Chapter 9: Duelo en el Han Solo

Disclaimer: Star Wars pertenece a Disney.
NA: En esta historia hago un guiño a uno de los trabajos artísticos de Ralph Mcquarrie.


Kylo Ren avanzó lentamente, con su sable de luz mirando al suelo; Luke apenas podía moverse y sólo veía la escena, Rey se detuvo en el medio de la pasarela.
—Rey Skywalker—dijo Kylo Ren—He esperado mucho tiempo para esto.
Rey bajó el sable pero no la guardia, sus nervios estaban a flor de piel y recordó a Leia. Si él moría, ella quedaría sola.
—No es necesario que hagas esto, Ben Solo—exclamó la joven Jedi y Kylo esbozó una mueca de desprecio.
—¡Soy Kylo Ren!

—¡Ben Solo es tu nombre! No sigas ese camino, ven con nosotros.

—¿Quieres atraerme a la luz, prima?

—No es demasiado tarde—exclamó Rey y Kylo soltó una carcajada.

—Ya es tarde para eso, Rey—y señaló a su padre—Si no te unes, terminarás muerta. Snoke te está buscando y yo creo que serás una buena caballero de Ren—exclamó Kylo y se acercó un poco más—La galaxia está enferma, Rey. Estás en el bando equivocado, nosotros estamos tratando de salvarla, el grupo de alimañas donde estás busca destruirla. La Nueva República ha sido un fracaso: injusticias y corrupción, tal como fue la antigua República.
—Nunca me iré al lado oscuro—sentenció Rey—Si tanto deseas la paz, entonces detén esta carnicería. Deja de atacar el planeta de Chewie ¿él no es tu amigo?
—Ese maldito wookie no significada para mí.
—Chewie es el mejor amigo de tu padre. Hazlo por él.
—Han Solo fue un sacrificio para mi, Rey. Verás, para adquirir ciertos conocimientos de la Fuerza, hay que sacrificar los lazos que nos unen a la Luz. Es el único modo.
—En verdad, ya es demasiado tarde—exclamó Rey, decepcionada—. Tendré que ponerte otra línea en tu cara, formando un aspa.
Kylo Ren blandió bruscamente su sable de luz, sus ojos se tornaron amarillos.
—Eres un caso perdido, no tengo más remedio que eliminarte. Prepárate, niña—exclamó Kylo Ren y extendió su mano donde salieron relámpagos de la Fuerza.

Rey lo contuvo con su sable, sentía el calor y la intensidad de la fuerza; apretó los dientes mientras sentía como sus pies se deslizaban por la pasarela y los rayos los lanzó al techo.
Kylo Ren se deslizó con gran velocidad, moviendo su espada mientras Rey lo bloqueaba con rapidez. Dio un giro para bloquear a su extremo derecho y extendió la mano para tumbar a su rival.

Kylo Ren cayó al suelo y las sillas de los controladores volaron hacia la joven Jedi, quien con una mano los devolvió mediante la Fuerza.
Kylo Ren los esquivó y lanzó su espada lo cual Rey lo golpeó mientras el arma regresaba a la mano del hombre.
Y corrió hacia él dando un gran brinco y ambas espadas chocaron frontalmente, quedando cara a cara pero Kylo Ren la empujó con la Fuerza, cayendo al costado de la pasarela.

Kylo Ren colocó su espada de forma horizontall mientras Rey daba un salto a la pasarela, con una rodilla flexionada.
—Has entrenado bien, Jedi—exclamó Kylo Ren—Pero solo tu odio puede destruirme.

Y Kylo Ren levantó su sable y Rey rodó por el suelo, empujándolo con la Fuerza. Kylo Ren se arrastró en el suelo y se giró a tiempo para contrarrestar el ataque de su prima.
—¡Con ira, prima! Deja que tu odio hacia mí, aflore.

Rey apretó los dientes, sabía que Kylo Ren lo estaba provocando y no podía evitarlo. Sentía una ira intensa ya que adivinaba a donde iban sus ataques y retrocedió de un salto.
—Si piensas que provocándome harás que me vaya al lado oscuro, te equivocas.

Y Rey se lanzó en una carrera, llevando su sable como su fuera una lanza, con el ánimo de ensartarlo pero Kylo Ren apagó su sable y con sus manos la empujó hacia la puerta de duracero.

Adolorida se puso de pie y vio como Kylo Ren se dirigía hacia ella en una veloz carrera, activó su sable y contuvo el ataque, Kylo Ren sonrió mientras giraba su sable de luz cuya guardamano partió en dos el sable de Rey.

Ella rodó a la izquierda mientras Kylo hundía el sable en la puerta, justo a tiempo. Su segundo sable, el que construyó en Illum habia quedado inutilizado, lo colocó en su cinto mientras agarraba con ambas manos el sable de su abuelo paterno, Anakin Skywalker.
—Ese es mío—dijo Kylo.
—También es mío—dijo Rey—¡Es el sable de Anakin Skywalker, mi abuelo!
Kylo Ren extendió la mano provocando relámpagos de la Fuerza, agarrándola desprevenida.
La joven Jedi chilló del dolor mientras caía al suelo.

Poe Dameron, lideraba el combate espacial, observó que los destructores estelares retrocedían, estaban a la defensiva y se preguntó si debía continuar con la lucha. Pero más allá de eso, lo que realmente le preocupaba era Rey; la había visto ingresar en el Han Solo; estaba intranquilo; sabía que ella podía defenderse pero eran varios contra ella. No quería perderla, significaba mucho para él. Ya habia tomado una decisión, iba a ayudarla.
Abrió una radio.
—Negro 3 ¿me copia?
—Te copio, Líder Negro—exclamó Jessica Pava.
—Te delego el mando, voy a buscar a mi compañera.
—¿Estás seguro?
—Estamos a punto de lograr una victoria, Negro 3. Estoy seguro de lo que hago.
—Recibido, Líder Negro.

Poe se humedeció los labios y miró al Han Solo; podía hacerlo, sabía que Centralia lo había dejado inutilizado, estaba a la merced de la Resistencia. Su droide pitó de forma nerviosa, el piloto sabía binario por lo que no se fijó en la pantalla de traducción.
—Estarás bien, BB-8. He visto que varios oficiales han huido del Han Solo, refugiándose en los demás destructores. Con un poco de suerte, estará vacío.
BB-8 volvió a emitir varios pitidos.

—Sí, Rey está ahí—dijo Poe dando un suspiro y volviéndose a humedecerse los labios, BB-8 volvió a emitir una serie de pitidos largos—Sé que también te preocupas por ella. Es nuestra chica favorita.
Sobrevoló muy cerca del Han Solo, podía ver el metal pintado de negro, no lo habían atacado lo cual sus suposiciones que estuvieran vacío eran ciertas. Presionó con fuerza el timón y enrumbó hacia la entrada.

Centralia estaba acercándose al destructor estelar para ejecutar un abordaje. Gavin Delste paseaba por el hangar de la gigantesca estacion, y miró a sus soldados corellianos, listos para el abordaje.
—Tomaremos prisioneros a los que se rindan. Esto debe ser sencillo, hemos visto muchas capsulas de escape.

Soont Irard no podía tolerar más pérdidas, si bien es cierto que Centralia ya no atacaba mpas, pero con su mera presencia habían puesto nerviosos y asustados a sus pilotos.
Miraba en el mamparo, tuvo que admitir que se veía majestuosa. La belleza de su arquitectura y el color gris, esta vez los corellianos habían hecho un trabajo soberbio.
—Es suficiente—exclamó Soont Irard desde el Puño de Acero—Es inútil seguir luchando, preparen el salto al hiperespacio.
—¿Nos retiramos, señor Irard?—preguntó un oficial de menor rango.
—Así es—dijo Soont mirando al muchacho—Esta batalla la perdimos desde que entró aquella estación espacial. Nos vamos e idearemos un plan mejor.
—Sí, señor—dijo el oficial y dio la orden de una retirada.
El Puño de Acero se fue girando lentamente, apartándose del planeta natal de los wookies y saltó al hiperespacio, junto con las demás fuerzas de la Primera Orden.

Y Kylo Ren volvió a provocar relámpagos de la Fuerza, Rey tuvo que saltar a su derecha de la pasarela para luego dar un gran brinco, quedando frente a frente. Rey le propinó un golpe con la rodilla en el abdomen del Jedi caído; Kylo se tambaleó y movió su espada para darle estocadas y la joven esquivó.

Y se llevó ambas manos al cuello mientras Kylo levantaba el puño.
—¡Te voy a romper el cuello!

Rey apretó los dientes mientras sentía como el aire escapaba de sus pulmones y se concentró en la Fuerza, empujando al caballero Ren al suelo. En medio de jadeos convocó su sable de luz y fue en pos de su rival, que se ponía de pie.

—Nada mal, prima—exclamó Kylo Ren—Has sido bien entrenada por tu padre; debo admitirlo; eres una buena rival. Es una lástima que ese increíble poder se pierda.

—Aún estás a tiempo, Kylo Ren.
—Muere, Jedi.

Kylo Ren corrió a velocidad hacia la joven Jedi, los sables nuevamente chocaron con fuerza; él se inclinó levemente hacia ella mientras la luz se reflejaba en los rostros de los contendientes.
—Debes unirte, Rey—volvió a insistir—Toda esa ira, todo ese odio que sientes hacia mí—enumeró Kylo mientras se inclinaba hacia adelante, Rey ejerció un poco más de fuerza—Debes usarlo, no tengas miedo. Puedo verlo en tu mente.
Rey lo empujó con la Fuerza mientras Kylo daba un salto hacia atrás.
—Sabes que maté a tu madre—dijo el maestro Ren con una sonrisa de locura—Ella fue una buena rival, no lo niego. Tal madre, tal hija.

Rey se humedeció los labios, sabía que Kylo lo estaba probando. Intentó concentrarse y dejar atrás el odio.
—Tienes miedo—dijo Kylo Ren mientras miraba de reojo a su tío en el suelo—No tenías familia. Encontraste a Han Solo, lo cual consideraste como un padre—dijo Kylo dando un resoplido—Lo maté y luego encontraste a tu verdadero padre, Luke Skywalker.
—¿Adónde quieres ir con eso?
—A que tienes miedo de perder a tu única familia; a tu padre. Sabes que lo voy a matar y luego mataré a tus amigos—y siguió analizando con la Fuerza a Rey, cuyas emociones afloraban mucho, sin poder contenerlas—En especial…a ese piloto.

Rey perdió la concentración, Kylo Ren estaba sonriendo al adivinar la debilidad de su prima. La rabia de ella fue lo que confirmó la teoría del caballero de Ren, ya que ella corrió hacia su primo, con el sable en alto hasta chocarse con violencia, provocando chispazos. El maestro Ren la miró triunfante.
—Eso es, déjate llevar.
—No—exclamó Rey—Te voy a cerrar esa kriffada boca.
—Vaya…¿en Jakku aprendiste hablar así?—exclamó con tono burlón y los sables nuevamente ejercían presión entre sí.

La sonrisa sádica de Kylo Ren se tornó en un gesto de furia y dobló su muñeca provocando que el guardamano láser de su espada atraviese la muñeca de Rey.

Todo sucedió muy rápido: después que la hubiese atravesado, Kylo levantó levemente para retirar el guardamano para luego girar en remolino, amputando el brazo de la joven a partir del codo para luego empujarla con la Fuerza.

Se deslizó por la pasarela hasta llegar al mamparo, luego sintió un dolor intenso y se miró el muñón quemado, con los ojos desorbitados en total estado de shock.

Kylo Ren avanzó lentamente hasta llegar a su prima, recogió el sable de luz de ella y se lo guardó en el cinto.

—Esto en realidad, es mío. No eres digna de portarlo.—exclamó el maestro de los Ren.

Rey no podía articular ninguna palabra, miraba a Kylo desde el suelo sin tener idea que hacer, Kylo Ren le pateó en las costillas y la joven gimió del dolor, luego le propinó un relámpago de la Fuerza donde ella chilló hasta quedar casi en la inconsciencia.

—Observa bien esto, tío Luke—dijo Kylo Ren levantando su espada, cuya hoja miraba al abdomen de la chica—A diferencia de la tía Mara, esta vez verás morir a tu hija.
Luke bajó la mirada, había fallado nuevamente.

Kylo Ren tuvo que girarse para esquivar disparos láser. Con los ojos amarillos centellantes miraba al recién llegado, un piloto que lo apuntaba con gesto de furia.

—Te recuerdo—exclamó el caballero oscuro—Tú eres el prisionero de Jakku que escapaste con el traidor FN-2187.

—Su nombre es Finn—dijo Poe avanzando lentamente y la nave se agitó bruscamente, ambos miraron al mamparo donde se veía un muro gris, eso significaba que Centralia tenía al Han Solo en su merced y era cuestión de tiempo para que los corellianos ocupasen el destructor. Poe volvió su vista al caballero oscuro—Te imaginaba más guapo.— y luego vio a Rey en el suelo para luego mirar con odio a Kylo Ren.

Kylo Ren extendió su mano donde rayos de la Fuerza se dirigían al piloto, él tuvo que tirarse al suelo para evitarlo y rodó a un costado donde empezó a disparar.
Kylo Ren detuvo los disparos en el aire.
—A que te viene buenos recuerdos de esto—excñamó Kylo Ren mientras Poe se humedecía los labios, y se asomó para disparar, cuyos láseres fueron directos a la palma de la mano del maestro Ren, evaporándose.

Poe volvió a apuntarlo y el hombre oscuro se acercó a él de un salto, partiendo el cañón de su blaster de un tajo, Poe no retrocedió y rápidamente sacó una vibrodaga, apuñalándolo en el costado de su abdomen.

—Basura rebelde—maldijo mientras le daba un golpe en la nariz del piloto. Se sacó la vibrodaga y se percató que su herida no era grave, gracias al peto de plastoide que tenía, oculta en su túnica negra.

Poe tambaleó pero se acercó dándole un fuerte golpe en la cara del caballero Ren, partiéndole el labio y Kylo Ren lo detuvo con la Fuerza para darle un fuerte golpe con la rodilla en el abdomen del piloto.
Déjalo…y ven conmigo ¡ahora!

Se detuvo bruscamente al oír la voz de Snoke en su mente, miró al mamparo y luego volvió su vista a la entrada. Era evidente que Soont Irard y el resto de la flota ya habían huido del campo de batalla, la Resistencia estaban tomando el Han Solo y eso significaba que tenía que huir.
Maldijo en voz alta la posibilidad de escaparse y tenía que hacerlo ahora.

Rey gimió del dolor, se encontró con la mirada de Luke y Poe se arrastraba en el suelo.

Le pateó la espalda y salió por la entrada en una veloz carrera hacia el hangar, confiaba en robar una nave e irse en busca de Snoke.

Estaba consciente que había perdido tiempo luchando contra Rey; si tan solo no hubiese intentado seguir seduciéndola al poder oscuro; la hubiese decapitado.

Se encontró con varios soldados de la Resistencia, Kylo Ren los empujó con la Fuerza y llegó al hangar, encontrándolo abierto y con varias Ala-X; un par de soldados se acercaban a él y los electrocutó con los rayos de la Fuerza, se fue hacia un Ala cercano donde se subió.

—¡No disparen!—gritó una voz autoritaria femenina.

Giró la nave hacia la salida pero alguien estaba ocupando su camino; una mujer de cabellos grises y mirada de decepción infinita.
—Madre—musitó Kylo Ren y sus ojos volvieron a su color normal. Otra prueba se había puesto en su camino, Kylo Ren movió los cañones, apuntando a su madre pero no podía disparar.

No podía hacerlo y sin saberlo, apartó los cañones; no entendía lo que pasaba; quería disparar contra ella pero no podía hacerlo. Seguía atado a ella y apretó los dientes.

Los de la Resistencia estaban mudos y quietos ante la escena. Leia se apartó del camino y Kylo Ren aprovechó para seguir, escapando por la entrada del hangar.

Y una vez en el espacio, vio la inmensidad del Centralia y los Ala-X rezagados.

No tuvo piedad al dispararlos, los liquidó desquitándose la frustración de al saber que quedaba un resquicio de luz en su ser.

Y el Ala-X de Kylo Ren saltó al hiperespacio, escapando de la zona de combate y con la esperanza de eliminar el rastro de luz que todavía había en él.