Nervios. Me estaban matando, ¿qué mierda hice? Sabía que me iba a terminar arrepintiendo de esto.
Luego de todos esos besos en el ascensor, los jadeos y nuestras manos recorriendo nuestros cuerpos, me encontraba en la cocina sirviendo whisky en dos vasos. Neji estaba sentado en uno de los sofá de la sala. Me reposé sobre la encimera de la cocina, deteniéndome a pensar como salía de esto, pero a la vez no quería.
Necesitaba saber que este error que estaba cometiendo una y otra vez valía la pena. Escuché a lo lejos unos pasos que se acercaban. Cuando levanté mi mirada, lo vi frente a mi con cara de preocupación. Me tomó de la mano y la besó.
— ¿Está todo bien?
— No, la verdad que nada de esto está bien. — respondí con un suspiro — Tengo novio, estamos donde vivo con él. Neji, cometí errores contigo. Me haces sentir cosas que no sabía que podía sentir, estoy confundida. No sé como soy capaz de hacerle algo así a Sasuke.
— ¿Y con él sientes lo mismo que conmigo? -me preguntó mientras me tomaba de la cintura.
— No, pero esto no está bien, Neji. No es...
— ¿Correcto? — me interrumpió. se acercó a mí hasta que nuestras respiraciones se mezclaban. — Creo recordar bien que puedo hacer que te dejes llevar...
Sentía mi corazón latir tan rápido, que pensé que se saldría de mi pecho. Me di vuelta y tomé los dos vasos con whisky, le entregué el suyo y él me miró con una sonrisa, luego los tomamos de un sorbo.
Rodeé su cuello con mis brazos y lo besé. Al principio fue lento y suave, pero poco a poco pasó a convertirse en un apasionado beso. Sus manos paseaban por todo mi cuerpo, haciéndome estremecer. Su mano derecha la posó en mi nunca para no dejar espacio alguno entre nosotros, y su mano izquierda se dirigió al cierre de mi vestido y comenzó a bajarlo.
— Neji... — dije en un suspiro, necesitaba tomar un poco de aire — Espero que no hayas dicho por decir que hoy será una noche larga.
Él sonrió y luego hizo una pequeña risa. Nos volvimos a besar y comencé a deshacerme de su corbata y camisa, dejándolo solo con el pantalón puesto — adoro esos abdominales marcados —. Ya me había bajado el vestido por completo, dejándome solo en mis prendas interiores, y luego me alzó. Rodeé su cintura con mis piernas y entre besos le indiqué donde quedaba el dormitorio.
Shit was getting real.
Gemidos, el choque de el respaldar de la cama contra la pared, labios hinchados de tantos besos. Unos hermosos ojos perla me miraban. Sentía mis mejillas arder, este hombre me hacía sentir viva. Muy viva.
Sus manos recorrían delicadamente mi cuerpo, de a momentos deteniéndose en mis pechos. Los lamía, los mordía, los masajeaba. Podía sentir que estaba por correrme, y con sólo una mirada nos entendimos. Sus estocadas comenzaron a ser más rápidas y mis gemidos más fuertes.
Nos volvimos a besar hasta que pude sentir que nos corrimos los dos al mismo tiempo, solté un leve gemido. Me sentía totalmente abrumada, pero no podía dejar de sentir la sensación de estar totalmente satisfecha — creo que la situación se me fue de las manos, más de lo que quería.
Me corrió un mechón de pelo que tenía pegado a mi frente por la transpiración, ambos estábamos agitados y sonreíamos, luego volvió a poner sus labios contra los míos en un suave beso.
Se acostó a mi lado, y automáticamente, me apoyé sobre su pecho y me lo quedé mirando. Tenía sus ojos cerrados, privándome de verlos. Su corazón latía rápidamente, comenzando a su palpitación normal.
— Gracias.
— ¿Por qué lo dices? — me respondió mirándome intrigado.
— Por hacer que sobrepase mis propios límites. Por hacer que deje de pensar qué es lo correcto y qué es lo incorrecto.
Sabía que estaba mal lo que hice. Haber engañado a Sasuke con otro hombre en la misma cama donde dormimos juntos. Pero es algo de lo que no me arrepiento, ¿ o sí?. Él me sonrió y luego me dio un beso en la frente, me recosté sobre su pecho con una gran sonrisa.
Eran las 11 de la mañana del día sábado. Me desperté aún en el pecho de Neji, él aún dormía tranquilo. Me senté y me tapé mi torso con la sábana y me lo quedé mirando. Todo su largo pelo azabache estaba esparcido por la almohada.
— Tienes pelo de mujer — dije riendo, mientra corría unos mechones que tapaban su cara.
Cautelosamente, me bajé de la cama y levanté del piso la camisa gris que ayer Neji traía puesta, para usarla yo, y luego me dirigí a la cocina. Necesitaba un poco de café.
Mientras la cafetera se encargaba de prepararlo, me puse a pensar en la noche de ayer. ¿Se puede decir que Sasuke se volvió, oficialmente, en el "cornudo" de la relación? Pues yo creo que sí, y por más que me quiera sentir mal por ello, no puedo. Creo que fue una noche maravillosa, al igual que la cena con la prima de Neji.
No podía esperar a contarle lo sucedido a Sakira, pero, ¿por qué esperar si la puedo llamar? Hice una pequeña carrera hasta la mesa que se encontraba junto a la puerta de entrada, que es donde había dejado mi clutch anoche cuando llegamos. Al sacar mi celular, me sorprendí por todas las llamadas y los mensajes que tenía de Sasuke. Eran mensajes en el buzón pidiéndome perdón por tener que haberse ido así, los mensajes de texto decían lo mismo.
Volviendo a lo que iba, marqué el número de Sakura y esperé a que me atendiera. Tardó un poco pero finalmente lo hizo.
— ¿Aló?
— ¡Sakura! Que bueno que me atendiste — le dije con una sonrisa. — Necesito contarte algo urgente.
— T, ¿cómo estás? ¿Sucedió algo malo? — luego de preguntarme eso, escuché como susurró un "basta" con una pequeña risa.
— Pues, sí. Cosas pasaron y necesito verte. ¿Podemos vernos hoy por la tarde en Starbucks?
— Lo lamento, Tenten, pero no estoy en la ciudad. Me surgió un viaje de trabajo, pero me puedes contar ahora si quieres.
— Oh, bueno, Sasuke se fue a Inglaterra anoche, sin avisarme.
— ¿Qué? Pero, ¿qué pasó?
— Bueno, no me lo dijo, pero tengo mensajes de él, supongo que me lo habrá dicho ahí. Pero eso no es lo importante ni por lo que te llamé.
— Uhm okay. Si el repentino viaje de Sasuke a Inglaterra no es importante, ¿qué lo es?
Tenía dudas si soltarle la bomba de una vez, sin vueltas. Tomé aire y suspiré profundo.
— Anoche me acosté con Neji.
No obtuve respuesta de su parte, luego de unos minutos volví a escuchar que susurraba "aguarda un momento", pero no me lo decía a mí.
— ¿Que hiciste qué, Tenten? — respondió finalmente, con tono serio.
— Me... Me acosté con Neji, anoche. —repetí.
— Wow amiga... Metiste la pata hasta el fondo.
— ¡Lo sé! — dije en un grito, recordé que Neji aún dormía — Y me siento terrible por lo que pasó... mas o menos.
— Mas o menos, ¿eh? ¿Cómo sucedió?
— Me había invitado a una cena, como compañera de trabajo, para ver a su prima y al prometido de la misma. No quería ir solo... Entonces antes de salir del auto, nos besamos y llegamos tarde. Fue una cena hermosa, la prima está embarazada y tomó a Neji por sorpresa, ya que no se veían hace 8 meses. — estaba tan ensimismada en contarle todo, que no me di cuenta que lo estaba haciendo demasiado rápido —. Me trajo hasta casa y de último momento antes de irse lo invité a tomar un trago, me arrepentí y luego nos volvimos a besar y fuimos al cuarto y...
— ¡Toma un poco de aire mujer! — me interrumpió. — ¿Sigue ahí?
— Está durmiendo todavía. Me urgía contártelo Saku.
— Bueno, mi consejo como tu mejor amiga, es que la cagaste, en grande. Engañaste a Sasuke y...
Por un momento no dijo palabra alguna, no se escuchaba más que su respiración. Me estaba desesperando, pude escuchar que la puerta de la habitación se abrió, se había despertado.
— Saku, ¿estás ahí?
— Tenten, luego te llamo.
¿Me cortó la llamada? Me quedé atónita. Neji se reposó sobre la encima de la isla y me quedó mirando fijamente con una sonrisa.
— Buenos días, ¿quieres un poco de café? — lo saludé con una sonrisa y un poco sonrojada.
— Buenos días a tí también. Un poco de café no estaría mal — se acercó a mí y me dio un pequeño beso en los labios. Me di vuelta para buscar dos tazas. — Creo que tienes algo que es mío.
Pasó sus manos por toda mi espalda, para luego abrazarme por la cintura y besarme el cuello.
— Lo lamento, fue lo primero que vi — respondí riendo.
— Pues, te queda muy sexy — me susurró al oído — Pero la voy a necesitar.
Me siguió besando en el cuello, mientras iba desabrochando la camisa. Entre más besos me daba, más a gusto estaba. Al terminar de desabrochar todos los botones, comenzó a masajear mis pechos y a jugar con mis pezones. Lentamente, su mano derecha comenzó a bajar hasta mis bragas. Metió la mando debajo de ellas para comenzar a tocar mi zona íntima.
Los gemidos no se hicieron esperar, mientras más me tocaba, más inclinada estaba. De un momento a otro, Neji me sacó la camisa y mis bragas y me apoyó contra la encimera de la cocina. Escuché como se desabrochaba el cinturón y se bajaba los pantalones.
Estaba completamente excitada, me levanté un poco sin cambiar de posición y lo miré. No pude evitar morder mi labio, lentamente comenzó a entrar en mí.
Pude sentir que se inclinó sobre mí y comenzó a dejar besos por toda mi espada, los sentía como pequeñas descargas eléctricas en mi cuerpo. De alguna forma sentía que esta vez era algo más íntimo.
No estábamos teniendo sexo, sino que estábamos haciendo el amor.
