Chapter 6: Linajes
DISCLAIMER: Star Wars ahora pertenece a Disney
N\A: Olvide decirlo en el capitulo anterior. Cuando Poe habla de sus padres se refiere a Shara Bey y a Kes Dameron, personajes de "Imperio Destruido" (Shattered Empire) una serie de comics editada por Marvel. Una historia corta e interesante pero no afecta en nada la nueva continuidad que esta creando Disney.
Rey fue la primera en despertarse, se puso de pie y vio que sus amigos aún dormían, en silencio cogió su morral de herramientas y salió junto con BB-8.
Apenas estaba amaneciendo, aún podía ver el cielo azul que se iba aclarando conforme pasaban los minutos, BB-8 emitió un par de pitidos suaves.
—Claro que regresaremos a tiempo—susurró Rey y llegó al salón, totalmente vacío pero sucio, telas y restos de comida estaban desperdigados por el suelo, la joven arrugó la nariz y torció el gesto de desagrado mientras avanzaba pero se detuvo al ver el cuadro del día anterior.
Esta vez podía observar con más detalle: aquel bicho tenía dos patas traseras y un cuerpo ondulado erguido con cuatro brazos, eran varios de esos seres que veían el ocaso del sol, bajo las montañas nevadas de algún planeta. Rey quedó encantada con el cuadro, los trazos y los juegos de colores del atardecer captaron mucho su atención.
—Hermoso ¿verdad?
Rey dio un respingo y se giró bruscamente, BB-8 emitió varios pitidos y se escondió atrás de las piernas de la joven aprendiz.
—Sí, me gusta el cuadro—acotó Rey, Rik Castenhall se acercó dónde estaba la joven y también observó el cuadro. Otra vez, Rey sentía que conocía aquel hombre pero decidió ignorarlo.
— ¿Sabes cómo se llama?
—No tengo idea—confesó Rey.
—Crepúsculo Killik, un famoso cuadro alderaniano; considerada como la "Joya de Alderaan". Es una pintura de musgo de Ob Khaddor.
—Alderaan—exclamó Rey, Rik Castinhall miró a la joven.
—Alderan fue destruido por el Imperio hace treinta seis años, por fortuna este cuadro se encontraba en una gran exposición en Taris. No hay copias, este el original.
—¿Por qué lo tienes tú?—preguntó Rey, alzando una ceja y el contrabandista solo sonrió.
—Lo robé—dijo sin pudor alguno—Fue una maniobra arriesgada. No lo hice solo.
—¿Quién te ayudó?—volvió a preguntar Rey, esta vez curiosa.
—Una vieja amiga y maestra; Maz Kanata.
Rey abrió los ojos de la sorpresa lo cual no pasó desapercibido por el contrabandista.
—La conozco.
— ¿Cómo la conociste?
—En Takodana—dijo escuetamente sin querer en entrar en detalles, Rik lo supo y no preguntó más.
—A Maz le debo todo—dijo Rik mirando al cuadro—Era un chico de Jakku…
— ¿Eres de Jakku?—dijo casi elevando la voz.
—Vaya…que chica es la galaxia ¿verdad? ¿No me digas que también eres de esa bola de arena?
—Sí, lo soy—exclamó y Rik volvió a sonreír.
—Bien, era joven y soñaba con pirarme del planeta. Tuve suerte cuando vi a Maz entrar en la cantina donde trabajaba sirviendo tragos, ella vio algo en mí y me uní a su grupo de piratas. Dejé atrás a mi hermana—dijo con un dejo de nostalgia, Rey vio la tristeza en él, captó que Rik pensaba mucho en su hermana.
— ¿Ella sigue ahí?
—No, regresé años después y no la encontré. En fin, una vez que dejé el planeta, aprendí mucho de Kanata, robar el cuadro fue una de las proezas que hice junto a ella y cuando me enteré de la muerte del famoso gánster Jabba el Hut, me apoderé de sus riquezas y construí mi propia red de contrabando.
—De las cenizas de ese Hutt—afirmóRey y Rik asintió—¿Y cómo el Imperio no te atrapó?
—Porque uso a terceros—dijo Rik y señaló a un iktokchi de piel rosada—Ese se llama Fu'Sinn, tiene un socio al que le dará la mercancía, el socio lo vende y si atrapan al vendedor, acusarán al socio…
—Y el socio, queriendo evitar ser llevado por el Imperio, acusa al iktokchi.
—Así es, él terminará preso y evitará nombrarme por supuesto. Yo vendo y compro mercancía artística, soy un amante del arte.
—Ya lo veo—dijo Rey mirando el resto de las figuras de cerámica, Rik miró a Rey y no podía dejar de notar que cada vez que ella sonreía, le recordaba a alguien.
—Supongo que con un gran negocio, debes tener armas—exclamó la joven aprendiz y Rik Castinhall asintió.
—Armas y naves muy bien equipadas. Nada que envidiar a la Resistencia, ellos también saben luchar—habló Rik en referencia a los contrabandistas.
—¿No deseas darnos una mano?
—No, no quiero meterme en asuntos que no me conciernen—dijo Rik—Lo siento.
—Entiendo—exclamó Rey y el droide empezó a pitar impacientemente.
—Debo irme, tengo que reparar el hiperimpulsor.
Rik asintió y Rey se dio la media vuelta, seguida por el fiel droide. Al salir al aire libre, sintió la brisa y el cielo estaba de un color celeste claro, a pesar que no se vislumbraba el sol, empezó a tener calor, aunque no tanto como lo sentía en Jakku.
Vio a las dos mujeres mandalorianas de la noche anterior y esta vez, solo la mujer adulta tenía el casco puesto, la chica era de la misma edad de Rey, cabello corto a la altura del cuello de color marrón con mechas naranjas y ojos cafés. Ella blandía una vara de madera, quien luchaba contra un rodiano, las varas chocaban y el rodiano caía al suelo pero la chica extendía la mano para levantarlo y nuevamente se enfrentaban en un duelo.
Rey se percató que ella portaba un sable de luz y se acercó, la mandaloriana se giró y vio el sable que portaba Rey.
—¿Cómo conseguiste eso?—preguntó.
—Es de mi padre, estoy entrenándome como Jedi.
—Jedi—musitó Sabine Wren, Rey captó un sentimiento nostálgico en ella— Hace mucho que no oía esa palabra.
Vio cómo su hija, en el suelo, le hizo un barrido con las piernas al rodiano.
— ¿Cómo lo conseguiste tú?
—Era de un amigo—exclamó Sabine y acto seguido, se retiró el casco revelando un rostro surcado de líneas de expresión, cabello gris corto pero con mechas naranjas y ojos marrones que aún mantenían el espíritu de su juventud.
— ¿Tú amigo era un Jedi?
—No lo llamaria asi. Eran tiempos de la rebelión contra el Imperio, mi amigo fue entrenado por un antiguo aprendiz Jedi—contó Sabine y miró nuevamente a su hija—Este sable le perteneció a un viejo amigo llamado Ezra y otros grandes compañeros, nos enfrentamos al Imperio.
Rey pudo captar el tono de amargura y tristeza en su voz, intuía que los había perdido así evitó preguntarles directamente sobre ellos.
—De ellos, solo conservo este sable, la nave y el droide—dijo Sabine.
Recordaba muy bien a los tripulantes del Fantasma: Hera, una twi'lek de piel verde, Zeb, un lasat, Kanan y Ezra.
Sin decir nada, vio como Rey se alejaba con el droide bola, ella supuso que se iba a reparar su nave y volvió su vista a su hija adoptiva, Tathana Wren. Una niña huérfana y ella como mandaloriana, tenía la responsabilidad moral de adoptarla, porque un mandaloriano nunca deja a su suerte a un huérfano y por ello se dice que no hay huérfanos Mandalorianos. Ella misma la educó y entrenó para que siga sus pasos.
Se volvió a colocar su casco y empezó a recordar a sus compañeros desaparecidos.
A bordo del poderoso destructor estelar Han Solo se hallaba el maestro de los Ren, Kylo Ren en la sala de reuniones, donde en figuras holográficas estaban los generales Soont Irard y Hux donde trazaban los últimos planes.
—Esperarás mi señal, general Irard, a bordo del Puño de Acero; mantén lista tu flota y mantente cerca del sistema.
—Sí, señor—exclamó Soont.
—Y usted, general Hux—dijo Kylo Ren dirigiéndose al militar de cabellos rojos—A bordo del Finalizer, cubrirás mis espaldas cuando hagamos un bombardeo orbital en el planeta.
— ¿Qué tan seguro estás que esas escorias lleguen a tiempo?
—Simplemente lo sé, general Hux—dijo Kylo Ren—Y mi intención no es reducir a cenizas al planeta Kashyyyk.
—Déjame adivinar ¿irá la chatarrera?—dijo con cierto tono de burla pero Kylo Ren no se inmutó.
—Si el Líder Supremo Snoke no le tuviera tanta estima, créeme que no la contarías—exclamó pero no amedrantó a Hux.
—Te recuerdo que fui yo quien te sacó de la base, por mí, te hubiera dejado convertirte en polvo estelar.
Soont Irard tosió un poco y Kylo Ren sabiendo que se desviaban mucho, decidió cortar el tema.
—Así queda el plan. No hay vuelta atrás—exclamó y apagó los generadores de holo, quedándose solo en la sala.
Cuando se aprestaba a retirarse, tuvo un intenso dolor en la sien; cayó de rodillas y buscó aliviarse mediante la Fuerza, sin entender el porqué de su repentino dolor y cerró los ojos.
Una nave…varias naves, Kylo Ren desconocía el tipo de naves que eran aquellas y lo que más le llamó la atención era que parecían orgánicas. Eso no podía ser cierto, luego de ellos, un grupo de seres, desconocía la especie que pertenecían pero sus rostros cadavéricos y pieles cetrinas con tatuajes, una viva imagen para una mente aterrorizada y Coruscant en llamas. El planeta, centro del poder de la Primera Orden, se llenaba de una intensa vegetación y la galaxia se veía invadida de esos seres.
Kylo Ren despertó en el suelo y el dolor había mitigado, el temor que sentía había pasado y aún no comprendía de lo que vio. La galaxia estaba enferma y a punto de morir, esos seres cadavéricos lo relacionó con la Primera Orden y sobre Coruscant…tenía que proteger a toda costa al planeta; no permitiría que Coruscant se viera consumida en llamas y destrucción.
Se puso de pie y tomó aire; el futuro siempre en movimiento está; si lo que vio era el futuro, haría hasta lo imposible de cambiarlo.
Kylo Ren se hallaba en su oficina privada, se acercó al generador de holos y puso una rodilla al suelo, el rostro azulado de Snoke apareció.
— ¿Tienes noticias?
—Sí, maestro. El plan está en marcha.
—Bien, recuerda que la chica debe vivir y debes traérmela.
—Lo haré, maestro—dijo Kylo Ren.
—Pero siento que algo te preocupa—dijo Snoke
—Tuve una visión de la Fuerza, maestro—dijo Kylo Ren
—No puedes permitir que tus visiones te afecte, Kylo Ren—dijo Snoke.
—Vi a Coruscant en llamas—dijo Kylo Ren—Miedo, muerte…
— ¿Qué sentido le das?
—Que la Resistencia acabará con la galaxia, serán consumidos por su propia ambición. —Dijo Kylo Ren—Debo evitarlo, es mi destino.
—El plan del Emperador era traer paz a la galaxia pero ciertos insurgentes lo evitaron—dijo Snoke y Kylo supo a quienes se referían.
— ¿Crees que Skywalker sea esos sujetos que vi en mi visión?
—Debes viajar en la corriente para conocer el verdadero plan de Palpatine.
— ¿Viajar en la corriente?
—¿Recuerdas a Shant Ren?
Shant Ren, anteriormente conocida como Shyndella Vor fue una aplicada alumna de la academia Jedi de Luke. Viajera y deseosa de conocer los misterios de la Fuerza, conoció a Snoke en uno de sus viajes donde fue seducida al poder del Lado Oscuro. Uniéndose a los Caballeros de Ren, regresó a la Academia donde conoció el gran potencial de Ben Solo y con la excusa de mostrarle los caminos de la Fuerza, se lo llevó en sus viajes con la aprobación de Luke, sin sospechar que ella ya era una Caballero Ren.
Ben Solo fue muy abierto a los otros conocimientos de la Fuerza, aprendiendo los conceptos básicos bajo la breve tutela de Shant Ren.
—No muy bien, buscaré a Shira Ren, que fue su alumna.
Shira Rent fue rescatada por Kylo Ren tras la invasión de Rishi, ella se recuperó de sus heridas pero aún conservaba el rencor hacia Rey.
—Eso es lo que debes hacer, Kylo Ren. Debes evitar la debacle de la galaxia, tú tienes el linaje de Darth Vader.
—Veo a mi abuelo e intenta atraerme a la Luz.
—Anakin fue débil y un esclavo de sí mismo, Kylo Ren. Debes ver el verdadero poder del lado oscuro de la Fuerza.
—Lo haré, maestro.
Shira Ren se hallaba en una habitación con pocos muebles, en una meditación para curar más sus heridas, su odio crecía más cuando sintió una presencia que se acercaba, rápidamente se colocó su casco.
—Maestro Kylo Ren—dijo Shira dando una reverencia.
—Shira Ren—dijo Kylo acercándose lentamente hasta colocarse delante de ella.
—Le he fallado.
—No te culpes, Shira; realmente el error de ustedes fue haberla subestimado. Ella fue entrenada por Skywalker.
—Me vengaré, solicito que me ordene una cacería hacia ella.
—No te puedo dar esa orden, Shira. Rey es mía, lo dejé en claro cuando les di las ordenes de buscarla.
Shira Ren torció el gesto bajo su casco pero Kylo ignoró eso.
—Quítate el casco—dijo Kylo Ren y eso le tomó de sorpresa pero no protestó, se retiró su casco negro e igualmente Kylo lo hizo, pudiendo observar la cicatriz roja que cruzaba el rostro del hombre.
—Sé que Shant Ren fue tu maestra—dijo Kylo, retirarse el casco era una demostración de sinceridad y confianza entre ellos— ¿Estás en contacto con ella?
—Sí—dijo Shira— ¿Quieres hablar con ella?
—Sí, quiero hacerle una consulta.
Shira Ren le entregó un intercomunicador y Kylo lo recibió.
—En este intercomunicador hablo con ella y hace mucho que no lo uso.
—Te agradezco, Shira Ren.
— ¿Podría saber que consulta vas a hacerle? Recuerda que fui entrenada por ella.
De todos los Caballeros Ren que estaba a cargo de Kylo, Shira era su caballero de más confianza, impulsiva pero leal.
—Quiero que me explique la técnica de "viajar en la corriente"—y para su sorpresa, ella sonrió.
—Sé muy bien esa técnica.
—Entonces, muéstramela—dijo Kylo Ren y le devolvió el intercomunicador para acto seguido colocarse los cascos.
—Toma mi mano—dijo Shira Ren—Y cierra los ojos mientras piensas adonde quieres ir, la Fuerza te llevará.
Kylo Ren se sumió en la Fuerza, veía brumas blancas y un largo pasillo, una intensa neblina lo rodeaba.
— ¿A dónde quieres ir?—escuchó la voz de Shira, la sentía lejana a pesar que sentía su contacto en su mano y pensó en el Emperador.
Estaba en una oficina, vio a un Jedi de piel oscura con un sable de luz de color morado y un hombre anciano, el suelo y cerca de la ventana.
Caminó por la sala, observando la escena cuando apareció su abuelo.
Los Jedi estaban dando un golpe de estado y aquel Jedi estaba a punto de matar al Canciller.
— ¿Qué sucede aquí?—dijo Shira Ren.
—Mi abuelo está deteniendo un asesinato—dijo Kylo Ren.
— ¡No!—gritó Anakin y Palpatine lanzó por la ventana al Jedi con los rayos de la Fuerza. Y así Kylo Ren vio el "nacimiento" de Darth Vader.
El Emperador tenía el poder de detener el conflicto, los Jedi lo desfiguraron para detenerlo y Darth Vader impartió su justicia con cada traidor.
Siguió avanzando hasta llegar al planeta Mustafar, una mujer bajaba de la nave y Kylo Ren la observó, sus facciones le recordaban a Rey. Intuyó que era su abuela y no se equivocó.
—Ya no necesitamos escondernos—dijo Darth Vader a Padmé.
Kylo Ren supo la razón porque Anakin se fue al Lado Oscuro: quería salvar a su amada, muy apegado y propenso a los celos al ver que estranguló a Padmé al ver a Obi-Wan en la rampa.
—Traeré paz y justicia a mi nuevo Imperio—setenció Darth Vader.
—Solo querías salvar a tu mujer—dijo Kylo Ren y siguió avanzando al llegar el momento de su visión donde vio a Darth Vader siendo desfigurado por las llamas.
—Mis razones son justas—dijo Kylo Ren frente al cuerpo malherido de Anakin—La Nueva República es un gobierno blando y ciego. El Lado Oscuro ofrece poderes que un Jedi jamás podrá desear, un poder que puedes proteger a la galaxia, tu razón, abuelo, es bastante egoísta; solo pensabas en ti y acabaste así.
Shira Ren miró a Kylo.
— ¿Él es tu abuelo?
—Así es. Su sangre corre en mis venas y miró a Shira—La galaxia está enferma, Shira. Injusticias, guerras, muerte; los Jedi han mostrado su indiferencia a los problemas sociales incluso mi tío se ha opuesto a varias cosas que me parecían injustas. Shant Ren demostró que Skywalker tiene una mente cerrada y me mostró el verdadero camino de la Fuerza.
—Sí—dijo Shira casi con devoción—Nosotros podemos traer la paz a la galaxia.
—Nosotros podemos sanarla y la manera de sanarla es eliminar la raíz del problema.
—La Resistencia es el problema.
—Bien interpretado con figuras cadavéricas, porque están podridos. Salvaremos Coruscant y nuevamente el Imperio Galáctico volverá.
Volvió a la habitación donde estaba previamente.
—Gracias, Shira—dijo Kylo Ren y se retiró del lugar.
Kylo Ren caminaba por los pasillos, convencido que estaba haciendo lo correcto. Su tío y su madre era el problema y debían ser eliminados.
