Inspiración

Fuerte, compasiva, decidida. Pan de canela observó a la Princesa flama, así como el resto de los súbditos en el reino, cada uno había pasado por muchas cosas antes de estar donde se encontraban, cada uno había estado en alguna clase prisión y tal vez era esa la razón por la que cada uno comprendía al otro. No era alguien que soliera tener pensamientos llenos de significados, a veces difíciles de comprender, pero siempre presentes cuando su atención giraba en torno a ella, siempre surgiendo de algún modo.

Era la persona más fuerte que jamás había conocido, perfecta para ser un líder. Así como guiaba a su reino y sus habitantes también lo hacía con él, incluso si originalmente no pertenecía a sus dominios lo había aceptado igual. Nadie en el dulce reino lo había aceptado jamás, sabía muy en el fondo que jamás había sido nada más que burla o una molestia.

Pero ahora y en este lugar no era así, podía ser alguien más.

Sus ojos se fijaron en su princesa, mientras charlaba con una madre y sus hijos.

- Mi reina, mi familia no lograra esta invierno, por favor…

- No digas más.

Sabiamente dio una solución al problema, una que jamás había cruzado por su mente, una que solo ella era capaz de pensar y él no pudo evitar sonreír. La princesa flama era una inspiración no solo para su pueblo, pero para él también. Era solo con ella que sus pensamientos se volvían profundos.


NA: Me gusta la relación de Pan de canela y la Princesa Flama, aunque yo lo veo solo como reina-caballero.