Tiempo

Hora del desayuno, hora del almuerzo, hora de la cena, hora de jugar, hora de celebrar, hora de aventura y hora de descansar. Tal vez podía hacer una lista más larga, pero no veía el caso. Aunque cada uno de los elementos en la lista ocupaba la palabra hora, Finn notó que ninguna duraba una hora, podían durar menos o podían durar más e incluso si era más que una hora, no se llamaban horas.

Se recostó sobre el pasto y observo la nubes, miro su casa del árbol, el reino helado en la lejanía, el dulce reino por un lado y el bosque al otro.

¿Cuántas horas le había tomado al árbol crecer? Indudablemente muchas, eran semanas, meses, años. Mucho tiempo era el que le había costado a una pequeña semilla el crecer a tan firme árbol.

Tiempo.

Sin duda un termino relativo, recordó vagamente las historias de Jake sobre una realidad alternativa, una línea de tiempo que nunca fue y a la vez sí. Pensó un poco en el Rey helado, en otra época una persona diferente con el nombre de Simon; pensó sobre una pequeña Marceline, en otro tiempo acompañada por un oso de peluche.

Miró de nuevo a las nubes, ¿cuánto tiempo estarían en el cielo antes de la lluvia?

Cerró los ojos y se preguntó como sería si hoy no fuera hoy, pero ayer; y hoy mañana y si el mañana seguiría siendo igual aunque todo cambiara. El tiempo era un flujo que siempre cambiaba y nunca paraba.


NA: Lo siento por el intervalo repentino, estaba terminando el semestre en la universidad y me encontré sin tiempo para revisar y subir esto adecuadamente.