Saludos! Nuevo capítulo!


Mientras miraba a esos dos, lo único que podía hacer era continuar mirando en mi sorpresa. Natsu se acercó demasiado a Erza y, cuando me moví para ver mejor, hice un pequeño ruido.

Natsu giró la cabeza rápidamente y yo aparté la mía al instante.

-¿Qué pasa?

-Uhm... percibo un olor extraño por aquí cerca.

-¿Crees que alguien nos ha visto?

No sabía cuál era exactamente su relación, pero era seguro decir que la mantenían en secreto, y si esta vez me descubrían me temía lo peor.

-Espera aquí.

Natsu giró y empezó a inspeccionar la zona mientras avanzaba hacia mi posición.

-(Mierda...me van a descubrir...)

Natsu se acercaba cada vez más y si trataba de correr era seguro que me descubrieran igualmente. Apreté mi puño sin saber muy bien qué hacer y repentinamente sentí una fuerza enorme en mis dos brazos.

Era como si una potente máquina me agarrara y me arrastrara hacia arriba. Esa fuerza me empujó y vi cómo mis pies se despegaban del suelo y aterrizaba sobre el tejado del edificio.

Aquella sensación fue como la que sentí cuando practicaba con Wendy. Supuse que era magia y desconocía cómo funcionaba o qué tipo era, pero me había salvado de aquella situación.

Vi a Natsu llegar a mi posición anterior y mirar a su alrededor en busca de algo o alguien.

-Uhm...parece que no hay nadie, pero aún percibo el rastro del olor.

-Tal vez sea algún animal, es muy raro que haya alguien por aquí a esta hora.

-Puede ser, pero lo que me llama la atención es que es un olor desconocido y que me resulta familiar al mismo tiempo.

-¿Alguien del gremio?

-No lo sé, pero deberíamos volver.

Dicho esto, Erza y Natsu hicieron como si nada hubiera ocurrido y se dirigieron de vuelta a Fairy Tail.

Apenas había pasado tiempo con Natsu y era imposible que ya pudiera recordar mi olor, entonces ¿por qué le resultaba familiar?

Por otro lado, ahora que sabía que había algo entre Erza y Natsu, debía tener cuidado con lo que decía especialmente en presencia de Juvia, si no quería buscarme problemas.

Esperé sentado en el tejado del edificio el tiempo suficiente como para que llegaran al gremio, después bajé de allí y continué mi paseo por Magnolia. Algunas personas ya vagaban por las calles.

Una de ellas me llamó la atención, un joven musculoso y de pelo negro se acercaba, cuando nuestros caminos se cruzaron, sus agresivos ojos se fijaron en mí.

-Hola, ¿eres Gray, verdad?

-Sí.

Al estar frente a mí, noté que Gray era ligeramente más alto que yo. Siempre he pensado que, aunque su personalidad fuera a veces fría como su magia, en realidad era alguien bondadoso y confiable.

-¿También estás dando un paseo?

-Eso no te incumbe.

Intenté ser amable, pero como esperaba no funcionó.

-Oye, ¿eres amigo de Juvia?

Quería saber más sobre Gray y especialmente quería saber si era el de siempre, así que pensé que aquella pregunta ayudaría, pero estaba muy equivocado.

Gray frunció el ceño, agarró mi camisa con sus puños y me empujó contra la pared de la calle, manteniéndome en el aire mientras me miraba fijamente.

-¿De qué coño conoces a Juvia?

-...

Mi corazón se aceleró repentinamente, no me esperaba esa reacción por su parte.

-Contesta!

-Ayer... nos encontramos y hablamos un poco, eso es todo.

-¿!Dónde!?

-¿Dónde? ¿qué importa eso? Suéltame, he dicho que solo hablamos un poco.

Gray aumentó la fuerza de su agarre.

-Escúchame bien, desde que llegaste todo el gremio ha estado actuando algo raro, no sé quién coño eres o qué has venido a hacer, pero si le haces algo a Juvia...

Gray liberó una de sus manos y golpeó la pared, creando una capa de hielo a mi alrededor.

-Ten por seguro que te mataré.

Gray me soltó y caí al suelo. Me lanzó una mirada hostil y luego continuó su camino.

Las sorpresas no cesaban, ¿ahora era Gray el que estaba enamorado de Juvia?

Tal vez sí o tal vez no, lo que era seguro era que la mayor parte del gremio no confíaba en mí y de alguna forma me temía. ¿Cómo podía ganarme su confianza y ser como los demás?

En ese momento me arrepentí de haberme unido a Fairy Tail, fue sin duda una decisión precipitada. Cada minuto que pasaba me sentía más y más fuera de lugar.

¿por qué estaba en este mundo?

¿por qué no podía volver a mi hogar?

...

-(No es momento de deprimirme...arreglaré todo esto de alguna forma)

Rodeado de hielo, esperé a que Gray se alejara y me levanté.

Estos sucesos me habían puesto muy tenso, necesitaba relajarme. Continué caminando por las calles de la ciudad mientras mi mente se llenaba de preguntas e inquietudes.

Tras un buen rato estaba de vuelta en el gremio, una vez allí me dirigí al tablón de misiones y, al verlo, Mirajane se acercó.

-¿Quieres hacer alguna misión? Deberías empezar por estas, son las más fáciles.

Dijo con una sonrisa mientras señalaba la parte inferior del tablón.

-Oh, muchas gracias.

Estuve unos minutos ojeando aquellas misiones disponibles y por fin escogí una.

Haciendo esto, podría llegar a ganar dinero, alquilar una vivienda y tal vez hacerme más fuerte o, al menos, aprender a utilizar magia. Con o sin compañeros, quería hacerlo.

En el papel de la misión se leía:

"Se busca un mago dispuesto a entrar a la caverna lúgubre al sur de magnolia y recuperar mi preciado anillo robado por las criaturas que allí residen".

"¿Entrar en una cueva y recuperar un anillo?" Solté una pequeña risa, esto me recordaba a aquellas misiones en videojuegos mmorpg.

Sin que nadie le diera importancia, abandoné Fairy Tail después de llevarme algunas provisiones rumbo a aquella caverna lúgubre, al sur.

Mientras caminaba por las ahora frecuentadas calles, notaba algo extraño. Cada vez que pasaba frente a un callejón o esquina me sentía observado, veía una delgada silueta en cada esquina.

Cuando estaba a punto de dejar la ciudad, eché un vistazo hacia atrás y efectivamente, alguien me estaba siguiendo. Observé cómo aquella silueta desaparecía ágilmente entre la multitud de la ciudad.

Crucé las puertas y aceleré el paso, quizá en campo abierto dejara de perseguirme o quizá se hubiera percatado de que era consciente de su presencia.

Si el supuesto perseguidor era un mago...¿se habría dejado ver a propósito?

Una vez salí a campo abierto me sentí algo más aliviado, era menos probable que me persiguiera a largas distancias, o al menos eso pensaba.

Había traído conmigo un mapa de la zona, la cual era de carácter rural.

Según el mapa, al atravesar las grandes praderas que se extendían a mis pies, tras unas colinas encontraría una pequeña aldea y un poco más allá estaría la caverna lúgubre, el destino de mi primera misión.

Afortunadamente, durante el camino no volví a sentir aquella presencia que me acechaba en la ciudad. El clima era bastante agradable y el paisaje era verde y hermoso.

Atravesé unas pequeñas colinas y en efecto, llegué a aquella aldea. No había nada destacable, unas cuantas casas y tiendas repartidas al pie de las colinas y un bosque un poco más adelante.

Mientras la atravesaba, al pasar frente a una posada, un hombre anciano se acercó.

-Hola, joven. ¿Qué te trae a esta aburida aldea?

-Buenos días, soy un mag- soy un miembro del gremio Fairy Tail...venía por un encargo sobre un anillo robado.

El hombre se quedó pensativo unos segundos.

-Qué raro...una jovencita acaba de pasar por aquí diciendo lo mismo.

-¿En serio? Pero si tengo el papel del encargo aquí, mire.

-Uhm...

El anciano estaba confuso, al igual que yo.

-¿Cómo era ella?

-Pues tenía el pelo azul y era de baja estatura...también dijo que era de Fairy Tail.

-De acuerdo, muchas gracias.

-(No puede ser otra que Wendy...)

¿Había escogido la misma misión que yo? Salí corriendo y al ver a Wendy salir de un pequeño mercado junto a la posada, me detuve para no atropellarla.

-Ah!

-Lo siento.

-Oh, eres Alex.

-Hola...

-¿Qué ocurre? ¿por qué estás aquí?

-Por esto.

Le mostré el papel de la misión y tras leerlo, se sorprendió.

-Pero...pero si es la misión que estoy haciendo! ¿por qué tienes el papel?

La pregunta de Wendy fue respondida por ella misma.

-Ah! Se me olvidó...!

-Así que era eso. Deberías tener más cuidado.

-Sí, lo siento...

-Bueno, ¿vienes conmigo entonces?

Wendy aceptó y nos dirigimos hacia la cueva, que al parecer estaba cerca de la entrada del bosque.

-Oye...siento lo del otro día, fue algo incómodo.

Decidí disculparme para recuperar algo de simpatía con ella, al menos.

-He visto lo que ha pasado esta mañana con Gray-san...

Me sorprendí.

-Siento que hayas tenido que ver esa escena.

-Pienso que Gray-san fue demasiado violento pero...le entiendo.

-¿Le entiendes?

-Es que todos en el gremio han estado muy tensos desde...-

-¿Desde que llegué, no? ¿qué ocurre conmigo? No he hecho nada malo!

Levanté la voz, indignado.

-Por favor, cálmate.

Observé que Wendy estaba asustada, me sentí como un idiota.

-Lo siento, no quería...

-El maestro dijo que...sintió algo muy extraño y desconocido en ti.

-(Me lo temía, fue cuando me tocó y me puso el signo del gremio...)

-Nos dijo que podría ser peligroso así que...

-Mírame, ¿crees que soy peligroso?

-¿Eh? Pues...

Los inocentes ojos de Wendy me observaron.

-Dije que soy un simple viajero y que no sé utilizar magia, tú misma lo comprobaste ¿no?.

-Es cierto pero...no puedo confiar en ti, Carla llevaba razón en lo que dijo el otro día. ¿Has visto algún ladrón o asaltante durante el camino? ¿cómo es que robaron tus cosas?

Tenía razón, estos caminos eran bastante pacíficos y seguros.

-No, pero en aquella zona había...pues...

Mi mente se quedó en blanco, cada vez me sentía más acorralado.

-Alex, ¿quién eres realmente?

Esta vez los ojos de Wendy mostraban cierta determinación, como si estuviera preparada para luchar. Probablemente pensara que yo era miembro de algún gremio oscuro o algo así.

-(¿Qué hago? ¿le digo que vengo de un mundo en el que un hombre ha creado este mismo mundo en el que estamos a través de un manga, o sigo mintiendo inútilmente?)

Era una situación realmente complicada, Wendy no iba a creer ninguna de esas 2 historias, ya fuera la inventada o la real.

Sin pensarlo demasiado, decidí contarle todo y desahogarme.

-Bien, creo que debo contarte la verdad.

Tragué saliva, Wendy se mantuvo expectante.

-Verás, en realidad...

Sin previo aviso, volví a sentir la misma presencia acechante de Magnolia.

-Espera, Alex. Siento una extraña energía mágica cerca.

Wendy miró para todos lados y se mantuvo alerta. Estábamos en campo abierto, tan solo el bosque estaba a nuestra derecha.

-Rápido, en el bosque estaremos más seguros!

Antes de que pudiera seguir a Wendy, caí al suelo como un árbol recién talado.

Mi vista comenzó a nublarse, como si mis ojos se llenaran de un humo negruzco. Probablemente había sido alcanzado por un hechizo.

-¿Alex? ¿estás bien? ¿qué te ocurre?

Lo último que vi antes de quedar inconsciente fue el pelo azulado de Wendy, teñido por la niebla negra que invadía mis ojos.

-Alex! Despierta! No podemos quedarnos aquí!

Encapuchado y vestido con una túnica negra, un hombre salió del bosque y se acercó poco a poco a Wendy y al inconsciente chico.

-Ha faltado poco...ese idiota estaba a punto de decir cosas innecesarias...

-¿!Quién eres!?

-Cálmate, niña. Pronto no recordarás nada.

El hombre encapuchado extendió su mano y se preparó para lanzar un hechizo.

-Espera, ¿qué estás...?

Una onda de magia oscura fue disparada desde la palma de su mano, impactando en Wendy y cayendo al suelo, inconsciente.

Continuará...