Saludos! He aquí el capítulo 2

El golpe de Erza me envió al fondo del río.

Abrí los ojos y pude ver el agua teñida de rojo por unos segundos, al parecer el golpe había hecho a mi nariz sangrar ligeramente.

Conseguí estabilizarme y subir a la superficie del río.

-Wendy! ¿estás bien? ¿no te ha hecho nada?

-No...

-Ese chico me pareció sospechoso desde el principio...

Erza y los demás, preocupados por Wendy, le interrogaron para saber las perversas acciones que podría haber hecho, pero la realidad era otra.

¿Qué era eso que me arrastró de pronto? Lo primero que se me vino a la cabeza era, por supuesto, magia.

A continuación escalé las rocas y todos me miraron con desconfianza.

-Explícate, maldito...!

Erza estaba furiosa, aunque noté algo extraño en ella.

-Bueno, lo que ocurrió es que Wendy estaba enseñándome a...

-Mentira!

-N-no me has dejado explicarme...

-No es necesario, le diré al maestro que te expulse.

-Erza-san, lo que dice Alex es cierto, estaba enseñándole a usar magia y de pronto se abalanzó sobre mí a una velocidad increíble,

estoy segura de que ha sido cosa de la magia.

Wendy salió en mi defensa y Erza se quedó pensativa unos segundos.

-Así que te llamas Alex...bien, si lo dice Wendy supongo que será verdad.

Suspiré aliviado.

-Sin embargo...existe la posibilidad de que hayas amenazado a Wendy para que te defendiera!

-¿!Qué clase de persona crees que soy!?

-Erza-san, él no ha hecho nada de eso, créeme.

-Venga Erza, ¿no crees que te estás pasando con él?

Lucy también se puso de mi lado.

-Tienes razón, pero hay que probar a los nuevos miembros.

-¿Probar?

-Sí, estaba comprobando si era una persona honesta, y parecer ser así. A decir verdad, ya había percibido tu magia antes de que apareciéramos, Alex.

-Vaya, ¿en serio?

-Así es, si sigues practicando podrás utilizar magia sin nigún problema en poco tiempo.

Era de esperar de Erza, me parecía extraño que se enfadara tanto por eso.

-Por cierto, ¿por qué estáis aquí?

Wendy preguntó.

-Pues...

-Admítelo Erza, nos hemos perdido.

-Silencio! Dije que era por aquí!

-La misión consistía en encontrar un objeto mágico especial y llevamos dando vueltas al bosque un buen rato.

Happy intervino, diciendo la verdad.

-Bueno...puede que nos hayamos perdido. ¿Por qué no vienes con nosotros, Wendy?

Wendy miró a Carla, que también estaba allí, y luego a Erza.

-Es que le prometí a Alex que le enseñaría a usar magia...

Noté cómo la mirada de Carla se clavó en mí.

-No importa, te dije que podría aprender yo solo.

Wendy estaba indecisa. Ardía en deseos de ir con ellos pero también quería ayudarme y hacer alguna misión ella sola.

-¿Y si vienes tú con nosotros, Alex? Así podrías aprender algo.

-Me niego, lo único que haría sería retrasaros y molestar.

-¿Y bien, Wendy? Tal vez necesitemos tu ayuda.

-Pero es que...

Carla suspiró y se acercó a Wendy.

-¿Por qué quieres ayudar a este chico? Apenas le conoces! A pesar de lo que ha dicho Erza creo que no deberías confiar demasiado en él.

La historia que contó cuando entró en el gremio me pareció muy sospechosa, dijo que era un viajero de un país lejano pero no llevaba ningún tipo de equipaje.

-Bueno, ya dije que unos bandidos me atacaron por el camino y me lo robaron todo, menos la ropa.

-¿Bandidos? Los caminos de Fiore son conocidos por ser muy seguros y los únicos bandidos que existen son los gremios oscuros, que además son magos.

Mi expresión dejó de estar relajada y lancé una mirada de hostilidad hacia Carla. Debía tener cuidado con ella si no quería que descubriesen la verdad.

Erza, Natsu y los demás se quedaron en silencio, formando una atmósfera de tensión creciente.

La atenta observación de Carla parecía haber roto el mínimo de confianza que el grupo tenía en mí.

-Lo siento, Alex. Seguiremos entrenando en otra ocasión.

Influenciada por Carla, Wendy se despidió con una insegura sonrisa y se unió al grupo de Erza.

Me quedé en silencio y todos me dieron la espalda.

-Buena suerte con la misión.

La única que se dio la vuelta fue Erza.

-Gracias, Alex.

Por culpa de mi imprudencia, ahora estaba solo. Creía conocer perfectamente el mundo en el que me encontraba, pero no era así y estas eran las consecuencias.

Me volví a sentar en las rocas y decidí seguir intentando aprender a usar magia. Solo tenía que seguir las indicaciones de Wendy.

-Concentrarme, sentir la magia, y luego materializarla...

-Concentrarme, sentir la magia, y luego materializarla...

Por más que lo intentaba no podía concentrarme y la sensación que había sentido antes no aparecía.

Tal vez se debía a la preocupación que se apoderaba de mí lentamente.

Después de varios intentos inútiles, decidí volver al gremio pero me encontré con un problema,

no conocía la zona y por lo tanto no sabía el camino de vuelta, a decir verdad no sabía ni salir del bosque.

Había pasado un tiempo desde que Natsu y los demás se habían ido, así que era inútil tratar de alcanzarlos.

Me adentré en el bosque e intenté recordar el camino por el que había venido con Wendy.

A medida que caminaba el bosque se iba haciendo más frondoso.

Todas las rocas y árboles eran esencialmente iguales, por lo que era realmente fácil perder la orientación.

De vez en cuando aparecían criaturas y plantas que no había visto nunca antes.

Aunque estuviera en un mundo aparentemente ficticio, seguía siendo un mundo completamente nuevo, extraño y fascinante al mismo tiempo.

No sabía cuánto tiempo había caminado, quizá 1 hora o quizá 2, pero mis piernas empezaban a sentirse dolidas.

Las duras ramas de los árboles y arbustos arañaban ocasionalmente mi piel y el suelo de tierra comenzaba a estar ligeramente húmedo.

Me dispuse a tomar un descanso, sin embargo avisté algo azul entre los numerosos y verdes árboles.

Hice un esfuerzo y me acerqué, era un pequeño lago en mitad del bosque.

El agua parecía bastante limpia y su temperatura era perfecta, por lo que decidí darme un buen baño.

Me deshice de la ya sucia ropa que llevaba y me lancé al agua.

-Ah...necesitaba esto.

Mientras miraba al cielo rodeado por las copas de los árboles tranquilamente, repentinamente algo o alguien salió del agua a pocos metros de mí,

salpicando agua en mis ojos. Cuando me los aclaré pude ver la figura desnuda de una joven con el pelo azul. Ella era Juvia, Juvia Lockser.

Cuando se percató de mi presencia me miró con atención.

-Oh, tú eres el nuevo miembro ¿verdad?

-Sí...

Tenía un cuerpo realmente bonito que podía ver perfectamente, pero a ella parecía no importarle.

-Oye, estás...desnuda.

-Ah, cierto!

Avergonzada, se sumergió en el agua. Esperaba que hiciera algún comentario del tipo "Ya no podré casarme con Gray-sama!" pero no dijo nada.

-Nos conocimos en la fiesta de bienvenida, pero olvidé preguntar tu nombre.

-Me llamo Alex. ¿Tú eres Juvia, verdad?

-Así es. Soy Juvia, la maga de agua.

-Siento que nos hayamos encontrado de esta forma.

-No hay problema, suelo venir a este lago a bañarme, ¿cómo has encontrado este lugar?

-Bueno, en realidad estoy perdido.

-¿En serio? no te preocupes, yo te enseñaré el camino de vuelta , pero antes disfrutemos un poco más del agua.

-Estoy de acuerdo... me alegro de haber encontrado este lago, la verdad es que me siento totalmente recuperado.

Juvia soltó una pequeña risa.

-Eso es porque muchas veces practico mi magia de agua dentro de este lago, y hoy estaba practicando magia de agua de purificación.

-Entiendo, por eso me siento tan bien! Tu magia es bastante útil, Juvia.

-¿Eso crees?

-Claro, si tienes calor, puedes refrescarte e hidratarte con tu magia, también puedes curar el cansancio como ahora o incluso hidratar plantas.

-Vaya, nunca había visto mi magia de ese modo...Natsu-sama nunca diría algo así...

-(¿!Acaba de decir Natsu y además "sama"!? Espera...se supone que está enamorada de Gray, ¿habrá confundido los nombres?)

-¿Natsu? ¿qué pasa con él?

-Ah...! Verás, hace bastante tiempo que estoy enamorada de él.

-(¿En serio!? Esto es bastante inesperado)

No entendía la razón, pero al parecer los sentimientos de Juvia eran distintos a los que yo conocía.

-He manifestado mi amor por él varias veces, pero Natsu-sama apenas me presta atención.

Desanimada, Juvia sumergió la mitad de su cara en el agua.

-Vaya, pues Natsu debe de estar ciego.

-¿Eh?

-No, nada.

-Bueno, esto lo saben todos los del gremio, pero te lo cuento por esta agradable charla.

-Ah...ojalá Natsu-sama estuviera aquí conmigo.

-Oye...eso ha herido mis sentimientos.

Moví la mano bruscamente sobre la superficie del lago y le lancé agua a Juvia.

-Ah! mis ojos...!

-¿Qué clase de maga de agua eres? Eso no debería afectarte!

Juvia empezó a reir.

-Eso no importa, sigo siendo humana!

El agua comenzó a volar entre nosotros mientras reíamos, sin embargo mi risa cesó pronto ya que Juvia empezó a lanzar agua con potencia hasta el punto de crear

enormes olas y lanzarlas contra mí. Golpeado por una ola, salí disparado y aterricé en el fondo del lago, subí rápidamente.

-Eh...¿estás bien?

-*tos* Bueno, he estado a punto de morir ahogado pero supongo que estoy bien.

-El que empezó a lanzar agua fuiste tú!

-Ya, lo siento...pero también es tu culpa por decir eso.

-Lo sé, pero es que estoy cansada de que Natsu-sama me ignore. Creo que un día de estos le diré claramente lo que siento.

-Buena suerte para cuando ese día llegue. Creo que deberíamos salir, en poco tiempo anochecerá y estoy empezando a tener frío.

-Tienes razón.

Ambos salimos del agua, al parecer había dejado su ropa al otro lado del lago.

Sentí la tentación de mirar hacia atrás y ver de nuevo ese maravilloso cuerpo y ese cabello largo y azul, pero no lo hice.

Tomé mi ropa húmeda que había dejado en la orilla del lago y me la puse. Juvia hizo lo mismo tras un arbusto.

Abandonamos aquel lugar y en apenas 5 minutos salimos del bosque ya que Juvia conocía muy bien la zona.

Después llegamos a una gran pradera y la atravesamos mientras hablábamos sobre magia o sobre las experiencias que había vivido en sus intentos por llamar la

atención de Natsu. Me pregunto cómo conoció a Natsu, quizá en las mismas circunstancias que a Gray en el anime.

También existía la posibilidad de que Juvia no fuera la única diferente a lo que yo conocía.

Después de un rato entramos a Magnolia y llegamos al gremio.

Yo decidí descansar y me senté en uno de los bancos mientras bebía una especie de bebida de frutas muy dulce.

Juvia fue a ojear el tablón de las misiones y minutos después Natsu, Wendy y los demás entraron por la puerta, parece que habían tenido éxito en su misión.

-Ah...! Natsu-sama! Estaba deseando sentir tu maravillosa presencia de nuevo!

Juvia se acercó a Natsu. Su boca formaba una amplia sonrisa, sus ojos y su sonrojada cara parecían gritar "mírame, por favor!".

Me resultaba muy extraño ver cómo Juvia ni si quiera había mirado a Gray.

-Ah, hola Juvia.

Con ese casual saludo, Natsu y los demás fueron a cobrar su recompensa y Juvia se quedó ahí de pie, mirando hacia el suelo y con una expresión desalentadora.

Natsu parecía ser el de siempre, totalmente desinteresado en el amor.

Al pasar por donde estaba sentado , las únicas que se percataron de mi presencia fueron Erza, que me miró brevemente y Wendy, que me lanzó una mirada apenada.

Me limité a seguir tomando pequeños tragos de aquella dulce bebida.

Lentamente, la noche llegó y nadie se acercó o habló conmigo incluso estando en el gremio todo el tiempo.

Después de la cena, Mirajane me indicó las habitaciones que estaban disponibles para los miembros que no tenían un lugar en el que dormir.

Yo era el único exceptuando otros 2 miembros más que apenas conocía.

-Si necesitas cualquier cosa, por favor avísame.

-Vale, gracias.

-Buenas noches.

Mirajane se despidió y cerró la puerta de mi pequeña habitación. Consistía en una estrecha sala de apenas 5 metros de ancho con una cama, una silla y una mesa.

También había un pequeño cuarto de baño justo en frente de la cama.

Tumbado en aquella cama y mirando al techo de piedra, empecé a sentirme algo melancólico.

¿Cómo estaría mi familia? No sabía hasta qué punto esto era real ni cómo había llegado a esta situación, pero supongo que debía aceptarlo.

Me sentía rechazado por las cosas que Carla había dejado en evidencia horas antes, pero lo cierto es que gracias a Juvia me sentía mejor.

Al día siguiente me desperté muy temprano debido a que no estaba acostumbrado a dormir en aquella cama.

Me tomé un baño y luego bajé al vestíbulo del gremio. Sorprendentemente, Mirajane y algunos otros miembros estaban también allí.

Di los buenos días y después tomé un desayuno ligero y simple.

Era una mañana fría y despejada, así que salí del gremio para explorar la ciudad de Magnolia.

A pesar de la temprana hora, los primeros comercios ya se preparaban para otro día de trabajo y en las calles apenas había gente.

-Uhm...supongo que por allí se va al apartamento de Lucy.

Eché un vistazo a mi alrededor y algo me llamó la atención. Vi a dos personas bastante apresuradas meterse en la esquina de la calle.

Me pareció ver a una mujer de pelo rojo. Tal vez se trataba de Erza.

La curiosidad me venció y me acerqué lentamente a la esquina en la que habían desaparecido.

Según me acercaba podía escuchar voces. Con sigilo, me acerqué aún más y pude escuchar las voces con claridad.

-Espera...no hagas eso...aquí...

Esa sin duda era la voz de Erza, y sonaba extrañamente erótica.

-Venga, solo un poco...

Identifiqué la voz de un hombre, que para mi sorpresa era la de Natsu.

El nivel de curiosidad había llegado a niveles extremos, ya no podía detenerme.

Con mucho cuidado, moví mi cabeza de modo que tan solo un ojo sobresaliera en la pared.

La escena que presencié fue la siguiente: Natsu acariciaba una pierna de Erza y movía su brazo peligrosamente bajo su falda.

Con su otro brazo la abrazaba mientras ella se apoyaba en la pared.

Un suceso y dos personas totalmente inesperadas, sin duda. Era evidente que este mundo no era exactamente el que yo conocía.

No sé ni por qué ni cómo habían llegado a esta situación, pero en ese momento recordé los inocentes y puros sentimientos de Juvia.

Continuará...