Los personajes de Naruto le pertenecen a Masashi Kishimoto

Un nuevo miembro de la familia Uchiha

Amor de madre

Sakura Uchiha

Estaba preparando la cena para este frio habíamos decidido pasara estas fechas en un lugar diferente a la aldea, por esa razón estamos en una aldea en las montañas de nieve.

El frio era muy fuerte por suerte estábamos bien en la cabaña miraba a mi adorado esposo enfrente de la chimenea muy abrigado tratando de conservar su calor, a mi hija también mirando un libro que había conseguido en la aldea antes de que empezara la nevada y a mi pequeño Kenji jugando por la cabaña tan parecido a su padre en todo.

Lo mire a un 1 1/2 ya era un niño muy vivaracho su cabello negro y sus ojos color negro era la misma imagen que su padre, termine lo que estaba haciendo y mire que el pequeño Kenji se acercaba con pasitos lentos mirando a la ventana.

-Mamá- me decía señalado la ventana que estaba cubierta de nieve.

-Si mi amor está nevando- le dije para tomarlo entre mis brazos y mirar que caía la nieve allá fuera ya era muy leve.

-Mamá- decía mirando la nieve atreves de la ventana.

-¿Kenji quieres ir un rato a la nieve para jugar?- le dije y el sonrío divertido.

-Así que ya paso un poco la tormenta- dijo mi esposo acercándose hacia nosotros y sonrío al ver al niño entre mis brazos.

-Si ya paso creo que Kenji quiere jugar un rato- le dijo y Kenji hacia señas hacia la ventana y mi esposo sonrío.

-Pues vamos un rato afuera- dijo tomando al niño con su única mano.

-Realizaremos un muñeco de nieve- dijo Sarada con una enorme sonrisa.

-Pues vamos- dijo mi esposo pero los detuve.

-Un momento a donde van así- les dije y los tres me miraron con sorpresa.

-Pues vamos a jugar un rato en la nieve- dijo Sarada pero solo sonreí.

-Si ya se pero esperen un momento no irán así debes protegerse del frio- les dijo acercándome a mi enrome bolsa que traía sacando tres bufandas, tres gorro y unos guates que había tejido antes de venir aquí.

-Pero madre no es demasiado- me dijo Sarada con protesta cuando le coloque la bufanda, el gorro y los guantes.

-No…quiero que se enfermen- les dije colocándole a Kenji su gorro, su bufanda y los guantes como también a su molesto padre que solo estaba esperando a que acabara.

-Exageras- dijo cuando termine y solo sonreí.

-No exagero así ya podrán salir a la nieve- les dije con una enorme sonreí se veían tan hermosos los tres, salieron de la cabaña y mi Kenji estaba riendo divertido al ver la nieve.

Eran ver a tres niños jugar en la nieve, mis tres hijos así los sentía y sabía lo que era ser madre si bien que lo sabía aun recordaba aquel día que se enfermó mi Kenji y gran parte de la aldea.

************** meses atrás***************

Iba de camino hacia la casa de Hinata ya que me hacia el favor de cuidar a Kenji mientras cumplía con mi trabajo en el hospital por suerte solo era la mañana en la tarde pasaba por mi hijo y así eran todos los días.

Mi amado esposo iba a cumplir con sus misiones como también mi hija así prácticamente me quedaba sola con Kenji.

-¡Oh Sakura- me decía Hinata al verme llegar temprano a su casa.

-Ya estamos aquí- le dijo dejándole a Kenji en sus brazos el cual solo sonrió al verla si la quería mucho.

-Yo lo cuidare además los chicos andan cumpliendo con sus misiones- dijo Hinata colocando la maleta en el sillón y bajando a Kenji en una pequeña alfombra donde ya había juguetes.

-Lo sé- le dijo mirándola –Igual nosotras lo hicimos cuando éramos de sus edad ahora solo nos queda espera a que regresen- le dijo y ella sonríe.

- Sakura si quieres puedes quedarte a comer hoy en casa- me dijo con una cálida sonrisa –Después de todo siempre estoy sola- la mire y solo sonreí.

-Tienes razón nosotras somos iguales- ella me miro –Claro tus hijos, mi hija y nuestros respectivos maridos andan cumpliendo con sus deber- le dijo cruzándome de brazos.

-Si lo sé- dijo cabizbaja y solo la mire alzando una ceja o es que tal vez ella ya no duerma con el tonto del Hokage en la misma habitación, va a quien engaño yo también ya no estaba con mi esposo solo estaba dedica al cuidado Kenji.

-No te preocupes se lo merece- le dijo y ella me mira muy sonrojada claro ella era como un libro que se podía ver muy fácil en lo que estaba pensando.

-Bueno por lo menos tú tienes a Kenji que te hace compañía- me dice con una sonrisa.

-Me tengo que ir- le dije sonriendo –vendré mas tarde y comeremos los tres va- ella solo asiente feliz y me marcho para ir al hospital.

Estaba analizando las muestras que había tomado para ver porque aquel virus era tan fuerte para provocar aquella fiebre pero también de donde promedia investigue sobre qué fue lo que consumieron las personas antes de que se enfermaran y todo llego hacia a los alimentos del campo tenía que buscar una cura más efectiva.

Al llegar a la casa de Hinata que ya tenía todo listo para comer pasamos un gran rato charlando de cosas de madres, al día siguiente de nuevo la rutina diaria de nuevo volvió mas y mas personas con fiebre alta y una terrible tos no era cualquier grite era algo mucho peor, se tomó la decisión de poner aquella gente apartada de los demás para ver que sucedía.

Realice mi investigación y me traslade al campo mire aquellos vegetales que estaban aun sin cultivar notando ciertas manchas en sus hojas tomando una muestra para ver que era aquello, al regresar la gran sorpresa que me lleve al encontrar a Hinata y a mi pequeño niño con los mismos síntomas que las demás personas.

-Lo siento tanto- me decía Hinata que ya estaba también puesta en cuarentena.

-No te preocupes- le dijo mirándola con una sonrisa leve –Esto tenía que suceder- le dije era verdad si aquellos vegetales se vendían así la mayoría de las personas se enfermarían tenía que hacer algo para encontrar la cura.

Mire a mi pequeño el cual solo lloraba buscándome me partía el corazón verlo enfermo, con aquella fiebre y malestar.

-Las personas que tiene los mismos síntomas han sido evacuados a una área restringida- había dicho uno de mis colegas era lo mejor.

-¿Ya se le aviso al Hokage?- le dije y ella solo asintió.

-Claro ya sabe y pronto llegara de su viaje- dijo –por ahora tenemos que poner en marcha la previsión del consumo de aquellos alimentos.

Seguí buscando en los libros la cura para poder tenerla y ayudara no solo a mi pequeño sino a todos los que estaban ya contagiados, había visto una flor que ayudaría a realizar el medicamento pero aquella flor no la había visto en la aldea tendría que salir para buscarla.

-Te encargo a mi hijo- le dije a mi amiga Ino que estaba ayudando a las personas que estaban apartadas.

-No te preocupes lo cuidare- me dijo y solo mire a mi pequeño que estaba durmiendo aun en su rostro se veía el malestar que sentía, bese su frente y sonreí pronto traería conmigo aquella flor para poder curarlo y curar a todo los demás.

Tome lo necesario para el viaje y buscar aquella flor para poder realizar el medicamento, estaba sintiéndome algo mareada todo por el trabajo que tenia y aparte no había podido dormir bien al estar al pendiente de mi hijo.

Salí de la aldea y sonríe al recordad aquellos días en el cual iba con mis compañeros a varias misiones que teníamos pero ahora estaba sola.

-Tengo que darme prisa- dijo con decisión.

-Creíste que te iba a dejar sola- dijo Sai el cual ya también trae sus cosas y le sonrió.

-Ino te estará buscando- le dijo y el solo me sonríe.

-Ella sugirió que fuera contigo- me dice caminando a mi lado y solo rio ante lo dicho por ella.

-Recuerdas aun el último viaje que realizamos en grupo- le dijo aun recordado la última misión que habíamos realizado los tres juntos.

-Si me acuerdo fue hace muchos años- dice y solo rio.

-Si ya tenemos otras responsabilidades- le dijo avanzando para adéntranos al bosque mirando si estaba aquella flor pero nada no había rastro de aquella flor.

-Lo se me hubiera gustado mucho que los cuatro hubiéramos ido a una misión- me dice Sai con una sonrisa era verdad nunca salimos a una misión los cuatro hubiera sido genial pero no fue posible.

-Lo se pudo realizar aquello- le dijo mirando las hojas de los arboles.

-Yo creo que la encontraremos mas allá- me dice Sai indicándome ir mas haya casi cerca de las montañas y los acantilados.

Buscaba y buscaba pero solo encontraba algunas hierbas que servía para otros tempos de medicamentos pero no para la cura aun así empecé a recoger varias muestras.

-Me servirán para otros medicamentos- dije colocándolas en mis bolsa hasta ir poco más a las orillas de los acantilados donde había visto aquello flor mire que no estaba Sai a mi lado tal vez él estaba buscando por otro lugar.

Deje mi bolsa y avance por las rocas tratando de no caer, estaba cerca de aquella flor tendría que cortar algunas flores para poder realizar el medicamento al llegar de un salto hasta donde estaba la flor de nuevo aquel mareo llego a mi cuerpo haciéndome caer de rodillas en el pedazo de tierra que estaba.

-¿Qué sucede?- me dije a mi misma toque mi rostro tenía un poco de fiebre –Tengo que tomar la flor- dije tocando la flor para arrancar varias al tenerlas en mi mano para levantarme el mareo fue más intenso y no me percate que ya estaba cayendo al acantilado.

-¡Sakura!- dijo la voz de Sai.

Solo cerré los ojos y mas que obscuridad ante mis ojos, recordaba el sonido de aquella risa de mi pequeño Kenji cuando corría hacia mi apenas si decía mamá pero la palabra que mas me gustaba que dijera era papá pues así podía ver el rostro de mi amado con una sonrisa tan sincera y limpia.

Miraba a mi Sarada con una risa al ser mojada por su padre y el pequeño Kenji gritando de la fría que estaba el agua aquellos días en los que estábamos los cuatro jugando en el patio de la casa no los cambiaba por nada quería volver a ver aquellas sonrisas de mis hijos y de mi esposo.

-Mamá- dijo una voz que yo conocía muy bien y abri lentamente los ojos me snetia realmente con un dolor en mi cabeza.

-Ya despertó- dijo Sai que estaba a lado de Sarada.

-¿Dónde estoy?- dijo mirando a todos que me miran.

-Que valiente- dice mi esposo a mi otro lado y lo miro aun sin comprender.

-¿Qué paso?- dijo tratando de levantarme pero Sarada me detiene.

-Oh madre aun no estás bien tienes fiebre- me dijo y solo suspire.

-Sakura conseguimos la flor para la cura ya están aquí todos- dijo Sai sonriendo.

-Porque no mandaste un mensaje- dijo mi esposo aun molesto –Porque no me avisaste que Kenji estaba enfermo y tú- me dice y solo sonrió.

-Oh vamos padre no la molestes- dice Sarada molesta con su padre.

-Vamos que no molesten a Sakura ella consiguió el medicamento para todos- dijo el Hokage que solo sonreía.

-Si ella hubiera dicho lo que sucedía tal vez hubiéramos ido a buscar aquella flor y nada le hubiera pasado- dijo mi esposo algo más tranquilo.

-¡Oh hubiera sido genial ir los cuatro a esa misión!- dice Sai muy divertido y solo sonrió.

-¿Los cuatro?- dice el Hokage pensando –Si hubiera sido genial- dice mirando a Sai, a mi esposo y luego a mi.

-Estaria muy bien pero no creo que suceda o tal vez algún día- dijo mirando a mi Sarada –¿Mi Kenji y Hinata como están?- ella sonríe.

-Están mejor pues ya los demás lograron realizar el medicamento la gente de la aldea se recupera- dice Sarada toando mi mano y ahora estaba más tranquila.

Habían tirado los pocos alimentos que aun estaban infectados y también tuvieron que volver cosechar nuevos vegetales pero ahora tenían que tener cuidado de que no volviera aquel virus, en un mes la aldea se recupero y las personas procuraban tomar aquel medicamento por si acaso volviera el virus.

Aquella vez solo estaba preocupada por mi Kenji esa fue la uncía vez que se enfermo de gripe y estaba muy grave había prometido que no volvería a suceder por esa razón lo protegía mucho del frio.

-Mira Kenji- dice Sarada que ha realizado unos muñecos de nieve éramos nosotros y solo sonreí.

-Vayan que estaba bien- dijo su padre que miraba al niño muy feliz de ver aquellos muñecos.

-¡Y ahora guerra de nieve!- dijo Sarada tomando una bola de nieve para lanzarla a su padre que solo se sorprendió mucho por lo que hiso.

-¡Sarada!- dijo y el niño estaba riendo feliz.

Él lo dejo en el suelo para tomar una bola de nieve y lanzarla con Sarada que estaba aventando mas y mas nieve, Kenji también aventada la poca nieve que podía en su manos pero no se podía mover estaba hundiéndose así que salí para tomarlo entre mis brazos.

-¡Vamos todos contra papá-¡- les dijo a mis hijos que están más que listos para atacarlo y el solo sonríe.

-¡No se vale!- dijo y solo reímos divertidos jugando los cuatro en la nieve un nuevo recuerdo más que guardare en mi memoria.

Después entramos para tomar un poco de chocolate caliente y cenar lo que había preparado los cuatro juntitos cerca de la chimenea pasando aquellos días como familia.

*********************************Fin**********************

Extra….Sasuke

Aquel día había sido el peor de todos así un calor del infierno, me había quitado la capa negra que traía me estaba asando y note que no era el único los vecinos cerca de mi casa se estaban refrescando con agua o con abanicos este día era el más caluroso.

Entre a mi casa tenía que quitarme esta ropa pues ya estaba más que sudado, tendría que darme un buen baño para quitar este calor, me saque las sandalias y entre sin hacer ruido no había nadie bueno eso creía.

Al entra a la sala y mirar aquella escena que me dejo más que sorprendió, allí estaba Sakura con mi Kenji entre sus brazos dándole de comer.

La mire traía una blusa de tirantes de color rosa, las ventanas de la sala estaban abierta dejando entrar el viento que soplaba las cortinas ella estaba más que entretenida mirando la tele ni se había dado cuenta que yo había regresado.

La mire estaba amamantando a mi hijo y ella como si nada solo sonríe de lado.

-Oh querido ya estás en casa- dijo al medio verme.

-Si ya estoy en casa- dijo aun mirándola, también traía un pequeño short blanco y solo suspire agradecía a todos los dioses que había grandes bardas a las afueras de mi casa que si no los vecinos estarían viendo a Sakura con un seno de fuera.

-A fuera hace mucho calor- me dice y solo sonrió al ver que ya había acabado mi hijo de tomar su alimento y la miro ella dándole unas palmaditas a Kenji para que repita mientras ella ni se da cuenta que debe cubrirse.

-Si hace mucha calor- le dijo y miro al niño que solo trae su pañal –Debería hacer lo mismo que los dos no crees- le dijo quitándome la estorbosa playera para acercarme hasta donde están ellos dos y mirar que ella esta mas que entretenida en la televisión tomo a Kenji en mi brazo y le sonrió.

-¡Querido!- dice al verme si camisa.

-¡Que tu estas igual!- le dijo señalando el seno descubierto se pone más que roja de la pena y se sube el tirante de la blusa.

-Estaba…yo…- dice algo nerviosa y solo sonrió tomo al niño y voy a la cocina.

-Está bien iré a quitarme el retro de la ropa para estar igual que mi Kenji- le dijo sentándolo en su silla y sacar una botella de agua para tomar pues me estaba matando el calor.

-No puede hacer eso- dijo Sakura que me siguió a la cocina la mire si ella trae muy poca ropa y sonrió de lado.

-Tú también estas así- le dijo y ella se ponía roja de nuevo de la vergüenza a como me gustaba molestarla -¡Vamos campeón vamos andar desnuditos en la casa al fin y al cabo tu mami también esta así!- le dijo tomando al niño y miro que esta mas que roja solo le guiño un ojo y subo a mi habitación para ponerme algo mas cómodo.

Si ese día fue el más caluroso de todos y el día en el que moleste mucho a Sakura con tan solo verme con poquita ropa estaba más que roja de la pena de verme así por la casa.