Chapter 3: Golpear y correr

DISCLAIMER: Star Wars pertenece a Lucasfilm.

NA: Gracias por sus comentarios y por seguir esta historia, aqui va un nuevo capitulo.


La lanzadera de la Resistencia ya estaba en el sistema corelliano, el piloto llamó a la general Organa-Solo.
—General, hemos llegado a Corellia pero hay un bloqueo espacial que nos impide el ingreso al planeta
Leia y Luke se fijaron en la ventanilla donde pudieron observar grandes naves corellianas y algunos cruceros calamaris. Pero lo que más le llamó la atención de ellos fue una nave alargada, no estaban seguros como catalogarla: parecía un crucero y una estación espacial; era bastante grande, Luke veía el tamaño muy similar a la Estrella de la Muerte.
—¿Eso es una nave?—preguntó Leia mirando fijamente el navío plateado.
—No lo sé—dijo Luke—Parece una estación de batalla.
Leia miró a su hermano.
—¿Cómo la Estrella de la Muerte?
—Espero que me equivoque.
—Lo tenemos en la mira, identificación—exclamó una voz grave en la radio.
—Somos la Resistencia…—dijo el piloto pero fue interrumpido.
—No alojamos a bandidos, váyanse o abriremos fuego.
—Que amables—exclamó Luke, la nave daba un rodeo mientras las naves corellianas giraban, bloqueándoles el paso.
—Soy la General Leia Organa, deseo hablar con su Jefa de Estado Jeela Rumarch.

Silencio, Leia confió en la Fuerza para una respuesta positiva.
—La Jefa de Estado está dispuesta a escucharla, General Organa.
La capital del planeta se llama Corona y era una gran ciudad, no tenía los grandes rascacielos de Coruscant pero podían observar las montañas nevadas del planeta. Leia y Luke, seguidos por RD2-D2 y Chewbacca caminaban por los pasillos de mármol del palacio de gobierno, ellos seguían al oficial de la Fuerza de Seguridad de Corellia, abreviada como SegCor; luego los hizo ingresar a la oficina de la Jefa de Estado, anunciado la llegada de los invitados, Chewbacca y R2-D2 se quedaron atrás.

Jeela Rumarch, una mujer esbelta de tez oscura, ojos marrones y su cabello encrespado, amarrado en un moño. Usaba un largo vestido azul, su guardaespaldas era una mujer de cabellos castaños y ojos oscuros, se puso adelante observando a los invitados para luego colocarse a la derecha de la Jefa de Estado.
—Buenas noches, soy Jeela Rumarch, Jefa de Estado de Corellia.
—Y líder de la Alianza de Sistemas Libres—acotó Leia observando a la mujer, calculaba que estaba en sus treinta años.
—Lo siento—dijo la guardaespaldas—Debo tener sus armas. Es parte del protocolo.

Ella miraba a Luke y él asintió, dándole su sable de luz.
—¿Intuyo que usted debe ser el legendario héroe de la Rebelión, Luke Skywalker?
—No se equivoca, lo soy—dijo calmadamente.
—Me deberá disculpar, es cuestión de seguridad—dijo Jeela mirando a su guardaespaldas, una agente de la SegCor—Ella se llama Iella Horn, agente de la SegCor y mi guardaespaldas más confiable.
Iella Horn vestía un traje militar marrón y casco negro con visor de color ámbar, tenia la mano extendida, esperando que las armas le sean entregadas

Luke observó a la mujer, parecía un poco mayor que Rey, tal vez un par de años. Le parecía demasiado joven para ser una agente guardaespaldas de una figura de autoridad. La sondeó en la Fuerza y captó algo, no era poderoso pero ella tenía algo, ella posiblemente también sea sensible a la Fuerza; si sus sospechas fueran ciertas eso explicaría su rápido ascenso en la agencia siendo joven. Luke le entregó su sable de luz.
Estaba intrigado, quería hablar con ella y se preguntaba si era consciente de su talento en la Fuerza y se dio cuenta a tiempo cuando la Jefa de Estado los invitaba a sentarse, solamente Iella se quedó en pie, con los brazos a la espalda.
—Imagino que están aquí en busca de apoyo—afirmó Jeela
—Sí y espero que usted sea más razonable que el anterior Jefe de Estado, con todo respeto, por supuesto—exclamó Leia.
—La comprendo—dijo Jeela con una media sonrisa—Sé muy bien de nuestra situación. Por siglos, siempre nos hemos preocupado por nuestros asuntos. Nunca nos metimos en los problemas de la Republica, a menos de que alguna manera nos perjudiquen.—dijo Jeela y colocó las palmas en la mesa—No nos conviene ignorar a la Primera Orden. Estamos en la misma galaxia, cuando afecta a uno, afecta a todos.
—Exactamente—exclamó Luke
—Tiene mi apoyo, general—dijo Jeela—Desde niña siempre la he admirado, general Organa y ahora que estoy en el cargo; daré todo lo que tenga para traer paz a la galaxia.
—Agradezco su ayuda—contestó Leia aliviada.
—Pueden venir aquí a refugiarse—dijo Jeela—Estaré encantada de recibirlos.
—Agradecemos su ayuda—dijo Luke—Y una pregunta ¿Qué tipo de nave es aquella que está orbitando el planeta?

Jeela Rumarch miró al maestro Jedi y esbozó una sonrisa.
—La llamamos Centralia, una estación espacial.
—¿Cómo la Estrella de la Muerte?
—Parecido—dijo Jeela—Lo único en común que tienen es que ambas son estaciones de combate, muy bien equipadas. Centralia no puede destruir un planeta pero puede arrasar una ciudad.
—No me gusta cómo suena eso—exclamó la general Leia, frunciendo levemente el ceño.
—Sé cómo suena. Lo terminaron de construir cuando asumí el cargo y fue construido específicamente para defendernos de la Primera Orden, si es que venían a atacarnos. No tienen que preocuparse, solamente atacaremos objetivos militares.
—Pero si caen en manos de ellos, entonces es cuando perdemos esta lucha. Tendrán la supremacía de la galaxia—dijo Luke.
—Por eso no podemos darnos el lujo de perderlo. Lo defenderemos y si esta punto de hacerlo…tiene un mecanismo de autodestrucción.
Los hermanos se miraron entre sí.
—Confíen en nosotros. Centralia estará a manos de la Alianza de Sistemas Libres.

...
Había mucho movimiento en la base de la Resistencia, Poe Dameron se hallaba en el centro de mando con los dos líderes que estaban a cargo, Wes Janson y Tycho Celchu; ellos ya estaban al tanto de todo.
Kaydel Connix, una joven analista se acercó presurosamente a Wes Janson.
—Señor, hemos detectado destructores estelares acercándose al sistema.
—Tenemos poco tiempo—exclamó Tycho Celchu-Comience el protocolo de evacuacion, Connix.
La joven asintió y avanzó rapidamente hacia su puesto, Wes miró a Poe.
—Comandante Dameron, prepare su escuadrón—dijo Janson—El plan es evacuar a todo el equipo a Dac mientras su escuadrón sirve como distracción. Después se nos une ¿entendido?
—Sí, señor—exclamó Poe—Finn nos dará apoyo con el Halcón Milenario.
—¿Y la joven Rey Skywalker? ¿La mandará al grupo de evacuados o se unirá a su escuadrón?
—Se unirá señor.-afirmó Poe.

Poe Dameron salió del centro de control con marcialidad, el hangar estaba muy movido, droides y voluntarios se movían de un lado a otro, el valiente piloto llegó al grupo de pilotos asignados a él: Finn, Jessica Pava, Syal Antilles, Temmin Wexley y otros cinco pilotos más. Rey se acercó justo a tiempo, con su uniforme naranja y casco blanco bajo el brazo.
—Pilotos, les presento a un nuevo miembro en nuestro escuadrón: Rey Skywalker—dijo Poe y Rey dio un pequeño asentimiento, el resto la saludaron levantando la mano.—La cuestión es así: nosotros saldremos al espacio exterior para servir como distracción a la Primera Orden, para que el resto de la Resistencia pueda ser evacuada a tiempo. Según el teniente Janson, el punto de reunión es Dac.
—Comandante Dameron ¿Cuándo será el momento para retirarnos también?—preguntó Jessica Pava.
—Cuando la última flota haya salido del planeta, nos iremos a velocidad luz. Confío que podamos resistir al último momento. Y antes que me olvide, el piloto Duks y Mellis estarán con el Halcón como artilleros ¿de acuerdo?
—Sí, señor—dijo Mellis, un hombre de cabello gris.
—Bien, eso es todo. Preparen sus Alas-X
El grupo se dispersó y Poe se acercó a Rey.
—¿Estas bien?
—Estoy nerviosa pero lo superaré—exclamó Rey mientras avanzaban en dirección a las naves—Esperaba un simulacro de vuelo no una emergencia.
—Sí, lo entiendo—exclamó Poe y se detuvieron ante un ala-X negro—Esta es tu nave.
—Fantástico—exclamó Rey mirando a la nave asombrada—Mi padre fue piloto de la Alianza Rebelde.
—Entonces lo llevas en la sangre—exclamó Poe con una sonrisa y el droide BB-8 se acercó a la nave donde una grúa lo acopló en la parte de atrás.
—BB-8 estará contigo—exclamó el experimentado piloto y la joven jedi abrió los ojos.
—No puedo aceptarlo, él es tu droide.
—Vamos, él es tu amigo también—dijo Poe mirando con cariño a su droide que emitió varios pitidos—Él quiere volar contigo, le caes bien.

BB-8 emitió varios pitidos que daban la razón al piloto, Rey se sonrojó.
—Gracias, BB-8. Tú también me caes bien— y su vista se enfocó en los ojos de Poe.
—Rey ¿sabes quiénes eran esos tipos que nos enfrentamos?
—Caballeros de Ren.
—¿Cómo Kylo Ren?—dijo con cierto desagrado Poe al recordar al hombre oscuro.
—Por lo que sé, él es el maestro de ellos. Ren es un título.
—Ya veo—dijo Poe pero el tiempo apremiaba—Creo que debemos irnos.
—Sí, que la Fuerza esté contigo, Poe—exclamó la piloto y para su sorpresa, Poe la abrazó y eso la agradó.

Tres destructores estelares estaban cerca del planeta Rishi. El Han Solo, nave personal de Kylo Ren, miraba en el puente de mando el general Hux.
Aquel hombre estaba cerca de la ventana, saboreando el inminente triunfo y la desaparición de la Resistencia. Kylo Ren apareció y avanzó rápidamente por el puente de mando.
—Está ahí—susurró—La puedo sentir.
—¿Quién?—preguntó Hux.
—Rey Skywalker—contestó Kylo Ren pero al ver el gesto de desconcierto de Hux, replicó—La chica que escapó de su celda…
—Ah…esa chica—dijo con indiferencia—No me importa esa chatarrera. Si ella está ahí, será aplastada por nuestras tropas.
—Ella es como yo, no la subestimes—dijo Kylo Ren—Además, la quiero viva.
—El Supremo Líder me dio órdenes de aniquilar a todos sin distinción. Si esto es una misión personal, habla con él.

Kylo Ren se enfureció pero no demostró su cólera. Con mucha ira interior se dio la vuelta y empezó a andar pero se detuvo bruscamente cuando oyó al analista dirigirse al general Hux.
—General Hux, un escuadrón enemigo ha salido del planeta.
—Bien, nuestra primera caza del día.

El Escuadrón Negro liderado por Poe Dameron ya estaba en el espacio, listo para distraer al enemigo y lograr que sus compañeros lograsen escapar.
—Aquí, líder Negro, en espera. Todos los Alas-X, repórtense-exclamó Poe, el droide asignado a su nave envió pitiditos agudos.
—Negro 3, en espera—anunció Jessika Pava.
—Negro 5, en espera—dijo Rey.
—Negro 2, en espera—exclamó Syal Antilles.
—Negro 9, en espera—se reportó Finn, Duks estaba como copiloto del joven mientras Mellis se encontraba como artillero. Y así, cada piloto fue reportándose.
—Desplieguen alas, Yo les informaré si cada nave transporte fue evacuada. Negro 3 y 2, síganme; Negro 5 mantén la distancia.
—Entendido—dijo Rey.
Vio a tres destructores estelares, pero al ver al destructor negro sintió una presencia conocida, una presencia que no sentía desde aquel día en la base Starkiller.
—Kylo Ren—pensó.

Los cazas TIE no tardaron en salir, iniciando el combate. El general Hux confiaba aplastar de una vez el escuadrón para invadir el planeta pero Kylo Ren estaba inquieto.
—Está volando—exclamó y se dirigió al general Soont Irard, quien se mantenía al margen—Mantén lista mi nave, saldré.
—Sí, señor.— dijo Soont Irard y el maestro oscuro salió intempestivamente.

Una nave transporte de la Resistencia, del tipo calamari, logró salir sin problemas, por el otro lado del planeta. Poe ya había perdido a dos de sus valerosos pilotos y Rey, con la Fuerza de su lado, pudo salvar a varios compañeros suyos. Giró su nave a la derecha disparando a un caza TIE y dio un giro para sorprender por la espalda a otro caza TIE, gracias a sus sentidos aumentados por la Fuerza. Vio que un caza TIE disparaba sin cesar a un Ala X, giró a estribor y disparó contra la nave enemiga.
—Gracias, Negro 5—dijo Wexley.
El Ala X de Rey y el Halcón Milenario se juntaron para destruir a un caza TIE al mismo tiempo mientras otro Ala X era polvorizado. El general Hux observaba el combate y se preguntaba porque ninguno de esas Alas se atrevía a acercarse a los destructores estelares.
—Las naves transportes ya han sido evacuadas, prepárense para el salto al hiperespacio.

Kylo Ren salió al espacio, ansioso por combatir; su caza TIE era diferente al resto: los paneles laterales eran curvos y la cabina de piloto tenía los polos achatados. Buscaba con ahínco a Rey, por medio de la Fuerza y la encontró, aceleró mientras abría fuego hacia ella.
Rey supo que era Kylo Ren al sentir la presión en su nave, esquivaba como podía mientras escuchaba los pitidos alarmados de BB-8. Apretó los dientes mientras buscaba una manera de quitarse de encima de él. Era evidente que había heredado el talento del pilotaje de parte de su padre. Poe se metió en la refriega para ayudarla.
—Te daré apoyo Negro 5. Negro 2 estás a cargo, es hora de saltar.
—Recibido. A todo el escuadrón, preparen el salto al hiperespacio—dijo Syal Antilles y giró su nave y saltó al hiperespacio, junto el resto del escuadrón, a excepción de Rey, Finn y Poe.

Kylo Ren sintió el fuego de Poe y dio la vuelta, disparando contra la nave del piloto; dañando el ala y reventándole la cabeza al droide astromecanico. El maestro de los Ren sabía que se trataba de aquel piloto que capturó en Jakku y lo había torturado.
—Me han dado—exclamó Poe examinando los daños de su nave mientras se humedecia los labios..
—¿Puedes saltar?—preguntó Rey.
—Negativo.
—Estamos cerca de Ukio.

Kylo Ren lo tenía en la mira, listo para pulverizarlo; después de él, seguiría Rey hasta que recibió un holo mensaje de Hux.
—Siento arruinarle la fiesta. El Líder Supremo solicita su presencia.
Kylo Ren no dijo nada y abrió otro canal para comunicarse con la capitana Phasma.
—Van a Ukio. Persíganlos y quiero a la chica con vida— dio la media vuelta y se regresó al Han Solo

El Halcón y el Ala de Rey no perdían de vista a la maltrecha nave de Poe.
—Olvídense de mí. Vayan al punto de encuentro.
—No me iré sin ti—dijo Rey.

Ukio era el planeta más cercano a Rishi, Poe presionaba los botones bruscamente y maniobraba con dificultad el timón, uno de sus motores empezó a humear y lamentó que su droide estuviese hecho chatarra.
—Kriff—maldijo mientras su nave empezó a tambalearse, entrando a la atmosfera y su cabina presurizada se rajó levemente y el otro motor empezaba a humear. Se humedeció los labios mientras veía las copas de los árboles tan cerca. Iba muy bajo y levantó el timón para al menos rozar los árboles y así lo hizo.

La parte inferior de su nave empezó a rozar los árboles y la otra turbina de su Ala estalló.
—Kriffado Ren—maldijo otra vez mientras trataba de elevarse sin suerte y su nave cayó al suelo con fuerza y se dio contra el timón.
Al menos logró amortiguar la caída pero el golpe fue tan fuerte para el experimentado piloto, quien se hallaba sin conciencia, con la cara en el timón.


Datos Adicionales:
Estacion Centralia: Si bien es cierto, en el antiguo UE (Universo Expandido) habia una estacion de batalla de mismo nombre, yo me inspiré en aquella estacion construida por los celestiales. Ambas son diferentes, en esta historia fue construida por los corellianos para protegerse de la Pimera Orden pero nunca lo usaron.

Syal Antilles: Otra vez, en el antiguo UE hay un personaje llamado asi y es la hija del legendario piloto Wedge Antilles. En esta historia tambien lo es y su historia es asi: Nació en Corellia y formó parte del cuerpo de pilotos de su planeta natal pero al tener el espiritu de valentia de su padre, se unió a la Resistencia poco después de la explosión de la base Starkiller. Ayudó a Finn a recuperarse.