi. ¿Acaso tenía celos de un viejo de 50 años?
(...)
Durante toda la tarde, pensé si debía aceptar la invitación —un poco forzosa— de Neji. Al estar tan sumida en mis pensamientos vi que era casi la hora de irse, y no escuché que Temari me llamaba.
—¡Tenten! Oye, Neji te llama a su oficina —me dijo desde su escritorio
—Oh, perdón Temari. Gracias por avisarme. —me levanté y acomodé mi ropa. Hoy llevaba puesta una falda tiro alto bordó, con una camisa de mangas 3/4 blanca y pequeños detalles en bordó. Decidí llevar mi cabello en dos chonguitos, como acostumbraba a usar cuando era más pequeña.
—¿Qué tanto te arreglas? —me dijo en tono burlón Temari. Me di cuenta que me fijaba si estaba bien mi maquillaje.
—Pues, nada. Sólo quiero estar presentable.
—Diré que te creo. —dijo recostándose en su silla —Es solo tu jefe, T.
—Tú no puedes decir nada, que también siempre te andas arreglando cuando aparece Shikamaru por aquí —contraataqué, sabía que había dado en su punto débil. Desde que llegó, le echó el ojo a Shikamaru Nara, jefe de seguridad de nuestro piso. Su cara comenzaba a tornarse roja, y desvió la mirada.
—Anda, ve que Neji te espera.
No pude evitar reír. Primero acomodé mis cosas para ya estar lista para irme y pasé a la oficina de Neji.
—¿Me llamó, Sr.? —le pregunté golpeando la puerta tres veces.
—Sí, Tenten. Pasa, por favor. —hice lo que pidió y me senté frente a él— Te quería preguntar, si ya habías pensado en la propuesta de hoy.
—De hecho, sí, lo hice.
—¿Y bien? ¿Me acompañarás?
Lo miré fijo a los ojos y noté que él estaba impaciente. Reí y asentí con la cabeza, una pequeña sonrisa surcaba los labios de Neji. Mi corazón empezó a latir rápido.
Me pidió que me preparara para ya salir, a lo que le dije que ya tenía todo preparado. Bajamos al subsuelo, en donde se encontraba el estacionamiento. Nos dirigimos a un auto BMW último modelo plateado, obviamente hice notar que estaba impresionada. Abrió la puerta del copiloto y me senté. Luego de que él subiera, encendió el motor. Le envié un mensaje a Sasuke de que iría a tomar un café con Temari, pero no recibí respuesta. Tampoco sé por qué le mentí.
—Sr., necesitaría pasar por mi casa antes. Me urge cambiarme de ropa.
—Por favor, no me digas señor. Me puedes decir Neji. —me dijo mirándome un segundo y luego volvió la vista a la carretera —Dime donde vives y te llevo.
Luego de indicarle el camino a mi departamento, me baje y le pedí 5 minutos para cambiarme. Caminé lo más rápido que pude a la puerta del edificio. Mientras esperaba el ascensor, miré sobre mi hombro a Neji, quien estaba hablando por su celular.
Marqué el piso 10 y saqué mis llaves de casa. Entré y no vi a Sasuke por ningún lado, pero escuché ruidos en el cuarto. Al abrir la puerta del mismo, me encontré con algo que jamás me había imaginado.
Espero que les haya gustado este capítulo, es un poco largo, por lo tanto tómenlo como una disculpa jaja. Perdón por haber tardado tanto. VIMH también lo estoy escribiendo conjunto a esta historia, es por eso que tardo (ya que esa requiere más tiempo de mi vida e imaginación :v)
¿Qué opinan de la mentira que le mandó Tenten a Sasuke?
¿Con qué se encontró Tenten al entrar a su cuarto?
Dato curioso:
"Tenten es la única de los 12 de Konoha que no tiene apellido. Esto es una referencia a la cultura china, ya que en China las mujeres no tienen apellido hasta que se casan."
Qué gracioso, ¿no? Justo TENTEN es la que no tiene apellido hasta que se case y justo NEJI tiene que morir. SI NO SE HUBIERA MUERTO TENDRÍA UN MALDITO APELLIDO D':
Perdón, tenía que decir algo al respecto sobre este dato que leí de mi pobre bebé Tenten.
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Lxs amodoro!
