Capítulo 11
La unión hace la fuerza
Draco mantuvo su palabra y se apresuró a terminar las tareas de la mañana para poder hacer su parte legítima del trabajo en lo de los Weasleys. Mientras preparaba a Lily y la abrigaba y se terminaba de preparar así mismo, Harry habló.
-"Hoy no estoy muy ocupado. Pensé que tal vez podría terminar de trabajar la carne aquí en la cocina. ¿Por qué no dejas Lily en casa conmigo y entonces ya no tendrás que preocuparte de que este correteando alrededor de esas ollas calientes?". Draco expresó su agradecimiento y su acuerdo y se apresuró al caballo que Harry tenía esperando.
Estaba más fresco hoy. De hecho, había casi un frío invernal en el aire. Quizás llegara pronto el invierno. Draco odiaba la idea de esos largos días e incluso más largas noches que se extendían ante él.
La fabricación de jabón fue bien, a pesar de que era un trabajo exigente y acalorado. Se alegró cuando terminaron. Luego colocaron la pasta en cacerolas listas para ser cortadas en barras después de que se hubieran enfriado.
Se sentaron para una taza muy necesaria de café y una de las rebanadas del famoso bizcochuelo de la señora Weasley. Nunca había muchas oportunidades de hablar confidencialmente en la casa Weasley. No con una familia de nueve apiñados en cada esquina de la pequeña casa, rara vez había una oportunidad de estar solo. Pero la señora Weasley habló libremente, ignorando los niños yendo y viniendo.
Le dijo a Draco que su primer esposo, Thornton Perkins, había sido dueño de un pequeño almacén en la ciudad y cuando había llegado a una muerte temprana la había dejado con el negocio para intentar mantener una vida y dos niños pequeños para cuidar.
Cuando Arthur Weasley llegó con buenas tierras agrícolas y la necesidad de una esposa, él parecía ser la respuesta a sus oraciones, a pesar de que tenía otros dos pequeños propios. Así que unieron fuerzas, la joven viuda con dos y el viudo con otro par. De esa unión habían nacido cuatro hijos más.
Uno que habían perdido cuando era un bebé y uno a la edad de siete años. El niño de siete años había sido uno de los de Molly, y Arthur había sentido la pérdida profundamente. Ahora los niños eran siete y cada uno de ellos era especial.
Bill y Charlie tenían diecisiete años, sólo dos meses de diferencia, Bill era el mayor de los dos e hijo del matrimonio anterior de Arthur.
Luego venia Percy de Arthur y otro Arthur el niño de Molly que había sido el siguiente y que según ella supuso una de las razones por las que Arthur había estado tan apegado a este muchacho era que ambos llevaban el mismo nombre. El pequeño había muerto dejando a la familia con espacio imposible de llenar. Los gemelos fueron los siguientes en la línea, Fred y George. Fueron nombrados después de sus dos abuelos. Luego Ron y la niña más pequeña que se llamaba Ginny. Fueron los dos chicos mayores los que más interesaron a Draco. Charlie fue uno de los muchachos más hermosos que nunca había visto y parecía simplemente adorar su hermanastro Bill. Bill, aunque capaz y eficiente, era bonito pero no hermoso y probablemente lo sabía, porque siempre parecía estar tratando indirectamente de superar a Charlie.
-¿Por qué lo hace? Pensó Draco perplejo. "¿No puede ver que Charlie prácticamente lo adora? No tiene ninguna razón real para vencerle."Al mirar más decidió que Bill no sabía lo que estaba haciendo, pero que estaba impulsado por un profundo sentimiento de ser inferior a su hermano. "No necesita sentir eso", razonó Draco. "El tiene mucho que ofrecer a su propia manera. "
Suponía que no había nada que pudiera hacer al respecto. Sin embargo, se prometió a sí mismo que trataría de ser especialmente amable con Bill y tal vez así se diera cuenta de que era una persona que valía la pena.
Llegaba tarde y Draco sabía que debía ponerse en camino. Agradeció a Molly sinceramente por toda su ayuda con el jabón. Ahora se sentía seguro de que sería capaz de hacerlo por su cuenta la próxima vez. Le dijo a la señora Weasley que apreciaría otra visita de ella antes del la nieve lo impidiera si podía hacerse un poco tiempo. Molly prometió intentarlo, y dando a Draco un fuerte abrazo, lo dejo ir por su camino.
Cuando Draco llegó a casa, Harry se reunió con él para ayudar con el equipo. Se levo a Lily consigo para el breve viaje al granero. Al entrar en la cocina, Draco vio que todas las viejas grietas desmoronadas en la pared, tras el desastre de la argamasa, habían sido arregladas y que habían vuelto a ser del atractivo y apropiado blanco que solían tener. Ahora no estaría limpiando las piezas rotas cada vez que barrió la cocina. Se alegró de que se hiciera, y notó con aprecio que incluso Harry había limpiado cualquier lío que había hecho mientras hacia el trabajo.
Draco estaba cansado cuando comenzó los preparativos de la cena y estaría muy contento de acostarse. Mañana era sábado, así que primero debía hacer una lista para Harry ya que seguramente querría salir temprano para la ciudad a la mañana siguiente.
