Por ahora no creo que me salgan capítulos muy largos puesto que estoy aun intentando acordarme por donde más o menos quería que fueran los tiros con esta historia. Paso a pasito y avanzando un poquito...no se porque e puesto eso XDXDXD bueno ignorarme, solo digo chorradas.
Disfrutad con el capitulo y nos vemos pronto (espero)
Iony-chan: espero que te guste como va esta historia y gracias por comentar XDXD y si, te persigo~~~~
La Rojas09: algo cortito si, pero veré si puedo ir alargando un poco los capítulos futuros, gracias por seguir leyendo a pesar de todo ;)
Un invitado inesperado
Anya y Jack se encontraban paseando por los pasillos esperando a ver si al espíritu del invierno le entraban ganas de volver con los demás guardianes sin darse cuenta de que se habían ido acercando a la entrada del palacio de primavera justo cuando alguien más los necesitaba.
Tres golpes sonaron contra la puerta asustando a la pareja que pasada cerca y haciendo que Anya de golpe se trasformara en su forma miniatura y se escondiera tras el pelo de Jack. El pálido joven solo se armó con su bastón apuntándolo contra la puerta. Cuando sonó otro golpe empezaron a preocuparse. Esto no sonaba del todo bien. Otro más, aun más débil, más raro, de lo que el anterior había sonado. Como si la persona detrás de la puerta no tuviera ni las fuerzas de hacerlo.
Anya se despegó del hombro de Jack para ir a investigar lo que ocurría y sin decir nada, solo con una última mirada hacía su amigo se trasformó en polvo y cruzo el hueco de la cerradura dejando a Jack esperando a que volviera, los segundos pareciendo le cada vez más y más pesado.
El no era paciente para estas cosas y aunque solo pasaron un par de segundos, con el silencio a su alrededor y su corazón aun latiendo a mil por hora le parecieron años. El pasar 300 años en soledad no había echo nada por cambiar su visión del tiempo, justo al contrario, parecía haberla empeorado, cada segundo pasaba muy lentamente para él.
Por fin volvió a ver el polvo plateado de Anya pasar por la cerradura pero en vez de volver a formar a su amiga este dio forma a una llave que giró para abrir la puerta y cuando esta lo hizo el cuerpo inconsciente de Pitch quedo tumbado en el suelo.
-...¿QUÉ? ¿PITCH? -Anya se llevó un dedo a los labios antes de empezar a examinar las heridas del hombre de las sombras. Jack siguió allí prácticamente congelado mientras pensaba en como salir de esta...aunque al ver a Pitch de esa forma no pudo evitar sentir algo en su pecho, ya que fuera pena, culpabilidad o un momento de debilidad no sabría decirlo, pero por un momento viéndolo a él se pudo ver a si mismo, hace bastante tiempo.
220 años atrás - 1780
Palacio de la primavera
Jack con sus manos ensangrentadas aporreo la puerta del palacio, pálido y desesperado. Las lagrimas corrían por sus mejillas sin parar ni una vez mientras con las pocas fuerzas que le quedaban seguía aporreando, llamando, gritando, pidiendo casi suplicando por ayuda. Pero al otro lado no hubo ningún ruido, nadie fue a abrir, nadie salió a ver quien estaba tan desesperado. Nadie.
Ya casi llorando Jack intentó congelar la puerta para ver si eso llamaba la atención, pero lo único qu ganó con eso fue que las dos estatuas que se encontraban a ambos lados de las puertas, estatuas de dos caballeros de armadura completa y cargando con lanzas, apuntaran hacía él con ellas. En ningún momento lo atacaron pero Jack sabía que si se atrevía a volver a hacerlo estas le atravesarían sin dudar ni un momento.
Cuando ya pensaba abandonar y marcharse alguien abrió la puerta, pero por supuesto que no fue para ayudarle. Una especie de conejo a dos patas le observo desde detrás de la puerta con sus grandes ojos verdes, su gris pelaje parecía estar en punta casi como si estuviera listo para combatir contra algo y por un momento Jack se asusto hasta que recordó el porque estaba allí.
-Por fav...
-¿Se puede saber que haces aquí? Esta es una zona privada -le dijo enseguida cortándolo el conejo, su acento era raro, duro y le asustó aun más -Largo!
-Por favor, necesito ayu...
-Me da igual lo que puedas necesitar, estas molestando...y no vuelvas a intentar usar tus poderes otra vez contra este palacio maldito espiritu de invierno, de verdad que sois molestos. Vete con tus juegos y tus cosas a otra parte, aquí no te queremos
-No pero por favor, no -pero antes de que pudiera decir algo más el conejo cerro la puerta de un portazo y los guardias avanzaron un paso con sus lanzas listas haciendo que Jack tuviera que retroceder deprisa evitando que una de las puntas de lanza le rozara.
Presente
-Jack! -susurro gritando Anya mientras intentaba que su amigo volviera en si, cuando lo consiguió este pudo entender que tenia tan alarmada a su amiga y es que podían oír pasos acercándose hacía donde ellos se encontraban. Pensando en algo rápido Jack le hizo una señal a Anya la cual después de un segundo de duda cerro los ojos y empezó a concentrarse.
En el momento en el cual Bunny giró la esquina solo encontró a Jack esperando delante de la puerta abierta y con nadie más a la vista.
-¿Jack? ¿Has abierto tu?
-S-Si -dijo con un ligero tembleque en la voz -ha...tenido que ser una broma porque no había nadie, y mira que casi me da un ataque al corazón el golpe contra la puerta, Jajajaja -después del patético intento de risa de Jack Bunny, aunque algo dudoso que todo lo que el chico le hubiera contado fuera verdad, se marchó por donde había venido dejando le a Jack saber que era bienvenido a volver cuando quisiera y que todos le estaban esperando.
En cuanto volvió a desaparecer por uno de los pasillo el polvo plateado salió de debajo de la sudadera de Jack volviendo a formar las figuras de Anya y Pitch el cual seguía tan inconsciente como antes.
-...No me vuelvas a pedir que haga eso -dijo la joven mientras estiraba bien sus brazos y se masajeaba su dolorido cuello -Es muy difícil controlar un cuerpo que no es el tuyo durante el cambio
-Ya bueno -le respondió Jack con una sonrisa -piensa en que acabas de salvar a alguien
-...Bueno si pero...¿qué hacemos ahora con él?
Y así ambos jóvenes se quedaron mirando a Pitch Black tumbado en el suelo sin saber que hacer, ni por cuanto tiempo podrían mantenerlo escondido. Si la reacción contra Jack había sido enorme, la que les llegaría si los demás llegaban a descubrir al Boogeyman iba a ser mucho peor.
